Fic Twc / Toll escrito por Medianoche

Capítulo 19

—¡HUYE PAPÁ!

Ese grito hizo que Bill parara en seco y mi padre girara totalmente asustado. Mi pelinegro abrió los ojos desmesuradamente y dejo caer su puñal.

—¿P-pa-pá? ¿E-so s-igni-fica-ca que t-tú?

—Sí Bill, soy la clase de humano que tú más odias|

—No, no, ¡NO! –Gritó antes de dar media vuelta y huir al mar, pero aún así pude notar cómo lágrimas se agolparon en sus ojos.

.

-DOS MESES DESPUÉS-

En un día como esos fue cuando miré a Bill por primera vez, tan lindo, y tranquilo en aquellas aguas brillantes, mismas que después de semejante suceso estaban más secas y solitarias que un pueblo fantasma.

Cumplimos unos cuatro meses de conocernos y en dos de esos meses no nos vimos, cuando conocí su hogar y cuando se fue nadando en el mar para no volverlo a ver. Seguro me odia. Aunque no es mi culpa, yo jamás le dije a mi tátara tatarabuelo “Quiero ser heredero de una empresa pesquera que empiece desde ti”. Está demás decir que nunca lo conocí.

Regresé a mi hogar inmediatamente, sólo regresé a Cafkigh para tomar mis cosas, La mayoría del tiempo lo pasaba en la playa, aunque nunca volví a entrar al mar –aún no lo hago—. Para ser más especifico, siempre me dirigía a una cueva que casi nadie conoce, solitaria, seca, cálida, cómoda, sin señal telefónica para que mi padre guarde su sermón sobre el por qué no vuelvo a casa después de asistir a clases, sino hasta que llegue la hora de dormir, y no es oscuro, en el fondo de su pozo se veían unas piedras brillantes color cían…

Bien, ya me descubrí, la cueva era irregular, húmeda, fría y muy peligrosa, sobre todo si cae el sol y tú no sales antes de que eso pase, sólo me gustaba porque me recordaba a Bill ¿ok? ¡Pff! Cómo son, ¡Pero hay un Dios!… Coff, coff, volviendo a la historia…

—¡AH! ¡Me estoy volviendo loco! –Grité alguna vez frustrado y me recosté en el suelo de aquel solitario sitio— Cielos Bill, ¿dónde estarás ahora? –Y por primera vez desde que había llegado ahí, toqué el agua, sumergiendo mi mano a duras penas, una lágrima descendió hasta el agua, cosa que creó ondas. Juraría que por una milésima de segundo las piedras cambiaron de color a un rosa.

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—¡TOM! Amor, ¿dónde estabas?

—En química –respondí más que desanimado. No sé cuándo ni cómo pasó que terminé enredándome de nuevo con Susana, sí aquella ex novia que me manipuló hasta lograrme sacar algo de dinero y regalos verdaderamente caros, aquella que me puso los cuernos infinidad de veces, aquella que destrozó mi corazón por primera vez en pequeños trocitos, aquella que pensé que era Bill… aquella que quiso que Carlos me matará… la que sería la futura madre del que iba a ser mi futuro hijo…

—¿Te sientes mal, bebé? –Preguntó tomando mi rostro en sus manos y dando un suave beso en mis labios, acto que me dio asco

—No es eso, bueno, me duele un poco la cabeza, pero no es nada de qué preocuparse

—Oh, qué bien que no tengas nada ¿vamos a tu casa?

Pero en realidad no era ninguna opción, me tomó del brazo y totalmente mareado de ella me hizo caminar hasta mi Cadillac, la deje en la puerta del copiloto y me dirigí a la mía, sin molestarme en abrirle, motivo por el cual me estuvo regañando 40 minutos de viaje hasta mi hogar, eso sin contar los 35 de compras en el supermercado y los 20 que ella gastó en una joyería ¡Misma en la que me hizo gastar más de 500€ en un maldito par de aretes con estúpida forma de Mickey Mouse ¡De ese puto ratón! Ni que fuera mi “sobrina” de cinco años ¿y qué demonios tenían para que costasen eso?

No faltaban ni cinco cuadras cuando decidió volverme a molestar la muy creída preguntándome si me encontraba enojado con ella, discutimos sobre ese hecho hasta que la zorra terminó arrojando los putos pendientes por la ventana, porque según ella “fueron los que nos hicieron pelear”. Rogué a Dios porque me diera fuerzas para no arrojarla ahí mismo del auto en movimiento, al final llegamos a mi casa y no recuerdo ningún momento en que me hubiera sentido tan feliz de haberlo hecho.

—Por favor Susana, deja de gritar, al menos en mi casa

—¡Ash! Es que tú Thomas, a veces siento que no me quieres…

—Y no lo hago, si estoy contigo es por mi hijo, nada más. Mo te hagas falsas ilusiones además ambos sabemos que a ti mi amor te importa un bledo, sólo te interesa el dinero

—¡TOM! Pero que bien me conoces cariño –Así de sin vergüenza era, no sé cómo logre soportar todos y cada uno de sus caprichos. Introduje la llave a la puerta y esta cedió automáticamente, la abrí ¿y cuál fue mi sorpresa?

—Tom hijo, que bueno que llegas aquí este guapo chico te busca desde hace rato –mis ojos se abren sobremanera ¡B-b-BILL!

& Continuará &

por Medianoche

Escritora del Fandom

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