«Ich Brech Aus» (Fic de Heiligtkt483)
CAPITULO 13
Me incorporé rápidamente haciendo que mi novia se cayera al suelo, esta me vio confundida mientras me ponía mi camiseta XXL, que previamente me había quitado, cuando ya me la acabe de poner, miré a mi novia que me miraba con cara de ahora que le ha pasado y como pidiéndome una explicación por mi repentina actitud.
—Lo siento… mi amor –dije mientras le acariciaba la cara y le daba un beso en la mejilla– se me ha hecho tarde, Dani debe de estar esperándome y hace más de media hora que salió de consulta y no quiero que se asuste al verme que no estoy.
—Está bien –dijo mientras me daba un pequeño beso en los labios— ¿Cuándo nos volveremos a ver?
—No lo sé –dije con duda– Tal vez te llamé para cuando nos volvamos a ver o si eso pues me llamas tú y veo si puedo quedar ese día.
—Ok –dijo mientras se levantaba y se ponía también su camiseta.
—Adiós mi vida –dije mientras le besaba efusivamente.
—Adiós tontorrón –dijo con voz graciosa– Vete ya, si no quieres que tu prima se ponga histérica.
A los pocos segundos salí de casa muy apurado, aún me quedaba pasar cuatro calles hasta llegar al consultorio donde se hallaba mi prima. Crucé un semáforo en rojo rápidamente, ya que en ese momento no pasaba ningún coche y así pues podía llegar antes. Cuando me estaba acercando al portal, puede observar a mi prima que se encontraba en la puerta de este con cara de preocupación. Me acerqué apuradamente a ella, cuando llegue a junto de ella la abracé fuertemente, pidiéndole perdón por haber tardado tanto.
—Lo siento, enana –dije mientras la rodeaba con mis brazos– Se me fue el tiempo muy rápido y no me di cuenta de la hora.
—Pensé que ya te habías olvidado de mí –dijo mi prima con los morros enfurruñados.
— Venga enana –dije mientras hacia una carantoña con mi cara para hacerla reír– No te enfades.
—¿Y si me llega a pasar algo? –dijo mi prima mientras me miraba seriamente.
—No te va a pasar nada, enana –dije mientras tocaba la nariz cariñosamente– Porque tienes un primo que es como superman.
—Jajaaa –río mi prima en modo irónico– Tú no eres superman.
—¿Cómo que no? –dije mientras la agarraba para hacerle un par de cosquillas.
—Además has estado con una chica –dijo mi prima mientras me dejaba asombrado– Hueles a la colonia de mujer.
—Dani… no he estado con ninguna chica –dije mientras ponía cara convincente.
—Ah… no —dijo mi prima mientras ponía cara dudosa– Tomi…
—Dime, enana –dije mientras le pasaba mi brazo por sus hombros.
—¿Por qué tienes un moratón en el cuello? –dijo mi prima mirándome fijamente.
—Un moratón… —dije mientras me cambiaba el color de la cara.
—Sí, un moratón –volvió a repetir mi prima– Jolines Tom, la verdad es que a veces estás más sordo como una tapia porque siempre tengo que repetirte las cosas.
—Venga vamos –dije mientras le agarraba de la mano y cambia de tema no quiera darle explicaciones— Te he prometido un helado, así que te lo voy a comprar.
—¿Por qué me estás cambiado de tema? –me pregunto mi prima— Puedo ser pequeña pero me doy cuenta cuando alguien no quiere que sepa algo.
—No te estoy cambiando de tema –dije poniéndome un poco nervioso.
—Ah… entonces le puedo decir a tu madre que tienes un moratón en el cuello –dijo mi prima mirándome con cara de pilla, mierda si se entera mi madre me mata porque se supone que tenía que esperar por Dani, no irme a liarme con mi novia.
—Verás… Dani –dije mientras me agachaba para verla mejor, ya que yo había dado un estirón considerable— ¿Qué tal si es un secreto en tú y yo?
—Pero porque no se lo puedo decir –dijo mi prima muy cabezona— Además así te puede dar una pomada para curártelo.
—¡¡Ay!! Enana creo que ya estás en la época en la que empiezas a hacer preguntas –dije mientras le revolvía el pelo cariñosamente– pero te digo que mejor todo a su tiempo y por la pomada no te preocupes ya tengo una yo.
—Bueno pues entonces se lo voy a decir –dijo mi prima con malicia mientras se ponía a caminar por la acera.
—¡¡Ey!! Enana que te he dicho antes –dije agarrándola de nuevo.
—Que era un secreto entre tú y yo –repitió mi prima al dedillo.
—Vamos a ver, enana no te puedo mentir –dije ya rindiéndome– Si he estado con una chica.
—¿Así? –dijo mi prima mientras levantaba las cejas.
—Sí, he estado con mi novia –dije finalmente— Y el moratón me lo ha hecho ella sin querer.
—¡¡Vaya!! Os habéis peleado –me dijo mi prima inocentemente, ¿Ahora qué le digo?
—Más o menos –dije mientras le tocaba la nariz cariñosamente— ¿Vamos a comprar el helado?
—Siiiii –dijo mi prima toda emocionada mientras me abraza efusivamente.
Después de pasar ese mal trago con mi prima, no es que fuese un mal trago, si tarde o temprano se empezará a enterar de cosas, porque ya está entrando en esa edad, pero como le explicó yo a una niña de 11 años, que ese moratón que tengo en el cuello es verdaderamente un chupetón, que me hizo mi novia mientras literalmente me comía el cuello. ¡¡Dios mío!! Espero que cuando se le dé por preguntar de donde vienen los niños, no se le dé por preguntarme a mí, porque me muero literalmente. Aunque soy un experto en ese tema, pero no me gustaría nada tener que explicarle porque me sentiría incómodo.
Caminamos media hora, hasta que llegamos a la heladería, que era la más popular de Hamburgo por hacer sus helados artesanos de todo tipo de sabores, era increíble entrar en ese recinto, mirabas dos grandes mostradores con toda clases de helados. De pequeños, mi hermano y yo solíamos venir mucho con nuestra madre en aquel tiempo mi madre aún vivía con nuestro padre biológico, y recuerdo que mi hermano y yo nos poníamos morados tomando eso helados. Ahora desgraciadamente no venimos mucho, porque nos queda bastante a desmano y estamos metidos de lleno en el grupo, quedándonos muy poco tiempo para poder salir por aquí. Así que hoy voy a aprovechar y tomarme un super helado de los que me gustan a mí, y claro por supuesto invitar a mi prima a su helado que hace tiempo que le he prometido uno, y una promesa siempre se tiene que cumplir.
Entramos dentro de la heladería y observé como mi prima abría los ojos impresionada al ver tanta variedad de helados, nos acercamos a una mesa para comer el helado tranquilamente. Después me acerque tranquilamente al mostrador para elegir el sabor del helado que quería, yo lo tenía super claro mi sabor favorito es el de limón así que claramente me iba a pedir ese.
—Hola, buenas tardes ¿qué desea? —me preguntó el dependiente muy amable.
—Quería un helado de dos bolas de limón —le dije mientras miraba a mi prima para hacerle una señal para que viniera a elegir ese helado— Dani.
—Bien aquí tienes —me dijo mientras me daba el helado.
—Gracias —le dije amablemente— Dani, ¿de qué sabor quieres tu helado?
—Emmm de éste —dijo mi prima señalando uno de sabor de stracciatella— Y éste… éste… uummm… Y también quiero de éste.
—Dani… —dije mientras la miro sorprendido, había elegido 4 sabores, y no sé si iba a poder comer ella sola todo ese helado, porque aquí te ponen bastante cantidad.
—Tomi… yo me lo puedo comer… —dijo mi prima mientras me ponía morritos.
—Está bien, póngale los sabores que ha elegido —le dije al encargado.
—De acuerdo —dijo mientras cogía la cuchara para servir las bolas— Una cosa, ¿Lo prefiere en cucurucho o en tarrina?
—En tarrina —contesté sin consultárselo a mi prima, con semejante helado el cucurucho no iba a aguantar mucho y conociéndola, se iba a poner pérdida completamente, así que, mejor sería una tarrina.
—Tenga —dijo el dependiente mientras me daba el mega helado de mi prima— Son 7 €.
—Tome —le dije mientras le entregaba un billete de 10 €.
—Su vuelta —dijo— Gracias por su visita.
Nos sentamos en nuestra mesa, y Dani empezó a comer su helado muy aprisa cosa que hizo que le regañará porque después le iba a sentar mal comiéndolo así. Ya había pasado media hora y yo ya me había comido mi helado, mi prima a duras penas iba por la mitad del helado, pero sorprendentemente lo consiguió comer. Después salimos del recinto y no dirigimos a la parada del bus que no llevaría otra vez a nuestra casa.
Al cabo de unos 15 minutos largos llegó nuestro autobús, así que me dirigí al interior de este, pague los billetes y me fui al fondo del bus donde había dos asientos libres, ya era bastante tarde así que cuando llegáramos mi madre ya tendría la cena preparada. Mientras estábamos en el autobús note como mi prima cabeceaba ligeramente y se apoyaba en mi hombro, así que cuando llegamos a la parada que nos teníamos que bajar tuve que moverla un poco para que se despierte. Después bajamos del autobús y tuvimos que andar unos 5 minutos hasta que llegamos a casa.
Cuando entramos por la puerta de casa, oí a mi madre haciendo ruido en la cocina como si estuviera removiendo cacharros, así que me asome para saludarla ya que ese día ella había salido muy temprano y no la había visto.
—Hola mamá –dije mientras me acercaba a darle un beso en mejilla.
—Hola hijo, ¿Dónde está tu prima? –me dijo mientras revolvía el contenido de una cacerola.
—Ha ido al baño –dije mientras observaba lo que estaba haciendo.
—Estoy haciendo unas albóndigas en salsa verde –dijo mientras le añadía un poco de agua.
—Huelen muy rico –dije mientras aspiraba el olor que desprendía la cena.
—Sí –dijo mi madre mientras empezaba a coger los platos para poner en la mesa.
—¿Te ayudo a poner la mesa? —pregunte mientras me acercaba a mi madre.
—Sí, que la cena ya va estar preparada –dijo mi madre mientras iba a coger unos vasos– después puedes avisar a tu hermano y a tu prima.
—¿Gordon va a venir a cenar? –pregunte con curiosidad.
—No, hijo hoy tiene trabajo hasta tarde –dijo mi madre mientras seguía poniendo la mesa.
Después de haber ayudado a mi madre a poner la mesa, me dirigí a la habitación de Bill para avisarle que la cena ya estaba lista. Cuando llegue a la puerta de su habitación pues toque levemente para que me diera permiso para entrar, pero no escuche ninguna contestación por parte suya, así que me decidí a entrar me encontré con mi hermano muy concentrado escribiendo en su libreta que utilizaba para escribir las letras de las canciones que componía, me acerque lentamente y observé lo que había escrito, era una letra muy buena.
—¿Otra canción más? –dijo mientras me acercaba por detrás provocándole que se asustará de lo ensimismado que estaba en escribiendo.
—Sí, se me ocurrió por la tarde, después de venir de casa de Andreas –dijo mi hermano mientras me miraba— ¿Qué tal con Dani en el psicólogo?
—Creo que bien –dije mientras me sentaba en la cama de mi hermano.
—Tom… ¿Qué has hecho? –me preguntó mi hermano seriamente.
—Nada… ¿Por qué me lo preguntas? –dije nerviosamente mientras miraba a mi hermano.
—Tom… no soy tonto, ¿Has estado con Julia, verdad? –preguntó mientras levantaba sus cejas esperando mi contestación.
—Sí, he ido a disculparme con ella –dije mientras me rascaba la oreja nerviosamente– Y bueno después casi ocurre, pero me acordé que tenía que buscar a Dani…
—Ya… bonito chupetón te dejo en el cuello –dijo mi hermano divertidamente.
—Sí… se emocionó demasiado –dije mientras sonrío– Dani me lo ha visto y a dicho que se lo iba a decir a mamá, me ha costado un montón convencerla para que no se lo dijera.
—Jejejejeje eso te pasa por ir de listo –dijo mi hermano graciosamente.
—Haber déjame ver la letra que has escrito –dije mientras cojo la libreta a mi hermano.
—No sé si es buena –dijo mi hermano apenado— Me he inspirado en lo que le pasó a Dani.
Agarre la libreta y me puse a leer la canción, Dios que canción más bonita y con sentimiento, mi hermano le puso el título de Rette Mich:
Rette mich
Zum ersten Mal alleine
In unserem Versteck
Ich seh´ noch unsre Namen an der Wand
Und wisch´ sie wieder weg
Ich wollt´ dir alles anvertrauen
Warum bist du abgehauen
Komm zuruck
Nimm mich mit
Komm und rette mich
Ich verbrenne innerlich
Komm und rette mich
Ich schaff´s nich´ ohne dich
Komm und rette mich
Rette mich
Rette mich
—Hermanito, me encanta hoy por la noche ya le intento poner una melodía con mi guitarra –dije pasándole la libreta a mi hermano– Creo que a Georg y a Gustav le va encantar.
—Gracias, Tomi –dijo mi hermano mientras dejaba la libreta encima de su escritorio— ¿Para qué has venido a buscarme?
—Ahhhh se me olvidaba –dije acordándome lo que dijo mi madre– Que la cena ya está lista desde hace rato, cuando bajemos mamá nos va a echar la bronca.
Salimos corriendo de la habitación y bajamos rápidamente las escaleras, para llegar más rápidamente a la cocina. Cuando entramos por la puerta de la cocina mi madre ya había servido la cena a Dani, que se encontraba sentada en su sitio de siempre, nuestra madre nos miró con el ceño fruncido, es que habíamos tardado mucho y la cena se enfriaba. Después de habernos comido un buen plato de albóndigas cada uno, pues decidimos dejar descansar a nuestra madre, así que Bill y Yo nos ofrecimos voluntarios para fregar la loza y recoger la cocina.
Después de media hora nos fuimos a nuestros cuartos, pero antes de irme al mío me dirigí con Bill a su habitación, para que me diera la libreta con la canción que había compuesto, para anotarle arriba de cada palabra, las notas que correspondían a la melodía de la canción. Una vez que la tuve entre mis manos me fue a mi habitación.
Narra Bill
Estaba en mi cama tumbado leyéndome un libro, cuando siento que la puerta de mi habitación se abre, dando paso a una cabellera castaña clarita, sin duda era mi prima Daniela, me miraba con eso ojitos verdes intensos que la hacía tan característica.
—¿Qué pasa princesa? –dije mientras apoyaba en libro encima de la mesilla.
—Venía a darte las buenas noches –dijo mientras me miraba tímidamente.
—Anda Enana, ven a darme un abrazo y un beso muy grande –dije mientras abría mis brazos para acogerla entre ellos.
Mi prima se dirigió corriendo hacia a mí, y cuando estuvo cerca mía me abrazo también, yo mientras pues le daba un pequeño beso en la coronilla de su cabeza y le daba un achuchón que tanto necesitaba últimamente.
—Buenas noches, Billy –dijo mi prima con su voz tan dulce.
—Buenas noches, enana –dije mientras la tenía entre mis brazos.
—Ahora voy a ir a darle las buenas noches a Tomi –dijo mientras me miraba dulcemente.
Observé como mi prima lentamente se dirigía hacia la puerta de mi habitación, antes de abrir la puerta se giró y me lanzó un beso con su mano, yo también le lancé otro. Después se fue y me quede pensando como alguien le había podido hacer daño a una criatura tan especial, porque tengo que decir que mi prima parecía un ángel, no se parecía en nada a las demás niñas de la zona.
Narra Tom
Estaba tan concentrado con mi guitarra, que no me dí cuenta que la puerta de la habitación se había abierto, salí de mi trance y mire esos ojos verdes que tanto me llamaban la atención, mi princesa… no sé como explicar lo que siento cuando la miró, en sus ojos puedo mirar su inocencia, que algún día perderá cuando se haga mayor. Sé que estas semanas lo ha pasado muy mal, incluso por las noches escucho su llanto… pero no sé como ayudarla, no se deja ayudar, es como si borrará todo de su mente y no dejará que nadie entrará en sus pensamientos.
Continúa…