Ich Brech Aus 20

«Ich Brech Aus» (Fic de Heiligtkt483)

CAPITULO 20

Se empezó a revolver desesperadamente, intentando soltarse de esas manos que la estaban agarrando, hasta que escuchó un susurro al lado de su oído.

—Dani… tranquilízate –dijo la persona que estaba agarrándola– Siento llegar tan tarde.

Dani abrió los ojos enormemente, cuando escuchó esa voz tan profunda y grave que hacia característico a su primo, suspiró aliviada al sentirse segura y que no fuera otra persona quien la estaba agarrando. Se giró lentamente, hasta que se quedó enfrente de su primo, pudiendo ver esos ojos color miel que tanto le fascinaban.

—Lo siento… enana –dijo Tom mientras posaba sus dos manos en la cara de Dani acariciándosela dulcemente.

—Me has dado un susto de muerte –dijo Dani mirando fijamente a los ojos a Tom— No lo vuelvas hacer.

—Lo siento –volvió a repetir Tom– Salimos tarde del instituto.

—¿Dónde está Bill? –preguntó Dani dándose cuenta que Bill no estaba con ellos.

—No ha venido –dijo Tom– Llegará más tarde a casa.

—Ah –dijo Dani mientras cogía la mochila del suelo que se había caído durante el forcejeo.

—Así que, hoy nos toca estar solitos en casa –dijo Tom mientras rodeaba a Dani con un brazo– Mamá y Gordon llegarán tarde también.

—Ok –dijo Dani asintiendo– Me ayudarás hacer los deberes de mates.

—Claro, enana —dijo Tom mientras le revolvía cariñosamente a Dani el pelo.

Los dos primos se fueron caminando lentamente por las calles anchas de Hamburgo, después de 20 minutos llegaron a la urbanización donde vivían, Tom llevaba bien agarrada a Dani, no quería por ningún motivo que se perdiera. Se estaba sintiendo muy responsable, por el simple hecho de hacerse cargo de ella. Cuando llegaron a la puerta de Casa, Tom la abrió rápidamente y entraron encendiendo las luces del salón. Daniela fue a saludar a Mantequilla que dormía plácidamente en su cestita, además en esas semanas lo habían adiestrado, para que hiciera sus necesidades en una caja de cartón con arena.

Después Dani se dirigió al salón, para dejar su mochila sobre el sofá para poder hacer sus deberes. Tom llegaba en ese preciso momento desde la cocina, con una bandeja que traía unos vasos de zumo y unos sándwich de jamón York y queso para comer mientras que cada uno hiciera sus deberes.

—He traído esto –dijo Tom apoyando la bandeja en la mesita que había delante del gran sillón– Para comerlo mientras estamos haciendo los deberes.

—Ok –dijo Dani mientras cogía su vaso de zumo de naranja para darle un buen trago.

—Sí que estabas seca –dijo Tom graciosamente.

—Tenía mucha sed –dijo Dani sacándole la lengua a su primo.

—Oye enana, no me saques la lengua –retó Tom a Dani.

Dani hizo caso omiso de lo que dijo su primo y le volvió a sacar la lengua, Tom medio cabreado, estaba fingiendo, empezó a correr detrás de Dani para atraparla. Dani estuvo como que más de 10 minutos corriendo de un lado para otro esquivando a Tom, pero hubo un momento en que Daniela no pudo más y se tuvo que parar, siendo atrapada por Tom.

—A ver, ¿Por qué usted señorita me saca la lengua? –dijo Tom mientras tenía sujeta a Dani por la cintura.

—Porque me da la gana –contestó Dani mientras sonreía.

—Pues… la voy a tener que castigar –dijo Tom mientras la guiaba hacia el sillón.

—¿Y cuál será mi castigo? –pregunto Dani con cara picara.

—No sé… —dijo Tom poniendo cara de estar pensando– Quizás podría ser…

—No eres capaz de castigarme –dijo Dani con cara graciosa.

—Sí que lo soy –dijo Tom con voz seria– Además ahora mismo te voy a castigar.

—Ah, ¿sí? –dijo Daniela incrédula por la cara que tenía Tom– ¿Qué me vas a hacer?

—Pues no sé… —dijo Tom agarrándola más por la cintura y acercándola más a él– Quizás esto…

Tom agarro más a Dani para que no se escapara y se sentaron en el sillón, Dani encima de las piernas de Tom, y este muy sutilmente le empezó a hacer cosquillas, haciendo que Dani no parará quieta por las cosquillas tremendas que tenía.

—Vaya, Vaya –dijo Tom sonriendo mientras seguía haciéndole cosquillas por toda la barriga– La señorita tiene cosquillas.

—Tom… por favor… —dijo Dani mientras se revolvía intentando librarse de las cosquillas que Tom le estaba haciendo.

—No, No, No –dijo Tom seriamente mientras le seguía haciendo cosquillas– Tienes que recibir tu castigo.

—Tomi… no puedo respirar –dijo Dani intentando coger aire.

—Bueno, ¿entonces qué tengo que hacer para que mi princesita vuelva a respirar? –dijo Tom clavando sus ojos en los ojos de Dani.

—No sé –dijo Dani mientras movía los hombros hacia arriba.

—Esto… —dijo Tom mientras le daba un beso en la mejilla izquierda.

—Igual… —dijo Dani siguiéndole el juego.

—O este otro… –dijo Tom mientras le daba otro beso en la otra mejilla– O aquí… —Tom le dio otro beso en la frente.

—Para ya… —dijo Dani apartándose un poco de Tom– Me estás babando.

—Vaya… —dijo Tom apenado– Yo que quería darle muchos besos a mi princesa.

—Tomi… —dijo Dani susurrando.

—Dime… —dijo Tom mirando fijamente a los ojos a Dani.

—Prométeme que siempre vas a estar conmigo –dijo Dani con un brillo especial en sus ojos– Que nunca que vas a dejarme, promételo.

—¡¡Ay!! Mi princesa –dijo Tom abrazando con todas sus fuerzas a su prima– Me gustaría prometértelo, pero la vida da muchas vueltas y quizás físicamente no podré estar contigo. Pero nuestros corazones sí que estarán unidos…

—Te irás, verdad –dijo Dani con tristeza– Te vas a olvidar de mí.

—No, mi niña –dijo Tom poniendo las dos manos en las mejillas de Dani, para que esta lo mirará– No te voy a olvidar, me oyes. Porque te tengo aquí… –dijo mientras señalaba su pecho izquierdo– En mi corazón…

—Te quiero mucho, Tomi –dijo Dani mientras se abrazaba a su primo, como a alguien que se le va la vida– Te extrañaré mucho.

—Yo también mi niña –dijo Tom mientras sus ojos se encontraban– Más de lo que piensas…

Ambos primos estuvieron abrazados durante un gran rato, disfrutando cada uno del otro, en silencio, sin darse cuenta. Haciendo que el aroma de cada uno, penetrará en el cuerpo del otro, como si se estuvieran entregando, sin saberlo, su alma. Después Tom se separó de Dani, y le dijo que había que hacer los deberes.

—Enana, hay que hacer los deberes –dijo Tom mientras se separaba de Dani.

—Me encontraba muy a gusto, así –dijo Dani fingiendo un puchero.

—Ya pero tienes que hacer los deberes –dijo Tom con tono autoritario– Sino mañana, el profesor te puede castigar.

—Me ayudas a hacer mates –dijo Dani poniendo cara de súplica.

—Está bien… —dijo Tom rindiéndose a la carita que puso Dani– Te ayudare mientras hago los míos.

—Oh, muchas gracias Tomi –dijo Dani dándole un beso en la mejilla a Tom y abrazándolo de nuevo.

Dani se dirigió hacia su mochila donde saco el libro de matemáticas y una libreta para hacer los ejercicios, se colocó de rodillas en el suelo, apoyando la libreta y el libro en la mesita que había, empezó a escribir en la libreta el enunciado del ejercicio, lo leyó un par de veces para hacerlo pero no entendió nada.

—Tomi… —dijo Dani.

—Dime… enana –dijo Tom levantando la vista de su libro de Física.

—No entiendo el ejercicio –dijo Dani con cara compungida.

—A ver… —dijo Tom mientras le cogía el libro de matemáticas para ver el enunciado del ejercicio– Son fracciones, eso está tirado Dani.

—Pero es que no las entiendo… –dijo Dani desesperada.

—A ver… enana –dijo Tom buscando las palabras apropiadas para explicarle las fracciones– Una fracción es la expresión de una cantidad dividida entre otra.

—No lo entiendo –dijo Dani frunciendo el ceño.

—A ver… —dijo Tom desesperándose– Si ponemos ¾ esto significa, que retiramos una de las cuatro partes, las siguientes tres partes sobrantes representarían la fracción ¾.

—Ah… —dijo Dani con cara muy poco convencida de haberlo entendido.

—¿Lo has entendido? –preguntó Tom al ver la cara que ponía Dani.

—Creo que sí –dijo Dani dudosa.

—Pues ponte hacer el ejercicio –dijo Tom mientras volvía a su libro de Física– Si tienes alguna duda pregúntame.

—Aja –dijo Dani asintiendo.

Dani y Tom siguieron haciendo sus deberes tranquilamente y en silencio. Después de acabar de hacerlos pues verían un poco la tele. Esperando a que el resto de la familia regresase a casa.

Narra Bill

Ese día nos habíamos levantado temprano, ya que teníamos que ir al instituto y acompañar a nuestra prima a su nuevo colegio. Hoy sería su primer día de colegio aquí en Alemania, y la pobre andaba un poco nerviosa y a parte no quería ir. Mi hermano pues como que la convenció a medias, de que encontraría muchos amigos en su primer día, así fue al colegio no muy convencida pero fue. El problema fue cuando llegamos al recinto escolar, el edificio que digamos no era muy bonito y eso asustó todavía más a mi prima que no quería entrar, pero mi hermano, la obligo a entrar. Así que vimos, mi hermano y yo, como se alejaba lentamente de nosotros, para acceder al recinto.

Después mi hermano fuimos caminando lentamente hacia nuestro instituto, no nos hacía mucha gracia ir, ya que desde siempre nuestros compañeros se metían con nosotros, por nuestra forma de vestir, ya hace tiempo unos padres de alumnos nos habían intentado echar del instituto, sino nos vestíamos bien, pero nosotros fuimos más fuertes y no nos pudieron echar. Y ahora lo último fue que los profesores nos separaron a mí y a mi hermano de la misma clase, ahora estamos en diferentes clases y yo cada día lo pasó muy mal, porque mis compañeros se meten conmigo, a ver si tenemos suerte y triunfamos y me olvidó del instituto y de mis queridos compañeros, nótese la ironía.

Al salir de clase mi hermano y yo, nos encontramos con Ina, mi novia, y que era gran amiga de la novia de Tom. En un principio me iba a ir con Tom, pero Ina me insistió si podíamos ir a dar una vuelta, y claro Tom me convenció para que fuera con ella, que no había ningún problema que él se encargaba de recoger a Dani de su colegio, además también se tuvo que ir rápido porque habíamos salido muy tarde y Dani llevaba mucho tiempo sola esperando y no queríamos que de nuevo le pasará algo. Así que Tom se fue a buscar a Dani y yo me quede con Ina dando un paseo. Después de caminar bastante rato nos sentamos en un banquito que había en un parque, y estuvimos dándonos mimos, caricias, besos… al cabo de un rato Ina me sugirió que fuéramos a su casa, ya esa tarde estaría sola, porque sus padres no estaban.

Cuando llegamos a su casa, estuvimos mirando un poco la tele muy acarameladitos en el sillón, yo notaba que un fuego interior empezaba a fluir por mis adentros. Miré a Ina y ella me miró sonriente, no hizo falta palabras ni un gesto ni siquiera, solo sé que me cogió de la mano y me guió hasta su habitación. Una vez allí, posó sus labios en mi cuello, dando pequeños besos y algún que otro mordisco que hacía que me empezará a estremecer de placer, metí mis manos debajo de su camiseta hasta que lleve a sus pechos, los estuve acariciando lentamente, sin prisas, hasta que note como sus pezones se ponían duros.

La fui guiando hasta la cama donde caímos los dos juntos, y la empecé a besar en los labios con pasión, a los poco minutos nuestras camisetas estaban esparcidas por el suelo, y le estaba comiendo literalmente uno de sus pechos, mientras se escuchaban suspiró provenientes de la garganta de ella. Poco a poco note como metía su mano por dentro de mis pantalones, rozando mi entrepierna que estaba ligeramente excitada, le dio unos pequeños masajes haciendo que se formará un gran bulto, que no entraba de bajo de mis bóxers.

Lentamente desabrocho la cremallera de mi pantalón dejando al descubierto la enorme erección que se había formado debajo de ellos, me fue bajando los pantalones y tirándolos por algún sitio de la habitación. Ahora solo estábamos concentrados nosotros dos, note como sus labios rozaban mi miembro haciendo que creciera más de los que estaba. Ya me dolía bastante y estaba empezando a sudar y eso que aún no estábamos en plena faena. La agarre por las caderas quedando ella por debajo, ahora era mi turno, lentamente le fui levantando la falda que tenía dejando al descubierto sus muslos, me sitúe entre ellos y se los empecé a besar estimulándole la zona, tanto que se podía sentir como su sexo se empezaba humedecer por los fluidos de ella. De un tirón le quite las bragas y la falda, ahora estamos completamente desnudos sobre su cama, acariciándonos disfrutando del momento.

Cuando ya estaba a punto de explotar, Ina rebuscó en el cajón de la mesita de noche, lo que nos hacía falta. Rompió el envoltorio y lentamente lo fue colocando en mi miembro haciendo la espera un suplicio, cuando ya lo tuvo completamente colocado se acercó y me beso. Yo la coloque debajo mía, y con mis manos fue separando sus piernas para poderme situar entre ellas. Cuando ya estuve colocado con mi mano guíe mi miembro hacia el interior de ella, fui entrando lentamente hasta que lo metí hasta el fondo, después lo volví a sacar y repetí en mismo procedimiento y me empecé a mover.

Suspiros por su parte y por la mía inundaba cada rincón de la habitación, cambiamos de posición, ahora era ella la que dominaba, se movía rápidamente encima mía hasta que note como mi miembro se empezó a hinchar y a contraer, el momento estaba llegando un gran gemido inundó la habitación… habíamos llegado al orgasmo. Lentamente salí de ella y se tumbo al lado mía intentando coger aire por el esfuerzo físico que habíamos realizado. La volví a besar otra vez en los labios y nos quedamos abrazados hasta que lentamente fuimos cerrando los ojos, había que recuperar fuerzas…

Continúa…

por Heiligtkt483

Escritora del Fandom

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