Ich Brech Aus 22

«Ich Brech Aus» (Fic de Heiligtkt483)

CAPITULO 22

—¿Qué supone que eso que tienes el cuello? —dijo Simone cabreada.

—Emmm —dijo Bill todo tembloroso, no sabía que decir.

—¡¡Vaya!! ¿Te has peleado también? —dijo Dani fijándose en el cuello de su primo— Tú y Tom sois muy raros siempre os estáis peleando con las chicas.

—Cállate Dani —dijo Tom desde donde estaba.

—No le digas así a tu prima —dijo Simone mirando severamente a Tom— Ahora quiero que me expliquéis todo.

—Bu-Bueno ma-mamá —dijo Bill tartamudeando de nuevo.

—¿Que te dije Bill? —dijo Simone cruzándose de brazos— Que no quería que durante la semana estuvieras con tu novia, y que te dedicarás a tus estudios.

—Y me dedico… —dijo Bill susurrando.

—Dirás mejor que te dedicas a anatomía —dijo Simone enarcando una ceja— Y respecto a ti —dirigiéndose a Tom— ¿Cómo es que te has peleado con tu novia?

—Bueno mamá —dijo Tom rascándose la oreja izquierda.

—Fue el día que me acompaño al psicólogo —dijo de repente Dani— Tardó mucho en irme a buscar, y después tenía un moratón en cuello… pero no me dejo decírtelo.

Tom echó una mirada de odio a su prima, Daniela podía ser una niña encantadora, pero tenía la inoportunidad de decir cosas, que no debía y ahora era una de ellas.

—Te has estado liando con tu novia, en vez de ir a buscar a tu prima —dijo Simone enfadada.

—No solo fui a visitarla —dijo Tom intentando mantener la compostura.

—¿Qué significa liándose? —preguntó Daniela a su tía.

—Dani corazón, vete al salón y espera que acabe de hablar con tus primos.

—Siempre me andáis ocultando cosas —dijo Dani cruzándose de brazos y frunciendo el ceño— No es justo…

—Dani —dijo Simone mientras le señalaba la puerta de la cocina.

—Está bien… —dijo Dani mientras resoplaba y se acercaba a la puerta para salir.

Cuando Dani dejó la cocina Simone empezó a gritarle a los gemelos, uno por haber sido irresponsable y otro por haber desobedecido sus órdenes, después de un silencio incomodo en la cocina Simone concluyó diciendo.

—Quedáis castigados durante un mes —dijo Simone— No os puedo castigar sin que vayáis a grabar el disco, porque ya habéis firmado el contrato.

—Está bien… mamá —dijo Bill susurrando con la cabeza agachada.

—A partir de ahora os quiero en casa inmediatamente después de que salgáis del colegio —siguió diciendo Simone— No quiero que os quedéis por ahí, me habéis entendido.

—Si… —dijeron ambos hermanos al unísono con la cabeza agachada.

Los dos hermanos salieron de la cocina con su mochila en el hombro, en el salón Daniela estaba esperándolos con cara un poco asustada, sobre todo cuando vio a Tom que le miraba con cara de cabreo. Después de unos minutos de silencio, los tres salieron de la casa camino de sus respectivos centros educativos. Dani por el camino iba callada no se atrevía a hablar a Tom, ya que este le había echado unas miradas asesinas, seguramente estaba enfadado con ella por lo que le había dicho a su tía, pero es que no pudo evitarlo se le había escapado. Siguieron caminando hasta que llegó el turno de que Dani entrará a su colegio, antes de entrar Daniela se dirigió a su primo Bill para despedirse.

—Hasta luego —dijo Dani mientras le daba un beso en la mejilla.

—Hasta luego, enana —dijo Bill mientras abrazaba a Dani.

—Hasta luego, Tomi —dijo Dani mientras se acercaba a Tom para darle un beso en la mejilla, pero este se apartó de ella y le torció la cara quedándose Dani un poco triste.

—Vamos Bill —dijo Tom mientras dejaba a la pequeña Daniela en medio de la acera estática— Que vamos a llegar tarde.

Daniela se quedó parada allí en medio mirando como sus primos se alejaban y con un dolor en el pecho, a causa del rechazo que su primo Tom le había hecho segundos antes. No entendía que había pasado, Tom se comportó muy frío con ella y la ignoró por completo. Dani lentamente entro en el recinto del colegio, ahora solo tenía ganas de llorar, no le apetecía ir a clase. Y eso es lo que hizo, Daniela ese día no acudió a clase, por el pasillo que daba a las aulas había un cuarto oscuro que solo era utilizado como almacén de objetos, así que lentamente abrió la puerta de ese cuarto, y entró en él. Le costó mucho adaptarse a la penumbra de la habitación, pero cuando lo consiguió encontró pupitres y cajas todas llenas de polvo. Buscó un sitio donde pudiera estar tranquila sin que nadie la molestará, y así es, encontró un sitio en una esquina que era muy difícil de ver desde la puerta.

Lentamente se fue deslizando por la pared de aquel cuarto hasta que se quedo sentada en el frío suelo de aquella habitación, escondió su cabeza entre sus piernas y comenzó a llorar compulsivamente. En ese momento se sintió la persona más desgraciada en la tierra, sintiendo que nadie la quería…

Instituto de Hamburgo Mayer

Narra Tom

Habíamos dejado a Dani en su colegio, estaba muy enfadado con ella a tal punto que cuando se vino a despedir de mí, le torcí la cara. Tengo que decir que me dio un poco de lastima la carita que se le quedó, pero le había dicho que era un secreto entre nosotros y ella lo rompió diciéndoselo a mi madre. Ahora voy a estar un mes entero sin poder estar con Julia porque a mi madre no le pareció muy bien, que me fuera a casa de ella, mientras Dani estaba en su sesión con el psicólogo.

Mi hermano y yo entramos en el instituto y todas las miradas se posaban en nosotros, y es que no fuéramos los populares del instituto que va, más bien éramos los más odiados, odiados por nuestra forma de vestir, ellos no entienden que nosotros somos diferentes, especiales. Desde mi hermano y yo formamos junto con Georg y con Gustav, Devilish, no hemos tenido muy buena acogida en el instituto, quizás sea envidia pero esto ya está llegando a su extremo.

Cuando mi hermano y yo vamos al baño de los chicos, nuestros compañeros se nos quedan mirando y se ponen a cuchichear entre ellos y a reírse y después se van del baño dejándonos completamente solos. Eso duele mucho, solo tenemos un mejor amigo Andreas, aunque ahora tenemos a Georg y a Gustav, pero Andreas nos conoce desde que mi hermano y yo éramos pequeños.

Un día Bill llegó a junta mía, yo estaba en el patio del instituto, todo triste y parecía que había llorado, después de bastante tiempo intentar sacarle lo que le pasaba Bill consiguió decirme que cuando entró en clase ese día, había varios chicos que tenían puestas unas camisetas que tenían impresas Kill Bill, mi hermano lo pasó muy mal y lo está pasando mal, creo que es él que peor lo está pasando. Yo me sumerjo en mi papel de chico duro y no muestro ni un mínimo de sentimientos hacia lo que me hacen, me duele pero no lo muestro exteriormente. Yo no lloro, solo he llorado dos veces en mi vida y esas dos veces sola ha estado mi hermano presente.

Sin embargo, Bill muestra sus sentimientos más fácilmente, digamos de una manera que es más sensible, por eso los chicos del instituto se ceban en él, porque disfrutan viéndolo sufrir. Ahora nos toca entrar en clase, nos toca estar bastantes horas en esta cárcel, aunque mi hermano y yo somos muy buenos estudiantes pero no tenemos muy buenos recuerdos de aquí, por eso odiamos el instituto. Los profesores, más de una vez no nos han querido corregir los exámenes o nos suspender, pero siempre hemos sido fuertes, en ese sentido somos los mejores alumnos de nuestra clase y por eso los profesores no nos pueden suspender, sin tener motivos. Estoy deseando que el grupo triunfe y poder olvidarnos de esta pesadilla, para el resto de mi vida.

Narrador Omnisciente

Tom y Bill se dirigieron a sus clases respectivamente, ya que desde séptimo curso les habían separado de clase, porque los profesores no podían hacer frente a sus travesuras y también discusiones, ya que cuando el profesor castigaba o reñía a alguno de los gemelos, el otro salía a defenderlo con uñas y dientes por eso decidieron en separarlos de clase porque separados eran más débiles.

Las horas transcurrieron normales, Bill estaba en un rincón de su clase prestando atención pero también inmerso en sus pensamientos, estaba pensando que a finales de mes, pues ya no irían a clase durante unos 3 meses, ya que empezarían a grabar el disco, así que eran como unas minis vacaciones anticipadas. Tom, en otra aula aparte, pues se encontraba todo concentrado haciendo un dibujo en la mesa de madera, era la clase de física y no le gustaba nada esa asignatura, así que prefería pasar mejor el rato haciendo otra cosa que atender al profesor.

Las clases se iban sucediendo unas tras otras, hasta que llegaron a las últimas horas de la jornada escolar. Por otro lado, Dani continuaba encerrada en aquel cuarto de su colegio llorando desconsoladamente, le había herido muy en lo profundo de su corazón, el rechazo de su primo Tom, de hecho que no sabía como podía hacer para volver a captar la atención de su primo Tom. Quizás no le había hecho caso, porque estaba dolido e igual ahora ya se le había pasado el enfado. Miró la hora de su reloj y se dio cuenta que la hora de salida de clase estaba llegando, no sabía que hacer si salir ahora para no sabía que hacer si salir ahora para no ser vista por sus compañeros y profesores o en cambio, esperar a que el colegio se quedará vacío.

Decidió quedarse con la segunda opción. Pasaron varios minutos, Dani escuchó como el timbre anunciaba el fin de las clases, y un bullicio de gente empezó a recorrer los anchos y largos pasillos del colegio hasta que se quedó todo en un completo silencio. Dani lentamente se levantó del suelo, donde estaba sentada y cogió su mochila, arrastrando sus pasos se acercó despacio hacia la puerta de aquella habitación, con un poco de miedo abrió la puerta procurando no ser escuchada por algún profesor, que quizás se haya quedado rezagado en un aula o en el despacho de profesores. Suspiró aliviada al darse cuenta que no había nadie que el colegio estaba en completo silencio y completamente a oscuras. Así que, Dani salió con paso ligero del edificio de su colegio, no quería llegar tarde y que sus primos le regañaran, ya que suponía que igual ya habían llegado para recogerla.

Salió por la puerta y divisó a lo lejos a su primo Bill que conversaba tranquilamente con Tom. Bill, al ver a Dani, sonrío como muestra de cariño y cuando Dani estuvo cerca de él, la abrazó y le dio un beso muy sonoro en su mejilla. Tom, sin embargo, estaba frío y distante no dio ninguna muestra de afectividad hacia Dani, haciendo que Dani se pusiera más triste de lo que estaba. Durante todo el camino Bill y Tom iban hablando, en cambio Dani iba en silencio con cabizbaja, de vez en cuando por sus mejillas sonrosadas se deslizaban pequeñas gotas de lágrimas.

Llegaron a casa, todo estaba silencioso, ya que Simone y Gordon siempre llegaban tarde por motivos de trabajo. Cada uno fue a su correspondiente habitación a dejar a su mochila, después los gemelos bajaron al salón donde estuvieron viendo la tele, más tarde harían sus deberes. Dani había ido a ver a la perrita Mantequilla, que en esos momentos estaba mordisqueando un hueso de plástico, cuando vio a Dani dejo a un lado el hueso y se dirigió hacia Dani, poniéndose de panza para arriba para que Dani le acariciara la barriga y se la rascará. Dani se agachó, y paso sus pequeñas manos por la barriga de la perrita, provocando alguna que otra cosquilla a Mantequilla, que se revolvía ligeramente hasta que se incorporó del suelo donde estaba tumbada, empezando a lamerle la cara a Dani haciendo que su risa infantil saliera de su garganta. A los pocos minutos, escuchó como alguien entraba en la cocina y una voz profunda y grave inundaba todo la estancia.

—¡¡¡DANIELA!!! Ponte hacer los deberes —dijo aquella voz con cabreo.

Dani levantó lentamente su mirada y observó a su primo Tom que la miraba inescrutablemente, lo miró con temor, sobre todo cuando otro grito proveniente de la garganta de su primo, hizo que se estremeciera.

—ME HAS ENTENDIDO —dijo Tom gritando autoritariamente— O QUIERES QUE TE LO REPITA OTRA VEZ.

Daniela se quedó callada, no entendía porque Tom era ahora así, lentamente salió de la cocina con la cabeza agachada, no quería por nada en el mundo conocer la furia de Tom en su propia carne. Cuando salió de la cocina, escuchó otra vez a su primo hablar desde la cocina.

—CUANDO ACABES LOS DEBERES LOS QUIERO VER —dijo Tom con voz potente, para ser escuchado desde el otro lado de la puerta, que era donde se encontraba Dani en esos momentos.

Dani subió lentamente a su habitación, una vez dentro se puso a mirar sus cuadernos y se dio cuenta que no podía hacer los deberes, ya que ese día había colgado clase y el número de teléfono de Lilly no lo tenía para poder llamarla y que le dijera la tarea que tenía que hacer.

Así que decidió que se iba a poner a leer uno de los libros de texto para pasar el rato y le diría a Tom que no le pusieron deberes de hacer ejercicios, que solo tenía que estudiar, ya que no creía que Tom se le ocurriera preguntarle la lección.

Pasaron las horas y Dani le entró un poco de hambre, así que bajo a la cocina a coger un par de galletas de chocolate, que tanto le gustaban. Ya había metido la primera galleta en la boca, cuando escuchó la voz de Tom detrás de ella.

—¿Has acabado los deberes? —preguntó Tom mientras fruncía su ceño y clavaba sus ojos en Daniela.

Dani se quedó helada al escuchar la voz de Tom y además en ese momento no podía contestar verbalmente, porque tenía la boca llena de la galleta que estaba comiendo, así que asintió levemente con la cabeza, el mundo se le vino abajo cuando su primo, segundos después le exigió ver la tarea que había hecho. Rápidamente tragó la galleta y le dijo que solo era de estudiar. Daniela pensó que así se libraría de que Tom le preguntara la lección, pero otra vez se confundió cuando su primo le dijo que le trajera el libro de la materia que había estudiado para preguntársela. Daniela en un breve susurro le dijo que sí, y se dirigió nerviosamente hacia las escaleras para subir a su habitación para buscar por lo menos el libro que había estado leyendo para dárselo a su primo, el problema es que no se acordaba de lo que había leído.

Los minutos fueron pasando y Tom se empezó a impacientar y subió a la habitación, para ver porque Dani tardaba tanto, encontrándosela pasando hojas de un libro desesperadamente para enseñarle algo a Tom. Eso fue la gota que colmo el vaso y Tom le quitó el libro de las manos y le pregunto algo al azar. Dani se quedó callada ya que no sabía nada de eso, Tom envuelto en cólera le empezó a gritar.

—¿ASÍ PRETENDES LLEGAR ALGO EN LA VIDA? —gritó Tom con rabia al ver que Dani no hacia ningún indicio de contestarle la pregunta del libro que le había hecho— HASTA QUE NO TE APRENDAS LAS 20 PRIMERAS HOJAS DE ESTE LIBRO NO SALES DE TU HABITACIÓN.

Dani se quedó callada reprimiendo las lágrimas que ya empezaban a asomar por sus ojos grandes y verdes. Miró a Tom con odio y desafiante e hizo una mueca en forma de desaprobación, Tom frunció el ceño y le lanzó el libro para que esta siguiera estudiando las hojas que le había mandado.

Una hora más tarde, una llamada a casa de los Kaulitz hizo que Tom y Bill se pusieran en alerta al ser comunicados que Dani ese día no había asistido a la escuela. Bill y Tom estaba alucinando ¿Cómo que no había asistido a la escuela?, si ellos mismos la habían dejado a las puertas de la escuela. Además Bill había visto como su prima entró dentro del recinto escolar, así que dentro del colegio estuvo pero ¿Dónde se había metido durante las horas de clase?

Tom volvió a subir la escaleras hecho una furia, ahora Daniela le tendría que explicar porque ese día se había saltado las clases, Bill subió por detrás intentando que Tom no hiciera algo de que se pudiera arrepentir. Bill sabía que Tom adoraba a esa niña, pero desde que hoy por la mañana había dicho, lo que hizo Tom el día que la había llevado al psicólogo, Tom se empezó a comportar mal con Dani hasta el punto de descargar su ira contra ella.

Llegó a la puerta de la habitación de su prima, y escuchó como Tom estaba gritando como loco a su prima, se asomó a la puerta y observó como Tom tenia a Daniela agarrada fuertemente por los dos brazos y la estaba zarandeándola.

—¿PORQUÉ HOY NO HAS IDO CLASE? —chilló Tom mientras la tenía agarrada por sus pequeños brazos— CONTÉSTAME DE UNA VEZ, MALDITA SEA.

Daniela estaba como ida, las pupilas de su ojos verdes intensos se contrajeron mostrando una cara de terror, una voz en su mente volvió a aparecer después de dos meses sin oírla “¡¡CALLATE!! “ escuchó una voz en el interior de su mente, como un eco que se repetía incesantemente, un recuerdo en su cabeza volvió a que reviviera lo que dos meses antes le había ocurrido “Así te estarás más quietecita” , “Veo que ya te has despertado”, ” Nunca te han dicho que eres una niña muy bonita… “. Recuerdos de frases que había escuchado un tiempo atrás, se vinieron sucediendo unas tras otras, hasta que todo se empezó a nublar y todo se volvió oscuro…

Continúa…

por Heiligtkt483

Escritora del Fandom

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