Ich Brech Aus 23

«Ich Brech Aus» (Fic de Heiligtkt483)

CAPITULO 23

Tom vio como su prima se desplomaba entre sus brazos, y se quedó mirando quieto sin hacer nada, Bill entró rápidamente en la habitación de Dani y lo que hizo fue apartar a Tom de al lado de Dani.

—¿QUÉ LE HAS HECHO IMBECIL? –dijo Bill mientras apartaba a Tom de Dani– Dani, pequeña despierta.

Bill cogió a Dani entre sus brazos y la tumbó en la cama, le empezó a darle palmadas en la cara pero esta no reaccionaba. Daniela estaba más blanca que un rollo de papel higiénico, estaba sudorosa… Bill miró con odio a su hermano, porque Tom era tan insensible, vale que estuviera enfadado con Dani pero tampoco era para tratarla así de esa manera. Dani no reaccionaba y eso le estaba preocupando mucho a Bill. En un momento de descuido por parte de Bill, Tom le tiro un vaso de agua fría en la cara a la pequeña Daniela, mirando con indiferencia, sin preocuparse porque lo que le pudiera pasar, si despertara de una forma tan brusca. A los pocos minutos, Dani empezó a reaccionar pero decía palabras si sentido.

—No me hagas daño, por favor –dijo Daniela entre susurros y con los ojos cerrados– Quiero irme a casa de mi tía y de mis primos. Me estás haciendo daño… Mamá.

Bill se quedó blanco al escuchar lo que decía su prima, estaba delirando pero ese delirio era de cuando la habían secuestrado, Dani sin darse cuenta estaba dando información sobre su secuestro que nadie había podido oír antes ni siquiera el psicólogo de ella, que había hecho tantos esfuerzos por averiguarlos y ahora la pequeña Daniela lo estaba diciendo en su delirio.

Dani abrió lentamente los ojos y pudo ver como sus primos la observaban, Bill con cara de preocupación y Tom con mirada indiferente. Bill al ver que Dani reaccionaba, pues la abrazo con todas sus fuerzas, y le dio un pequeño beso en la coronilla.

—Peque, me has dado un susto de muerte –dijo Bill mientras le acariciaba la mejilla derecha.

Dani se quedó paralizada cuando Bill le acarició su mejilla, otra vez el recuerdo de aquel hombre, que la había secuestrado, había invadido de nuevo su mente. Lo único que pudo hacer fue apartarse bruscamente de Bill y levantarse rápidamente de su cama alejándose de los dos hermanos que la miraban extrañados.

—Dani, pequeña, ¿Qué te pasa? –dijo Bill mientras se acercaba lentamente al sitio donde su prima se encontraba.

—DEJAME –chilló Dani con una histérica mientras se arrinconaba más en la pared– NO TE ACERQUES A MI.

—Pero Dani… —dijo Bill mientras se seguía acercando a su prima– Soy yo Bill.

—NO ME TOQUES –volvió a chillar Dani mientras se tapaba los oídos con las manos y escondía su cabeza entre sus piernas.

—Dani… —dijo Bill entre susurros.

Daniela lentamente levanto la cabeza y lo que vio, hizo que su corazón le diera un vuelco, dos hombres la miraban fijamente acercándose a ella con paso decidido, volvió a cerrar los ojos y los abrió y esos hombres se multiplicaron en dos más, sus pupilas se empezaron a dilatar, se fue arrinconando más y más en la esquina de su habitación, cuando notó como unas manos grandes y fuertes la agarraban por sus brazos haciendo que un gemido de dolor saliera de su garganta.

—NOOOOOOOOOOOO –chilló Dani completamente histérica mientras se revolvía bruscamente entre los brazos de ese hombre– NOO ME ATES OTRA VEZ A LA CAMA, POR FAVOR.

Dani se empezó a defender con uñas y dientes, en una de esas propino un mordisco en la mano de aquel hombre que la tenía agarrada por la cintura, no quería que le volviera hacer eso que le había hecho una vez, no quería sentir de nuevo eso en su interior, le había dolido mucho y no quería volver a sentirlo.

Tom soltó rápidamente a Dani para mirarse su mano, viendo en la zona donde le había propinado el mordisco, una marca perfecta de una dentadura. Por algunas zonas la carne se estaba volviendo morada, y en algunos puntos tenia un poco de sangre, su prima sabía clavar muy bien los dientes. Miró apenado a su prima, de hecho que estaba sufriendo al ver descubierto, que ese mal nacido había atado a su prima en una cama, sabe dios para hacerle alguna cosa que ha dejado marcada de por vida a su prima. Si ese hijo de su madre no se hubiera muerto, le hubiera arrancado los huevos por haber hecho algo así a una criatura tan pura e inocente.

Tom miró a su hermano con desesperación, porque Dani se estaba comportando de esa manera, igual él con su actitud había desencadenado una serie de recuerdos que hizo que su prima creyera que era ese hombre. Dani se seguía revolviendo ahora entre los brazos de Bill, y chillaba como una loca, la verdad es que Bill también lo estaba pasando muy mal, como siguiera así a Dani la tendrían que ingresar en el hospital para medicarla y conseguir una vez por todas averiguar lo que aquel desgraciado le había hecho.

Bill soltó a Dani, era imposible dominarla estaba como loca como un animalillo asustado que se quiere proteger de su captor o de su cazador. Las manos de Dani fueron a parar a la cara de Bill donde le propinó unos arañazos. Bill hizo una mueca de dolor, la situación se estaba yendo de las manos, tendrían que llamar a su madre como las cosa estaba empeorando y Dani cada vez estaba más histérica.

—Tom… —dijo Bill entre susurros– Tenemos que llamar a mamá, Dani cada vez se está poniendo peor.

—NOOOOOOOOO DEJADME NOOOOOOO –chilló Dani toda histérica– ¡¡NOOOOOOO NO QUIERO!!

—Tom… no se calma –dijo Bill mientras miraba como su prima empezaba a tirarles objetos.

Tom se acercó con decisión a su prima, y lo único que hizo fue pegarle una bofetada para ver si así se calmaba un poco, pero fue todo lo contrario Dani siguió chillando y ahora empezaba a pegarle puñetazos en el pecho de Tom. Tom la abrazó para poder calmarla pero Dani no se dejaba.

—Dani… —dijo Tom entre susurros– Vamos tranquilízate pequeña.

—NO ME TOQUEES –dijo Dani revolviéndose entre sus brazos– NO QUIERO QUE VUELVAS HACERME DAÑO.

—Bill vamos a llamar a mamá –dijo Tom mientras seguía agarrando a Dani– Hay que llevarla al hospital para que le suministren un calmante.

—Si… —dijo Bill susurrando mientras salía por la puerta de la habitación de Dani para ir a buscar el teléfono.

Mientras tanto Tom seguía intentando calmar a Dani, la tenía abrazada y la acunaba con ternura, se sentía culpable como había sido capaz de haber hecho daño a una niña tan inocente, y sabía que le había sentado muy mal que Dani le había dicho a su madre, pero ahora que la miraba en ese estado se sentía culpable por haberla tratado de esa forma, de haberla ignorado durante todo el día y haberle chillado de esa manera por no haber ido a la clase ese día.

Bill bajó al salón donde se encontraba el teléfono, rápidamente marcó el primer número que le vino a la mente y daba comunicando, después volvió a marcar otro número, esta vez fue el número del móvil de su madre y si daba señal. Espero varios tonos hasta que la voz de su madre se escuchó al otro lado del teléfono.

Inicio de la conversación telefónica

—Hijo, ¿Qué pasa? –dijo Simone al otro lado del teléfono preocupada por la repentina llamada de su hijo.

—Verás mamá… —dijo Bill todo nervioso– Es Dani…

—¿Qué le ha pasado a tu prima? –dijo Simone toda asustada.

—Se ha puesto como una loca –dijo Bill intentando tranquilizarse– Nos ha empezado a lanzar cosas a mí y a Tom.

—¿Pero porque ha hecho eso? –dijo Simone confundida— ¿Qué le habéis hecho?

—Nada mamá –dijo Bill tartamudeando.

—Bill no me mientas –dijo Simone con voz seria– Algo le habéis hecho cuando Dani está reaccionando de esa manera.

—Tom le ha chillado después de venir de clase –dijo Bill finalmente– Porque nos han llamado del colegio de ella y nos han comunicado que ella hoy no asistió.

—¿Cómo que no ha asistido a clase? –dijo Simone seria.

—Ahora no es el momento de explicártelo –dijo Bill con desesperación– Dani está muy mal, está chillando como loca.

En esos momentos se escuchó unos chillidos provenientes del piso de arriba haciendo que Simone se asustará por la intensidad de los gritos de Daniela.

—Bill hijo, esa es tu prima –dijo Simone asustada al haber oído semejante escándalo.

—Si mama –dijo Bill mientras hacia una mueca que mostraba nerviosismo– Tom está con ella intentado tranquilizarla, pero es imposible.

—Hijo tratar de calmarla –dijo Simone angustiada– Yo voy a procurar llegar lo antes posible para llevarla al hospital.

—Vale –dijo Bill.

—Hijo no te preocupes –dijo Simone intentado tranquilizar a su hijo.

Acto seguido Simone colgó el teléfono.

Fin de la conversación telefónica

Bill dejó el teléfono en su sitio y subió rápidamente a la habitación de Dani, para ver como se encontraba y si Tom había conseguido tranquilizarla, pero lo que vio en la habitación le preocupo muchísimo ya que su prima seguía toda descontrolada chillando y pegando a Tom.

—NOOOOOOOO SUELTAME –gritó Daniela arañando los brazos de Tom– NO ME HAGAS DAÑO, POR FAVOR.

—¿Conseguiste hablar con mamá? –preguntó Tom a Bill mientras se observaba uno de los brazos que tenía un gran arañazo.

—Sí –contestó Bill– Dijo que vendría lo más antes posible, escuchó a Dani gritar.

—Dios, ¿Tanto se le escucha? –dijo Tom asombrado.

—Si –dijo Bill– Y créeme que si alguien la escuchará desde fuera pensaría que le están haciendo algo muy malo.

—Pues espero que venga cuando antes –dijo Tom mientras sostenía a Daniela– Porque no creo que pueda contenerla más.

Los dos hermanos se quedaron contemplando a su prima mientras está agotada se puso a llorar en el pecho de Tom, convulsionando a causa del llanto. Tom se sentía muy culpable por lo que le estaba sucediendo a su prima, le gustaba tenerla entre sus brazos pero no de esa, mientras esperaban a su madre Tom le daba pequeñas caricias en la espalda de su princesita, prometiéndose a sí mismo que nunca más le volvería a hacer daño, que iba a cuidarla siempre.

Media hora más tarde la matriarca de los Kaulitz hacia presencia en la casa, toda desesperada subió rápidamente a la habitación de su sobrina, encontrándose con su hijo Tom abrazando a Daniela y a su hijo Bill observándolos con angustia.

—Hijos, ¿Cómo estáis? –dijo Simone al ver a Bill que tenía unos rasguños en la cara y a Tom que tenía una marca en la mano y un gran arañazo en el brazo derecho.

—Bien, la hemos conseguido tranquilizar un poco –dijo Tom mientras miraba a su prima que tenía los ojos cerrados– Nos hemos asustado mucho.

—A ver –dijo Simone acercándose a la pequeña Daniela– Tesoro…

Daniela al ver a su tía se lanzó rápidamente a sus brazos, esto dejo confusa a Simone cuando escuchó susurrar a su sobrina.

—No dejes que me lleve otra vez –dijo Dani mientras por sus mejillas corrían unas cuantas lágrimas.

—¿Quién, tesoro? –dijo Simone mientras abrazaba fuertemente a su sobrina.

—Ese hombre… —dijo Daniela con la mirada pérdida– Ha vuelto para volver hacerme daño…

—¿Dónde está? –preguntó Simone.

—Ahí… —dijo Dani mientras señalaba a Tom.

Simone miró a Tom apenada, su sobrina se estaba pensando que Tom era ese hombre que se la había llevado. Simone abrazó más a su sobrina y le dio unos pequeños besos en la coronilla de su pelo.

—Dani pequeña –dijo Simone intentando captar la atención de su sobrina– Ahora nos vamos a ir, vale.

Daniela miró a su tía con ojos de temor, y se intentó separar de ella rápidamente para empezar a gritar de nuevo.

—NO QUIERO IR –chilló Dani intentándose escapar.

—Tesoro, entiende –dijo Simone intentado convencer a su sobrina– Tenemos que ir a junto del médico para que te cure.

—NOOOOOOO –dijo Dani volviéndose loca.

Simone no hizo caso a su sobrina y la agarró de una mano para llevarla al médico, ordenó a Tom y a Bill que cogieran sus cazadoras y la de Dani y que bajaran al garaje, ya que ella se había llevado a Dani al coche. Cuando Simone llego al coche metió a Dani a la fuerza ya que está no quería subir a él. A los pocos minutos llegaron los gemelos y montaron en el coche. Simone empezó a conducir rumbo al hospital, al único sitio donde podían curar a su sobrina y que dejará de sufrir por lo que aquel hombre le había hecho.

Continúa…

por Heiligtkt483

Escritora del Fandom

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