
«Ich Brech Aus» (Fic de Heiligtkt483)
CAPITULO 25
—¿Cómo que hacer una hipnosis? –preguntó Daniela asustada.
—Daniela… —dijo el psicólogo– Ayer por la tarde entraste con una crisis de nervios, debido a algo que has pasado y que nosotros no sabemos, y la única forma de saberlo es haciéndote una hipnosis.
—Pero… yo no quiero –dijo Daniela frunciendo el ceño.
—Dani… tesoro –dijo Simone interviniendo– Será mejor hacer eso que dice tu psicólogo para intentar que te pongas bien.
—No quiero… —dijo Dani poniéndose tozuda.
Tom al ver que su prima se empezaba a poner muy cabezona, se acercó a ella para intentar convencerla de que se dejará hacer la hipnosis, así que lentamente la agarro de la cintura para hacerla sentarla sobre sus rodillas.
—Enana –dijo Tom mientras apoyada su cabeza en el hombro de su prima– Tienes que dejarte curar, hazlo por mí.
—Es que… y si me pasa algo malo –dijo Dani con voz preocupada.
—No te va a pasar nada –dijo Tom susurrándole en el oído– Confía en mí.
—¿De verdad que no me va a pasar nada? –preguntó Daniela temerosa a su primo.
—No… pequeña –dijo Tom mientras le daba un beso en la sien derecha a su prima.
Daniela se quedó unos minutos callada, pensando si hacer la hipnosis o no, tenía mucho miedo y no quería que por algún motivo saliera mal y después no tuviera solución.
—Está bien… —dijo finalmente Daniela susurrando– Me haré la hipnosis pero cuando me la hagan quiero que Tomi este conmigo.
Tom al escuchar eso, hizo una pequeña mueca que no fue percibida por ninguno de los que estaban en la sala, no le hacía mucha gracia escuchar lo que ese desgraciado le había hecho a su prima, sobre todo si estás bajo los efectos de una hipnosis en donde la hipnotizada, pues vive sus recuerdos como si estuviera presente en ellos.
—Bueno entonces voy a reservar la sala para las 17 horas –dijo el psicólogo sonriente de haber conseguido su propósito.
—Gracias –dijo Simone amablemente– Procuraremos que Daniela este allí a las 17:00.
El psicólogo salió de la habitación dejando a todos en un completo silencio, Simone miraba sonriente a su sobrina, por fin pronto acabaría sus pesadillas que tenía por la noche, por fin podría saber que era lo que realmente le pasaba.
A las dos horas, una enfermera entro con una bandeja de comida, para que Daniela comiera, dejándola en una mesita con ruedas. Simone se acercó a su sobrina para poder ponerle mejor la bandeja en la mesa alta que estaba al lado, para que Dani pudiera comer. Pasaron las horas y Dani estaba cada vez más nerviosa, tenía mucho miedo. Ya eran las cinco de la tarde y una enfermera entró en la habitación con una silla de ruedas, para llevar a Dani a la sala donde le harían la hipnosis. Se sentó en la silla, pero no dejaba de ver nerviosa en donde estaba Tom, este había ido al servicio que tenían en la habitación, y Tom le había prometido que la acompañaría en la hipnosis por eso Daniela miraba nerviosa hacía donde estaba el baño, ya que no se quería ir sin que su primo la acompañará.
Una vez que Tom regresó del baño, se dirigieron hacia la sala donde estaba el psicólogo esperándolos, cuando Dani entró en la sala vio que había un sillón muy cómodo, y pensó que igual se tendría que sentarse allí, la habitación tenía las luces medias bajas, para dar un ambiente más cómodo para Dani, ya que se suponía que para llegar a la primera fase de la hipnosis pues tenía que relajarse bastante y las luces a media luz pues eran un elemento esencial.
El psicólogo ordenó a Dani que se sentará en ese sillón que aparte era reclinable, así que Dani se sentó en él. Después el psicólogo puso una música de fondo muy bajita de relajación, de modo ambiental, para que Dani se fuera relajando, no obstante antes de que empezará todo el proceso, Daniela pidió a su primo Tom que le agarrará de la mano.
—Tomi… —dijo Daniela buscando a Tom entre la media penumbra de la habitación.
—Aquí estoy –dijo Tom mientras la cogía de la mano y entrelazaba sus dedos con los de las manos de Daniela– Mi princesa.
—No me dejes… —dijo Dani asustada– Tengo miedo…
—No te va pasar nada… —dijo Tom mientras le daba un beso en la sien– Estoy aquí contigo.
Minutos después llego el psicólogo empezó con los procesos para poder hipnotizar a Daniela, cogió una silla y se sentó enfrente de Dani, y le estuvo explicando todo el proceso de la hipnosis, que había tres fases, explicándole que la primera fase es cuando ella va a llegar a un estado de gran concentración, y la sensación corporal que nota es la de gran pesadez, la segunda fase, le dijo que era el paso siguiente en cuanto a nivel de concentración. La sensación corporal que se obtiene es la de no movimiento; si ella intentara moverse, tendría la sensación de no poder y finalmente le explico la tercera fase, que es la fase a donde él quería llegar, es la fase de mayor concentración.
La sensación corporal es la de no existencia, es decir, él le explico a ella que no tiene consciencia de poseer cuerpo. Es este último el estado de las regresiones, en el que el hipnotizado va recordando cosas del pasado, de su infancia y las revive, hasta el punto incluso de revivir experiencias que no recordaba. Estas son las tres fases de una hipnosis. Cuando acabo de contarle todo esto, el psicólogo cogió el instrumento que utilizaría para la hipnosis, una cadena con un medallón grande para que Dani fijara toda su vista y concentración en el medallón. Lentamente le fue movimiento el medallón haciendo que Dani fijará su mirada en él.
—Dani mira fijamente al medallón –dijo el psicólogo mientras movía el pequeño círculo– Sientes que tu cuerpo está pesado, muy pesado, tienes sueño…
El psicólogo fue susurrando y hablando de tal forma que iba provocando en Dani una sensación de pesadez y cansancio, también había que añadir la música ambientada para la relajación, que provocaba que Dani fuera cerrando sus ojos lentamente hasta que se quedo sumida en un profundo sueño.
—Cuando cuente tres, abres los ojos –dijo el psicólogo susurrando– Uno… Dos… Tres…
Dani abrió los ojos pero su mirada estaba fija en un punto en concreto, es decir, su miraba estaba perdida, Tom tenía agarrada la mano de su prima con fuerza no se la soltaba por nada en el mundo, no ahora que iba a empezar a recordar cosas que hace varios meses le habían hecho sufrir.
El psicólogo cogió una libreta y un bolígrafo para empezar a anotar lo que dijera Daniela en esa terapia de hipnosis, y se volvió a sentar en el sillón que estaba enfrente de Daniela, y procedió a preguntarle a Dani lo que sucedió.
—Daniela, dime que sucedió el día 27 de noviembre del año pasado –dijo el psicólogo con voz susurrante para que no quitar a Daniela del trance.
Dani empezó a contar todo lo que ese día había hecho, y claro lo empezó a contar como si lo estuviera viviendo en ese mismo momento, así que empezó a hablar en presente.
Narra Daniela
Siento como algo toca mi nariz, y abro lentamente los ojos y descubro que Tom me está haciendo cosquillas en mi nariz, y me está sonriendo alegremente y me dice que ya tengo el desayuno preparado, así que ya puedo bajar pero antes de ir a la cocina, pues mi primo y yo, nos ponemos a jugar y me hace cosquillas.
Después bajamos a desayunar y yo me tomo mis cereales con leche y chocolate. Mis primos, Tom y Bill están conmigo también desayunando mientras hablan de sus cosas, mi primo Tom es un adicto al café.
Después nos vamos a vestir, y me voy a dar una vuelta con mis primos, y hoy comeremos fuera, ya que mis tíos pasan el día fuera. Salimos de casa, y nos vamos a un parque que está cerca de nuestra casa, es muy bonito, tiene muchos columpios y muchos árboles también y bancos en donde sentarse. Yo me pongo a jugar en lo columpios y Bill y Tom conversan observándome, desde unos bancos que están cerca de la zona de los columpios.
Estamos bastante tiempo en el parque, hasta que mis primos me llaman para irnos a comer a una pizzería, pedimos 3 coca—colas y una pizza familiar a los tres quesos, está muy rica. Más tarde cuando acabamos de comer, iremos a casa de un amigo de mis primos, se llama Gustav, aún no lo conozco, espero que sea muy simpático, es que hoy tienen ensayo. Pero lo más guay de todo, es que mis primos me van a invitar a tomar un helado, así que estoy muy contenta.
Ya hemos salido de la pizzería y ahora mis primos me van a comprar el helado que me han prometido, pero no lo hacen. Mis primos me dicen que no tienen tiempo y que van a llegar tarde a la casa de Gustav, que es donde van hacer el ensayo, así que me lo compraran cuando volvamos a casa, pero que yo quiero mi helado ahora, no es justo.
Entramos en casa de Gustav, y nos encontramos con los amigos de mis primos, uno se llama Georg es muy amable y cariñoso conmigo, después está Gustav que también es muy amable conmigo ahora están tocando una canción que suena muy bien, pero les digo que quiero mi helado, y no me hacen caso. Mi primo Tom me grita y me dice que más tarde me lo comprará, pero yo lo quiero ahora. Georg, es muy majo y me dice que me lo va a comprar ahora, y estoy muy feliz… pero Tom se ha enfadado con Georg y empieza a discutir con él, porque Tom no quiere que me compren ahora el helado, dice que tengo que tener paciencia, que debo a aprender a esperar.
Ahora Tom se ha puesto muy brusco con Georg, y se están gritando, tengo mucho miedo, y me quiero ir. Salgo a fuera de la sala donde estamos y llego al recibidor de la casa y veo que están todas las cazadoras de mis primos y mía colgadas en el perchero. Me doy cuenta que Tom tiene dinero en el bolsillo de su cazadora son 10 euros que le sobraron de la vuelta de la comida, espero que mi primo Tom no se enfade por habérselos cogido prestado.
Salgo corriendo de la casa, he pensado que ya, que mi primo no me quiere comprar el helado, pues me lo voy a comprar yo. Ya que soy suficiente grande para poder ir a sitios yo sola. Llevo bastante rato caminado, pero no encuentro ninguna heladería sigo caminando hasta que notó como algo me tapa la boca y siento mucho sueño, lentamente voy cerrando los ojos…
Quiero abrir mis ojos pero no puedo, siento que algo me está impidiendo abrir mis párpados, y creo que eso es una venda que está cubriendo mis ojos. También quiero mover mis manos pero no puedo notó como algo áspero roza mis muñecas, creo que es una cuerda.
Tengo mucho frío, escuchó la voz grave de una persona, que está fuera de donde me encuentro yo, lo sé porque se escucha muy lejana, por su voz parece un hombre, me muevo mucho para intentar captar la atención de ese hombre y que me ayude a salir de aquí, pero es todo lo contrario, me grita mucho y tengo mucho miedo… siento como me pega una bofetada en el lado derecho de mi cara, me ha dolido mucho.
Siento como mi cuerpo se eleva en el aire y como uno de sus brazos pasan por debajo mis piernas, con el otro me sujeta fuertemente por la espalda, noto como nos movemos unos centímetros, y ahora mi cuerpo nota que está en algo blando, creo que es un colchón de una cama. Algo punzante se clava en mi brazo, me está inyectando algo, lo sé porque siento con un cosquilleo por esa zona, es el líquido que está entrando en mi brazo. Lentamente siento como mis párpados se vuelven a cerrar…
Un ruido me ha despertado del largo sueño que estoy teniendo, es como un jadeo, tengo mucho miedo nunca antes había escuchado ese sonido, pero se parece a un jadeo, me quiero mover pero no puedo mis brazos están atados a lo que supongo que son las patas de una cama, donde me encuentro tumbada. Otro gran ruido inunda la habitación acompañado de una respiración muy agitada que ese hombre está intentando acompasar.
Escucho como unos pasos se acercan a mí, y siento como un aire caliente inunda mi cara, siento como sus manos se posan en mi cara y como lentamente quita la mordaza que cubre mi labios y que me impide que abra mi boca, ahora que puedo hablar le digo entre susurros que quiero volver a mi casa, pero él no quiere que me vaya a casa.
Me dice que me lo voy a pasar muy bien con él y siento como sus manos acarician mis mejillas y siento… siento como sus labios recorren mis labios y no puedo hablar ni gritar, porque sus labios siguen aprisionando los míos. Me dice que soy una niña muy bonita, y siento… Siento como sus manos acarician mis piernas hasta llegar a mis muslos, noto como con sus manos separa lentamente mis piernas y como poco a poco se coloca entre ellas… Algo me está presionando en mi interior y noto como se mueve ligeramente y como cada vez va más rápido… me duele mucho… ME ESTÁ DOLIENDO MUCHO
Narrador Omnisciente
Repentinamente Daniela empezó a chillar como una loca, el psicólogo tuvo que decir las palabras mágicas para que Daniela despierte de su trance, durante unos minutos Daniela se quedó completamente callada sin chillar pero sollozando en silencio y después lentamente fue volviendo a su estado normal, Daniela se sentía confusa y extraña, además estaba llorosa por la situación vivida anteriormente. Tom la miraba con cara triste y preocupada y el psicólogo la miraba satisfecho de al fin haber podido averiguar las causas del trauma de la pequeña Daniela.
—¿Qué me ha pasado? –preguntó Daniela confusa.
—Nada… tesoro –dijo Tom mientras le besaba en la mejilla, manteniendo sus manos entrelazadas.
—Daniela –dijo el psicólogo intentando captar la atención de su paciente que se encontraba todavía confusa– Estoy muy orgulloso de ti.
—¿Por qué? –preguntó Daniela sin saber a que se refería con eso.
—Porque por fin, te vas a poder curar –dijo el psicólogo con una tierna sonrisa– Bueno ahora daré las indicaciones a tu tía, vale.
—De acuerdo –dijo Dani aún confundida.
El psicólogo salió de la sala, para poder hablar con Simone y darle las indicaciones de lo que tenían que hacer y no hacer para que su sobrina no sufriera otra crisis como la de la tarde anterior. Tom y Dani se quedaron solos en la sala, Tom miraba con tristeza a su prima y con mucha pena, no entendía como una persona tan pura fuera objeto de tal salvajada.
Continúa…