Ich Brech Aus 28

«Ich Brech Aus» (Fic de Heiligtkt483)

CAPITULO 28

Camino bastantes cuadras hasta que a lo lejos divisó a su novia, que miraba impaciente de un lado para otro, lentamente se fue acercando a ella, Julia estaba distraída justo en ese momento porque pasó un coche muy chulo y se lo puso a seguir con la mirada, cuando notó como unas manos se posaban en su cintura y la hacían aferrarse más y más al cuerpo de la persona que tenía detrás. Después sintió un pequeño cosquillo en la parte derecha de su cuello, y notó como un piercing frió rozaba su piel, haciendo que está se pusiera de carne de gallina. Hacía tiempo que no sentía sus labios sobre su cuerpo y tenía ganas de volver a sentirlos, como muchas veces cuando acaban rendidos y sudados después de haber pasado una noche de pasión y sexo.

—Hola preciosa –dijo Tom susurrando al oído de Julia y con una sonrisa pícara.

—Pensé que me ibas a dejar plantada –dijo Julia mientras empezaba a suspirar sintiendo de nuevo los labios de Tom en su cuello.

—Lo siento… pero entre que pronto vamos a empezar a grabar el cd… —dijo Tom mientras susurraba y seguía besando el cuello de Julia– Después que mi prima tuvo una crisis…

—Pobrecilla… —dijo Julia suspirando de nuevo porque Tom se estaba poniendo muy meloso– Creo que es mejor que vayamos a mi casa…

—¿No están tus padres? —dijo Tom mientras pasaba a otra zona del cuello de Julia.

—No… están… —dijo Julia suspirando cada vez más fuerte– Se han ido por 2 días.

—Pues es mejor márchanos –dijo Tom metiendo la mano por debajo de la camiseta de Julia– Porque soy capaz de hacerte aquí mismo el amor.

Ambos jóvenes se dirigieron hacia la casa de la chica. Cuando llegaron a la puerta de la casa de ella, Julia sacó las llaves de su bolsillo del pantalón y metió las llaves dentro de la cerradura para abrir la puerta de la casa, pero Tom no le dejaba ya que volvía a apoderarse de su cuello, dejándole un pequeño chupetón entre el cuello y su hombro derecho. A duras penas consiguió abrir la puerta, y a duras penas consiguieron entrar en la casa, Tom estaba cada vez más excitado, Julia estaba empezando a notar como un pequeño bulto se estaba formando debajo de los pantalones de Tom.

Tom de una patada cerró la puerta de la calle, mientras que sus labios empezaban a recorrer el hombro derecho de Julia, lentamente Julia se giró quedando enfrente de Tom, y atrapó sus labios con furia y deseo, pequeños mordiscos se propiciaban ambos, para poder alcanzar la boca del otro. Se siguieron besando intensamente cuando Tom aupó a Julia haciendo que esta se aferrará a su cadera, con pasos torpes fueron subiendo las escaleras que daban al piso donde estaban las habitaciones.

Tom se dirigió con decisión a la habitación del fondo del pasillo, que era la habitación de Julia, al entrar en la habitación primeramente la apoyo sobre la cómoda de Julia, sus manos desesperadas, se habían colado por el interior de la camiseta, llegando hasta sus pequeños pechos pero bien hechos, los estuvo acariciando durante unos minutos hasta que los pezones de Julia empezaban a estar erectos, lentamente se fue separando de Julia para poder quitarle la camiseta, lanzándola a cualquier rincón de la habitación. Julia no se quedaba corta, pequeños mordiscos recorrían el cuello de Tom, succionando con fuerza un trozo de carne y dejándole un pequeña marca como recuerdo. Sus manos recorrían el pecho fornido de Tom, llegando a su abdomen musculado.

Se cansaron de posición y Tom cogió a Julia en alzas llevándola hasta el escritorio, apoyando a Julia entre una bandeja donde ponía hojas y el teclado del ordenador, ahora Julia estaba empezando a subir sus dos camisetas XXL a la vez, pero antes de nada le quitó la gorra para poder sacar la camiseta por la cabeza, una vez que consiguió sacársela la lanzó al otro lado de la habitación, después fue bajando sus manos hasta meterlas por debajo del pantalón de Tom, metiendo su mano fría dentro de los bóxers de Tom. Este al sentir el contacto de la mano de Julia con su miembro semierecto, emitió un suspiró grave que inundó toda la habitación. Julia lentamente sin ninguna prisa, desabrochó el cinturón haciendo que los pantalones de Tom cayeran por su propio peso. Después Tom levantó a Julia y la fue llevando hasta la cama de esta, Julia en todo momento no dejaba de masajear el miembro viril con la intención de que poco a poco su erección fuese a más.

Lentamente Tom fue desabrochando la cremallera de los pantalones de Julia, dejando a descubierto un pequeño tanga que tapaba su feminidad. Le sacó los pantalones en un movimiento rápido, mientras que se empezaba a centrar en el escote de ella, bajándole muy despacio las tiras del sujetador, dejando sus pechos al descubierto completamente excitados, paso repetidas veces su lengua por el pezón de un pecho succionándolo de vez en cuando, y propinándole pequeños mordiscos que hacía que pequeños gemidos de placer salieran de la garganta de Julia. Julia seguía acariciando el miembro de Tom sintiendo como cada vez se ponía más erecto, y Tom bajo su mano hasta el sexo de Julia metiendo uno de sus dedos dentro de él, y acariciándole repetidamente el clítoris.

Tom fue sintiendo como el sexo de Julia se iba humedeciendo con sus fluidos, cambiaron de posición ahora era Julia quien dominaba, muy despacio fue bajando los bóxers de Tom hasta que su miembro quedó liberado completamente, lentamente lo introdujo en su boca, mientras hacía pequeñas succiones, sentía como el miembro de Tom se iba hinchando más e iba creciendo en tamaño. Apartó la boca de miembro, y dirigió sus labios hacia los labios de Tom, empezaron a besarse desesperadamente, Tom tumbó a Julia bruscamente sobre el colchón haciendo que ella arqueará su espalda a causa del placer que estaba sintiendo en cada parte de su cuerpo.

Empezó a besar el cuello de Julia haciendo una pequeña succión que se convirtió en un pequeño chupetón, después empezaron a notar como sus cuerpos empezaban a estar calientes y como la excitación se veía en los dos. Tom se levantó lentamente y fue a buscar su pantalones en algún sitio de la habitación, sacando del bolsillo derecho del pantalón 5 envoltorios de preservativos, se dirigió hacia la cama pero antes dejó 4 de ellos encima de la mesilla de noche y el otro se lo dio a Julia para que se lo colocará en su miembro que ya estaba completamente erecto.

Muy despacio Julia fue abriendo el envoltorio, haciendo que Tom se desesperada más por el deseo de tenerla, de hacerla suya. Cuando ya sacó que preservativo del envoltorio, Julia posó su mano sobre el miembro de Tom y fue bajando su mano, hasta que el preservativo estuvo completamente colocado. Tom con deseo, se posicionó encima de Julia con sus brazos musculados, le separó lentamente las piernas, haciendo que las piernas de Julia quedarán a cada lado de la cintura de Tom. Lentamente fue dirigiendo su pelvis hacia el sexo de Julia, y cuando ya estuvo bien coloca con su mano dirigió su miembro hacia la entrada del sexo de Julia, metiendo de lleno todo el miembro en una primera embestida, primeros fueron movimientos lentos pero cada se volvían más bruscos y más placenteros, gemidos por parte de ambos salían de sus gargantas, haciendo que la habitación se respirada un ambiente de sexo.

Tom aceleró sus movimientos haciendo que el cabezal del la cama empezará a chocar contra la pared de la habitación de Julia, quien entrará en casa se daría cuenta que precisamente en esa habitación, no se estaba jugando al parchís. Tom siguió con sus movimientos de cadera, embistiendo fuertemente, Julia cambio de posición sentándose ahorcajas encima del miembro de Tom, y empezó a moverse compasadamente sus caderas, ayudada por las manos de Tom que marcaban el ritmo de las embestidas al poco rato un gran gemido inundó la habitación, ambos habían llegado al orgasmo. Seguidamente Julia cayó exhausta apoyando la cabeza en el pecho de Tom, habían tenido buen sexo, ya hacía tiempo que no estaban en esa situación. Ahora ambos estaban intentando acompasar sus respiraciones agitadas, provocadas por el esfuerzo físico que acaban de hacer. Sus cuerpos estaban sudorosos y cansados lentamente fueron cerrando los ojos hasta que ambos se quedaron dormidos abrazados.

Casa Kaulitz

Mientras Tom estaba en casa de su novia pasándose de lo lindo, Dani estaba haciendo los deberes de matemáticas gracias a la ayuda de Bill, su primo se había pasado la mayor parte de la tarde explicándole los cuatro problemas que tenía que hacer y que no era capaz de hacer. Cuando Dani acabo de hacer sus ejercicios fue a su habitación a dejar el libro de matemáticas y la libreta, y estuvo haciendo otras tareas. Después se puso a recortar fotos de una revista que utilizaría para hacer un collage, que tenía que hacer para plástica. Una vez que las tuvo recortadas se dispuso a pegarlas en la cartulina, que tenía dispuesta para hacer esa manualidad. Se dirigió a su mochila para coger una barra de pegamento pero no la encontró así que fue a ver si Tom tenía pegamento.

Salió lentamente de su habitación y abrió la puerta de la habitación de Tom que estaba enfrente de la suya, se acercó al escritorio donde Tom tenía sus cosas de papelería y los bolígrafos, pero allí no había nada que se pareciera al pegamento. Ya iba a salir de la habitación de Tom, cuando le entró la curiosidad de saber que era lo que guarda Tom en los cajones de su mejilla de noche, Dani sabía que estaba muy mal fisgonear, pero sentía curiosidad así que aprovechando que Tom no estaba en casa, se acercó decidida a la cama de Tom, donde se sentó y se dispuso abrir la mesilla. Cuando abrió la mesilla encontró un par de cajetillas de tabaco, unos mecheros y algo que le llamó la atención, ya que Tom era demasiado mayor para tener eso en su cajón, una caja de globos pero que venían precintados.

Intrigada por saber la forma de esos globos tan extraños, Daniela se dispuso a abrir el envase de uno de ellos, comprobando que ese globo tenía la boca muy ancha y su tacto era muy suave y pringoso, también era transparente, cogió aire con sus pequeños pulmones y empezó a inflar ese globo tan raro. Cuando acabó de inflarlo pudo comprobar que de él salía un sobresaliente pequeñito, lo miró extrañada sin saber porque demonios tenía ese sobresaliente. Después salió rápidamente de la habitación procurando no ser vista, ya que no quería que después Tom, por culpa de Bill, se enfadara con ella.

Daniela se pasó todo el resto de la tarde en su habitación, leyendo libros y jugando con su globito. Pasada varias horas, bajó a cenar con el resto de la familia salvo Tom que aún no había llegado del sitio donde había ido. Después entre Bill y Dani ayudaron a Simone a recoger la loza y después cada uno se fue a sus habitaciones respectivas.

Habitación de Julia

Repentinamente Tom se despertó sobresaltado, miró el reloj eran las diez de la noche, habían estado durmiendo más de 3 horas. Lentamente procurando que Julia no se despertará se levantó de la cama buscando sus bóxers, que sabe dios donde habían ido a parar en la habitación, cuando los dio encontrado se los puso torpemente ya que al intento de ponérselos casi cae de morros al suelo, ruido que provoco que Julia se despertará de repente.

—Tom… —dijo Julia mientras se frotaba los ojos levemente— ¿Qué hora es?

—Las 10 de la noche –dijo Tom mientras se acercaba a donde estaba Julia para coger sus camisetas XXL.

—Tan tarde… —dijo Julia incorporándose– Estoy agotada…

—No me extraña… —dijo Tom sonriendo pillamente– Es que soy un tigre en la cama.

—Serás creído –dijo Julia mientras le pegaba un leve golpecito en el hombro derecho.

—Ausch… bestia –dijo Tom mientras se frotaba la zona donde Julia le había dado.

—¿Te vas a ir, ya? –dijo Julia con un poco apenada.

—Sí –dijo Tom seriamente mientras se acababa de abrochar el cinturón.

—Nunca te quedas a pasar la noche –le recriminó Julia– Después de tener un polvo, siempre te vas.

—Julia no quiero discutir esto ahora –dijo Tom mirando seriamente a Julia– He pasado una de las mejores tardes de mi vida, y no quiero que me vengas a reclamar y estropearlo todo.

—Es la verdad Tom, apareces y desapareces de una forma vertiginosa –dijo Julia levantando la voz– Solo me buscas para follar, apenas nos vemos en días.

—Mira Julia no pienso discutir esto contigo –dijo Tom frunciendo el ceño– Si no estás contenta con esta relación, lo dejamos y punto.

—Tom… por favor –dijo Julia con ojos medios llorosos– Sólo te pido pasar más tiempo juntos los dos.

—Pues yo no puedo pasar más tiempo contigo –dijo Tom finalmente poniéndose sus camisetas– Entre el instituto y ahora que vamos a grabar nuestro primer CD tendré menos tiempo.

—Eso no es una excusa Tom –dijo Julia mirando seriamente a Tom– Además pasas demasiado tiempo con tu prima.

—¿Qué tiene que ver mi prima en todo esto? –dijo Tom cabreado– Solo es una niña.

—Una niña que dentro de poco se convertirá en mujer –dijo Julia arqueando las cejas– Te pasas el día hablando maravillas de ella.

—Es mi prima pequeña, necesita cariño –dijo Tom todo serio.

—Un cariño que es muy excesivo para solo una niña –dijo Julia clavando la mirada en Tom– O es que te estás enamorando de tu pequeña prima… Déjame adivinar, eso se llama incesto, Tom.

—Eso es una locura, ¿Sabes? –dijo Tom todo furioso intentando de que Julia se quitará esa idea absurda– Es mi prima, mi prima.

—Puede ser tu prima –dijo Julia encarándose a Tom– Pero la deseas, en cuanto deje de ser una niña, no perderás oportunidad para llevártela a la cama, como haces con otras chicas.

—Estás enferma –dijo Tom chillando como loco– No te lo han dicho.

—Solo digo lo que miro –dijo Julia con una sonrisa malévola en sus labios– Y ahora mismo quiero que te vayas de aquí, me das asco.

—Vale, me iré –dijo Tom todo cabreado– Pero después ni se te ocurra llamarme otra vez para que vuelva a estar contigo.

Tom salió todo cabreado, de la habitación de Julia dando un fuerte portazo al cerrar la puerta de esta, bajó las escaleras rápidamente no quería estar ningún minuto más en esa casa, Julia estaba loca como había insinuado eso, Tom nunca sería capaz de hacerle eso a su prima era su niña. Tom no entendía como Julia había podido pensar eso de él hacia su prima.

Lentamente empezó por andar por las calles oscuras de Hamburgo, se acercó a la parada bus más cercana para poder coger un bus que lo llevará a su casa, tras largos minutos de espera se subió al primer bus de una de las líneas que hacían la ruta por donde vivía, pagó su billete y sentó en los asientos de fondo y encendió su mp3 donde empezó a escuchar su música preferida, hip-hop. Esperando que el viaje fuera más ameno y también conseguir olvidarse de lo sucedido en casa de Julia, olvidarse de lo que sentía por su prima Daniela.

Continúa…

por Heiligtkt483

Escritora del Fandom

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