Ich Brech Aus 34

«Ich Brech Aus» (Fic de Heiligtkt483)

CAPITULO 34

Narra Daniela

Salgo rápidamente de clase, dejando a mi amiga Lilly sola. No quiero estar con nadie solo quiero llegar pronto a casa y encerrarme en mi habitación, y esperar que estos 3 meses pasen rápidamente. Después de andar unos 20 minutos aproximadamente llego a la casa de mi tía, digo de mi tía porque no es mi casa. Sacó lentamente mi llave del bolsillo y abro lentamente la puerta, todo está silencioso… no hay nadie.

Lentamente entró en el salón y subo las escaleras que dan al segundo piso, arrastro mis pasos por el pasillo largo hasta llegar a mi habitación, me fijo en la puerta de la habitación de mi primo, algo me dice que entre… y lo hago. Cuando entró en ella me encuentro su habitación mucho más ordenada de lo habitual, cuando mi primo estaba en casa era un caos su habitación. Siempre tenía cosas esparcidas por toda la habitación, la miro de una pasada y descubro que se ha olvidado de echar a lavar una de sus camisetas XXL, la cojo lentamente y aspiró su aroma, aún conserva su olor… ese olor que me ha embriagado desde que llegue a vivir a esta casa y también durante estas dos últimas semanas.

Decido quedarme su camiseta y llevármela a mi habitación, he pensado que es un perfecto pijama para mí. Así podré estar cerca de él por las noches cuando me duerma. Sentir que está aquí que nunca se ha ido, que siempre va estar conmigo. Salgo de su habitación y con cuidado cierro su puerta y me dirijo hacia a mi habitación. Cuando estoy en ella lo único que hago es tumbarme en mi cama y llorar, llorar de rabia por no poder ir con ellos, por tener que ir a la escuela… por todo.

No sé cuánto tiempo he estado llorando, pero sé que ha sido lo suficiente para que mis ojos se pusieran rojos e hinchados. Notó como un papel se cae al suelo, me fijo en él y veo que tiene algo escrito. Me agacho a cogerlo y veo que es un sobre que tiene escrito algo y al parecer es la letra de Tom, cuando consigo enfocar bien mi mirada, puedo leer claramente lo que dice:

Para mi Ángel de Tom

Lentamente y con cuidado abro el sobre, no quiero que por ningún motivo se rompa. Dentro hay una hoja, que también tiene la letra de mi primo Tom, inconscientemente empiezo a llorar me ha escrito una carta para despedirse de mí. A duras penas consigo leer la carta, porque mis ojos son un reguero de lágrimas, creo que en estos tres meses me la voy aprender de memoria de tanto que la voy a leer.

Mi ángel:

Sé que cuando puedas leer esta carta, hará varias horas que me he ido. Quiero decirte que durante el tiempo que este fuera, pienses en mí porque yo voy a regresar y cuando estemos juntos de nuevo, te prometo que no me voy a separar de ti, mi ángel…

Tengo que decirte que me gusta todo de ti, tu inocencia, tu timidez, tu dulzura, tus ojos verdes como las esmeraldas… porque eres el tesoro más preciado que he encontrado en mi vida, y si algún día me llegases a faltar creo que me moriría en vida.

Por eso quiero que me esperes, mi ángel… para así poder seguir juntos con nuestro sueño.

Te quiero mi princesa,

Tom

TRES MESES DESPUÉS

Narra Tom

En estos 3 meses, hemos estado grabando parte de las canciones del disco. Ahora nos quedan solo un par de ellas por grabar, pero nos han dado un tiempo de descanso, mientras el equipo técnico de sonido, se van a dedicar hacer los arreglos de las canciones. Por fin, después de 3 meses regresaremos a casa y podré ver a mi niña. Bill ha hecho un buen trabajo, bueno tengo que decir que todos hemos estado fantásticos, ahora tendremos unos días de descanso después volveremos para grabar las canciones que nos quedan y seguido haremos la revisión de la canciones para ver posibles fallos.

Durante estos meses, me ha pasado una cosa que me ha dejado intrigado. Los chicos no lo saben pero he recibido mensajes en el móvil con número oculto que siempre me pone lo mismo, “Sé tú secreto…”, no tengo ni idea quien será pero me está tocando las narices, para la próxima vez que llame porque también me ha llamado pero nunca me da tiempo de cogerlo, le voy a preguntar quién es y qué demonios quiere. No quiero que por nada en el mundo se destruya nuestro sueño… es sueño que hemos estado construyendo hace años.

Narra Daniela

El maldito despertador está interrumpiendo mi sueño, ¿es que hasta los sábados no se puede dormir hasta tarde?, pues no. Mi tía quiere que vayamos a comprar ropa para mi, en estos meses he crecido un poco más de lo habitual y toda la ropa que tenía pues me ha quedado pequeña, y también añadir que me ha salido delantera, ya no soy una tabla de planchar. Ahora ya tengo formas y pecho.

¿Y os preguntareis como ha sucedido eso? Pues veréis, no tengo ni idea cuando sucedió pero sé que un día me levante y ya tenía unos pequeños bultitos. Después fueron creciendo y más creciendo, hasta ahora que están en un punto, que mi tía me ha dicho que ya tengo que comprarme mi primer sujetador. Así que hoy me tocará comprarme ropa nueva y también ropa interior.

Me levantó de la cama torpemente y me miró al espejo, un pequeño bultito rojo y con cabeza de pus se ha colocado en mi frente, odio los granos porque me tienen que salir… odio esta parte de mi vida, ¿Por qué mi cuerpo se ha puesto en contra mía?. Estaba mejor antes, ahora los niños de mi clase se pasan todo el día andando como buitres detrás de mí. Pero claro, es normal ya que he hecho un cambio muy radical en mi físico, ahora ya me maquillo un poco, disimuladamente, porque mi tía no me deja, dice que soy aun un poco pequeña para andar maquillándome.

Josh, ¡ay! Josh… Él también ha hecho un cambio muy drástico, ha crecido bastante, y ya no es tan tonto como antes, ¡¡Dios!! Está como un tren, al igual que Lilly que también ha crecido bastante, pero ella ha tenido mucho más suerte que yo, porque no le ha salido mucho pecho, aunque para hacer que tiene más se pone unos globos rellenos con gelatina, nadie de clase lo sabe solo lo sé yo, porque a mí me cuenta todo, ya que es mi mejor amiga. Cada vez que Josh entra en clase pues siento cosas raras en el estomago, pero siento que mi corazón pertenece a Tom…

Hoy quedan exactamente dos semanas para que mi príncipe vuelva, a rescatarme de esta enfermedad en la que estoy cayendo por no verle, por no saber nada de él, ya que está muy ocupado y supongo que no tendrá tiempo para llamarme, aunque mi tía ya me ha dicho que me manda muchos besitos y que no esté mal, que pronto volverá.

Mañana Domingo, tengo que hacer otro trabajo en grupo, ¿Y adivinar con quien me ha tocado? Sí, con Josh otra vez, con un chico y una chica más de clase. Estoy harta de tener que hacer los trabajos siempre, ¡¡Es una injusticia!! Ya no me puedo concentrar con él al lado. No sé si os lo conté, pero a las dos semanas de que Tom se fuese, Josh me dijo de ir al parque ya que me había visto muy triste esos días y le expliqué que era porque mis primos se habían ido de casa, no podía decirle que era por Tom, y me invitó a su casa y hicimos algo de deberes… Después ya me iba a ir y sin darme cuenta, en un abrir y cerrar de ojos, todo su peso hacia fuerza sobre mí contra la pared, aprisionando mis labios entre los suyos. No es que me sintiera incómoda, era que sentía que estaba traicionando a Tom y no me gustaba nada hacer eso, yo estaba enamorada de Tom…

Narrador Omnisciente

Daniela después de haber observado el desastre, que sus hormonas habían causado en su cara, se dirigió al baño para darse una ducha rápida, ya que su tía quería ir temprano al centro comercial. Después se fue a su habitación y se puso una falda cortita un poco entalla y una camiseta de manga corta, el pelo se lo dejo suelto. Bajó rápidamente las escaleras y llego a la cocina, su tía estaba preparando el desayuno de ella y también el de su tío Gordon. Lentamente se acercó a su tía.

—Bueno días, cielo –dijo Simone a su sobrina mientras le daba un pequeño beso en la mejilla.

—Bueno días, tía –dijo Daniela dándole un beso también en la mejilla.

—Cariño, tomate el desayuno que ya te lo he servido –dijo Simone mirando a su sobrina, mientras le señalaba un bol con cereales– Que quiero ir pronto al Centro Comercial, y así poder comprar con más calma.

—Si… —dijo Dani sentándose en la silla y poniendo cara de querer decir algo– Tía Simone…

—¿Dime? –dijo Simone poniendo su atención en Dani.

—Cuando vayamos al centro comercial… —dijo Dani pensándose lo que iba a decir– Me puedo hacer un piercing en el labio.

—No –dijo Simone frunciendo el ceño.

—¿Pero porque no? –dijo Dani insistentemente– Yo quiero tener uno.

—En primer lugar, porque no quiero –dijo Simone seria– Y en segundo lugar, porque solo tienes 11 años y no quiero que empieces a agujerearte a esta edad.

—Pero Bill se hizo un piercing a mi edad –dijo Dani esperanzada de que su tía la dejase.

—Tu primo tenía 13 años cuando se hizo el piercing –dijo Simone.

—Jolines, entonces quiero ir a la peluquería a hacerme un cambio de look –dijo Dani cruzándose de brazos.

—Pero cariño, tu pelo está muy bien –dijo Simone mirando a su sobrina– Tienes una melena muy bonita.

—No me gusta –dijo Dani frunciendo el ceño.

—Está bien –dijo Simone poniendo cara de resignación.

Desde que Dani había empezado con sus cambios en su cuerpo, su sobrina se había vuelto un poco más rebelde. Simone la entendía pero había cosas que no quería darle la razón, porque en algunas no la tenía. Y pensándolo bien, pues Simone pensó que sería mejor que se cortará el pelo que se pusiera un piercing en el labio.

Después de esa conversación tan amena que tuvieron ya de mañana, Simone cogió las llaves del coche y se dirigió hacia el garaje para sacar el coche de él. Daniela la esperaba afuera de la casa, lista para montar. No tardaron mucho en llegar al centro comercial, allí había muchas tiendas con ropa muy chula y también había una peluquería, así que Dani podía hacer su cambio de look tan deseado. Entraron en una de las tiendas para echar una ojeada de la ropa que había, Simone se dirigió hacia unos vestidos muy monos, pero Daniela no estaba por la labor de ponerse esos vestidos que parecían de niña pequeña.

—Tía, no sé si te habrás dado cuenta –dijo Dani señalando el vestido en tonos rosas que su tía le estaba mostrando– Pero yo paso de ponerme eso, es de niña pequeña.

—Pero cariño, si es como la ropa que tienes en casa –dijo Simone intentando hacer entrar en razón a Dani– Pero de unas tallas más grandes.

—No me gusta –dijo Dani cruzándose de brazos– Si me pongo ese vestido seré el hazme reír de toda la clase.

—Cariño no digas eso –dijo Simone desesperada– Entonces cual es la ropa que te quieres comprar.

—Esta –dijo Dani mostrándole unos pitillos de color negro con una camisa negra con unos motivos en color blanco, como conjunto.

—Esa –dijo Simone mirando el tipo de ropa que le mostraba su sobrina– Pero eso es una ropa muy oscura para ti.

—Me gusta esta –dijo Dani– Y también quiero esta.

Al final acabaron comprando la ropa que eligió Daniela, de esa tienda se llevaron unas camisetas de tirantes con dibujos tipo con alguna calavera, otros dibujos, etc y varios pantalones pitillos de varios colores, varias faldas negras con algo de vuelo cortitas y varios leggis para ponerse debajo de las faldas que había comprado, ¿Y cómo no? unas converse negras.

Cuando salieron de esa estuvieron recorriendo otras, donde solo compro alguna prenda más. También estuvieron en una tienda donde vendían ropa interior, donde se compro varios conjuntos. Después se dirigieron a la peluquería, allí Dani le explicó como quería su corte de pelo. Su larga melena fue desapareciendo según la peluquera iba cortando el pelo, también le desbastó el pelo y hizo varias capas más cortas. Como toque final incorporó unas extensiones de color lila en su pelo, que después la peluquera se las igualó a la largura de su pelo. Finalmente el pelo que le caía delante de la cara, se lo sujeto con unas pequeñas pinzas, en forma desigual, haciendo un peinado muy juvenil y moderno.

Después de hacer todo eso, decidieron volver a casa. Daniela iba más contenta que un niño con un chupa—chups, le gustaba mucho la ropa que había comprado y no veía el momento de estrenarla, quizás mañana cuando tuviera que ir a la casa de Josh para hacer ese maldito trabajo se la pusiera. Tía y sobrina llegaron a casa, y Dani fue a su habitación a dejar las bolsas de la ropa que había comprado. Después bajo a la cocina, ya que su tía estaba preparando la comida y tenía que ayudarla poner la mesa.

Transcurrida media hora, se pusieron a comer mientras conversaban. Simone informó a Dani que por la tarde tenía que salir, que había quedado con una amiga que hacía tiempo que no quedaba con ella, y la había llamado el día anterior. Cuando llego la hora en la que se tenía que marchar, Simone le dio a su sobrina las indicaciones pertinentes.

—Dani cielo –dijo Simone acercándose a su sobrina– Yo ya me tengo que ir.

—Vale –dijo Dani mientras seguía con la mirada fija en la televisión.

—Pórtate bien –dijo Simone a Dani mientras le daba un beso en la mejilla– Si pasa alguna cosa me llamas.

—Vale –dijo Dani dándole un beso en la mejilla a su tía.

Simone salió por la puerta, dejando a Dani completamente concentrada mirando la tele. Ya llevaba más de media hora viendo la tele, cuando el teléfono empezó a sonar insistentemente. Daniela se levantó del sillón donde estaba sentada de mala gana, era una serie muy interesante lo que estaba bien y ahora por culpa del teléfono se perdería parte de ella.

—Diga –dijo Dani con un tono más alto de lo habitual.

—Mi ángel… –dijo aquella voz profunda a través del teléfono.

Continúa…

por Heiligtkt483

Escritora del Fandom

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