Ich Brech Aus 6

«Ich Brech Aus» (Fic de Heiligtkt483)

CAPITULO 6

Narrador Omnisciente

Unos rayos de Sol que se colaron por las rendijas de la persiana, invadieron la habitación iluminándola toda con una luz tenue, Dani dormía plácidamente entre los brazos de Tom, después de haber pasado una noche un poco mala a causa de la pesadillas, que se sucedían noche tras noches desde hace apenas dos días, y de la tormenta que había caído por la noche. Lentamente Tom fue abriendo los ojos a causa de la luz que le empezaba a molestar, sonrió para sí mismo cuando vio a su prima toda espatarrada en la cama con la pierna encima del estomago de este. Apartó con cuidado la pierna procurando no despertarla y salió de la habitación, en dirección al baño, ya que tenía una necesidad tremenda de ir.

Tom bajo a la cocina a beber un poco de leche, encontrándose con una nota de su madre informándole que ese día se quedarían solos en casa porque ellos habían tenido que salir por unos asuntos, y comerían fuera de casa, al lado de la nota se encontró con un sobre con unos cuantos billetes para que Él y su hermano encargarán un par de pizzas para comer ese día y así no tener que cocinar. También en la nota le dijo que se encargará de Dani, es decir, que no la dejarán sola en ningún momento, ya que Simone sabía que sus hijos eran muy independientes e igual eran capaces de dejar sola a Dani.

Así que, Tom decidió que primero tenía que preparar el desayuno para Dani y después pues ya pensarían en lo que harían. Se dirigió hacia el mueble de la cocina donde guardaban los vasos, tazas, cuencos etc… cogiendo un bol en donde echaría los cereales para Dani. Una vez que acabo de preparar la mesa pues se dirigió hacia a su habitación para despertar a su prima, que en esos momentos dormía plácidamente.

Entró lentamente en la habitación y pudo ver que ya los rayos de sol iluminaban toda la estancia, así que se fue acercando hacia la cama donde yacía su prima, y un susurró comenzó a llamarla para despertarla.

—Dani –susurró Tom mientras le movía lentamente.

—MMMmmm –se revolvió Dani entre sueños.

—Venga dormilona, despierta –dijo Tom mientras le hacía cosquillas en la nariz.

—MMMmmm, Tomi –susurró Dani mientras abría lentamente los ojos.

—Buenos días mi niña, ¿Qué tal dormiste? –preguntó Tom alegremente.

—Bien, tu cama es muy calentita –dijo Dani mientras se incorporaba.

—Bueno princesita, yo he preparado un desayuno muy rico que nos está esperando en la cocina, ¿Vienes? –le pregunto Tom con una sonrisa de oreja a oreja.

—Siii –dijo Dani mientras se escucha un rugir de tripas.

—Vaya, veo que tus tripas te están pidiendo comida –dijo Tom mientras se reía.

—¿Me llevas a caballito? –preguntó Dani poniendo morritos.

—Pero que morro tienes, enana –dijo Tom mientras le hacía cosquillas.

—Jaja jaa jaa –una risa infantil salió de Dani, mientras que se revolvía debajo de Tom, intentando escaparse de las coquillas que le producía.

—Veo que ya te estás cogiendo muchas confianzas, pero venga sube –dijo Tom mientras se daba la vuelta para que Dani pudiera subir a su espalda.

—Ja, Ja, Ja –Dani volvió a reír.

—^^ —Tom también sonrío al oír a su prima reír.

Una vez que Dani ya estaba subida en la espalda de Tom, este se dirigió hacia la puerta de su habitación para salir por ella, cuando llegó al tramo de las escaleras bajo un poco despacio, no es que Dani pesará mucho, pero si iba un poco deprisa podía dar un traspiés y caerse por las escalera abajo y eso era lo que justamente no quería. Desde la llegada de Dani a casa de los Trümper, Tom había notado que se había vuelto muy protector y eso que Dani solo llevaba un día en la casa, pero le había cogido mucho cariño a esa niña que ahora tenía sobre su espalda, incluso sin saber que era su prima en el aeropuerto, ya sentía cariño por ella. Además Dani era una niña muy dulce, aunque ahora estaba triste porque sus padres habían muerto recientemente, pero de vez cuando su risa infantil invadía la casa provocando la alegría en Tom.

Ya habían llegado a la puerta de la cocina, y Tom entró por ella para después dejar a Dani en el suelo, y se dirigió hacia la encimera donde tenía diversos botes de cafés y un bote chocolate en polvo, ya que su madre muchas veces invitaban a sus amigas por la tarde a tomar un café con pastas, y a estas le gustaban la variedad, por eso tenían tantos botes. Cogió el bote de café más simple y el bote de chocolate en polvo y se dirigió hacia Dani para preguntarle lo que quería tomar.

—¿Qué prefieres chocolate o café? –dijo Tom mientras le mostraba los botes de ambas cosas.

—Chocolate, es que no me gusta el café –informó Dani.

—Vale –dijo Tom mientras dejaba en la mesa el bote de chocolate.

—MMmmmm que rico –dijo Dani mientras se echaba un par de cucharadas de chocolate en la leche.

—Toma los cereales que se me olvidaba dártelos –dijo Tom pasándole la caja de cereales que estaba en la encima de la cocina.

—Aja –asintió Dani cogiendo el paquete de cereales y echándolos en el bol junto a su leche con chocolate.

—Buenos días a todos –dijo Bill estirándose todo entrando por la puerta de la cocina.

—Buenos días, Billy –dijo Dani con toda la boca llena por la cucharada que acaba de meter en la boca.

—Dani, no se habla con la boca llena –le regañó en modo cariñoso Bill mientras le revolvía un poco el pelo.

—¿Qué quieres tomar para desayunar Bill? –le preguntó Tom a su hermano que se acercaba a él para coger una taza en la alacena.

—Me voy a tomar una taza de café con unas tostadas –dijo Bill— ¿Y tú que vas a tomar? –le preguntó Bill a su hermano.

—No sé últimamente creo que me estoy volviendo adicto al Café –dijo Tom mientras pensaba en lo que tomar– Me parece que me voy a tomar un tazón de chocolate.

—Eres un copión –dijo Dani desde la mesa con todos los morros manchados de chocolate.

—Dani límpiate los morros que los tienes sucios –le replicó Tom desde donde estaba con Bill.

Tom cogió un tazón de la alacena y un par de tostadas como su hermano y se dirigió junto a éste a la mesa de la cocina, que como hoy eran solo tres personas pues cogían perfectamente, si hubiesen sido los 5 ya tendrían que haberse ido al comedor a desayunar ya que la mesa no daba para tantas personas. Ambos hermanos se sentaron en la mesa junto a Dani, que ya estaba prácticamente acabando de desayunar con la mitad de la leche por encima de la mesa, ya que se le había salido por fuera porque había echado una gran cantidad de cereales que hacía que la cuchara se quedará de pie dentro del bol.

—Por favor, Dani mira como has puesto la mesa –dijo Tom mientras se levantaba al fregadero a coger un paño mojado la limpiar la mesa.

—Lo siento, se me ha escapado –dijo Dani muy apenada.

Cuando Tom se volvió a sentar a la mesa después de limpiarla y dejar el paño en el fregadero, Bill le preguntó que es lo que iban hacer ese día, y Tom le explicó que sus padres les habían dejado una nota diciéndoles que habían salido por unos asuntos, así que ese día comerían por fuera, dejándoles a ellos un par de billetes para que se pidieran una pizza para comer. Después Bill le dijo que por la tarde podían ir hasta casa de Gustav y Georg para ensayar un poco, las canciones que les habían dado días atrás David, que era el productor de los chicos y el que se encargaba de los asuntos de ellos, respecto al grupo.

Acabaron todos de desayunar y Bill se encargó de lavar la loza manchada mientras Tom hacía las camas, aunque realmente esa tarea siempre la hacia la madre de ellos, pero al no estar su madre en casa no le quedó más remedio que hacer las camas mientras que Bill lavaba la loza de los desayunos. Dani en todo ese rato pues se puso a ver la tele, ya que a esas horas estaban en la franja horaria infantil y echaban dibujos, esperando a que los gemelos acabaran de hacer las cosas. A la media hora bajo Tom y le ordenó a Dani que apagará la tele y se fuera a lavarse y a vestir, Dani puso cara enfurruñada porque quería seguir viendo los dibujos. Así que apagó la tele y se dirigió a su habitación a elegir la ropa que se pondría, ya que tenía dudas cual ponerse, porque quería estrenar algunas de las prendas que le había comprado Simone el día anterior, pero como todas eran muy bonitas pues no sabía cual escoger. Después de un buen rato, se vistió y se dirigió al baño a lavarse la cara y a peinarse. Cuando bajó a bajo se encontró con Bill y Tom ya vestidos hablando animadamente.

—Ya has acabado, enana –dijo Tom mirando a su prima que venía, toda peinada y vestida.

—Sí… —contestó Dani– Aunque me ha costado mucho decidir que ropa ponerme.

—Bueno entonces nos podemos ir ya –concluyó Bill.

—¿A dónde nos vamos a ir? –preguntó Dani con intriga.

—¿Qué te parece si vamos a dar una vuelta por ahí? –preguntó Tom.

—Bueno… —respondió dudosa Dani.

—¿Prefieres ir mejor al parque a dónde íbamos Tom y yo de pequeños, para que lo conozcas? –preguntó Bill.

—¿Hay columpios? –preguntó Dani.

—Si –dijo Tom asintiendo.

—Pues sí, entonces quiero ir –dijo Dani emocionada– ¿Después me compráis un helado? –preguntó Dani esperanzada.

—Bueno pero si te portas bien –dijo Bill– aunque te lo compraremos después de que comamos.

—Genial –dijo Dani muy contenta.

Después de que Dani dijera que si quería ir al parque, fueron al perchero de la entrada a buscar las cazadoras respectivas de cada uno, ya que era noviembre y el tiempo estaba muy frió, aunque aún no había llegado el invierno que no entraría hasta el mes siguiente, en diciembre. Salieron de la casa y se dirigieron al parque estaba a un par de cuadras de la casa de ellos, durante el camino Dani iba mirando las casas que había en la urbanización que tenían los tejados cubiertos de nieve, eso podría ser prácticamente una bonita estampa navideña.

Cuando llegaron al parque Dani puedo ver que ese parque era muy bonito ya que tenía un pequeño lago que a causa del frió estaba completamente helado y se podía patinar en él, pero en esos momento eran un poco peligroso porque el hielo era muy fino y podría romperse por el peso ejercido por la personas encima, así la gente evita patinar en él hasta que no viniera el invierno que traería más frío. A los pocos metros, pudo ver que había unas mesas donde la gente podía en las tardes de verano jugar a las cartas y otras cosas, como leer un libro, etc. Después en una explanada bastante extensa había mucho árboles de todo tipo que ahora estaban completamente desnudos, pero que en primavera cuando estuvieran completos de hojas se estaría genial en la sombra de estés.

Entonces Dani se puso a correr en dirección a los columpios que estaban en una explanada sin árboles, allí también habían toboganes, balancines para que los niños de la zona pues pudieran jugar en los días de tiempo bueno. Dani se subió a un columpio y se empezó a mover para que este empezara a columpiarse, Tom y Bill la observaban desde unos bancos sentados mientras estaban hablando de cosas de ellos dos. Pero lo que no sabían es que alguien los estaba observando desde la distancia, poniendo interés especialmente en la pequeña Daniela…

Continúa…

por Heiligtkt483

Escritora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!