«Ich Brech Aus» (Fic de Heiligtkt483)
CAPITULO 7
Narrador Omnisciente
Después de estar bastante rato Daniela jugando en los columpios, Tom y Bill decidieron que ya era la hora de irse a comer, habían decidido durante el tiempo que habían estado en el parque ir a comer a una pizzería que estaba cercana a la zona por donde vivían solo a tres cuadras, así se ahorrarían el trabajo de tener que fregar los platos. Además por la tarde habían quedado con los chicos para ir a ensayar. Fueron caminando los tres por la acera, hasta que llegaron a la pizzería y entraron a dentro, buscando una mesa para poder sentarse los tres.
Después de estar 10 minutos sentados se acercó el camarero para tomar nota del pedido, Tom le dijo al camarero que querían 3 coca—colas y una pizza familiar a los tres quesos. Al cabo de 20 minutos le sirvieron la pizza, Dani que tenía bastante hambre tomó un trozo nada más dejarla el camarero en la mesa, provocando que se quemará la lengua después de darle un gran mordisco de su porción de pizza.
Cuando acabaron de comer toda la pizza, Tom se acercó a la barra para pagar lo que habían consumido, ya que se les había hecho un poco tarde para ir a casa de Gustav y precisamente ese día les quedaba un poco a desmano, no habían pensado que iban a tardar tanto. Salieron de la pizzería y se fueron con paso ligero, ya que los ánimos últimamente en el grupo no estaban muy bien, porque tenían opiniones dispersas y no era la primera vez que habían tenido una discusión de tal calibre que Bill había amenazado con dejar el grupo, si no le tomaban en cuenta a la hora de tomar las decisiones del grupo, ya que él era el vocalista y el portavoz del grupo. Caminaron durante unos 30 minutos calle abajo hasta que llegaron a la casa de Gustav, iban a llamar al timbre cuando su prima les habló.
—No me habéis comprado mi helado –replicó Dani– Me dijiste que después de comer me lo compraríais.
—Lo siento enana pero ahora no puede ser, que ya estamos en casa de Gustav y si no entramos nos va a matar porque llegamos tarde –dijo Tom.
—Jops, pues yo quería mi helado –dijo Dani poniendo morritos– Me lo habíais prometido.
—Cuando acabemos de ensayar y nos marchemos, te lo compramos –intervino Bill.
—Es que yo lo quería ahora –volvió a repetir Dani.
—Pues ahora no puede ser –dijo Tom perdiendo un poco la paciencia.
Entonces los gemelos se dispusieron a llamar al timbre de la de Gustav, después de tres minutos este les abrió la puerta un poco cabreado, ya que estaba cansado de que los gemelos siempre llegaran tarde a los ensayos cuando no era por culpa de Bill, era por culpa de Tom.
—Ya son horas de que llegarais –dijo Gustav con voz cabreada.
—Lo siento se nos hizo tarde para comer por eso hemos llegado tan tarde –dijo Tom disculpándose.
—Es que siempre igual –intervino Georg– Así no hay forma de tomar enserio el grupo.
—No volverá a pasar –dijo Bill– os lo prometo.
—No lo creáis a mí me ha prometido comprarme un helado –intervino Dani– Y no me lo ha comprado.
—¡¡Pero vaya!! ¿Y tú quién eres? –dijo Georg mientras se acercaba a la pequeña Daniela y le revolvía cariñosamente el pelo.
—Me llamo Dani, soy la prima de Bill y Tom –dijo mientras sonreía a Georg, ese chico le había caído muy bien.
—A sí… no me acordaba… un gusto conocerte enana –dijo Georg mientras le daba un sonoro beso en la mejilla– Me llamo Georg.
—Jejeeje –sonrió Dani– Hola Georg.
—Así que tú eres Dani, me alegro por fin de conocerte –dijo Gustav– Tus primos nos han hablado mucho de ti, ayer –explicó Gustav mientras le daba otro sonoro beso en la mejilla– Yo soy Gustav.
—Hola Gustav –dijo Dani mientras sonreía.
—Bueno será mejor que pasemos a dentro y ver si podemos empezar el ensayo –dijo Gustav.
Entraron todos a dentro de la casa, ya que habían estado todo el rato en la puerta de esta y se dirigieron a una pequeña sala donde tenían los instrumentos. Dani se quedó observando la habitación ya que nunca había visto tanto instrumento junto, porque aparte de haber unas guitarras, una batería también había un pequeño teclado y una mesa de mezclas, y las paredes estaban acolchadas, que era para poder insonorizar la paredes de la habitación así cuando ensayaban no molestaban a los vecinos de las casas de al lado. Con lo cual quien estuviera dentro de esa habitación no escucharía tampoco los ruidos de fuera.
Los chicos cogieron cada uno sus instrumentos y empezaron a ensayar Dani se sentó en un sillón que había para mirar como ensayaban, entonces Gustav dio la señal con la baquetas para que entrarán todos a un mismo tiempo, estuvieron durante una hora ensayando y después hicieron un descanso de media hora en la aprovecharon para comer unos bocadillos que la madre de Gustav había dejado en la nevera esa misma mañana, y mientras comían pues comentaban los fallos que habían tenido en algunas canciones y donde tenían que mejorarlas. Después volvieron otra vez a los ensayos, y Dani se volvió a sentar en el sillón pero al cabo de un rato se movía inquieta en él, Tom que estaba tocando tranquilamente la guitarra al ver que Dani no paraba quieta se empezó a confundir cosa que hizo que los demás pararan en seco de tocar la canción. Entonces Tom se acercó para hablar con Dani.
—Enana, ¿no puedes estar un poco quietecita en el sillón? –le dijo Tom a modo de sugerencia.
—Es que me aburro, además tengo ganas de tomar mi helado –dijo Dani cabezonamente.
—Dani, en este momento no podemos ir a comprar el helado después cuando salgamos, te lo compro –dijo Tom intentando convencer a su prima de que se olvidará del helado por unas horas.
—Es que lo quiero ahora –dijo Dani toda empecinada.
—Pues te he dicho que no –dijo Tom levantando levemente la voz.
—Bueno, Tom no hace falta que le grites a tu prima –dijo Georg intentado poner algo de orden.
—Georg cállate –le dijo Tom –
—Dani, enana ¿Quieres que vayamos ahora a comprarte el helado? – le pregunto Georg ignorando lo que Tom le había dicho.
—Siiiiiiiii –dijo Dani toda emocionada.
—¿Pero qué te crees? –espetó Tom a Georg.
—¿Lo qué? –dijo Georg haciendo caso omiso de lo que le había dicho Tom en ese momento.
—Has cuestionado mi autoridad frente a mi prima –dijo Tom acercándose a Georg peligrosamente.
—Vaya Tom tampoco hace que te lo tomes así hombre –dijo Georg intentando quitar importancia al asunto– ¿O acaso sientes celos?
—Yo no estoy celoso lo que intento es que comprenda que hay momentos en que algunas cosas no se pueden hacer –dijo Tom chillando.
Se había formado una discusión en la sala entre Tom y Georg, Gustav y Bill se quedaron mirando sin reaccionar o tal vez pensando que allí iba a ocurrir algo gordo como no separarán a Tom y a Georg. Daniela miraba expectante como su primo Tom discutía con Georg, la verdad es que solo llevaba un día viviendo con ellos y no había conocido la mala leche de su primo. Tom podía ser una persona muy paciente, cariñosa e incluso tierna, Dani lo había comprobado por si misma esos dos días, que se preocupaba por ella y siempre estaba pendiente de que no le pasará nada, incluso la noche anterior cuando hubo tormenta Tom la había protegido como nunca. Pero ahora le tocaba conocer la parte de Tom no tan paciente, y claro se estaba asustando bastante porque no era capaz de imaginarse a Tom enfadado.
Mientras que Bill y Gustav reaccionaban para ir a separar a Tom y Georg, la pequeña Daniela fue dando pasos lentos hasta salir de la sala donde se encontraban los 4 chicos y ella, lentamente llegó al recibidor de la casa donde encontró las cazadoras de sus primos y la de ella, entonces pensó que igual su primo Tom tenía dinero en la cazadora y podía cogerlo e ir ella a comprarse el helado, ya que él no se lo iba a comprar. Sin pensárselo dos veces se cogió la cazadora de su primo Tom y encontró un billete que le había sobrado de la vuelta de cuando habían ido a comer a la pizzería, dejó la cazadora en su sitio y lentamente se dirigió hacia la puerta y salió al exterior de la casa.
Mientras tanto en la sala, Bill y Gustav habían conseguido separar a Georg y a Tom, otra pelea como esas y el futuro del grupo se iba a la mierda, aunque ellos dos se llevaban muy bien pero cuando tenían sus diferencias pues era muy difícil convencerlos porque ninguno daba su brazo a torcer. Ya estaban todos los ánimos calmados, cuando se percataron de que faltaba alguien en la sala donde estaban.
—¿Dónde está Dani? –preguntó Tom preocupado al ver que su prima no se encontraba en la sala.
—No lo sé –contestó Bill dándose cuenta que Dani faltaba.
—Quizás ha ido un momento al baño –dijo Gustav.
Tom no hizo caso del comentario del Gustav y se dirigió a fuera de sala para ver donde se encontraba su prima, primero fue al baño para confirmar lo que Gustav le había dicho pero al llegar allí se lo encontró vacío, allí no estaba Dani, entonces pensó que igual había ido a la cocina a beber algo, aunque le extrañaba que si tenía sed no le hubiera dicho a Gustav si le podía dar un poco de beber, ya que está era la casa de Gustav y sería de muy mala educación no pedirle permiso primero. Así que se dirigió a la cocina pero tampoco la halló, Tom se desesperó y fue corriendo a junto de los chicos que estaban en la sala.
Los chicos cuando vieron a Tom se preocuparon al ver la cara que traía se le veía desesperado y nervioso, cosa que a ellos les estaban empezando también a desesperar entonces fue cuando le preguntaron preocupados que es lo que pasaba.
Continúa…