Ich Brech Aus II. Cap 15

«Ich Brech Aus» Temporada II

CAPITULO 15

—NOOOOOO –dijo Daniela mientras lloraba intensamente, sintiendo como el miembro de Josh escarbaba en su interior como un cuchillo punzante.

—¡Oh dios mío! ¿Te gusta lo que te hago? –dijo Josh mientras se movía rápidamente, echando su aliento sobre la cara de Daniela, que estaba ensangrentada– ¿NO ERES VIRGEN PERRA? –dijo de nuevo Josh al darse cuenta que Daniela estaba bastante dilatada— ¿DIME QUIEN FUE?

—NO POR FAVOR… —dijo Daniela al notar como Josh por la rabia que tenía le hacía más daño sin duda.

—FUE TU PRIMO, ¿VERDAD? –dijo Josh con enrabiado– TUVISTE LA DESFACHATEZ DE ACOSTARTE CON ÉL ANTES QUE CONMIGO.

—¡Venga Josh! Deja a esa perra –dijo Rush acercándose hacia donde estaba ellos, mientras se desabrochaba los pantalones– Me estoy poniendo duro, también quiero disfrutar de ella.

—NOOOOOOOO –dijo Daniela con histerismo, sintiendo como se intercambiaban y ahora el que estaba encima de ella moviéndose era Rush, mientras Taylor grababa todo lo que ocurría.

Hicieron con Daniela todo lo que se les dio en gana, hasta el punto de dejarla inconsciente y bañada en sangre, ya que tenía moratones y arañazos por cada rincón de su cuerpo. Después de que hubieran acabado de hacer, tal horrorosa vejación, los tres chicos se arreglaron sus ropas dejando a la pequeña Daniela tumbada en el suelo, sin dar ningún signo vital de vida.

—VAMOS DESPIERTATE PERRA –dijo Josh acercándose al cuerpo desnudo de Daniela, sin que esta hiciera muestras de moverse.

—JODER JOSH –dijo esta vez Taylor con voz asustada– Nos la hemos cargado.

—Solo está inconsciente –dijo Josh sonriendo malévolamente– Seguramente no está acostumbrada a estar con tres chicos a la vez y además tenéis que tener en cuenta la droga que le he puesto en su copa…

—Josh coño que no es broma y si te has pasado con la droga –dijo Rush– No se mueve ni un milímetro, la hemos matado.

—Tranquilizaros –dijo Josh con voz potente– Aquí no ha pasado nada.

—Será mejor que nos vayamos antes de que nos vean con ella –dijo Taylor con voz miedosa.

—HE DICHO QUE OS TRANQUILICEIS –dijo Josh chillando a sus dos amigos que comenzaban a correr para irse lejos de ese lugar– Panda de maricones…

Josh se quedó unos minutos, mirando el cuerpo inerte de Daniela, para luego irse tranquilamente por el camino donde había venido. Rush y Taylor hacía un buen rato que habían desaparecido del mapa en una huida despavorida, dejando la prueba del delito sin darse cuenta por su camino. Todo eso había sido observado por una persona escondida en la oscuridad, que se haría cargo de vengar a la pequeña Daniela.

Narra Tom

Mi prima hacia un buen rato que se había ido al baño, yo me quede hablando con Andreas durante un largo tiempo, pero algo me estaba inquietando sentía como un sudor frío recorría mi cuerpo, como si fuera un presagio de que algo iba a ocurrir mal, intente mantener la calma, mientras hablaba con mi gran amigo Andreas, Bill se había ido hace un buen rato con una rubia despampanante, y la verdad es que me alegraba mucho por él, ya que hacía mucho tiempo que mi hermano no se le veía con una chica, espero que esa chica sea la mujer de su vida.

Seguimos hablando, pero algo hacía que no siguiera la conversación que Andreas estaba manteniendo conmigo. No paraba de ver hacia el sitio por donde mi prima, se había ido esperanzado de volver a ver su carita de Ángel, acercarse a mí. Pero eso no sucedía, cada vez la espera se hacía interminable, y no había rastro de ella.

—Tom, ¿Qué te pasa? –dijo Andreas percatándose de mi inquietud.

—Dani, que está tardando mucho –dije con mirada nerviosa hacía el sitio por donde se fue.

—No te preocupes –dijo Andreas con tono despreocupado– Tu prima es joven, seguramente se estará divirtiendo con algún chico, quizás con el chico que le invito a la copa.

—Pero aún es una niña –dije intentando ser más convincente y no mostrar celo alguno.

—Tom, tu prima tiene 15 años –dijo Andreas sonriendo– Está en la flor de la vida, tiene que divertirse.

—Que no joder, algo va mal –dije con voz desesperada– Lo estoy presintiendo.

—Tom te estás emparanoiando –dijo Andreas mirándome con mirada cansada.

—Que no Andreas –dije de nuevo insistiendo– Algo le ha pasado.

—Está bien vamos a buscarla –dijo Andreas accediendo por fin a mis suplicas– Pero ya verás como está bien.

Andreas y yo nos dirigiremos hacia donde mi prima se había ido, buscando por cada resquicio del local, pero sin encontrarla por ningún lado.

—Será mejor que nos separemos –dijo Andreas en un acto de lucidez– Así la encontraremos mejor.

—¡Dios mío! Que no le haya pasado nada –dije con desesperación– Si le pasa algo estoy muerto.

—Vamos Tom no dramatices –dijo Andreas sin preocupación.

—Tengo que llamar a Bill –dije cogiendo mi móvil– Tiene que saber que Dani no aparece.

—Tom… no adelantes acontecimientos –dijo Andreas intentándome tranquilizar.

—Está bien… —dijo con pesadez– Mejor tú vete por un lado y yo por el otro, mientras intento contactar con Bill. Quizás necesitemos de su ayuda.

—De acuerdo –dijo Andreas mientras movía la cabeza y se dirigía hacia otro lado de aquella discoteca.

Me quede solo entre toda esa muchedumbre, no sabía por donde tirar. Lo único que tenía claro era que tenía que encontrar a mi prima fuera como fuera, y necesitaría la ayuda de mi hermano pequeño Bill, así que mientras buscaba por cada rincón cogí mi móvil y marque el número del móvil de mi hermano. ¡¡Mierda!! No me coge el móvil está apagado…

—¡¡Vamos Bill coge el móvil de una puñetera vez!! –dije mientras me paseaba de un lado para el otro histérico intentando que el inútil de mi hermano cogiera su móvil – Para eso te compras un móvil de última generación, para tenerlo apagado…

Apagué mi móvil cabreado, ya que era inútil… mi hermano no me iba a contestar, seguramente estaba teniendo una noche movidita con la chica con la que se fue, pero porque tuvo que elegir esa noche precisamente. Nuestra prima había desaparecido y necesitaba su ayuda y su apoyo para encontrarla, si le llega a pasar algo a mi niña juro que no se lo perdonare en mi vida a Bill. Seguí recorriendo solo aquella discoteca esperanzado de volver a ver a la luz de mis ojos.

Narra Andreas

Esa noche había quedado con mis mejores amigos, Bill y Tom Kaulitz, los gemelos famosos del grupo de música del momento Tokio Hotel. Junto a ellos había venido su prima pequeña Daniela, es un amor de niña, creo que Tom y Bill se desviven por ella, porque siempre están pendientes en cada momento de su prima. Aunque en estos años se ha convertido en una jovencita muy bonita, que cualquier chico estaría detrás de ella.

Entramos en la discoteca donde habíamos quedado, y nos fuimos a los asientos que había al final de esta. Tom fue a buscar unas bebidas a la barra mientras Bill, Daniela y Yo tomábamos posición en los grandes sillones que había. Entre conversación y conversación una chica muy guapa, hay que decirlo, de pelo rubio y ojos azules se acercó a Bill, donde empezaron a hablar muy animadamente. Al poco rato decidieron irse a dar una vuelta, quedándonos solos Tom, Daniela y Yo. Estábamos hablando de nuestras cosas, cuando un camarero se acercó a nosotros y le ofreció una copa a Daniela, por invitación de un chico. Daniela miro a ver quien era esa persona, bajo la atenta mirada de su primo, que no paraba de analizar todo lo que había ocurrido minutos instantes. La verdad, es que el comportamiento que tiene Tom con su prima es un poco extraño, la protege demasiado.

Después de Daniela aceptará la copa, yo me metí en broma con ella, era normal que levantará pasiones entre los chicos con lo guapa que era. Aunque ella no debería estar muy acostumbrada porque enseguida me mandó callar. Se bebió su copa en unos cuantos minutos y después dijo que iba al baño, diciéndole a su primo Tom que no tardaría mucho en volver… Pero eso nunca sucedió, Daniela tardaba mucho en venir, tanto que Tom se empezó a desesperar y no paraba de mirar hacia el sitio por donde se había ido su prima. Hice muchos intentos de tranquilizarlo pero ninguno hizo su efecto, cada vez estaba más nervioso.

Al final, le dije que íbamos a buscarla haciendo que se tranquilizara un poco más, pero no tanto ya que la pequeña Daniela no aparecía por ningún lado. Después de tanto buscarla por la discoteca decidí que era hora de separarnos y buscarla individualmente, en el caso de que alguno de nosotros la encuentre debería de llamar al otro para comunicárselo. Aunque Tom dijo que tenía que llamar a Bill para decírselo, así que no separamos y ahora estoy dirigiéndome hacía el baño de chicas para ver si cierta jovencita se ha colado por el agujero del retrete… Llegue a la puerta del servicio de chicas y había una pequeña cola en espera a entrar dentro de ese baño, las chicas se me quedaron mirando al ver que me quedaba esperando cerca de ellas con cara alucinadas, pero necesitaba entrar en el interior del servicio, pero no sabía como hacer que todas ellas se fueran, ya que no podía esperar mucho, ya que en el caso de que no estuviera allí, tendría que ir a buscarla por otro sitio.

—¿Qué hace este aquí? –dijo una chica alta y de pelo castaño susurrando a una chica que tenía al lado.

—Me estoy meando, ¿Qué pasa? –dije en alto mientras las dos chicas y las demás me miraban con cara de susto. Acto seguido hice el gesto de desabrocharme la cremallera de mi pantalón.

—¡¡QUE HACES DEGENERADO!! –dijo una de las chicas saliendo del lugar, mientras las otras chicas salían gritando – VOY A PONER UNA QUEJA AL GERENTE DE LA DISCOTECA, POR DEJAR ENTRAR A PERVERTIDOS SEXUALES.

Genial… espero que no me denuncien por sádico sexual que es lo que me faltaba, solo estoy haciendo el favor a mi mejor amigo y tengo que encontrar a su primita pequeña. Ahora que me he quedado solo, voy a entrar en el baño a ver si la pequeña Daniela está por aquí metida. Abro la puerta del baño de chicas y todo está en silencio, ninguna cisterna echando agua funcionando… NADA.

—Daniela… pequeña… —dije entre susurros— ¿Estás por aquí?

Nada… soy un ignorado por la sociedad, un cero a la izquierda. Abro las puertas de cada compartimento del baño y está vacío… ¿Pero dónde coño se ha metido nuestra Daniela?. Salgo apresuradamente del baño, por si ha salido fuera del recinto a tomar un poco de fresco, ahora estoy más preocupado todavía porque cabe la posibilidad de que sí le haya pasado algo, a la prima de mi mejor amigo Tom.

Un aire frío me da en la cara, la es noche cerrada y las temperaturas han bajado en la noche invernal berlínense. Chicas y chicos hablando, gritando y bebiendo en la entrada de la discoteca, atrancando la salida de esta. A duras penas consigo salir del local, me dirijo hacia un lado y después hacia el otro pero no hay ni rastro… ¿Dónde estarás?. Al fondo hay un callejón oscuro, solo está iluminado por una farola que de vez en cuando se apaga, debe de ser que hace mal contacto la luz. No lo sé pero ese callejón me está dando una mala espina, haciendo que la sangre se me hiela cada vez que lentamente me acercó a él. Poco a poco me voy adentrando en las profundidades de ese callejón y observó que a lo lejos hay un contenedor, cajas de basura… Deben de ser del local y de otros locales que están en los edificios continuos, ya que hay varias puertas traseras que deben de dar a los locales…

Según me voy acercando al final del callejón observó un bulto en el suelo, que mis peores sospechas hacen que se confirmen y que el estómago se me revuelva por la repugnancia que me da, NO PUEDE SER…

Continúa…

por Heiligtkt483

Escritora del Fandom

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