Ich Brech Aus II. Cap 21

«Ich Brech Aus» Temporada II

CAPITULO 21

Mi prima se acabó de tomar su tostada y su café con leche, bajo mi atenta mirada, cuando de repente la puerta de la habitación se abrió dando paso a un hombre, que yo no conocía pero por lo que parecía debía ser algún policía que vendría a hacer alguna investigación sobre lo sucedido a mi prima, ya que la doctora me había dicho que tendría que investigar además ella tenía que avisar a la policía al darse un caso de violación.

—Señorita Daniela Alonso Trümper –dijo aquel hombre dirigiéndose a mi prima– Necesito hacerle algunas preguntas…

—¿Sobre qué? –dijo mi prima tímidamente, la pobre no sabía a lo que se refería ese hombre.

—Dígame que hizo la noche del 5 de diciembre –dijo el policía mientras cogía una libreta para anotar lo que mi prima iba a decir.

—No lo sé –dijo mi prima extrañada— ¿Es muy importante?

—Sí, es muy importante –dijo el policía levantando un poco la voz– A ver… es fácil recordar lo que se hizo solo hace dos días, así que piensa un poco más.

—Es que no me acuerdo… —dijo mi prima con lágrimas en los ojos y poniéndose nerviosa.

—¿Con quién estuviste aquella noche? –dijo el policía acercándose a mi prima— ¿Tomaste algún tipo de sustancia?

—No sé a qué te refieres –dijo mi prima gritando mientras lloraba.

—Es muy vital que nos diga lo que paso esa noche –dijo el policía muy insistentemente– ¿Sabes de alguien que quiera hacerte daño?

—No entiendo… —dijo mi prima confundida por todas las preguntas que le había hecho ese policía.

—Señorita Alonso deja de hacerse la tonta de que no recuerda nada… —dijo el policía haciéndome que una furia interior recorriera mi cuerpo.

—Lo siento pero no recuerdo nada… —dijo mi prima otra vez.

—Tienes que recordar –dijo el policía mientras la cogía por los hombros y la movía enérgicamente.

—NO LA HAS ESCUCHADO –dije de repente, ese policía se estaba pasando de la raya con mi prima– Te ha dicho que no recuerda nada…

—¿No recuerda nada o estás ocultando la verdad? –dijo el policía mirándome inquisitivamente– Quizás tengas algo que ver en lo ocurrido…

—Pero que estás diciendo –dije horrorizado por lo que el policía me había insinuado.

—Kaulitz está añadido a la lista de posibles sospechosos –dijo el policía mientras se dirigía hacia la puerta de la habitación, saliendo a los poco segundos.

Nos quedamos mi prima y yo solos de nuevo en esa habitación, completamente en silencio, mi prima me miraba confundida, hasta que decidió preguntarme lo que más temía.

—Tom… ¿Por qué ese hombre me ha hecho esas preguntas? –dijo mi prima confundida y con lágrimas en los ojos– Me ha asustado mucho…

—Ya ha pasado mi pequeña –dije calmando a mi prima entre mis brazos– No te preocupes…

—¿Por qué ha dicho que te ha añadido a la lista de sospechosos? –dijo mi prima clavando sus ojos verdes en los míos— ¿Has hecho algo malo?

—”Lo único malo que hecho en la vida, es amarte con locura amor mío” –pensé para mis adentros mientras abrazaba más fuerte sin duda a mi prima– No he hecho nada malo, cielo.

—Entonces… —dijo mi prima con los ojos llorosos.

—Será mejor que descanses –dije a mi prima cubriéndola y acomodándole bien las sábanas– Has comenzado un día agotador…

—¿Ahora qué vas hacer? –dijo mi prima preguntándome de nuevo.

—Estás muy preguntona hoy, señorita –dije graciosamente a mi prima– Supongo que esperaré a que venga Bill, para irme a desayunar algo y a mudarme de ropa. ¿Conforme con mi contestación?

—Bueno… —dijo mi prima con tristeza.

—¿Qué te pasa? –dije a mi prima al verla tan cabizbaja.

—Vas a tardar mucho en volver –dijo mi prima con una sonrisa inocente y dulce en sus labios.

—No, pequeña –dije a mi prima tranquilizándola.

—Genial –dijo mi prima mientras una sonrisa de oreja a oreja se formaba en sus labios– Me siento muy bien contigo.

—Dani… —dije abrazando a mi prima mientras le daba un dulce y pequeño beso en su cabeza.

—Prométeme que no me vas a dejar sola aquí –dijo mi prima abrazándose fuertemente a mí.

—Te lo prometo, pequeña –dije mientras sentía como el aroma de su pelo se colaba por mis fosas nasales– Como deseo que salgas pronto de aquí, para llevarte de nuevo a casa.

Nos quedamos abrazados durante varios minutos, cuando escuchamos como la puerta de la habitación se abría dando paso a mi hermano Bill, que me venía a hacer el revelo. Así podría ir a tomar algo y mudarme de ropa y ducharme tranquilamente, para luego volver a estar al lado de mi prima para hacerle compañía.

—Hola Enana –dijo mi hermano acercándose a nosotros— ¿Cómo has amanecido hoy?

—Bueno… Ha sido una mañana un poco rara –dijo mi prima con cara de preocupación.

—¿Qué ha pasado? –preguntó mi hermano Bill arqueando su ceja derecha.

—Un policía ha venido a hacer preguntas a Dani –dije a mi hermano explicándole– Pero… Dani no recuerda nada y el policía se puso furioso con ella y yo…

—Tom, ¿Qué has hecho? –dijo mi hermano severamente– Nada solo le grite diciéndole que Dani no recordaba nada. Solo fue eso…

—Tom has faltado al respecto a una autoridad mientras hacia su trabajo –dijo mi hermano muy serio.

—Pero estaba poniendo muy nerviosa a Dani –dije a mi hermano justificándome por lo que había hecho.

—El policía solo está haciendo su trabajo para buscar al culpable –dijo mi hermano– Has obstruido su trabajo… Espero que no tome represalias contra ti.

—Muchas gracias por darme ánimos, hermanito –dije a mi hermano irónicamente– Pero ya me ha añadido a la lista de sospechosos.

—¡¡Qué!! Sabes que significa esto Tom, si llega a la prensa sensacionalista –dijo mi hermano todo exaltado– El grupo se desmoronaría, perderíamos fans y a David le daría un infarto.

—Bill, pueden investigarme todo lo que querían –dije a mi hermano mirándolo fijamente– Que estoy limpio, no le he hecho nada a mi pequeña –conteste mientras miraba a mi prima, que se había quedado dormida de nuevo– Se ha dormido…

—Normal, Tom… —dijo mi hermano mirando a mi prima que dormía plácidamente– Si te pasas 24 horas en un hospital, sin poder hacer nada lo más lógico es que se pase el día durmiendo…

—Ya… —dije mientras me acercaba a mi prima para darle un pequeño beso en su sien derecha– No tardare mucho tiempo, Bill.

—Tom tomate tu tiempo, yo he traído unas revistas para leer mientras Dani esté dormida –dijo mi hermano.

—Vale… cuídala bien –dije a mi hermano mientras miraba a mi prima.

—Tom… me siento igual de capacitado que tú para cuidar de nuestra prima, así que no digas tonterías –dijo mi hermano frunciendo el ceño.

—Está bien… te dar un voto de confianza –dije en modo gracioso– Si pasa algo llámame al móvil.

—Está bien –dijo mi hermano.

Me dirigí hacia la puerta de la habitación, parándome en ella para ver por unos segundos a mi ángel. Luego salí con cuidado procurando no hacer ruido, y así no despertar a mi prima. Salí del pasillo y me dirigí todo recto hasta el final del pasillo para coger el ascensor, que por suerte estaba abierto así que entré rápidamente y marqué el número cero, para bajar a la planta baja del hospital. Una vez que llegue abajo, me dirigí hacía la salida del hospital, no sin antes ponerme mis grandes gafas de sol, para pasar inadvertido entre la gente y no ser reconocido. Abrí mi coche desde la distancia con la llave y entre en él, para minutos más tarde arrancar el coche, rumbo a mi casa.

Después de media hora de camino, llegue por fin a casa, metí el coche en el garaje, para después acceder al a casa por una puerta interior que tenía el garaje, entrando en el hall de la casa dejando las llaves de mi coche y de casa en un platillo decorativo, que había en un pequeño mueble en el recibidor. Subí las escaleras con pesadez, hasta que llegue a mi habitación donde me despoje de mis ropas, para darme segundos más tarde una ducha reparadora.

Lentamente sentí como mis músculos se iban relajando, mientras el agua caliente caía por cada recoveco de mi cuerpo, haciendo que por unos minutos o quizás segundos me evadiera del mundo real. Deseo tanto poder tener a mi prima aquí conmigo en casa, para cuidarla, mimarla, protegerla… Deseo que cojan rápido a ese desgraciado o desgraciados, si hubo alguien más, aunque la doctora dijo que solo se había encontrado muestras de una persona, pero todo lo que tiene mi prima en su cuerpo, la marcas, no ha sido producto de una persona. Sacudí ligeramente mi cabeza intentando borrar todo eso, la policía tenía que buscar al culpable y porque más que pensara no lo iba hallar yo…

Cuando acabé con la ducha, cerré el grifo y salí de ella enrollándome una toalla alrededor de la cintura, y me mire al espejo dándome cuenta que una barba incipiente se había formado en mi cara, aunque más bien era nula. Realmente solo tengo cuatro pelos que me afeito de vez en cuando, así que procedí a afeitarme. Cuando finalice el afeitado, me eche la loción en la cara y me dirigí a mi habitación, para ponerme una ropa limpia y fresca.

Después de diez minutos, baje a la cocina para prepararme un sándwich, para meter en mi estómago vacío. Al final me prepare dos, porque al parecer tenía más hambre de lo que creía, y cogí el plato para dirigirme al salón para ver un poco la televisión, y tal vez dormir un poco en el sillón para descansar mi cuerpo después de toda la noche en el hospital, y así recuperar fuerzas para volver otra vez junto a mi niña.

Al cabo de más de media hora viendo la televisión, me tumbé en el sofá para dormir un poquito, a pesar de la ducha relajante que me había dado sentía como mi cuerpo estaba cansado y dolorido, así que no hizo mucha falta para dormirme. Lentamente sentí como mis ojos se fueron cerrando hasta caer en un profundo sueño.

Narra Bill

Mi hermano hacía bastante rato que se había ido, y mi prima seguía durmiendo. Los moratones que tenía en la cara ya no eran tan morados como antes, sino que habían adquirido un tono rosáceo. Su cara ya no estaba hinchada, debido a la medicación que le dieron, para que le bajara el hinchazón de la cara antes. En cualquier momento su médico le daría el alta, porque todo el cuadro clínico que tenía había evolucionado favorablemente, salvo el cuadro de amnesia que presentó ayer por la tarde.

Mientras mi prima seguía durmiendo plácidamente, yo me dedique a leer unas revistas, que había llevado pero cuando me aburrí, saque mi libreta en donde escribo las letras de las canciones. En casa había empezado con una nueva letra y me estaba gustando como había quedado, solo necesitaba una buena música, y como siempre mi hermano Tom con su guitarra buscaría la perfecta melodía.

Küss mich jetzt

Im Gegenlicht

Wie’n Geisterfahrer

Such ich dich

Die Nacht ist kalt

Ich fahr allein

Wie’n Geisterfahrer

Un endlich bei dir zu sein

Me encanta está canción, aún no está acabada pero me gustaría incorporarle una voz femenina al final de la canción, haciéndome los coros será una canción impresionante, con el toque de la guitarra de mi hermano Tom, ¿Pero quién será la persona que se encargue de poner la voz femenina a esta canción? No lo sé… solo sé que esta canción ha sido producto de una noche, una tarde con Patri, con mi musa, mi inspiración… Una sonrisa tonta se ha formado en mis labios y notó como un poco de calor se agrupa cerca de mis orejas, el hecho solo de pensar en Patri, hace que me ruborice considerablemente.

Estoy ensimismado en mis pensamientos, cuando escucho como la puerta se abre lentamente dando paso a la doctora que trata a mi prima. Veo como se acerca a la cama, donde mi prima duerme tranquilamente, haciendo que me levante del asiento donde estoy sentado, para acercarme a la doctora.

—Buenos días –dijo la doctora.

—Buenos días –dije poniéndome al lado de ella.

—Vengo a revisar a Daniela –dijo la doctora mientras que con sus manos sujetaba el estetoscopio para obscultar a mi prima– Con mucha suerte, hoy mismo le daremos el alta.

—¿Tan pronto? –pregunte sorprendido.

—No veo lógica que siga ingresada si todo va favorablemente –dijo la doctora– Su amnesia puede ser tratada en casa, y vendrá cada dos semanas a revisiones para ver como va.

—Ya… —dije en susurros.

—Le mandaremos el tratamiento que tiene que tomar, para que se le suministre en las horas pertinentes –dijo la doctora destapando a mi prima haciendo que se despertara de repente, a causa del frío que invadió su cuerpo.

—De acuerdo –dije susurrando.

—Buenos días, Daniela –dijo la doctora a mi prima– Te voy a revisar y si todo sale bien, hoy mismo te damos el alta.

—Ok –dijo mi prima.

—Ahora voy a obscultarte el pecho –dijo la doctora mientras le bajaba el camisón mostrando su pecho desnudo, haciendo que instintivamente me alejara un poco de la cama de mi prima, para darle un poco de privacidad y no se sintiera tan cohibida– Respira hondo y suelta el aire lentamente…

Escuchaba mientras yo miraba por la ventana, como mi prima iba respirando hondo y soltando el aire, mientras la doctora movía el estetoscopio por el pecho de mi prima.

—Muy bien –dijo la doctora finalmente– Ya puedes cubrirte. En una hora traigo el alta médica para que os podáis ir cuando queráis.

—De acuerdo –dije a la doctora que se había acercado a mí.

—También os traeré todos los informes de los estudios que le hemos hecho, para que los tengáis para dárselo al médico de cabecera de Daniela –dijo la doctora muy amablemente– Bueno, y ahora me voy a preparar todo el papeleo del alta médica.

La doctora se fue de la habitación, dejándonos a mí y a mi prima en completo silencio, que fue interrumpido por mí.

—Será mejor que llame a Tom a casa –dije a mi prima– Para decirle que te dan el alta, y que te traiga ropa limpia.

—Vale –dijo mi prima mientras una sonrisa se le formaba en sus labios.

Busqué en el bolsillo de mi cazadora el móvil y me dispuse a llamar a mi hermano…

Narra Tom

Estaba echando una plácida siesta, cuando el sonido de mi móvil hizo que me despertara sobresaltadamente. Centre mi vista nublada en la pantalla de mi móvil, haciendo que me diera un vuelco en mi corazón cuando vi que era mi hermano, quien me estaba llamando. Algo malo ha pasado…

—Bill, ¿Qué ha pasado? –dije con voz ronca.

—Tranquilízate Tom –dijo mi hermano, ya que me notó muy nervioso– No ha pasado nada.

—¿Entonces? –dije a mi hermano un poco sorprendido.

—Bueno será mejor que te lo diga Dani –dijo mi hermano–Ponte al teléfono y díselo tú, anda –escuché a mi hermano hablar con mi prima— Venga no seas vergonzosa –una sonrisa se formó en mis labios, al escuchar a mi hermano decirle eso a nuestra prima.

—Tomi… —dijo la voz dulce de mi prima.

—Hola princesa –dije con una sonrisa en los labios— ¿Qué es lo que tienes que decirme?

—Pu-Pues… Dani no hagas impacientarse a Tom –escuché a mi hermano decir por detrás, como me conoce muy bien y sabe cuando me pongo impaciente– Me han dado el alta…

—Gracias, Dios mío –dije todo emocionado mientras unas lágrimas empezaron a recorrer mis mejillas– Mi pequeña… me alegro mucho, ¿sabes?

—Tomi… no llores –dijo mi prima al escucharme– Ya pronto estaré en casa…

—Si mi niña… por fin estarás en casa –dije mientras se me formaba una sonrisa en mis labios.

—¿Me puedes traer ropa? –dijo mi prima.

—Claro, mi pequeña –dije a mi prima– Ahora mismo subiré a tu habitación a escoger lo que te voy a llevar.

—Gracias, te quiero mucho –dijo mi prima dulcemente– Ahora te voy a pasar con Bill.

—Vale, yo también te quiero enana –dije con una enorme sonrisa.

—Tom –escuche a mi hermano hablarme– No tardes mucho, porque en una hora nos echan de aquí.

—Vale… iré tan pronto como coja la ropa de Dani –dije a mi hermano.

—Vale –me contestó mi hermano– Nos vemos.

Después colgué el móvil me sentía muy contento de que por fin mi pequeña pudiera estar en casa, y protegida. Solo espero que la policía coja a la persona que le hizo eso…

Continúa…

por Heiligtkt483

Escritora del Fandom

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