«Ich Brech Aus» Temporada II
CAPITULO 23
Narra Josh
Mi plan no había salido bien del todo, Daniela se tenía que haber muerto y no seguir viva. Llevo dos días siguiendo a los odiosos primitos de Daniela, quería asegurarme de lo que pasaba y comprobar por mis ojos de que estaba muerta, pero hoy me lleve una decepción muy grande cuando la vi salir del hospital, aunque en su cara aún se nota todo los moratones, que le provoque mientras nos divertíamos con ella esa noche. Disfrute como un enano, viéndola sufrir de dolor y completamente asustada, pero le había dejado claro días atrás que era mía y de nadie más y la muy zorra no me hizo caso, ya que acabo teniendo sexo con mi peor enemigo público… Tom Kaulitz.
No sé como se lo tomará la prensa cuando se entere que el prestigioso guitarrista de la banda de música de Tokio Hotel está manteniendo una relación incestuosa con su prima, y además ella es menor de edad… así que fácilmente podrá ir a la cárcel y más si yo facilitó las cosas y hago que yo salga inmune de todo, ya que no hay pruebas y toda la culpabilidad recaiga sobre su querido primo Tom, pobrecilla Daniela va a sufrir mucho pero tengo que alejarlo de ella, para así poder consolarla y volver hacer que sea mía, solo mía.
Sé que Daniela ha perdido la memoria. Obtener esa información me ha costado mucho dinero, he tenido que sobornar a la recepcionista que había en el mostrador de información del hospital, para que accediera al historial médico de mi querida Daniela. También tengo que deshacerme de Rush y Taylor, lo siento mucho por ellos pero me pueden perjudicar demasiado, son unas nenazas y unos miedicas, que en cuento la policía empiece a hacer averiguaciones de todo, estoy seguro de que contaran todo, haciendo que nos metan a los tres en la cárcel y eso no lo voy a permitir como que me llamo Josh Hamilton. Así que tengo que ser cauteloso e idear un plan para deshacerme de los inútiles de mis queridos amigos de la infancia, pero lo que tengo claro es que si quiero triunfar y seguir adelante, tengo que deshacerme de toda la escoria que me rodea y pagar un precio muy alto, aunque sea la muerte de mis mejores amigos. Todo por conseguir el amor de Daniela…
Narra Bill
Habíamos salido de casa para ir al estudio de grabación, quería enseñarle a David y a los chicos unas nuevas letras que había escrito para el nuevo disco, y así empezar lo antes posible a hacer la música y grabar las maquetas de las canciones, para ver como era el resultado. Nos tuvimos que llevar a Dani con nosotros, ya que teníamos miedo de dejarla sola en casa, como no recuerda nada, igual le podía dar una crisis de ansiedad.
Cuando llegamos al estudio, tuvimos que esperar por Georg, ya que como siempre llegaba tarde. Así que para pasar el rato, le enseñamos las salas donde estaban los instrumentos y donde grabamos las maquetas a nuestra prima, haciendo que se emocionara mucho, ya que le gustó muchísimo todo.
—Alá tenéis un piano –dijo mi prima toda emocionada– Yo quiero aprender a tocarlo.
—Cuando tengamos un día libre, te enseñáremos –dijo mi hermano Tom, refiriéndose a mí y a él, ya que somos unos excelentes pianistas, se nos da bien la música.
—Enserio… gracias Tomi –dijo mi prima con emoción, mientras se abrazaba a Tom en un abrazo cariñoso.
Mi prima Daniela al perder la memoria, muchas veces se comporta como una niña pequeña, más bien nos recordaba a la Daniela pequeña, que había llegado de España siendo una niña de tan solo 11 años de edad recién cumplidos.
—Alá cuántas guitarras –dijo mi prima toda alucinada.
—Ven que te vamos a enseñar la sala insonorizada donde grabamos las canciones –dijo mi hermano Tom, mientras la agarraba de la mano para mostrarle el camino.
—¡¡Qué chulo!! –escuche decir a mi prima a lo lejos.
Mi hermano y mi prima, aún tardaron bastante tiempo en la sala, así que mientras yo hablaba con David y Gustav de la idea que se me había ocurrido, de añadir una voz femenina en una de mis canciones.
—¿Estás seguro de lo que quieres hacer? –dijo David para asegurarse de que tomara una decisión correcta.
—Sí, creo que va a quedar genial –dije convencido– La gente se va a sorprender…
—Bill tienes que tener en cuenta la reacción de la fans –dijo David mirando fijamente– Igual no les parece bien que integres una voz femenina en el grupo.
—David deberías apoyarnos, no desanimarnos –le dije un poco cabreado.
—Solo me estoy preocupado por el bienestar del grupo –dijo David levantándome la voz– Creo que tienes que tomar en cuenta a tu hermano, Georg y Gustav para que den su opinión, no solo formas tú parte del grupo. Hay tres integrantes más…
—Además ya hemos sacado dos discos de estudio, y tenemos más experiencia –dije explicándome– Ya es hora de arriesgarse un poco.
—Pero si arriesgas igual perdéis fans –dijo David insistentemente.
—Tú lo que tienes miedo no que perdamos fans, lo que tienes miedo es que no recibas dinero por las ventas del nuevo disco –dije enfurecido.
Se estaba formando una discusión bastante gorda, de solo una conversación tranquila. Llegando a tal punto que se escuchaba nuestros gritos en cualquiera de las salas que había en el estudio.
—¿Qué está pasando? –escuche decir a mi hermano que entraba por la puerta, seguido de nuestra prima, que nos miraba con cara asustada.
—Tu hermano nos está diciendo la idea que tuvo de incorporar una voz femenina en una canción –dijo Gustav explicándole a Tom.
—¿Cuándo tenías pensado decírmelo? –me pregunto Tom un poco enfadado– Se supone que siempre me pides opinión antes de hablarlo con el grupo.
—Lo siento… se me ocurrió ayer, estando con Dani en el hospital –dije explicándome.
—Ya he llegado –dijo Georg entrando por la puerta muy sonriente, sin saber lo que había pasado minutos antes— ¿Por qué tenéis esas caras largas?
—Bueno, ya estamos todos –dijo David cortante– Pues será mejor que vayamos a una de las salas, que están vacías para hablar…
Nos dirigimos hacia una pequeña sala que estaba vacía, para debatir y discutir todos los pros y contras, que conllevaría incluir una voz de una chica en una de nuestras canciones. Estuvimos más de una hora discutiendo sobra el tema, llegando a la conclusión de que si íbamos a incorporarla, pero tendríamos que ver futuros candidatos. Además llevábamos tiempo recibiendo ofertas de otros grupos y cantantes para colaborar con nosotros en canciones.
Mientras estábamos hablando, nuestra prima estaba sumida en sus pensamientos y de vez en cuando tatareaba una canción y la cantaba bajito, que me era muy conocida por mí, ya que era una de nuestras canciones, sonreí alegrándome de que mi prima inconscientemente recordara algo aunque no lo supiera, y una idea se me pasó por la cabeza… quizás no tendríamos que ir tan lejos a buscar a la chica que cantaría la canción con nosotros, porque estaba en la misma sala que nosotros.
—¿De qué te ríes Bill? –dijo mi hermano mientras yo miraba concentrado a nuestra prima.
—Dani ha recordado algo –susurre a mi hermano.
—¿Qué? –dijo mi hermano susurrando impresionado.
—Escúchala… —dije a mi hermano, y los dos nos quedamos escuchando como estaba tatareando y cantando en susurros– Es Hilf Mir Fliegen…
—Si… —dijo mi hermano con lágrimas en los ojos, mientras se acercaba a Dani lentamente.
—Dani… —dijo mi hermano abrazando a mi prima contra él, y besándole acto seguido la mejilla.
—Tomi… ¿Qué pasa? ¿Por qué lloras? –dijo mi prima extrañada.
—Porque soy feliz, pequeña –dijo mi hermano estrechando entre sus brazos a nuestra prima.
Acto seguido mi hermano dejo a nuestra prima en su lugar, volviendo a junto de nosotros en la mesa donde estábamos conversando y decidiendo sobre esa canción, ya tengo a quien será pero por el momento no se lo diré a los chicos. Seguimos hablando con David, intentando ver en qué estábamos de acuerdo en lo referente al disco. De momento coincidíamos en que deberíamos tomárnoslo con calma y que tenía que ser nuestro mejor disco. Tom y Yo les comentamos que queríamos ser co—productores esta vez y él aceptó. También fijamos una fecha para comenzar las grabaciones. Cuando acabamos de hablar, nos despedimos, al igual que mi prima y nos fuimos a casa.
Narra Tom
La reunión había sido un éxito y David había accedido a que fuéramos co—productores del nuevo disco. Cuando llegamos a casa como aún eran las diez de la noche, decidimos pedir unas pizzas, ya que la cocina no era lo nuestro. Una vez que llegaron las pizzas, estuvimos en la sala de estar comiéndonoslas mientras mirábamos la tele, alguna serie basura que echaba en ese momento, pero entretenía. Después entre los tres recogimos los platos y los llevamos a la cocina para fregarlos. Después cada uno se fue a hacer lo que queríamos.
Seguí a mi prima con la mirada y vi que se dirigía hacia la puerta de la cocina que daba al jardín, para no parecer muy pesado me fui a ver la tele y dejarla un poco sola, ya que se había pasado todo el día prácticamente con nosotros. Pero ya había pasado más de la media noche y prima seguía sin entrar en casa, yo me asusté porque no sabía si le había pasado algo y también porque ya era muy de noche y hacia mucho frió y se podía poner mala, por cualquier frió que cogiera. Así que a los pocos minutos, estaba saliendo por la puerta de la cocina, que daba al jardín, encontrándome a mi prima sentada en un columpio que teníamos en el jardín, con una techo de tela, estaba concentrada mirando las estrellas, ya que era una noche clara y serena, pero fría…
—Dani… —dije acercándome a mi prima, que dio un saltito al asustarse, ya que estaba muy concentrada mirando las estrellas– Es hora de ir a dormir, además hace frío.
—¿Te has fijado alguna vez en las estrellas? –dijo mi prima susurrando– Son hermosas…
—Sí, de pequeño cuando mi hermano y yo íbamos con nuestro padre de acampada siempre las observábamos –dije sentándome al lado de mi prima– Mira esa es la Osa Mayor.
—¿Sabes más constelaciones? –dijo mi prima mientras apoyaba su cabeza en mi hombro.
—Bueno… digamos que hace años que no las veo y algunas formas se me han olvidado –dije mirando a mi prima fijamente a los ojos.
—Se nota que sabes de muchas cosas… —dijo mi prima sonriendo– Y también que eres buena persona.
—Vaya… yo no me considero un sabio –dije a mi prima– Y bueno lo de buena persona es un don que suele tener la gente ¿no?
—Quizás… pero haces que me sienta muy bien contigo –dijo mi prima poniéndose un poco colorada– Es raro porque no me acuerdo de nada, que me ha sucedido en mi vida pasada.
—Pero lo recordarás muy pronto –dije a mi prima mientras le pasaba mi brazo por su hombro para arroparla– Ten paciencia…
—Gracias, Tomi —dijo mi prima con ojos brillosos– Te quiero…
—Yo también te quiero mi princesa –dije a mi prima sintiendo como cada vez se acurrucaba más a mi cuerpo– ¿Tienes frío?
—Un poco –dijo mi prima entre susurros.
—Pues será mejor que nos vayamos a dentro –dije a mi prima haciendo ademán de levantarme.
—No… —dijo mi prima agarrándome del brazo para que me volviera a sentar.
—Dani… tienes frío, y lo más lógico es que nos vayamos a casa –dije a mi prima para hacerla entrar en razón.
—Es que quiero ver un poco más las estrellas contigo… —dijo poniéndose como un tomate.
—Bueno… vale –dije a mi prima sentándome de nuevo– Pero solo un ratito más…
—Vale –dijo mi prima más contenta que unas castañuelas– Tomi…
—Si… —dije a mi prima.
—Te puedo contar un secreto… —dijo mi prima clavando sus ojos verdes en los míos.
—Claro, pequeña –dije a mi prima que se acercaba a mi oído.
—He recordado algo… —dijo mi prima risueña– Una canción… ¿Sabes? Pero cuando la canto siento una sensación rara en mi estómago y como se me pone la carne de gallina…
No dije nada me quede callado y paralizado en ese mismo momento, Dani estaba recordando y cuando cantaba esa canción sentía cosas. La canción que había escuchado por la tarde, era un símbolo de nuestro amor, muchas veces nos quedamos en silencio escuchándola, quizás fue porque es uno de los discos que nos unió, pero también que nos separó por mucho tiempo.
—Tomi… ¿Qué pasa? –escuche en la lejanía a mi prima.
Continúa…