Ich Brech Aus II. Cap 29

«Ich Brech Aus» Temporada II

CAPITULO 29

Narra Tom

Ese día mi hermano y yo habíamos ido a la discográfica, para hacer unos papeleos, ya que a partir de ahora seríamos co-productores de nuestro nuevo disco y David nos había dicho que fuéramos por allí. Nuestra prima hacía ya una semana que se había ido de nuestra casa, me sentía muy cabreado con ella, no me quiso escuchar y sé que se fue por no verme la cara. Pero, yo siento que en el fondo me quiere, aunque ahora no lo recuerde, sino no me hubiera correspondido a los besos que nos dimos, antes de que se fuera de casa.

Frente a Bill quería aparentar que era un chico duro, por eso reaccione de esa forma cuando nuestra prima, dijo que se quería ir. Y ahora me encuentro de camino de casa de mis padres, Bill está preocupado, porque no le ha llamado durante estos dos días mi prima. Y le ha llamado al móvil varias veces, pero no le cogía. Me dijo que después de que saliéramos de la discográfica, él iba a ir a ver como estaba, pero justo cuando nos íbamos a ir David llamó a mi hermano a su despacho, quería hablar de unas cosas a solas con él, así que me ha tocado ir a ver que tal está, y saber porque diablos no ha llamado en estos días.

Llegué a la urbanización donde vivía mi madre, hacía casi un mes que no iba, desde que mamá y Gordon se tuvieron que ir de viaje de negocios, y nos dejaron a carga de nuestra prima Daniela. Aparqué el coche, no se veía a ningún vecino curioso, ni tan siquiera alguna fan alocada, que pasara la noche a la intemperie para conseguir vernos. Me acerqué a la puerta de la casa de mi madre, y llamé al timbre varias veces, pero nadie me abría, así que tuve que sacar mi juego de llaves de la casa. Abrí la puerta, y me encontré el salón completamente vacío, aunque había una botella de coca cola y otra de cerveza, en la mesita que había enfrente de la televisión, junto con un gran bol de palomitas medio lleno… Pero no había nadie en el salón.

Me dirigí a la cocina por si mi prima estaba allí, pero tampoco estaba. Iba a dirigirme a las escaleras, que daban a la planta superior de la casa cuando escuché unos gemidos provenientes de esa misma planta. Subí las escaleras, y empecé a recorrer el pasillo hasta llegar a la puerta de la habitación de mi prima, que estaba entreabierta, y también provenía de allí los gemidos. Me quedé paralizado, cuando mis ojos vieron lo que ocurría. Mi prima completamente desnuda, colocada a horcajas encima de Josh, moviéndose frenéticamente sobre el miembro de este, ninguno de los dos se dieron cuenta de mi presencia, se veían muy concentrados en sus movimientos, y yo tenía el corazón partido en dos.

Me sentía decepcionado, por un instante quise estar en el lugar de Josh, y poder demostrarle todo lo hombre que soy. Lo siguiente que ocurrió fue que, envuelto en cólera, me puse a gritarles. Haciendo que mi prima abriera los ojos desmesuradamente, no se esperaba sin duda que estuviera yo allí. Mi prima muy cohibida y muy avergonzada, se cubrió rápidamente su cuerpo desnudo y perlado de sudor, con la sábana arrugada de la cama, quitándose de encima de ese malnacido.

Nunca me ha caído bien Josh, y ahora mucho menos. Tanto es así que eche a Josh fuera de la casa, solo con los calzoncillos puestos, y le advertí muy seriamente que no lo quería volver a ver en la casa de mi madre. Después de todo, cerré la puerta de un portazo, y volví a subir a la habitación de mi prima, ahora ella se estaba acabando de vestir, mientras yo contemplaba como lo hacía con el ceño fruncido. Nos gritamos de todo, la llame puta, con todas las letras, ella se ofendió mucho cuando se lo dije y me dijo que me fuera que no quería volver a verme.

Antes de irme, quise comprobar por mis propios ojos, que mi prima era una cualquiera. Así que me tumbé encima de ella, ya que previamente se había caído en la cama, por una pelea brusca que tuvimos. Le empecé a acariciar por todo su cuerpo, haciendo que instintivamente su cuerpo reaccionará a mis caricias, y se dejó hacer sin poner resistencia. Le quité su camiseta, su falda, dejándola solo con la ropa interior, haciendo que gemidos de su boca salieran. Pero de repente, me levanté de encima de ella, haciendo que abriera sus ojos y me mirara muy confusa. Yo con suma tranquilidad pero con enfado, le dije que me lo había acabado de demostrar, que en verdad era una puta. Acto seguido me fui de la casa, y conduje mi coche hasta cualquier sitio, sin rumbo.

Ahora son las 5 de la madrugada, y me encuentro en un bar de mala muerte, bebiéndome una botella de whisky, mi fiel amiga, esta sí que nunca me va a defraudar…

DOS DÍAS DESPUÉS

Narrador Omnisciente

Había pasado dos días desde ese encuentro, entre Daniela, Josh y Tom. Josh no había vuelto a aparecer por la casa de Daniela, quería que las cosas se calmaran un poco, y asó volver a la carga en su plan de ganarse la confianza de ella, y así cumplir nuevamente su objetivo.

Daniela llevaba dos días encerrada en su habitación, llorando desconsoladamente y sin probar ningún tipo de alimento. Su aspecto estaba demacrado, a causa del llanto continuo que llevaba sumida en esos dos días. No quiere levantarse de la cama, solo quiere morirse, se siente miserable, se siente sucia. Unas pequeñas marcas rosáceas aparecen sobre sus muñecas, producto de la discusión fuerte que ha tenido con su primo. Nunca se le borrará la cara de odio y de repugnancia que mostró su primo, cuando se la encontró follándose a Josh, según su primo la persona a la que más odia.

Escucha como el timbre de casa suena, no tiene ganas de abrir, así que se acurruca malamente en la cama de nuevo. Otra vez el timbre vuelve a sonar, se levanta lentamente, poniéndose por encima una bata fina, que apenas abriga su cuerpo. Desciende las escaleras, muy despacio, se siente sin fuerzas, desganada. Llega a la puerta y abre con miedo, no quiere encontrarse otra vez con la cara de su primo, pero a quien se encuentra es a Josh, que la mira con preocupación, por el aspecto tan dejado y demacrado que tiene.

—Dani cielo –dijo Josh fingiendo preocupación— ¿Qué te ha pasado?

Daniela no contesta, solo tiene la mirada perdida en un punto sin determinar.

—Dani… —dijo Josh poniendo su mano sobre la frente de Daniela, para ver si tiene fiebre– Ven será mejor que entremos –dijo Josh empujando el cuerpo de Daniela hacia el interior de la casa.

Mientras Josh va guiando a Daniela, hacia el sillón del salón, observa que la casa está tal cual, como la había dejado hace dos días atrás. Las botellas de coca cola y cerveza siguen encima de la mesa, y el bol de palomitas medio lleno también. Observa más detenidamente a Daniela, y mira que la ropa interior, que asomaba por la bata, es la misma que tenía puesta hace dos días atrás. Algo malo ha pasado, y el culpable es Tom, Tom Kaulitz.

—Daniela, ¿Qué ha pasado? –pregunta Josh insistentemente.

Daniela no contesta de nuevo, solo echa sus manos a su cara, tapándose los ojos y comienza a llorar intensamente. En ese acto, Josh observa las muñecas de Daniela, ese tomo rosáceo no lo tenía el día que se fue.

—Daniela, por favor –pregunta de nuevo Josh, presiente que lo que ha pasado, le va a favorecer más a la hora de agilizar el proceso, y hacer que Tom Kaulitz vaya a la cárcel, y no salga de ella definitivamente– ¿Te ha hecho algo el desgraciado de tu primo?

Ante sus palabras, Daniela rompe a llorar más intensamente. Confirmándole sus sospechas, y haciéndole la persona más feliz del mundo, su venganza ya está por concluir… Después de mucho insistir Josh consigue convencer a Daniela, para que vayan a la comisaría y pongan una denuncia por violación contra Tom Kaulitz. Josh acompaña a Daniela a su habitación, para que se vista, no quiero por nada en el mundo que se eche atrás, y que no ponga la denuncia.

Pero antes de irse, Josh se da cuenta de que Daniela, solo tiene unas simples marcas en las muñecas, y eso no es una prueba muy fuerte para acusar de violación. Así que decide que hay que añadir un par de pruebas más. Muerde el cuello de Daniela, hasta hacerla gemir de dolor, y le pega un par de bofetadas en la cara, hasta hacer que unos pequeño moratones aparezcan en su cara pálida.

—Ahora si estás lista para ir a denunciar a tu primo Tom –dijo Josh sonriendo con autosuficiencia.

Josh y Daniela bajan las escaleras, hasta llegar al salón para luego salir de casa. Daniela cierra la puerta de casa con llave, en silencio, no entiende porque Josh le ha insistido tanto en que ponga la denuncia. Josh mira con cautela a Daniela, tiene miedo que durante el camino cambie de opinión y al final no denuncie a Tom.

—Dani tienes que hacerlo —dijo Josh para asegurarse que Daniela denunciaría a Tom— Para olvidarte de él, para que te deje tranquila. Merece su castigo por haberte hecho eso.

Después de más de media hora de camino, en el cual, ambos permanecieron el silencio, llegan a la comisaría de policía. Daniela siete miedo no sabe como explicar los sucedido, porque realmente no ha sucedido mucho, sólo han discutido, pero se ha dejado engatusar por Josh, y ya no tiene marcha atrás o quizás sí.

Entran en la comisaría, y Josh agarra a Daniela del brazo, no quiere que se marche, así que la conduce hasta la mesa de un policía, que está libre.

—Buenos días —dice el oficial al verlos sentarse— ¿Cuál es el motivo de su visita?

Daniela no dice nada, no sabe como empezar a explicar su mentira, así que Josh interviene en nombre de ella. Alegando que Daniela se encuentra en shock por lo ocurrido.

—Venimos a poner una denuncia por violación —dijo Josh firmemente— A mi amiga la ha violado su primo.

—¿Y su amiga no sabe decirlo ella? —preguntó el oficial con curiosidad.

—No, no ve en que estado ha quedado. Lleva dos días sin hablar —dijo Josh.

—Si lleva dos días sin hablar por eso, ¿Cómo es que aún vienen ahora a poner la denuncia? —preguntó el oficial intrigado.

—Es que hoy he ido a su casa, y me la he encontrado en este estado —dijo Josh salvando la situación— Le pregunté que le paso y me dijo que su primo la había violado.

—Está bien… —dijo el policía con voz cansina— Les tomaré declaración, para poder formalizar la denuncia.

—De acuerdo —dijo Josh asintiendo.

—Veamos, ¿Cuál es el nombre completo de la víctima? —preguntó el policía.

—Daniela Alonso Trümper —dijo Josh, mientras el policía introducía los datos en el ordenador.

—Un momento, el ordenador me dice que tiene pendiente una investigación por violación a Daniela Alonso Trümper —dijo el policía.

—Sí, fue hace varias semanas, aún está investigando —dijo Josh.

—¿Y usted dice que el primo de ella la ha violado recientemente? —preguntó de nuevo el policía.

—Sí, aunque es extraño señor —dijo Josh como pensando— Aún no han encontrado al culpable de la otra violación, pero y si en realidad el mismo autor.

—No entiendo a que se refiere —dijo el policía.

—Que en la primera violación de hace varias semanas, haya sido su primo y ahora haya vuelto a reincidir —dijo Josh explicándole al policía.

—En todo caso, habría que pedir muestras de ADN, para compararlo con las muestras encontradas en la víctima —dijo el policía.

—Y porque diablo no se hace —dijo Josh enfadado— Estoy harto de ver como mi amiga tiembla de miedo, cada vez que escucha el nombre de Tom, Tom Kaulitz.

—¿Es el primo de la víctima? —preguntó el policía, mirando el historial en el ordenador— Está como uno de los sospechosos.

—No es el sospechoso, es el culpable —dijo Josh insistentemente— No puede permitir que siga suelto, y se acerqué a Daniela.

—Está bien… pero antes tenemos que confirmar su culpabilidad con las muestras de ADN —dijo el policía— Voy a cubrir una orden, para que se haga las pruebas.

—Muchas gracias, veo que la justicia es muy eficaz —dijo Josh satisfecho— Daniela vámonos, ya hemos acabado.

—Un momento —dijo el policía parando a Josh— Tiene que firmar la denuncia.

—¡Ay! Es verdad… Se me olvidaba —dijo Josh con cara de despiste.

Continúa…

por Heiligtkt483

Escritora del Fandom

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