
«Ich Brech Aus» Temporada II
CAPITULO 30
Narrador Omnisciente
Cuando Josh hubo firmado todo, él y Daniela salieron de la comisaría rumbo a casa. Ya todo se había hecho, ahora sólo habría que esperar unos días, y ya Tom Kaulitz pasaría a la historia, y después iría su querida prima, o tal vez tendría pena de ella, y la dejaría vivir, total para complacerle en unos cuántos polvos sí que era buena.
Los días fueron pasando y todo estaba en perfecta tranquilidad, nadie se esperaba lo que sucedería en los próximos días, haciendo cambiar la vida de muchas personas.
Narra Bill
Han pasado ya varios días, desde que Tom fue a casa de nuestra madre, para saber cómo se encontraba Dani, por, mandato mío, pero ha vuelto raro. Cuando llegó al día siguiente, olía a demasiado alcohol, y últimamente es lo que hace, llegar por las noches oliendo a alcohol. Tengo miedo, de que se vuelva alcohólico, es mi hermano y me preocupo por su salud, y creo que todo esto ha tenido mucho que ver la marcha de nuestra prima, aunque a veces me aseguré lo contrario.
Cuando le preguntó por nuestra prima, él me contesta que se encuentra muy bien y que no necesita nuestra ayuda. Que ha sabido arreglárselas muy bien sin nosotros, pero luego no me dado más detalles. Llevo varios días sin hablar con Dani, pero tampoco quiero presionarla y agobiarla, ya que entiendo que quiera tener su espacio de libre. Hoy también he hablado con nuestra madre, me ha dicho que mañana vuelven del viaje, y que tienen muchas ganas de vernos. Yo le he dado la buena noticia de que tengo novia, y se ha puesto muy contenta para luego añadir que, ojalá mi hermano Tom asentará la cabeza de una vez por todas, y que la sorprendiera con novia también.
Respecto a la investigación de la violación de nuestra prima, no hay novedades, o si las hay no nos quieren decir nada para evitar posibles filtraciones, y así poder coger al violador lo antes posible. Lo que sí es, que tanto mi hermano como yo, y los chicos e incluido Andreas hemos tenido que dar una muestra de nuestro semen, para que lo comparen con el encontrado en mi prima. Aunque nos han dicho, que solo es para descartar que no nos preocupemos. Eso me ha tranquilizado, porque yo no sería capaz de haberle hecho eso a mi prima, ni tampoco Tom ni los chicos. El violador tiene que ser una persona, que está obsesionado con mi prima, a que nos quieren hacer daño a nosotros, por eso se ha cebado con ella.
Pasado mañana vendrán mis padres a comer, y así poderles presentar oficialmente a mi novia, aunque es un secreto por el momento para nuestras fans, pero buscaremos muy pronto la manera de dar la noticia. Claramente Dani también vendrá a la comida ya le he dicho a nuestra madre, que Dani se ha ido a vivir a casa de ellos, hace unas semanas, antes de que ellos volvieran porque extrañaba mucho la casa, por no decirle que la situación entre Tom y Dani se ha vuelto insoportable.
Narra Daniela
Hoy llegan mis tíos de su viaje de negocios, mi libertad se ha acabado, y ahora tendré que ver a Josh en su casa, como pasa los días solo, por los trabajos de sus padres. Durante estas últimas semanas, nos hemos hecho más unidos todavía. Me ha ayudado a superar el mal trago que pase con mi primo Tom. Mañana, estoy invitada a comer a casa de mis primos, pero en realidad no tengo ganas de ir y verle la cara a mi primo Tom, lo siento por Bill que va a ser el día más importante de su vida, pero… no voy a ir aunque mis tíos me obliguen a ir con ellos, me iré a casa de Josh y pasaremos el día juntos, haciendo cosas más provechosas.
Me tengo que poner a limpiar la casa, estos últimos días se ha manchado bastante, y tengo que recoger cosas que deje tiradas por ahí, antes de que mi tía las vea todas por el suelo, fijo que le da un ataque al corazón.
Después de estar, casi todo el día colocando cosas por fin ha llegado la hora de que lleguen mis tíos, me he puesto a mirar un poco la tele para pasar el rato. Los he echado de menos, aunque no recuerde mucho como son, espero que me traigan algún regalito del viaje.
Narrador Omnisciente
Las horas iban pasando, Daniela cada vez se impacientaba más y también se preocupaba más. Sus tíos llevaban casi dos horas de retraso, y eso le daba miedo por si le habían pasado algo. Finalmente, escuchó como se movía la cerradura de la puerta, para luego minutos después aparecer sus tíos por la puerta.
—Daniela… —dijo Simone parándose en medio del salón, y abriendo los brazos para darle un abrazo a su sobrina.
—Tía… —dijo Daniela muy emocionada abrazándose a ella– Te he echado de menos.
—Ya lo veo, por eso te has vuelto dos semanas antes a casa, antes de nuestro regreso –dijo Simone mirando a su sobrina.
—Bueno… este es mi hogar lo echaba de menos –dijo Daniela intentando salvar la situación.
—Bueno, está bien –dijo Simone con ternura.
—¡Dios mío! Daniela como has crecido –dijo Gordon mirando a su sobrina, su cuerpo había sufrido algunos cambios.
—¿Crecido? –preguntó Daniela confusa– Yo me veo como siempre…
—Claro que has crecido, ya eres toda una mujer –dijo Gordon giñándole el ojo cómplicemente a sus sobrina.
—Será… —dijo Daniela un poco indecisa.
—Bueno será mejor que vayamos a dejar las maletas a nuestra habitación –dijo Simone a Gordon.
—Vale –dijo Gordon caminando hacia las escaleras, que daban hacia la parte de los dormitorios.
Daniela se quedó pensativa, ¿tanto se notaba que su cuerpo había sufrido cambios? Había oído hablar, aunque no recuerda donde, que después de experimentar la primera relación sexual, muchas chicas maduran más todavía y su cuerpo se desarrolla completamente, haciendo que ya se conviertan en mujeres. Si su tío fue capaz de ver su cambio en su cuerpo, su tía también lo ha tenido que notar. Daniela esperaba que la cena no fuera un interrogatorio, donde intentarán averiguar su reciente e iniciada vida sexual.
Daniela decidió también que iba a ir su habitación. Estuvo escuchando un poco de música en su Ipod, mientras leía una revista que estaba por encima de su escritorio. Sobre las 8 de la noche bajó para ayudar a su tía a hacer la cena, y también para poner la mesa. Cuando Simone tuvo ya lista la cena, llamó a Gordon a sentarse a la mesa, ya que se había sentado en el salón a ver un poco la tele. Gordon llegó en unas décimas de segundos y se sentó en la mesa. Daniela también estaba sentada en la mesa y Simone estaba sacando del horno la fuente de patatas gratinadas, que había hecho para acompañar a unos filetes de carne. Todos empezaron a cenar en silencio, hasta que Simone decidió entablar conversación.
—Y dime Dani… —dijo Simone mirando a su sobrina— ¿Qué tal estas semanas en el instituto?
—Bien… —contestó Daniela con una sonrisa forzada y dudosa.
—¿Habéis hecho ya los exámenes de esta evaluación? –preguntó Simone a Daniela.
—Emmm… —Daniela emitió un sonido un poco dudoso– Creo que por el momento no.
—¿Cómo que no? –dijo Simone un poco alterada.
—Es que estos días no he ido a clase –dijo Daniela finalmente.
—Muy bonito… Señorita –dijo Simone un poco enfadada— ¿Y qué supones que estuviste haciendo estos días?
—Pu-Pues… —tartamudeó Daniela, le daba mucho miedo su tía Simone, porque cuando se enfadaba de verdad, podía imponerle un buen castigo– Voy a tener que hablar muy seriamente con Bill y con Tom, mañana cuando vayamos a comer.
—Cielo… —intervino Gordon por primera vez en toda la conversación– No crees que deberás dejar eso para otro momento. Va a ser un día especial para Bill, no se lo estropees.
—Ya, pero Daniela ha estado sin ir a clase –dijo Simone a Gordon– Tom y Bill estaban a carga de ella, y tendría que obligarla a ir a clase.
—Ya cariño, cenemos con tranquilidad –dijo Gordon intentando calmar la situación.
—Qué sepas señorita, que recibirás tu castigo –dijo Simone severamente a Dani– Y no te olvides, que mañana tienes que levantarte temprano, porque tenemos que ir a casa de tus primos…
—Yo… Yo no voy a ir –dijo Dani casi susurrando.
—Oh no, esto no te lo permito Daniela –dijo Simone enfadada— Vas a ir con nosotros a casa de tus primos, quieras o no.
—Está bien… —dijo susurrando— ¿Me puedo retirar ya?
—Sí, pero antes deja tu plato en el fregadero –dijo Simone autoritariamente.
Daniela se levantó, y dejó su plato en el fregadero. Por mucho que su tía dijera que iba a ir a casa de sus primos, no iba a ir, si hacía falta incluso se iría a casa de Josh mucho antes de que se fueran sus tíos. Gordon y Simone se quedaron hasta tarde hablando, y Daniela se fue a dormir, aunque antes como no podía dormir estuvo escuchando música, hasta bien entrada la noche, hasta que sintió que sus ojos empezaban a cerrarse por el cansancio.
Ya de mañana se despertó y se fue a dar una ducha, para luego ponerse una falda corta con unos leggis por abajo, y una camiseta básica y una sudadera. Sino quería ir a casa de sus primos, tendría que irse lo más rápido posible a casa de Josh, porque una vez que sus tíos se hubiesen levantado, la obligarían a ir con ellos.
Con mucho sigilo y sin hacer apenas ruido salió de su casa, no se preocupó en desayunar ya que lo haría en casa de él, como algunas veces lo hacía cuando pasaba la noche en la casa de Josh, cuando iba a la casa de él. Una vez fuera de casa, se fue a la de Josh mirando varias veces hacia atrás asegurándose que no le habían visto o le perseguían sus tíos, nunca se sabe lo que puede pasar. Llegó a casa de Josh, picó varias veces, y enseguida me abrió la puerta sonriente como siempre. Daniela se puso un poco de puntillas y besó sus labios. Enseguida le dio paso para entrar a su casa.
—¿Qué haces aquí tan temprano? –preguntó sonriente Josh.
—Bueno… es que hoy mis tíos van a casa de mis primos –dijo a Josh– Y no me apetece ir…
—¿Te has escapado? –le preguntó Josh.
—Bueno… más bien me he ido sin que me vieran –dijo Dani mirando a Josh a los ojos– Y además me apetece mejor pasar el día contigo.
—Así… —dijo Josh besando nuevamente en sus labios a Daniela.
—Sí, podíamos… —dijo Daniela mientras acariciaba el pecho de Josh por encima de la camiseta que llevaba.
Josh cerró la puerta de su casa, y se concentró en el cuello de Daniela, las palabras de ella habían sido suficientemente sugerentes para decirle, lo que deseaba en ese momento. Poco a poco fueron subiendo a la habitación de él, sus padres se habían ido muy temprano a trabajar y por eso Josh a esas horas de la mañana estaba solo. Lentamente fue acariciando el cuerpo de Daniela, mientras ella se acomodaba mejor encima de Josh. En un movimiento rápido, Josh ya le había quitado la sudadera y le tenía ya la camiseta media quitada, ahora estaba concentrado en el cierre del sujetador, para comenzar a comerle los pechos. La excitación se le empezaba a notar en los ojos de ambos, necesitaban disfrutar del momento, pero algo les impidió hacer lo que tanto deseaban…
—¿No vas a coger? –dijo Josh a Daniela cuando escuchó el móvil de ella sonar.
—No… —dijo mientras concentraba sus labios en su cuello.
—Puede que sea importante –dijo Josh.
—Es igual ahora lo que quiero es estar contigo –dijo Daniela melosamente.
—Dani… te lo estoy diciendo enserio –dijo Josh apartándose de ella.
—Está bien… —dijo Daniela levantándose de encima de Josh para coger el móvil.
En cuanto vi quien era quien estaba llamando colgó el teléfono, no quería escuchar los rollos de siempre, quería ser libre por un día y no tener que estar bajo las ordenes de su tía.
—¿Quién era? –preguntó Josh.
—Mi tía… —dijo Daniela volviéndose a concentrar en el cuello de Josh.
—Dani no crees que es mejor que vayas con ellos –dijo Josh a Daniela.
—No… no quiero ver la cara de mi primo Tom –dijo Daniela frunciendo el ceño– Solo quiero estar contigo, pasar el día contigo, hacer el amor contigo… sin importarme un momento lo que me diga mi tía…
Narra Simone
Ese día nos habíamos levantado temprano, íbamos a ir a casa de nuestros hijos en Berlín, ya que nuestro hijo Bill quería presentarnos a su novia formal. Estoy muy contenta de que por fin mi hijo haya encontrado a alguien quien le quiera, porque su vida de famoso es un poco complicada, y le cuesta mucho relacionarse con chicas. Igualmente opino así de mi hijo Tom, me gustaría que un día nos sorprendiera diciéndonos que tiene novia, y que no siga con esas relaciones esporádicas que tiene de un día.
Fui a ver donde estaba mi sobrina Daniela, para avisarle que en breve nos iríamos, como le había dicho el día anterior. Pero me encontré la casa vacía y sin rastro de ella. Cogí mi teléfono móvil y busque en la agenda su número del móvil para llamarla. Deje sonar varias veces el teléfono para que lo cogiera, pero nada hasta que siento que me cuelga el teléfono. Genial… ya perfecta comida de mi hijo y a ser empañada por la falta de su prima, que es un pilar importante para mi hijo Bill.
—¿Te ha cogido el teléfono? –me preguntó Gordon entrando con las llaves del coche en la mano y la cazadora.
—No… —dije en susurros– Vamos a tener que irnos sin ella.
—Bueno… pues entonces vámonos que se nos está haciendo tarde –dijo Gordon dirigiéndose hacia la puerta de casa.
—Cuando vuelva Daniela por la noche, va a recibir su correspondiente castigo —comenté a Gordon– No entiendo su actitud, siempre ha estado muy unida con Tom y con Bill, y que ahora no quiera ir a comer a casa de ellos, me da que pensar…
—No te rompas la cabeza cariño –dijo Gordon pasando su brazo por encima del hombro de Simone para confortarla– Daniela es una adolescente, y tienes todas sus hormonas revolucionadas y por eso se comporta así.
—Pero aún así no se va a librar del castigo –dije con enfado.
Entramos en el coche, y salimos del garaje. Mientras pasábamos por la urbanización iba mirando por los lados de las aceras, para ver si podía ver a mi sobrina y hacer un último intento de convencerla para que fuera, pero no había ningún rastro de ella. Después de una hora de trayecto, por fin llegamos a Berlín. Gordon tomó un desvió para poder llegar a la urbanización, donde vivían nuestros hijos, que estaba apartada un poco del centro de la ciudad. Tras conducir durante unos minutos, llegamos a la entrada de la casa, que sería de nuestros hijos. Digo que sería porque no habíamos tenido oportunidad de conocerla, ya que cuando la compraron, nos tuvimos que ir de viaje y no nos dio tiempo de ver la casa.
Gordon aparcó el coche, en un hueco que encontró libre, y después salimos y nos dirigimos hacia la entrada de la casa, tenía un jardín muy amplio y muy bonito, y por lo que puede apreciar en la parte de atrás de la casa también tendría un jardín interior. Toqué al timbre, y a los pocos minutos escuché a mi hijo Bill decir «Ya voy», y en menos de dos segundos ya estaba abriendo la puerta.
—¡Mamá! —dijo mi hijo Bill sonriendo, mientras me abrazaba se nota que nos había echado de menos.
—Bill… —dijo Gordon saludándole a este con un buen apretón de manos.
—Pasar… no os quedéis en la puerta —dijo Bill invitándonos a entrar en casa— ¡TOM! Ya ha llegado papá y mamá.
A los pocos segundos apareció por una puerta de la casa mi hijo Tom y detrás de él, venía una chica rubia y de ojos claros, y de rasgos muy dulces, su tez era clara.
—¡Mamá —dijo mi hijo Tom abrazándome como había hecho anteriormente su hermano.
—¡Hijo! —dije mientras le abrazaba y después le daba un beso en la mejilla, aunque ya son unos hombretón es pero para mí siguen siendo mis niños pequeños.
—Mamá… —dijo mi hijo Bill, para que le prestara atención— Te quiero presentar a alguien que es muy especial para mí…
—¡Oh, hijo! —dije emocionada, esa chica era la novia de mi hijo, y me había causado muy buena impresión, desde el momento que la vi aparecer detrás de Tom, hacía escasos minutos.
—Esta es Patri… Mi novia —dijo mi hijo Bill con cara de felicidad, mientras abrazaba por la cintura a su novia, dándole un beso en una de sus mejillas sonrosadas.
—Patri esta es Simone, mi madre y ese que está a su lado es mi padre Gordon… ¿Y…? —dijo Bill callándose de repente, dándose cuenta de algo— ¿Dónde se ha metido Daniela?
—Verás hijo… Tu prima no ha venido —dije con tristeza, sabía lo mucho que significaba esa comida para mi hijo Bill, y también lo mucho que significaba mi sobrina Daniela para él— Hoy por la mañana cuando nos levantamos ya no estaba en la casa, la llame al móvil pero no me ha cogido el móvil..
—¡Vaya! —dijo mi hijo Bill decepcionado.
—Como siempre la oveja negra de la familia tiene que estropear los momentos únicos de la familia —dijo mi hijo Tom enfadado.
—Tom no hables así de tu prima —le recriminé, aunque sabía que había estropeado un momento mágico, único e inolvidable, no podía permitir a que se refiriera así de su prima— Sabemos que tu prima tiene una actitud rara, pero no quiero que te refieras así sobre ella.
—Está bien… —dijo mi hijo Tom susurrando— Al fin y al cabo, es la pequeña de la familia, y la que recibe todas las atenciones aunque a veces actúe mal.
—Bueno… —dijo Bill intentando romper ese momento de tensión, que estábamos viviendo en esos momentos— Será mejor que pasemos al salón, y después comamos.
—De acuerdo —dije a mi hijo Bill con una sonrisa tierna en los labios.
Nos dirigíamos todos hacia el salón, cuando el timbre de la casa sonó con insistencia, yo sonreí esperanzada de que Daniela hubiera decidido venir a la comida, mis hijos miraban con extrañeza la puerta, ya que en esos momentos no esperaba a ningún visitante.
—¿Quién será? —preguntó Bill extrañado.
—Igual es vuestra prima, que ha decidido venir a la comida —dijo con esperanza.
—Puede… —dijo Bill indeciso— Será mejor que abra.
Mi hijo se dirigió a la puerta, y la abrió. Me lleve una decepción al comprobar que no era mi sobrina Daniela, sino que eran dos hombres, muy bien trajeados.
—¿Qué desean? —preguntó mi hijo Bill a esos dos hombres.
—Buscamos a Tom Kaulitz —dijo uno de los hombres.
—Soy yo —dijo mi hijo Tom acercándose a ellos.
—Tienes que venirte con nosotros… —dijo el hombre con una sonrisa torcida.
—¿Por? —preguntó mi hijo extrañado.
—Tom Kaulitz queda detenido por violación, más vale que busque un abogado, en el caso no tener medios para pagarlo se le asignara uno de oficio, todo lo que diga a partir de ahora será utilizado en su contra —dijo el hombre mostrando su placa de policía.
Continúa…