Ich Brech Aus II. Cap 33

«Ich Brech Aus» Temporada II

CAPITULO 33

Narrador Omnisciente

—¡¡NOOOOO!! –exclamó Daniela intentando escaparse del agarre de Josh.

—Siempre has sido mi preferida, desde el día que te vi el primer día de clase –dijo Josh acercando a Daniela la punta de la tijeras a su cuello– Nunca he soportado que prefirieras a tu primo, antes que a mí.

—Por favor… déjame ir –dijo Daniela empezando a llorar intensamente.

—¡¡Noo!! –dijo Josh tajantemente– Voy a acabar con el trabajo que empecé hace tiempo. No voy a permitir que nadie me prive de mi libertad.

Daniela empezó a llorar intensamente, mientras sentía como Josh iba pasando la punta de la tijera por su cuello, notando como hacia presión sobre él pero todavía sin hacerle daño.

—¡Qué lástima! –dijo Josh susurrando al oído de Daniela– Eres una chica muy bonita, para morir demasiado joven.

Josh pasó las tijeras por el escote de Dani, de una vez le arrancó los botones de la camisa dejando ver sus pechos, bien formados. Volvió a poner la punta de las tijeras sobre el cuello de Daniela, y lentamente lo fue bajando por encima de sus pechos. Daniela estaba muy asustada. Vio como Josh abrió las tijeras y presionó sobre el cuello haciendo que una pequeña herida poco profunda saliera en su cuello.

Comisaría de policía № 62 Berlín Marzahn-Hellersdorf

Mientras tanto en la comisaría todo parecía tranquilo. Tom seguía encerrado y su abogado le dio la mala noticia de que no se podía hacer nada. Que las pruebas todas lo señalaban como único sospechoso, y que lo sentía mucho. Pero un paquete acababa de llegar a la comisaría, dirigido al inspector de policía que llevaba el caso de la joven Daniela Alonso Trümper, todos lo miraban con intriga por saber que es lo que contendría el paquete.

—¿Qué pasa Brown? –dijo el inspector que está en su oficina revisando unos informes, para firmar la autorización de encarcelamiento permanente hacia Tom.

—Nos ha llegado este paquete, señor –dijo el policía a su superior.

—¿Qué es? –preguntó el inspector al policía.

—No lo sabemos señor –dijo el policía– Pero está relacionado con el caso Alonso Trümper.

—Dámelo –dijo el Inspector cogiendo el paquete, y palpando con las manos, para finalmente abrirlo– Es un DVD. Brown puede irse, ya mirare su contenido con atención y cautela.

El policía se va de la oficina de su superior, dejándolo solo con el DVD encima de la mesa. El inspector coge el DVD y se marcha de su oficina para ir a una sala de audiovisuales, para poder ver el contenido del DVD. Lo pone en el reproductor de DVD y enciende la tele, no hace falta que le dé al play, ya que se ha reproducido automáticamente.

Observa como en la grabación, se ven a tres chicos con una chica, y como le están escupiendo, pegando… Después de tres minutos de duración observa como esos chicos tumban a la chica en el suelo, y como la van despojando de sus ropas hasta dejarla completamente desnuda, y como después la van violando ininterrumpidamente cada uno de los tres. Sometiéndola a todo tipo de vejaciones.

El inspector se da cuenta que el posible culpable, que ahora está encerrado es inocente. Y ese DVD es una prueba clave de la inocencia de Tom Kaulitz. Llama a uno de sus hombres y le dice que le acompañe a los calabozos, para poner en libertad a Tom.

—Kaulitz –dijo el inspector haciendo que este se levantara de su sitio temeroso.

—¿Qué ocurre? –dijo Tom un poco asustado, de que ahora se lo lleven a otro sitio.

—Queda en libertad, sin cargos –dijo el inspector, mientras le dice al policía que le acompaña que abra la celda para que Tom pueda salir.

—¿Cómo? –pregunta Tom sorprendido.

—Nos ha llegado una prueba contundente, que lo exime de toda culpabilidad –dijo el inspector.

—¿Qué tipo de prueba es? –pregunta Tom con curiosidad.

—Un DVD donde muestra claramente quienes son los culpables –dijo el inspector– Pero es de mala calidad la grabación, y no se puede distinguir bien a los culpables. Así que usted queda libre, ya que los autores han sido tres personas.

—Muchas gracias –dijo Tom llorando como un niño, al fin sus ruegos habían sido escuchados y podía salir libre de todo ese infierno.

—Intente llevar una vida digna y no se meta en líos –le advierte el inspector– No me gustaría volver a verlo por aquí.

—No se preocupe –dijo Tom sonriendo por primera vez después de tanto tiempo– No suelo meterme en líos.

—Bueno entonces me retiro –dijo el inspector– Es mejor que llame a sus familiares, para darle la buena noticia.

—Claro que lo haré ahora mismo –dijo Tom sonriente, mirando a inspector como se iba— ¡¡Espere!! –dijo de repente Tom.

—¿Si? –dijo el inspector dándose la vuelta.

—Podría ver la grabación de DVD –dijo Tom dudoso.

—No creo que le haga bien, ver todo por lo que paso la chica –dijo el inspector.

—Quizás pueda reconocer a las personas que le hicieron eso –dijo Tom al inspector.

—Está bien, entonces –dijo el inspector a Tom.

Tom sale de la celda por fin, no se puede creer de que al fin sea libre, de que toda la pesadilla ha terminado, y que por fin podrá volver a casa con sus seres queridos. Cuando sale de la celda, se dirige junto al inspector a recoger todas sus pertenencias, y después acompaña al inspector a la sala de audiovisuales para que vea la grabación de DVD.

El inspector pone la grabación y enciende la televisión, y se empieza a reproducir el DVD. Observa como Tom mira la grabación sin pestañear y como muestra cara de dolor cuando ve todo lo que le están haciendo a esa chica. Cuando acaba de reproducirse la grabación, el inspector lo apaga y se dirige hacia Tom.

—¿Y bien? ¿Ha conseguido identificar a los culpables? –dijo el inspector a Tom.

—Si, uno de ellos es Josh Halmiton. Fue compañero de mi prima de su antiguo instituto, y también vive cerca de donde vive mi madre. Los otros dos, son amigos de Josh, que los han encontrado muertos hace aproximadamente unas semanas

—¡¡Vaya!! No pensé que esos jóvenes estarían relacionados entre sí –dijo el inspector rascándose el mentón a modo pensativo– Crees que ese tal Josh podría tener relación en las muertes de esos chicos.

—Creo que sí –dijo Tom con firmeza– Seguramente los eliminó del mapa para cubrirse las espaldas, por si alguno de ellos se iba de la lengua sobre lo ocurrido, y así evitar la cárcel.

—Dígame, ¿Sabe algo de su prima? –dijo el inspector a Tom.

—No, lo que sé es que se fue de casa de mi madre –contestó Tom– Pero las últimas semanas que me encerraron aquí. Vio a mi prima con Josh.

—¿Y su prima no sabe que Josh la violó? –dijo el inspector sorprendido que Daniela estuviera con Josh.

—No, ella perdió la memoria a causa de los golpes que le dieron –dijo Tom apenado– Seguramente que Josh convenció a mi prima de que me denunciara, no sé porque me tiene tanto odio, si yo nunca le he hecho nada.

—Tenemos que ir a casa de este chico, a detenerlo –dijo el inspector– Su prima corre peligro con él suelto, puede volver a reincidir.

—Yo sé donde vive –dijo Tom– Os puedo acompañar.

—Gracias, pero seguramente necesitemos usar armas –dijo el inspector y no quiero que haya heridos.

—Prometo que no entraré que me quedaré al margen de todo –dijo Tom al inspector.

—Está bien –dijo el inspector con resignación.

Dos patrullas de policía salieron hacia la casa, donde vivía Josh, realmente solo necesitarían una pero era por si acaso hacía falta reducirlo, por si ponía resistencia. Condujeron durante unos diez minutos hasta que llegaron a la urbanización donde vivía Josh, que era la misma de los padres de Tom, pero unas calles abajo.

Tom indicó al inspector cual era la casa, y también le dijo que posiblemente Josh estaría solo en casa acompañado de Daniela, ya que su madre le había dicho que lo había visto varias veces con su prima, en esas dos semanas que se había ido de casa, y que también los padres de Josh trabajaban durante todo el día, pero que ahora se encontraban de viaje. Los policías se acercaron a la casa, y vieron que las ventanas estaban completamente cerradas. Llamaron al timbre varias veces pero nadie les abría la puerta, sabían que Josh estaba dentro de la casa, ya que una de las habitaciones del piso de arriba tenía la luz encendida.

Interior de la Casa de Josh

Mientras tanto en el interior de la casa, se escuchaba algún gemido pidiendo ayuda. Era Daniela, que estaba intentando por todos los medios salvar su vida de ese loco sin escrúpulos. Pero la fuerza de Josh era muchísimo más superior que la de Daniela, y finalmente consiguió su objetivo. Josh hirió a Daniela en el cuello con un corte profundo, con las tijeras, y ahora la sangre empezaba a fluir considerablemente.

—Es lo que te mereces –dijo Josh mientras asestaba otras cuantas puñaladas con las tijeras, sobre los brazos de Daniela– Por haber escogido a tu primo Tom, y no a mí.

—¡¡Socorro…!! –dijo Daniela entre susurros, en un último intento de poder salvar su vida, pero cada vez se sentía más débil, y tampoco podía hablar casi, poco a poco fue cerrando sus ojos hasta caer desplomada en el suelo, que ya estaba cubierto por su sangre.

—Lo siento, mi amor –dijo Josh agachándose al lado de Daniela, y acariciando por última vez su cara, antes de se muriera, completamente– No he tenido elección, o eres mía o de nadie más.

Después de decir esas palabras a Daniela, que aún podía escuchar algo, aunque estuviera en la semiinconsciencia. Josh empezó a reír a carcajada limpia como un loco demente, que se ríe por todo. Al poco rato Josh escucha que suena el timbre, no va abrir, pero cuidadosamente se asoma por la ventana, y comprueba que esas personas, quienes están llamando a su puerta son dos policías. Ve al fondo dos coches patrullas, y a un hombre al lado de su peor enemigo público número uno, Tom Kaulitz… Sonríe satisfactoriamente, por haber conseguido su objetivo y hacer que Tom Kaulitz sea la persona más desgraciada de la tierra, como él fue con la muerte de su mejor amiga, su hermana… Ahora Tom Kaulitz lo será con la muerte de su prima.

—Tranquila mi amor –le susurra a Daniela que ha comenzado a tener espasmos, y su cuerpo comienza a estar un poco frío– Ya te queda muy poquito, para reunirte con tus padres.

La habitación está en completo silencio, nadie le ha contestado a lo que que ha dicho, solo el eco de su voz, que retumba en las frías baldosas del baño. Sus ropas están cubiertas de sangre, de la sangre de su único amor, que ha tenido que matar por vengar a su hermana. Escucha como un disparo impacta en la puerta de la calle, es la policía que ha forzado la puerta de la casa para poder entrar, ya que él no ha ido a abrirles en ningún momento.

—Sabes mi amor –vuelve a decir Josh a Daniela, que cada vez está más pálida, ha perdido mucha sangre– Vamos a tener visita, lástima que te encontrarán muerta… jajajajjaja.

Después de haber escuchado el disparo, a los diez minutos escucha como varios policías revisan la casa, lo sabe porque escucha como cierra y abren puertas. Hasta que finalmente, siente pasos acercándose a la puerta de la habitación donde está él con el cuerpo casi sin vida de Daniela.

—Siempre te he querido –dijo Josh, por última vez besando en los labios a Daniela, supone que ahora la policía se lo llevara detenido, pero está satisfecho de por fin haber logrado su objetivo… la muerte de Daniela.

Continúa…

por Heiligtkt483

Escritora del Fandom

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