Ich Brech Aus II. Cap 41

«Ich Brech Aus» Temporada II

CAPITULO 41

Narrador Omnisciente

Tom la miró aún más enfadado, al final su prima había montado el espectáculo que tanto temía él. Se levantó él también, sacó su cartera del bolsillo y dejó un billete encima de la mesa, como pago por lo que habían comido, y salió despacio del restaurante, para no llamar la atención. Una vez fuera, miró a los lados buscando a Dani, y le pareció verla correr hacia la cabaña, por la playa. Sin pensárselo dos veces, corrió tras ella y cuando la alcanzó la cogió del brazo para pararla.

—Suéltame —dijo Daniela mirándolo con odio, aunque su cara estaba bañada en lágrimas.

Tom, lógicamente, no le hizo ni caso, y la cogió también por el otro brazo.

—¿Se puede saber qué coño te pasa? Todo el restaurante se nos ha quedado mirando cuando te has ido –dijo Tom perdiendo los estribos.

—¡Me importa una mierda!! No te aguanto más, eres un jodido controlador. No me aguantas a tu lado, pero tampoco me dejas vivir tranquila sin ti. ¿Por qué coño me haces esto? ¿Qué he hecho para que me trates así? –dijo Daniela explotando.

Tom no dijo nada… ya que no sabía que contestar, sin contarle la verdad.

—¡¡¡Contesta!!! ¿Qué te he hecho? –dijo Daniela histérica.

Dani insistió, pero él seguía sin querer decirle nada, su boca formaba una línea ya que intentaba que no se le escapara, dado que para Dani sería un shock. Decidió cambiar de tema.

—¿Por qué llorabas? –preguntó Tom a su prima.

—No te importa, si… –dijo Daniela bordemente.

—Si no me importara no te habría preguntado estúpida –dijo Tom cansinamente.

—Imbécil –dijo Daniela en susurros, aunque fue escuchada por Tom.

—Niñata –dijo Tom de nuevo.

—Prepotente —dijo mientras conseguía mover su brazo derecho y le pellizcaba con fuerza el abdomen, cosa que hizo que Tom la soltara.

Dani volvió a salir corriendo y Tom, tras levantar la camiseta para mirar si le había hecho sangre con las uñas o algo, la miró y volvió a salir tras ella. Cuando la agarró de nuevo, tuvo cuidado de que sus manos no pudieran tocarle.

—Como vuelvas a hacer eso, te dejo sin dedos ¿Entendido? —dijo Tom con voz seca, mientras Dani empezaba a temblar.

Tom sintió que ella empezaba a temblar, pero al no ver su cara, porque la había dado la vuelta, apoyando la espalda de ella, en su pecho, y los brazos rodeándole el cuerpo a Dani, no sabía si lo hacía por miedo o por ¿placer?

—Suéltame, me haces daño de nuevo –dijo Daniela suplicante.

—No te estoy cogiendo fuertemente, y además… Siempre dices lo mismo, y al final soy yo el que acaba lastimado… Mejor así no te parece –dijo Tom al lado del oído de Daniela.

Dani sintió como Tom aflojaba un poco sus brazos, aunque fuera para acercarla más a él. Sintió su respiración en su cuello, le oyó inspirar profundamente y después soltar el aire. Al estar tan cerca, Dani sintió la excitación de Tom, y eso hizo que su cuerpo reaccionara también, de una manera que asustó a Dani. Se sorprendió con ganas de darse la vuelta, ponerle los brazos alrededor del cuello y abrazarlo fuertemente y que él hiciera lo mismo. Que no la soltará nunca… Pero sabía que eso era imposible, ¡¡¡ÉL ERA SU PRIMO!!! No podría pensar esas cosas sobre él. Al darse cuenta, las lágrimas volvieron a sus ojos, haciéndola estremecer con unos pequeños sollozos que salían por su boca.

—Suéltame Tom, por favor –suplicó Daniela.

No quería seguir pensando en lo que se le había pasado por la cabeza, unos minutos antes.

—¿Por qué lloras ahora? –preguntó Tom susurrando, su voz era suave, dulce, incluso cariñosa. Su enfado había desparecido con solo estrechar a Dani entre sus brazos y sentir el olor de su pelo en sus fosas nasales.

—Por favor Tom, por favor –Daniela lloró más intensamente— Haré lo que tú me digas, pero suéltame ¡ya!

—¿Dejarás de salir con el tío ese si te suelto? —preguntó Tom, aprovechando la situación.

—Sí, no le volveré a ver –dijo Daniela. Igualmente, Maxi se iría en unos días así que, eso ya le daba igual.

Tom pensaba que ella diría que no, que saldría con el chico ese hasta que le diera la gana y que él no podría hacer nada, por lo que se sorprendió muchísimo al ver que su prima decía que sí. Fue entonces, cuando se dio cuenta de que a su prima la pasaba algo. Algo, que no quería que él se enterara.

—¿Lloras por él? –preguntó Tom intrigado.

—No –dijo Daniela en susurros.

—¿Entonces? ¿Por qué lloras Daniela? –volvió a decir Tom.

Al preguntarle eso, Tom rozó la piel del cuello de Dani con sus labios, cosa que hizo que Dani contestara intentando aguantar el suspiro que quería salir por sus labios.

—Porque me has hecho recordar a mis padres –dijo Daniela con tristeza.

—Lo siento, no era mi intención —esta vez, lo dijo Tom susurrando en su oreja y un estremecimiento recorrió todo el cuerpo de Daniela, haciéndola echar la cabeza hacia atrás, sin darse cuenta, apoyando su cuerpo en el de Tom.

Tom se daba cuenta de lo que estaba sintiendo Dani y lo hacía justamente para ver cuánto era capaz de aguantar Dani, pero se dio por vencido, ya que, de haber seguido, sería él, el que no podría aguantar y eso no sería bueno. Se dio la vuelta para mirar a su primo con miedo, ya que no quería que él se diera cuenta de lo que le había pasado minutos antes. Tom la miró, aunque no con rabia o enfado, que era su mirada de los últimos meses, sino con cariño y quizás con un poco de amor. Con pasos torpes, se volvió a dar la vuelta y emprendió el camino hacia la cabaña, dejando a Tom en la playa, mirándola sin saber qué hacer a continuación.

Daniela entró en la cabaña y se fue directa a su habitación, poco después entró Tom suspirando y mirando al suelo pensativo, cerró la puerta y se dejó caer en el sofá quedándose en esa misma postura más de 5 minutos observando el techo sin nisiquiera parpadear. Su prima en cambio se tiró a la cama tal cuál y así se quedó observando también el techo, hasta que el cantar de un pájaro en la ventana de su cuarto le llamó la atención y se giró para verlo, pero el pajarillo se marchó con un vuelo limpio y rápido elevándose en el cielo, dejando a Dani mirándolo mientras se iba en la lejanía.

Narra Daniela

No sé que hacer con mi vida, me siento pérdida y sin saber que rumbo tomar. Echo de menos a mis padres, ojala me hubiera ido con ellos en ese accidente. Odio no recordar las cosas importantes de mi vida, y porque diablos mi primo Tom tiene esos tipos de acercamientos conmigo, que no son los apropiados de unos primos. Y sobre todo me siento confusa por la sensación vivida hace escasos minutos con mi primo en la playa, sentir sus brazos grandes y fuertes, alrededor de mi cuerpo, me ha hecho pensar en que quizás… ¡¡Nooo!! Esto es una locura no puedo pensar en eso, Tom sólo es mi primo y nada más.

Me pongo a contemplar las olas del mar desde mi cama, miró una y otra vez como las olas chocan en la orilla, haciendo que su ruido consiga relajarme un poco, he vivido una situación muy tensa y ahora lo único que quiero es desconectar. Lentamente mis ojos se van cerrando, por alguna extraña circunstancia siento cansancio, y notó como mi cuerpo se relaja completamente hasta sentir que nisiquiera lo siento, y hasta que me quedo dormida escuchando de fondo el sonido del mar batir en las rocas, en la orilla de la playa.

Narra Tom

Hacía más de tres horas que mi prima se había encerrado en la habitación, y que no salía. Supuse que igual estaría haciendo alguna cosa, como escuchando música. Me decidí ir a su habitación para preguntar si quería ir a cenar algo por ahí, o si cenábamos en la cabaña. Toqué varias veces la puerta pero no obtuve contestación por parte de ella, así que abrí muy despacio la puerta, y la observé tumbada en la cama durmiendo profundamente, como a esas horas ya empezaba a refrescar un poco, busqué su bata y se la puse por encima de ella, para que no le cogiera frió. Después salí de la habitación dejándola dormir tranquilamente.

Narra Daniela

Sus besos por mi vientre, hace que mi espalda se arqueará involuntariamente y yo me aferrará a la sábana. Mientras que me besaba, acariciaba mi pierna lentamente, subiendo por mi cadera y dorso, hasta llegar a mi pecho que empezó a masajearlo, excitándome y haciendo que volviera a empezar a gemir y suspirar.

Estiró su brazo para abrir la mesilla de noche mientras me besaba el cuello, para después coger una cajita donde saco un condón, el color azul metalizado del envoltorio brillo por la luz, que se colaba por las rendijas de las persianas bajadas, se lo llevó a la boca y mordió un extremo tirando de él, hasta abrirlo. Con cuidado lo sacó y lo amoldó de forma que pudiera ponérselo cómodamente. Descendió sus manos y comenzó a ponérselo con cuidado, cuando llevaba la mitad un gemido ronco se ahogo en el fondo de su garganta. La excitación que sentía, hacía que se erizará su piel con el mínimo contacto. Una vez que pudo ponérselo bien, se volvió a concentrar en mí, en mi cuello, en mis labios…

Estaba relajada pero a la vez nerviosa, la cosa avanzaba tan rápido o ¿me lo parecía a mí? Estaba a punto de sentirlo dentro de mí, eso pasaría en cualquier momento… no sé si es lo correcto, pero yo le quiero, le deseo…solo para mí.

Dani… ¿estás bien? —estaba tan adentro de mis pensamientos que no estaba centrada.

S-si…—dije con voz entre cortada por la vergüenza y el miedo de la situación.

Todo saldrá bien te lo prometo —atrapó de nuevo mis labios en un lento, suave y bonito beso— Te quiero —note como su sexo hacia presión en la entrada del mío— Te amo —Mi boca se entre abrió por esa punzada de dolor— Lo eres todo mi niña —seguramente estaba intentando distraerme con sus palabras para que estuviera menos tensa y no pensará tanto en el dolor.

Mi vida… —dije susurrando para tratar de calmarme.

Me está doliendo… —dije con voz quebrada entre susurros.

Tienes que tratar de relajarte –escuché su voz decirme– Sino te va a doler más, y no te quiero hacer daño, mi niña.

Ya se me pasará… —dije susurrando con algo de vergüenza.

Relájate por favor… piensa en… cuando nos conocimos, la primera vez que nos dimos un beso…—poco a poco sentí como mi cuerpo se iba relajando.

Oh dios mío –un suspiro salió de mi garganta, mientras sentía como su cuerpo se seguía moviendo encima de mí.

Te amo… —dijo mientras notaba como sus dedos se enredaban en mi cabello, mientras me besaba con pasión.

Creo que… —dije sin terminar la frase, ya que un gran gemido salió de mi boca inundando toda la habitación– Oh dios mío… ¡¡TOOOOOOOOM!!”

No puede ser… es él. Es Tom… Notó como mi cuerpo está completamente sudado, y excitado. Estoy en estado de shock no me puedo creer que en todo este tiempo que he empezado a tener esos sueños, estuviera soñando con Tom. Entonces… lo que me dijo hace unas semanas atrás fue verdad, él y yo, nos acostamos.

—DANI… —dijo mi primo Tom entrando rápidamente por la puerta de mi habitación— ¿Qué te ha pasado? Te he escuchado gritar mi nombre.

—Nada… —dije susurrando tratando de que mi primo se fuera de la habitación.

—Algo si… —dijo mi primo mirándome fijamente.

—Tom no empieces otra vez –dije con fastidió, mientras intentaba irme al baño, necesitaba refrescarme un poco.

—Estás sudando… ¿Tienes fiebre? –dijo mi primo cogiéndome y poniéndome su mano en mi frente, que también estaba sudada.

Al sentir el contacto de su mano en mi frente, cerré los ojos dejándome llevar por una sensación olvidada algún tiempo atrás. Creí enloquecer cuando noté como sus labios se ponían sobre mi frente, para comprobar si efectivamente tenía fiebre. Y deseé que me hiciera suya en ese mismo momento…

Instintivamente rodeé su cuerpo con mis brazos, apoyando mi cabeza en su pecho fuerte y musculado. No quería separarme de él en ningún momento, ahora si que me sentía protegida entre sus brazos, de los que nunca me tuve que haber alejado. Porque al fin y al cabo, siempre estuvo ahí para protegerme y para cuidarme, pero yo me aleje de él.

—Dani –escuché decir a mi primo un poco confuso.

—Perdóname –dije entre susurros, abrazándome más a él, sintiendo el calor de su cuerpo– Quiero sentirte junto a mí.

—¿Qué? –dijo mi primo separándome de él, y mirándome fijamente.

—Te quiero… —dije susurrándole, mientras me acercaba a sus labios y los rozaba con los míos.

Continúa…

por Heiligtkt483

Escritora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!