Ich Brech Aus II. Cap 43

«Ich Brech Aus» Temporada II

CAPITULO 43

Narra Tom

—Te amo Dani —le susurré en la oreja y deposité un beso en su mejilla. Al hacerlo, sentí como en su cara se dibujaba una sonrisa.

—Yo también te amo Tom, eres y serás siempre mi amor –dijo mi prima mientras me abrazaba y acariciaba mi espalda desnuda.

Sonreí al escuchar esas palabras tan bonitas y me quité de encima suya, para poder abrazarla yo también. Nos quedamos dormidos así, tapados solo por una fina sábana, que Dani echó encima nuestra cuando yo me moví y abrazados. Quedarme para siempre así con ella, sería el cómo cumplir el mayor sueño de mi vida.

Narra Daniela

Me encontraba también entre sus brazos, que apoyé mi cabeza en su pecho desnudo y nos quedamos dormidos. La luz intensa que entraba por la ventana, y el cantar de los pájaros exóticos que había en aquel lugar y el murmullo de las olas, que luchaban por llegar a la orilla de la playa, consiguió despertarme. Abrí los ojos lentamente y me encontré a mi primo Tom durmiendo plácidamente mostrando su pecho desnudo, la fina sábana solo le cubría un poco su cuerpo, ya que se podían ver las piernas enredadas en la sábana.

Era tan guapo, parecía un ángel dormido, era mi ángel. Me acerqué lentamente y con sumo cuidado le besé en los labios procurando no despertarlo, pero a los pocos segundos sentí sus manos grandes y fuertes alrededor de mi cintura, acercándome más a él.

—Te he despertado, mi amor –dije en susurros mientras le correspondía el beso.

—No, ya hacía bastante rato que me había despertado –dijo Tom poniéndose encima mía de nuevo– Pero quería ver lo que ibas hacer.

—Serás… —dijo en modo de enfado.

—Tu novio… tu amante… —dijo mi primo sin dejarme acabar, mientras me besaba con más intensidad.

—Tom… —dije en un susurro, poniéndome un poco seria— ¿Qué va a ser de nosotros cuando regresemos a Alemania?

—¿Porqué me preguntas eso? –dijo mi primo con otra pregunta.

—Es que tengo miedo… —dije en un susurro– Miedo a que me separen de ti…

—Pero eso no va a pasar mi amor –dijo mi primo apoyando su frente en la mía.

—Pero cuando volvamos a Alemania, yo tendré que irme a vivir con tu madre –dije a mi primo mientras le miraba fijamente a los ojos— ¿Cómo vamos hacer para vernos, para estar juntos?

—Shhhhhhhhh… eso no importa ahora –dijo mi primo mientras me empezaba a besar el cuello, haciendo que un gemido saliera de mi boca– Ahora lo que importa es que estemos juntos aquí, que no perdamos más tiempo mi amor…

Nos estuvimos besando apasionadamente durante varios minutos, mientras sentía como las manos de Tom recorrían cada centímetro de mi cuerpo, haciendo que mi piel se me erizará al contacto de las yemas de sus dedos. Haciendo que de nuevo la excitación creciera en mi interior, deseando de nuevo ser suya, en ese mismo momento. Y volvió a pasar, volvimos a ser uno nuevamente, sentir como Tom se movía sobre mí, y como su abdomen perfectamente esculpido se movía por el movimiento que su pelvis ejercía sobre mi sexo, hacía que cada vez me excitará más, y dejarme llevar otra vez por la pasión y el desenfreno.

Después de haber hecho el amor nuevamente, nos quedamos abrazados tumbados en la cama en silencio, cada uno estaba pensando en sus cosas. Ya hacía más de dos horas que nos habíamos despertado, y aún seguíamos tumbados en la cama completamente desnudos. Tenía mi cabeza apoyada en su pecho desnudo, mientras él con sus manos recorría mi espalda haciéndome cosquillas.

—Mi vida, ¿Te apetece ir a dar una vuelta? –dijo mi primo entre susurros.

—¿Y a donde vamos a ir? –dije a mi primo mientras le besaba en el cuello.

—Hay sitios muy bonitos, que tienes que conocer de estas islas –dijo mi primo incorporándose, haciendo que me quejara– Venga vamos, ya está bien de estar tanto tiempo encerrados aquí.

Tom se levantó de la cama, mostrando su desnudez, haciendo que mis ojos recorrieran cada rincón de su cuerpo con la mirada. La verdad es que, mi primo estaba muy bien dotado, sus perfectos brazos, sus piernas, su todo me hacía enloquecer. Me quedé mirándolo durante un par de minutos, hasta que me saco de mi ensimismamiento.

—Daniela… venga –dijo haciéndome volver en sí.

—Bueno… está bien –dije haciéndome la remolona– Es que se estaba muy bien en la cama, y abrazada a ti.

—Daniela levántate de una vez, o te saco arrastras de la cama –dijo mi primo en tono autoritario.

—Te estás comportando como si fuera tu hija –dije a mi primo en modo de burla.

—Si fueras mi hija, no estaríamos follando como cosacos todo el rato –dijo mi primo mirándome intensamente– Venga vístete…

—Está bien… —dije levantándome de la cama, mostrando mi cuerpo desnudo que antes estaba cubierto por la fina sábana.

Mientras mi primo Tom fue al baño a lavarse un poco, yo estuve buscando mi bikini y la ropa que me iba a poner ese día. Al final me decanté por un vestido, que me llegaba hasta las rodillas de sisas finas, ya que al estar en verano hacia mucho calor. A los pocos minutos, ya estaba completamente vestida y mi primo ya había salido del baño y se había puesto su bañador, con una camiseta de las suyas, de las grandes.

—Te sienta muy bien ese vestido –dijo mi primo abrazándome por la cintura.

—Gracias –dije mientras me dejaba besar en mi cuello por sus labios.

—Venga… —dijo agarrándome de la mano, y guiándome hasta la puerta de la cabaña.

Salimos al exterior de la cabaña, y mi primo y yo nos dirigimos hacia la playa. Hacia una zona un poco apartada del bullicio de la gente. Llegamos a nuestras tumbonas y deje la bolsa donde llevábamos las toallas, y también la crema de protección solar. Me quité mi vestido bajo la atenta mirada de mi primo, mostrando mi pequeño cuerpo esbelto. Después mi primo se quitó su camiseta, mostrando su torso musculado.

Nos tumbamos en las tumbonas, pero después mi primo se levantó y se tumbó encima mía, para luego echarme la crema por la espalda, dándome un masaje que me dejó completamente relajada. Después de eso, deje de notar su presión sobre mi cuerpo, supongo que él también se había tumbado en su tumbona.

Después de estar más de una hora tomando el sol, escuché a mi primo despertarme del sueño que estaba echando, advirtiéndome que debería ir al agua para refrescarme un poco el cuerpo, ya que el sol a esas horas estaba empezando a ser más fuerte, y así no me quemaría tan pronto mi piel. A regañadientes fui hasta el agua, un grito salió de mi boca cuando mi piel se puso al contacto con el agua, que estaba fría con el contraste de mi piel.

—AAAAhhhh –dije intentando salir del agua apresuradamente– Está como el hielo.

—Pero que dices… —dijo mi primo mientras se mojaba con sus manos primero su vientre, y después los brazos para luego meterse de pleno del agua, y mojándome a mi por completo de paso– Si está buenísima…

—¡¡¡TOOOOM!!! Me cago en tu madre –dije casi sin respiración al notar el agua fría en mi cuerpo.

—Lo ves ahora ya estás mojada –dijo mi primo al mismo tiempo que se reía– Venga vamos hacer una carrera.

—Pero… está muy fría –dije de nuevo a mi primo.

Sin que me diera tiempo a reaccionar, mi primo se acercó lentamente a mi y me sumergió en el agua haciéndome una aguadilla, estuvimos mucho rato peleándonos con el agua y jugando, me lo estaba pasando muy bien, era la primera vez en muchos años que veía a mi primo ser tal como era, sin tener que fingir delante de sus fans, conmigo era muy diferente, era mi primo Tom…

—Venga será mejor que nos vayamos a secar –dijo mi primo dándome de nuevo ordenes– Tendremos que irnos a comer…

—No sé porque pero últimamente te has vuelto muy mandón –dije a mi primo sonriéndole.

—Es que tengo que cuidar de ti, y muchas veces no me haces caso –dijo mi primo agarrándome por la cintura y haciéndome caminar afuera del agua.

Nos fuimos para las toallas, y estuvimos como una media hora más hasta que nuestros cuerpos estuvieron completamente secos. Me puse mi vestido bajo la atenta mirada mi primo, y se puso su camiseta. Metí las toallas dentro del bolsón que había llevado a la playa y nos dirigimos para irnos hacia nuestra cabaña. Durante todo el trayecto íbamos haciendo bromas y peleándonos pero en broma, en una de esas sin querer le pegue a Tom una colleja en la cabeza, que me hizo soltar mi bolsón, y echar a correr playa adelante para evitar que mi primo me pegara.

—Vuelve aquí mocosa –dijo Tom echando a correr detrás de mía.

—Nooo –dije moviendo ligeramente mi cabeza, mientras volvía a correr de nuevo.

Estuvimos corriendo de un lado para el otro, ya que a mi primo no le iba a poner las cosas fáciles para que me atrapara, pero ya me estaba comenzando a cansar de ir de un lado a otro. Y mis piernas fallarían en cualquier momento. Lentamente fui disminuyendo la velocidad, sin darme cuenta que mi primo Tom estaba acercándose peligrosamente a mí.

—Te atrape –dijo mi primo susurrándome al oído, mientras sentía como sus brazos rodeaban mi cintura.

—Suéltame… —dije en modo juguetón tratando de librarme del agarre de mi primo.

—Nooo… —dijo mi primo mientras me daba la vuelta, haciendo que le mirará. Después lentamente me fue tumbando en la arena, y acabó por sentarse encima de mía.

—Tom… quítate de encima mía –dije a mi primo sintiendo todo su peso sobre mi cuerpo.

—No… —dijo mi primo a modo juguetón mientras movía su piercing en un modo muy sexy.

—Por favor… suéltame –dije insistentemente a mi primo.

—Está bien… —dijo mi primo mirándome intensamente.

—Genial… —dije en modo contento.

—Pero… —dijo mi primo, haciendo que se me borrará mi cara de felicidad– Antes quiero que digas Tom es el mejor guitarrista del mundo.

—Está bien –dije a mi primo resoplando— Tom es el mejor guitarrista del mundo.

—El que mejor besa –dijo mi primo enarcando su ceja, en ese gesto se me pareció mucho a mi primo Bill.

—El que mejor besa –volví a repetir como un alumno que repite todo lo que dice su maestro.

—El más guapo –dijo mi primo de nuevo.

—El más guapo –dije de nuevo– Ahh ya está, Tom eres el mejor del mundo. Eres perfecto, pero ahora quítate de encima de mí.

—Nooo –dijo mi primo moviendo su cabeza de un lado para el otro– Bésame…

—¿Qué? ¿Estás loco? –dije a mi primo dándome cuenta que estábamos en una playa y que podían vernos fácilmente.

—O eso o no me quito de encima tuya –dijo mi primo enarcando su ceja.

—Está bien… —dije en modo dudoso y asustada, era la primera vez que besaba a mi primo en un sitio abierto, y tenía miedo de que nuestras fotos salieran en la primera pagina de todos los periódicos del mundo.

Me acerqué lentamente a mi primo con muchas dudas, hasta que nuestros labios se rozaron. Yo trate de hacer el beso corto, pero mi primo puso sus manos detrás de mi nuca haciendo que el beso fuera más profundo, haciendo muy difícil que me pudiera despegar de él.

—¡¡PARA!! —dije intentando separar a mi primo de mí– Estás loco Tom…

—Si… pero loco por ti –dijo mi primo mientras se volvía a acercar a mí, para atrapar mis labios.

—Eres un inconsciente Tom –dije con enfado.

—¿Por qué? –dijo mi primo confundido.

—No te has dado cuenta que puede haber algún paparazzi por aquí, y nos pudo haber echo fotos –dije a mi primo con enfado– No quiero salir en los periódicos mañana.

Después de decir, eso separé a Tom de encima mía, y me levanté sacudiéndome la arena que estaba pegada a mi vestido, y me fui directamente hacia la cabaña dejando a mi primo Tom con la cara descolocada. Una vez que estuve dentro de la cabaña, me fui para la habitación que horas antes había sido nuestro lecho de amor, encerrándome en ella. Un fuerte portazo de la puerta de la cabaña, me dijo que mi primo Tom había entrado en la misma. Después de unos segundos, escuché como mi primo aporreaba la puerta de la habitación para que se la abriera.

—Daniela ábreme la puerta –dijo mi primo tocando con sus nudillos fuertemente la puerta.

—Déjame en paz –dije en susurros– Quiero estar sola…

Me tumbé en la cama y respiré profundamente, no entendía porque he tenido este cambio tan repentino de humor. Pero me siento rara, y tengo mucho miedo de que cuando llegue a Alemania, mi tía y todos sepan lo nuestro y me separen de Tom, de mi Tom.

Me pasé varias horas encerrada en la habitación, escuchando como Tom cada dos por tres tocaba en la puerta, para que la abriera, pero yo no le hice caso en ningún momento, notando como cada vez se desesperaba más al no hallar ninguna respuesta por parte mía. Cuando me canse de estar en la habitación, salí de ella y me encontré a mi primo mirando la tele o más bien cambiando canales sin ver ninguno en concreto.

—¿Estás mejor? –dijo mi primo al verme.

—Creo que si… —dije en un susurro– No sé que me ha pasado, lo siento…

—No me pidas perdón Dani –dijo mi primo abrazándome– He sido un inconsciente, no debí besarte en la playa…

—Tengo miedo que me separen de ti –dije abrazándome con fuerza a él– No quiero que me separen de ti.

—Y no lo harán mi pequeña –dijo mi primo besándome la frente– No lo voy a permitir, y si llegará a pasar te juro que te secuestro y nos vamos juntos a un sitio donde nos dejen vivir tranquilos…

Estuvimos tranquilos viendo la televisión durante un par de horas, hasta que decidimos ir a cenar por ahí. Tom reservó sitio en uno de los restaurantes, que había en las Maldivas y que ponían muy buena comida. Así que me tuve que poner una ropa más apropiada para ir a un restaurante, y mi primo Tom también lo hizo. Entramos en el restaurante, y Tom le dijo su nombre, para que nos llevaran a nuestra mesa correspondiente. Nos sentamos en nuestra mesa, y un camarero muy amable, nos dio la carta para que eligiéramos lo que íbamos a cenar. Miré a mí alrededor, y al fondo en una mesa lo vi a él…

Continúa…

por Heiligtkt483

Escritora del Fandom

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