Ich Brech Aus II. Cap 52

«Ich Brech Aus» Temporada II

CAPITULO 52

Narra Daniela

—Hola… —dijo finalmente mi primo con un tono seco.

—Hola… –dije en un susurro casi inaudible, me sentía muy incómoda ante esta situación.

—Bueno… Dani –dijo mi primo Bill siendo mi salvador ante esta situación– Será mejor que te expliqué en que consiste la grabación, para luego empezarla a grabar.

—Ok –dije a mi primo, que me llevo a solas a una salita para explicarme sin la interrupción de otras personas.

Nos sentamos en las sillas que estaban alrededor de la mesa, y mi primo sacó de una carpetilla una hoja de folio con la letra de la canción y me empezó a explicar donde estaba la parte en la que yo empezaría hacer el coro por detrás. Mi mente se evadió en mis pensamientos, haciendo que no prestará atención a mi primo y dejándolo hablar solo.

—Dani, ¿Has entendido lo que te he explicado ahora? –dijo mi primo sacándome de mis pensamientos.

—¿Qué? –pregunté sin saber a lo que se refería mi primo.

—¿Te encuentras bien? –preguntó mi primo preocupado al ver que no prestaba atención– Te veo un poco dispersa.

—¿Puedo ir un momento al servicio? –dije a mi primo necesitaba mojarme la cara, para despejarme y poder prestar atención a lo que me había explicado mi primo.

—Claro –dijo mi primo dándome permiso para ir.

Me levanté de la silla, y salí de la salita y me dirigí al baño, al no saber por dónde estaba le pregunté a unas de las chicas, que estaban trabajando ahí, y me indicó muy amablemente donde estaba el servicio. Abrí la puerta del baño, todo estaba en un silencio sepulcral. Me dirigí hacia la pica y abrí el grifo dejando correr el agua durante unos segundos, para luego mojar mis manos y refrescar mi cara. Parecía que ahora me sentía un poco mejor y que por fin podría continuar con lo que había venido a hacer aquí, grabar un coro para mi primo.

Iba a salir del cuarto del baño, pero escuché por el pasillo una voz hablar por el móvil, esa voz me resultaba muy conocida. Estaba discutiendo con otra persona, y diciéndole que no debía de haberle llamado, que ya él por la noche quedaría con ella. Mis ojos se empezaron a empañar por las lágrimas, que recorrían mis mejillas. Me había enterado de una forma muy cruel y dura de como mi propio primo, la persona que amaba más que mi propia vida, se había dedicado en ese mes a rehacer su vida, sin haber terminado primero conmigo, engañándome como una tonta…

Una sensación de desolación recorría mi cuerpo, sobre todo por lo que se me venía encima, posiblemente estuviera embarazada de mi primo, y ahora mi hijo crecería sin su padre. Agobio, calor… Mi vista se nubló hasta el punto de que todo se quedó en negro.

Narra Bill

Hacía más de veinte minutos, que mi prima había ido al servicio, y que no daba regresado aún, eso me empezó a preocupar y llegué a pensar que algo no iba bien. Salí de la salita donde me había ido con Dani, y donde me había quedado esperando, para ir a buscarla.

—Chicos, ¿Habéis visto a Dani? –pregunté a Georg y a Gustav, que estaban tomando un café de la máquina de café que teníamos en el estudio.

—No, no la hemos visto –contestó Georg.

—¿Porque lo preguntas? –me preguntó Gustav.

—Es que hace más de veinte minutos que se fue al baño, y aún no ha regresado –dije a mis amigos preocupado.

—Igual se ha entretenido con algo o con alguien –dijo Georg, haciendo que se me encendiera la bombillita, seguramente estará con Tom.

—Gracias, voy a ver si la encuentro por alguna de las salas –dije empezando a caminar por el pasillo adelante.

Cuando iba caminado por el pasillo, me encontré que venía de frente, a mi hermano Tom. Venía con el móvil en la mano como si hubiera estado hablando por teléfono. Le paré en el camino.

—Tom, ¿Has visto a Dani? –le pregunté a mi hermano esperanzando de que pudiera decirme algo.

—No, no la veo desde que se fue a la salita contigo –dijo mi hermano preocupándome más de lo que estaba— ¿Por?

—Hace más de veinte minutos, que ha ido al servicio y no ha regresado –dije con preocupación– Igual le ha pasado algo.

—No creo, Bill –dijo mi hermano sin darle importancia al asunto– Sabes que este sitio es muy grande, igual se fue a explorarlo. Ya sabes como es nuestra prima de curiosa…

—No me da la sensación de que algo ha pasado –dije a mi hermano desesperado.

—Bill no seas hipocondríaco –dijo mi hermano sin más– Dani está bien, no le ha pasado nada.

—Eso lo dices tú –dije a mi hermano dejándolo con la palabra en la boca, y yéndome hacia los servicios de mujeres que había en el estudio de grabación.

Apenas cinco segundos, llegué a la puerta del baño y la abrí pero algo estaba impidiendo que la puerta se abriera completamente. Volví a empujar la puerta, abriéndose un poquito.

—Dani, ¿Estás aquí? –llamé a mi prima sin obtener ninguna repuesta.

Volví a empujar la puerta, y esta vez fui capaz de abrir la puerta de tal forma que pude entrar dentro del baño. Miré al suelo y me asusté muchísimo al encontrarme con semejante estampa.

—¡¡AYUDA!! –grité desde el baño, al ver a mi prima tumbada en el frío suelo de baldosas que cubría el suelo del baño. Estaba pálida y sin conocimiento– Dani… Pequeña…

—¿Qué ha pasado Bill? –escuché la voz de mi hermano, y lo vi entrar en el baño, y quedarse mudo cuando vio a nuestra prima tumbada en el suelo, en ese estado.

—Tom hay que llamar a una ambulancia –dije a mi hermano completamente histérico.

—Cálmate Bill, hay que pedir un poco de alcohol para hacerle recuperar el conocimiento –dijo mi hermano.

Tom salió en busca del poquitín de primeros auxilios, que había en el estudio de grabación por si pasaba algún imprevisto y había que curar alguna herida. Al poco rato, llegó con él, echó en un trocito de algodón unas gotitas de alcohol, y se lo puso a nuestra prima en la nariz, hasta que poco a poco fue recobrando el conocimiento.

—Peque me has dado un susto de muerte –dije a mi prima abrazándola sintiendo como su cuerpo, estaba cubierto por una capa fina de sudor frio.

—¿Qué me ha pasado? –preguntó mi prima con voz débil.

—Al parecer te has desmayado –dije a mi prima– Ahora será mejor que tomes algo de chocolate, y que te tumbes un poco.

—¿Y la grabación? –preguntó mi prima preocupada.

—No te preocupes, la haremos en otro momento que te encuentres mejor –dije a mi prima, dándole un beso en la frente.

Entre mi hermano y yo sacamos a nuestra prima del baño, y la tumbamos en unos de los sillones que había en unos de las salitas, que había en el estudio de grabación. Mientras mi hermano se quedaba cuidando de nuestra prima, yo me dirigí a una máquina expendedora de golosinas y otros alimentos, y saqué unas mini tabletas de chocolate, y un tetrabrik de zumo natural, para después obligarle a mi prima a comer todo eso. Cuando de nuevo llegué junto a mi prima y mi hermano, mi prima tenía los ojos cerrados y se le notaba cara de cansancio.

—Dani te he traído esto para que te lo comas –dije a mi prima, que aún seguía con los ojos cerrados pero los abrió cuando le hablé– Toma chocolate.

—Gracias… –dijo mi prima en susurros, mientras comenzaba a abrir la tableta de chocolate y la rompía en cachos pequeños, para luego metérselos en la boca poco a poco.

Estuvimos mis hermanos y yo durante varios minutos, contemplando como nuestra prima se iba comiendo poco a poco la tableta de chocolate entera, y como después en varios tragos se bebía el brick de zumo de naranja de que le había traído.

—Ya me encuentro mejor –dijo mi prima– Podemos continuar con la grabación.

—Mejor lo dejamos para otro día –dije a mi prima– Ahora será mejor que te lleve a casa, para que descanses.

—Bill… deje que ya la llevo yo a casa –dijo mi hermano Tom– Además David me ha dicho que quería que grabadas unas voces para varias canciones.

—Bueno, está bien… –dije un poco cansado de las órdenes de David– Peque no me vuelvas a dar estos sustos.

—Está bien… –dijo mi prima sonriéndome dulcemente, me acerqué a mi prima y le dí un tierno beso en la frente en modo de despedida.

Salí de aquella salita y me fui en busca de David, para grabar lo que quería dejando a mi hermano y a Dani solos en aquella sala.

Narra Tom

Mi prima se había desmayado en el baño del estudio de grabación, y eso me estaba empezando a alarmar, ya que meses atrás había tenido otro desmayo similar cuando estábamos de vacaciones en las Maldivas.

—Dani, vamos –dije a mi prima con voz seca– Te llevo a casa.

Sentía la tensión en el ambiente, mi prima no dijo nada solo se levantó del sillón, y se fue hacia el exterior del estudio de grabación. Me levanté y salí detrás de ella, y me la encontré esperando de pie afuera. Saqué las llaves de mi coche, del bolsillo del pantalón, y lo abrí con el mando a distancia. Mi prima se sentó en el asiento del coche del copiloto, poniéndose el cinturón de seguridad, después me senté en el asiento del conductor y accioné el contacto del coche arrancándolo, para luego salir del recinto.

Ya llevábamos varios minutos de trayecto, e íbamos callados se podría notar que la tensión cortaba el ambiente como un cuchillo bien afilado. Pero tenía que hablar con mi prima, terminar la relación sentimental que manteníamos, aunque hacia un mes que se había enfriado por el distanciamiento, haciéndome replantear la relación, y por el bien de todos, y de la familia sería mejor que termináramos, y que solo fuéramos los primos de siempre.

—Dani tengo que hablar contigo de algo serio –dije a mi prima sin apartar la vista de la carretera.

—¿De qué se trata? –preguntó mi prima con voz temblorosa.

—De nuestra relación… –dije a mi prima con un nudo en la garganta– No podemos seguir así…

—No te entiendo –dijo mi prima confundida.

—Nunca debimos haber empezado esta relación –dije a mi prima sin contemplaciones, quizás le rompería el corazón pero será mejor esto, que un mal mayor.

—¿Me estás dejando? –dijo mi prima con ojos llorosos.

—Si… –dije a mi prima con voz seria y grave.

—¿Hay otra? –me preguntó mi prima llorando.

—No, por el momento –dije a mi prima dándole a entender que muy pronto, tendría alguna chica que satisfaría mis necesidades.

—No me puedes hacer esto –dijo mi prima un poco histérica– No ahora…

—Dani entiéndelo… Ha sido un grave error nuestra relación –dije a mi prima– En esos momentos no me siento cómodo ni contigo ni conmigo mismo.

—Me estás diciendo que todos los besos, caricias y encuentros románticos no han significado nada para ti –dijo mi prima llorosa.

—Si… –dije a mi prima en un susurro– Quizás solo me encapriche contigo, hasta que te tuve.

—Te odio Tom –dijo mi prima con un llanto desgarrador– Has jugado conmigo todo este tiempo, te di mi virginidad… Y ahora me dices que todo eso no significó nada para ti.

—Dani… –dije a mi prima para intentar hacerla entrar en razón.

—Eres un hijo de puta… –dijo mi prima– Ojala que te arrepientas de todo lo que has dicho, pero será demasiado tarde, Thomas. Nunca verás crecer ni conocerás a tu hijo…

—¿A qué te refieres con eso de que nunca veré ni conoceré a mi hijo? –pregunté a mi prima mosqueado, agarrándola del brazo, ya que nos habíamos parado en el arcén de la carretera, cuando la discusión se volvió más tensa, y ahora mi prima quería abrir la puerta para irse.

—Suéltame… No me toques eres un hijo de puta –dijo mi prima completamente histérica.

—¿Estás embarazada? CONTESTÁME –pregunté a mi prima con cabreo. Mi prima se quedó callado y solo bajó la mirada cuando le hice la pregunta– Genial… ¿CUANDO TENÍAS PENSADO DECIRMELO?

—Eso que importa ahora –dijo mi prima con rabia– Te juro que no vas a conocer a tu hijo nunca…

—Eso lo veremos… –dije a mi prima en tono chulesco– Primero, te vas hacer un test de embarazo ahora mismo, no me creo que estés embarazada. Me lo has dicho seguro, para que no te deje.

—Imbécil –dijo mi prima con lágrimas en los ojos.

—Después de que te hagas la prueba, si da positivo, veremos las posibilidades –dije a mi prima– Pero te advierto que será mejor que te deshagas del bebe.

—¡¿QUÉ?! –dijo mi prima abriendo los ojos desmesuradamente– ¿Quieres que aborte?

—No quiero, vas a abortar es una orden en el caso de que de positiva la prueba. Entiende que será mejor para todos. Para ti… aún eres solo una niña no estás preparada para ser madre y yo tampoco estoy preparado para ser padre –dije a mi prima– Le destrozarás el corazón a mi madre, si se enterará de la existencia de un bebe en camino.

—No entiendo como puedes ser así, sin escrúpulos –dijo mi prima llorosa– Quieres matar a tu propio hijo…

—Será mejor que te hagas el test ahora mismo no quiero dejar correr un día más, y así poder cuanto antes deshacerse del problema –dije a mi prima mientras incorporaba el coche poco a poco a la carretera.

—Yo no me quiero deshacer del problema, quiero tener al bebe –dijo mi prima.

—Mira, Daniela no te lo voy a repetir dos veces –dije a mi prima furioso– Vas a abortar, y me importa un pimiento tu opinión, solo quiero salvar mi culo de la opinión pública y de mi madre… ¿ME HAS ENTENDIDO?

—… —mi prima se quedó callada no dijo nada, y se puso a mirar por la ventana del coche.

Continúa…

por Heiligtkt483

Escritora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!