«Ich Brech Aus» Temporada II
CAPITULO 6
Narra Daniela
—¿Q-Que dices? —Tom me miro sin entender nada mientras bajaba su brazo lentamente.
—¿Que que digo? ¡¡já , madre mía…!! ¿Ahora también tienes Alzheimer? —le dije escupiendo toda mi rabia y la ira que anoche contuve, en estas palabras.
—¿De qué me estás hablando? —Tom seguía igual de confundido que antes.
—No soy tonta, y sé la juerga que tuviste en tu habitación ayer por la noche –dije con rabia– No te ha importado en absoluto que tu hermano y yo estuviéramos dentro de la casa.
—¡¿Era eso?! —Tom me miro sonriente, seguramente le hacía mucha gracia verme celosa— No sé que tanto me reprochas, tú en su día también te tiraste a Josh —cambio su sonrisa por la más fría cara.
—¡Tú no sabes nada de eso! —En el fondo me dolía mentirle, pero quería una pequeña venganza— ¡Así que mejor cállate esa asquerosa boca!
—¿Asquerosa boca? —volvió a reírse con prepotencia— Hace unos años no decías eso —Tom me cogió de la cara y empezó acercarse a mí.
—Suéltame –dije intentándome deshacerme del agarre de Tom.
Pero Tom seguía agarrándome fuertemente, y noté como me empotraba en la pared para no poderme escapar. Sus labios se fueron acercando a los míos, estaba perdida, no tenía escapatoria. Poco a poco note como sus labios me empezaron a besar con furia, deseo… y como levemente iba haciendo que mí boca se abriera para poder introducir su lengua en la mía. Instintivamente rodee su cuello con mis manos, y note como las manos de Tom se apoyaban en mi culo, y me acercaban más a él. De repente noto como me coge y me sienta en la encimera, haciendo que ahora me encuentre más accesible para él, noto como se coloca entre mis piernas y noto como sus manos se meten por debajo de mi camiseta… estoy perdiendo la cordura…
De repente, noto como se separa bruscamente de mí. Me mira intensamente con su cara que no ha cambiado la expresión de odio y de rabia. No lo entiendo… se supone que le he dado lo que quería, debería mostrarse triunfante… pero me mira indiferente.
—Veo que sigues sin poder resistirte a mi encantos –dijo Tom mirando seriamente.
—Vete a la mierda –le dije mientras me bajaba de un salto de la encimera y me dirigía hacia la puerta de la cocina.
—No lo niegues más… —dijo Tom mirándome intensamente– Me quieres… me lo has demostrado con ese beso…
—No te quiero… —dije confusa por la situación– Te correspondí al beso para que me dejes tranquila de una vez, y no te entrometas entre Josh y yo.
—Tranquila, ya te voy a dejar en paz –dijo Tom con rabia– Te voy a dejar tranquila en tu nidito de amor con Josh, espero que te sepa satisfacer.
—No lo dudes, con Josh he alcanzado el cielo –dije mirando a Tom– Me ha tratado muy bien.
—Pues que fácil que alcanzas el «cielo»… no sabes lo que es el placer entonces —me susurro mientras pasaba por mi lado rozando nuestras manos y salió de la cocina. ¿Que intentaba insinuarme? ¿Qué iba a caer en sus redes de rompecorazones? Pues lo lleva claro, con esa actitud…
Después de que mi primo se fuera de la cocina, recogí los pedazos que había de mi cuenco del suelo, mi cuenco preferido… Ahora me tendría que comprar otro. Me quede pensando que quizás tendría que hablar con Josh, ya que hasta ahora le he dicho a mi primo que tengo algo con Josh, y no quiero que descubra que es mentira. Salí de la cocina, y me encontré con mi primo Bill sentado en el sillón de Salón.
—Buenos días, Billy –dije mientras le abrazaba cariñosamente.
—Buenos días, pequeña –dijo mi primo mientras me agarraba y me daba un beso en la mejilla.
Vi que al lado de él, había unas revistas con casas, me extrañé un poco.
—Oye… —dije para llamar la atención de mi primo— ¿Para qué es esa revista de casas?
—Oh… no te dijimos –dijo mi primo– Tom y Yo mañana vamos a empezar a buscar casa, e irnos a vivir juntos.
—¡¡QUÉ!! –dije sorprendida.
—Vendremos a visitaros, no te preocupes –dijo mi primo intentando tranquilizarme– Además de esta forma estarás más segura de las cámaras de los paparazzi.
—Pero… te voy a extrañar –dije tristemente– Tú eres el único que me comprendes.
—Que dices Dani… —dijo Bill levantándome la barbilla– Mi madre se preocupa por ti, e intentan comprenderte…
—No… si me comprendiera me dejaría salir por ahí como la gente de mi edad –dije tristemente– A parte que he estado muchos años sin vosotros… y no quiero que viváis lejos de mí, aunque vengáis a visitarnos… —puse carita de cachorrito mojado, mi intención era convencer a Bill que me llevaran con ellos por una temporada, hasta que volvieran a sus conciertos.
—Bueno… ya se verá –dijo Bill levantando la ceja– Puede que convenzamos a nuestra madre para que te deje venir un tiempo a nuestra casa, quizás en vacaciones de Navidad.
—Lo dices en enserio –dije emocionada abrazándome a mi primo de nuevo– Pero yo no quiero solo pasar las vacaciones de Navidad, también quiero estar más tiempo.
—Bueno en todo caso, mañana Tom y Yo iremos a ver casas –dijo mi primo– Te gustaría venir a ayudarnos a elegir, siempre es bueno tener la opinión de una mujer, que siempre tienen buen gusto.
—Tengo clase –dije un poco triste– No sé si podré ir.
—No te preocupes –dijo mi primo, es que siempre tenía la solución a todo– Te iremos a buscar con el coche al instituto.
—Pero Bill… —dije acordándome de un detalle– Aún no te han dado tu coche.
—Iremos con el coche de mamá –dijo Bill aclarándome– Además Tom también se comprará un coche.
Después de tener esa conversación con mi primo Bill, subí a mi habitación donde estuve escuchando música a todo volumen, sabía que Tom estaría en su habitación así que para fastidiarlo un poco la puse muy alto. Al cabo de media hora sentía como la puerta de mi habitación, era aporreada por la mano de Tom tratando de que bajara el volumen.
—BAJA EL VOLUMEN DE LA MÚSICA –dijo Tom mientras yo seguía cantando la canción a todo pulmón.
—SCHREI… SCHREI –decía a todo pulmón.
—APÁGALA DE UNA VEZ –dijo Tom chillando desde el otro lado de la puerta.
—SCHREI SO LAUT DU KANNST –volví a decir otra vez.
—¡¡MALDITA SEA!! –dijo Tom mientras un golpe fuerte impactaba en la puerta.
Abrí la puerta para ver que demonios había pasado con la música de fondo.
SCHREI! — BIST DU DU SELBST BIST… SCHREI! — UND WENN ES DAS LETZTE IST
SCHREI! — AUCH WENN ES WEH TUT… SCHREI SO LAUT DU KANNST! – SCHREI!
SCHREI SO LAUT DU KANST…
—¿QUÉ PASA? –dije chillando porque la música no me dejaba oír.
—QUE APAGUES LA MÚSICA –dijo Tom con cara de cabreo– NO ME GUSTA, NO LA SOPORTO.
—¿Desde cuándo no soportas la música de tu propio grupo de música? –dije dándome cuenta de lo que me había dicho Tom minutos antes.
—¡Claro que me gusta! pero esta música me alejo de tu lado… —dijo mi primo susurrando lo último con cierto dolor. Salió de la habitación y se volvió a encerrar en la suya dejándome completamente confundida.
Me metí en mi habitación, y apague la música. En esos momentos me sentía la peor persona del mundo, quizás sentí compasión por mi primo, debe ser duro estar alejado tanto tiempo de las personas que quieres y ser todos los días blanco de los objetivos de la cámaras. Pero… y si todo eso que dijeron las revistas es verdad, no me quiero arriesgar y que juegue conmigo como hizo con todas esas chicas. Me gustaría que todo fuera como antes, y decirle que nunca estuve con Josh, que lo estoy esperando a él… pero no puedo flaquear, si mi primo dice que me quiere, como me ha dicho estos dos días, va a tener que luchar por mí y demostrármelo con hechos. No me voy a dejar engañar fácilmente…
Las horas fueron pasando hasta que ya llego la hora de cenar, hoy tocaba cena familiar, ya que estarían en casa mis tíos, mis primos y yo. Mis tíos llegaron sobre las 7 de la tarde, ese día habían salido temprano para ir a casa de unos parientes de mi tío Gordon. Mi tío estuvo hablando de negocios con mis primos, mientras que yo ayudaba a mi tía a preparar la cena. Entre mi tía y yo preparamos una ensalada de patata, y carne estofada, después de postre tendríamos tarta de Arándanos, que habían hecho los parientes de mi tío Gordon.
Al rato de acabar de hacer todo eso, nos fuimos a poner la mesa. Poniendo los vasos, platos, cubiertos, servilletas, etc. Sería una cena en la que estaríamos reunidos todos, desde hace mucho tiempo, por eso mi tía se había esmerado en la realización de la cena, porque no sabía en cuánto tiempo volvería a suceder. Nos sentamos todos en la mesa, poniéndose mis tíos en las cabeceras de la mesa de ambos lados, mis primos Tom y Bill se sentaron juntos, en el lado izquierdo de la mesa y yo enfrente de ellos, en el lado derecho.
Cada uno se sirvió en su plato un poco de lo que habías preparado, y hablaban muy animadamente, mientras yo absorta en mis pensamientos jugaba con mi cena, hábito que se me había hecho, desde hace casi siempre. Poco a poco, cada uno acabo con lo que tenía en su plato, y llego la hora de tomar el postre, la tarta de Arándanos que habían traído mis tíos. Para eso mi tío trajo una botella de coñac, ya que decía que esa tarta necesitaba un buen coñac para acompañarla. Ni corto ni perezoso sirvió unos tragos a mis primos, a mi no me sirvió, porque me dijo que era muy joven para beber de eso, así que me quede con mi coca—cola que me había abierto durante la cena.
Después de una hora, en la que mis primos no dejaron de beber y de fumar, y hablar con mi tío decidí que era hora de irme a dormir, ya que al día siguiente tenía colegio. Me despedí de mi tíos con un hasta mañana y de mis primos, y me dirigí hacia las escaleras, que llevaban al piso superior donde se encontraban las habitaciones. Cuando llegue a mi habitación, encendí la luz de la lamparita que estaba en la mesilla de noche, y me comencé a desnudar, quitándome primero mi camiseta, para luego desabrochar el sujetador. Me mire al espejo y vi como mis pechos eran redondos y tersos, en todo este tiempo me han crecido mucho, ahora utilizo una 90, por eso muchas veces, chicos del instituto me confunden con una chica de 17 años. Al poco rato, me acabe de poner mi pijama, era una camiseta larga de mi primo Tom, que le cogí hace años.
Abrí mi cama y me acosté en ella, para después taparme con las sábanas. Lentamente fui cerrando los ojos, y después de dar varias vueltas en mi cama, por fin conseguí quedarme dormida, quedarme en los brazos de Morfeo…
Narrador Omnisciente
Mientras Dani yacía en su cama durmiendo, en el Salón seguía el resto de la familia conversando y bebiendo, como si fueran pozos sin fondo. Al final la que era una botella de coñac se convirtió en varias de estas. Bill estaba que no podía ni con su alma, se levantó a trompicones chocándose con varias cosas mientras los demás se reían de él, finalmente Bill no pudo seguir y se quedó tumbado en el sofá. Simone y Gordon se fueron también a su cuarto mientras se daban besos, reían y se chocaban con varias cosas por el camino. Tom se quedó unos minutos a solas en el Salón mirando a la nada, con la mirada perdida y sus pensamientos rondando por su cabeza sin sentido alguno, tras esos minutos se levantó como pudo y subió hacia el piso superior a duras penas.
El pasillo estaba a oscuras, impidiendo que se viera con facilidad las puertas de las habitaciones, Tom llego a la puerta de su habitación, y entró dirigiéndose hacia su cama. Se quitó su camiseta, después sus pantalones quedándose solo en bóxers. Después poco a poco se introdujo en su cama, y se tapó con las sábanas, al poco rato sintió un leve ruidito de una respiración acompasada. Se giró levemente y lo que pudo distinguir con su vista nublada, fue a su prima Daniela durmiendo plácidamente en su cama. Pero… ¿Cómo había llegado Dani ahí? Se preguntó repetidamente, en un movimiento de su prima, esta quedó parcialmente destapada mostrando sus piernas largas y desnudas, ya que la camiseta con la que dormida se había subido mostrando los muslos de ella. Se veía tan bonita… que a Tom le entraron unos deseos de besarla, de hacerla suya…
Lentamente, Tom se fue acercando a su prima, primero la acarició pausadamente por un brazo, haciendo que a su prima, que aún seguía durmiendo, se le pusiera la carne de gallina. Acercó sus labios a la zona de la clavícula de Dani, mientras que con sus manos acariciaba las piernas de su prima, empezó a besarla ocasionando a Dani, cosquillas en el lado derecho de su oreja, haciendo que esta se tumbara hacia arriba, ya que la posición que tenía Dani antes, era de lateral. Momento que aprovecho Tom para colocarse entre las piernas de su prima, subiendo con sus manos, hasta la altura de los pechos de Dani, donde se los empezó a masajear enérgicamente.
Narra Daniela
Noto un cosquilleo por mi cuerpo, sobre todo en la zona donde tengo mi clavícula, pero ese cosquilleo se intensifica cuando lo noto por mis piernas subiendo hasta mis muslos, un peso muerto se pone encima mía situándose también entre mis piernas, me despierto asustada y sobresaltada. Y lo primero que veo son sus ojos, sus ojos marrones como la miel, siento como los músculos de sus abdomen se contraen, con su respiración agitada. No sé que diablos hace aquí y que pretende, metiéndose conmigo en mi cama.
—Toom… —dije susurrando asustada.
—Shff… —me dice entre susurros mientras entierra sus labios en mi cuello.
—Toom —dije de nuevo.
—Shfff… Cállate —dijo Tom susurrando mientras me colocaba una mano en mi boca para impedirme hablar de nuevo— No querrás que nos descubran.
Siento miedo, no sé lo que se le está pasando por la cabeza a mi primo en estos momentos, pero por lo que puedo ver en sus ojos no es nada bueno. Junta sus labios con los míos de nuevo, y hace que mi boca se abra de nuevo para mezclarse con el sabor alcoholizado, que tiene su boca. Si… mi primo ha bebido mucho, esto no es producto de una copa sino de varias. Lentamente noto como sus manos suben por mis caderas, cogiendo el empiece de la camiseta que va subiendo poco a poco, noto como mi piel se pone de gallina, miedo quizás de no saber lo que ocurrirá después.
Siento como poco a poco con sus manos masajea mis pechos, produciéndome escalofríos. Noto como mis pezones se empiezan a poner duros, siento como sus labios, se aferran a uno de mis pechos y como empieza a succionar mientras que con la otra mano me aprieta el otro pecho. Instintivamente con mis manos intento con todas mis fuerzas librarme de Tom, pero pesa demasiado y yo no tengo suficiente fuerza. Oleadas de calor noto por mi cuerpo, esa sensación nunca la he sentido en mi vida antes, me aferro con mi mano a la sábana y aguantando mi respiración, que por momentos se vuelve agitada.
Ahora siento como con sus manos, me agarra por la espalda elevándome hacia él. Acabando por quitarme la camiseta por completo, dejándome solo con mis braguitas. Me vuelve a tumbar en mi cama, con él encima mía, mi pecho sube hacia arriba y hacia abajo, tengo miedo… nunca he estado nunca con un chico, aunque mi primo Tom crea que si he estado con Josh.
Siento como apoya su frente contra mi frente, y como besa mis labios, lentamente, me dejo llevar y correspondo a ese beso, que llevo años esperando, como cuando solo era una niña y un beso suyo me alegraba todo el día. Mientras me besa siento como me acaricia, de vez en cuando emito algún pequeño gemido ahogado, por los besos que nos estamos dando. Sus manos recorren mis piernas, mis muslos, todo mi cuerpo. Siento como se sitúan en el empiece de mis braguitas, y como poco a poco las va deslizando hasta notar como me quedo desnuda completamente.
Vuelve a acariciar mis piernas y posiciona una de estas hacia arriba quedando flexionada. Sigue subiendo por el interior de mi muslo, acercándose a mi ingle lenta y suavemente. Sus manos perfectamente cuidadas y suaves hacen que mi piel se erice cada vez más y más. Mi primo sigue besándome, ahora con algo más de pasión y deseo que antes. Sus besos me hacen enloquecer y asumirme en un mundo imaginario donde solo existimos él y yo. De pronto noto un dolor dentro de mí y un gemido sale de mi boca. Tom acababa de introducir su dedo corazón en mí. Empezó a introducirlo y a sacarlo lentamente, haciéndome abrir los ojos de golpe, mientras él me besaba el cuello. Él seguía con un ritmo un poco más acelerado haciéndome suspirar y expulsar pequeños gemidos. Note otro golpe de dolor, que me hizo dar un pequeño grito de dolor, Tom había introducido su dedo índice junto con su dedo corazón. Prosiguió con movimientos más rápidos y profundos, haciéndome cada vez mas daño. Un dolor aun más punzante apareció cuanto introdujo su tercer dedo. Cogí su muñeca, quería que dejara de hacerme eso…
Lo que al principio me gustaba ahora me estaba haciendo daño… No pude retirar su mano con la fuerza que hacia Tom. Notaba como que me estaba rompiendo por dentro, me estaba desgarrando… Calor, mucho calor siento y como todo mi interior palpita fuertemente, noto como siento un líquido caliente bajar por mis muslos, proveniente de mi interior, acompañado con un dolor intenso que se ha alojado dentro de mi vagina. Siento como la sábana de abajo de mi cama se moja, solo rezo para que no sea mucho lo que ha pasado. Me está doliendo mucho pero él… sigue con sus movimientos.
Lentamente noto como se separa de mí, y sale de la cama. Enciende la lamparita que hay en la mesilla de noche, para poder ver, ya que la habitación estaba a oscuras solo iluminada por los rayos de la luna, que entraba por la ventana. Noto como me contempla, mientras yo tengo los ojos fuertemente cerrados, y sigo aferrándome a la sábana de abajo, es dolor aun persiste. Noto como me destapa un poco, y como susurra algo inaudible que mis sentidos no pueden captar…
—¿Qué es esa sangre que hay ahí? –dice Tom susurrándome y mirándome seriamente.
—Na-Nada –dije intentando contener las lágrimas que quieren salir por mis ojos a causa del dolor.
—Las mujeres no sangran por ningún motivo, que no sea la regla o que hayan tenido su primera vez –dijo mi primo mirándome inquisitivamente.
—Vete –dije cerrando fuertemente los ojos.
—Eras virgen ¿verdad? –dijo Tom mientras me agarraba por los brazos, para que lo mirara, mientras yo huía de su mirada– Nunca te has acostado con Josh…
—Déjame… —dije susurrando– No me hagas esto Tom…
—Dani… perdóname –dijo Tom acercándose a mí y abrazándome fuertemente a él– Siento haber sido tan brusco contigo, pero necesito que me digas la verdad…
—… —no dije nada solo baje mirada mirando al suelo mientras unas lágrimas caían por mis mejillas.
—Por favor… —dijo susurrado apenado.
—Es verdad… —dije susurrando mientras comenzaba a llorar levemente y cubría con la sábana mi cuerpo que estaba completamente desnudo.
Al poco rato noto como me acaricia la cara, y como con sus dedos pulgares, limpia las lágrimas que están cayendo por mi cara. Se acerca más a mí, y me besa tiernamente en los labios con un beso pequeño, cariñoso. Después se separa de mí, para dirigirse hacia la puerta de mi habitación, pero antes de abrir la puerta, me susurra algo.
—Lo siento mucho… —dijo Tom susurrando y abriendo la puerta para salir hacia su habitación, dejando su ropa en mi habitación– Te quiero…
Continúa…