Ich Brech Aus III. Cap 9

«Ich Brech Aus» Temporada III

CAPITULO 9

DOS SEMANAS MÁS TARDE

Narra Daniela

Hace dos semanas que estoy en Alemania, y durante estas dos semanas he ido a muchos sitios acompañada de Adri y Gustav, y también los niños. Desde que fui a casa de mi tía no he vuelto a ir otra vez, no tengo ganas de encontrarme con mi primo Tom y que me vuelva a dirigir esas palabras tan desagradables que dijo la última vez que me vio. Pero tampoco voy a estar huyendo de él eternamente, y le voy a demostrar que no le tengo miedo, aunque me advirtió que no volviera a casa de mi tía, siento la necesidad de volver, de hablar con ella, porque cuando fui todo se volvió tan repentino cuando vino Tom, que nisiquiera le di un número de teléfono para que me llamé.

Creo que hoy cuando Adri venga, le voy a decir si puede ella y Gustav llevarse a los niños otra vez al zoológico, mientras que yo aprovecho para ir a casa de mi tía. No veo aún conveniente presentarme con Alex y Sarah, ya que mi tía no sabe la existencia de ellos, y no sé como se tomará que sea madre soltera, y además tan joven.

—Mami –dijo mi pequeña acercándose a mi junto a su hermano.

—¿Qué paso mi tesoro? –dije a mi niña sentándola en mi regazo y dándole un beso en su mejilla sonrosada.

—La tía Adri nos ha dicho que tu de pequeña, habías vivido aquí en Alemania –dijo mi niña con mucha inocencia– Entonces, ¿Conociste aquí a papá?

—¿Vive aquí? –dijo Alex uniéndose a su hermana– Queremos conocerlo…

—Si, es verdad que viví aquí durante mis años de infancia y adolescencia –dije a mis hijos– Y también es verdad que conocí a vuestro padre aquí, de hecho que yo era bastante más pequeña que él.

—¿Qué es ado-adolescencia? –dijo Sarah trabándose al pronunciar la palabra.

—Bueno, es una etapa de nuestra vida que está entre la infancia y adulto –dije a mi hija explicándole– En esa etapa las personas se ponen más rebeldes, le contestan más a sus padres y muchas veces les desobedecen, y también le empiezan a gustar chicos y chicas en el caso de niños.

—Mami queremos conocer a nuestro padre –dijo Sarah insistentemente– Porfis, ¿Cómo es?

—Bueno… no podéis conocerle, lo siento –dije a mis hijos apenada, la verdad es que me dolía mucho no poder llevarles a junto de su padre. No sé que hacer con mi vida… ¿Sería correcto sacarme la máscara de una vez por todas y afrontar la verdad?– Y bueno, tengo que deciros que os parecéis mucho a vuestro padre físicamente y psíquicamente sois los dos muy cabezones como vuestro padre.

El sonido del timbre hizo que la conversación se interrumpiera ya que me tuve que levantar a abrir la puerta. Cuando la abrí, Adri y Gustav aparecieron ante mí así que decidí que decirles mis planes y que ellos se llevaran a Alex y a Sarah por ahí.

—Hola chicos –saludé a Adri y a Gustav.

—Hola Dani –dijo Gustav abrazándome– Hola peques.

—Hola tío Gustav –dijeron Sarah y Alex al unísono– Hola tía Adri.

—Hola enanos –dijo Adri acercándose a ellos para revolverles el pelo cariñosamente.

—Chicos podéis haceros cargo por unas horas de Sarah y Alex –dije a mis amigos– Es que tengo que ir hacer unas gestiones.

—No te preocupes Dani tómate tu tiempo –dijo Gustav al ver mi cara y comprender a lo que me refería.

—Gracias por comprenderme tanto, Gustav –dije a mi amigo, la verdad es que durante todos esos años había sido mi gran apoyo junto con Adri.

—Niños, ¿Queréis ir a zoo? –dijo Gustav captando la atención de mis hijos.

—Siii, yo quiero ir a ver al popotamo –dijo Sarah toda emocionada.

—Y yo a los leones –dijo Alex poniendo cara de rugido– ARRRGHH.

Ante ese gesto todos nos empezamos a descojonar de risa, es que había estado muy graciosa la cara que había puesto Alex de concentración intentando imitar al león. Después de eso, les di a cada uno, unas chaquetas por si más tarde refrescaba y se marcharon por la puerta la mar de contentos junto con Adri y con Gustav, yo me quede despidiéndome de ellos en la puerta con mirada pensativa.

Al cabo de media hora, ya estaba saliendo rumbo a la casa de mi tía. Salí a la calle, y empecé a caminar por las calles que me llevarían hasta la casa de mi tía, a una urbanización muy lujosa y tranquila. A los pocos minutos, ya me encontraba de nuevo frente a la puerta de la casa de mi tía, con la mano temblorosa llamé al timbre. Al poco tiempo, la puerta se abrió dando paso a mi tío Gordon sonriente.

—Hola Dani –dijo mi tío abrazándome– Me alegro mucho de que hayas vuelto otra vez, en todos estos años todos te hemos echado de menos.

—¿Está la tía Simone? –dije un poco cortada e incómoda.

—Si, ahora mismo la llamo –dijo mientras me hacía entrar dentro de la casa, y cerraba la puerta de esta con cuidado— ¡¡SIMONE!! DANI HA VENIDO A VERTE.

—¡¡Qué alegría!! –dijo Simone bajando las escaleras de la casa– Pensé que no ibas a volver a visitarnos.

—Ya… Siento mucho lo que paso cuando vine –dije tristemente– Yo no quería que se formara tanto revuelo.

—Cariño tú no has tenido la culpa –dijo Simone intentándome tranquilizar, y quitarle importancia a lo sucedido– Ha sido culpa de ese hijo mío que tengo, que a veces suele ser muy cabezota y brusco…

—Ya… — dije en un susurro –

—Y bueno, me tienes que contar muchas cosas –dijo mi tía guiándome hacia el salón para sentarnos y conversar tranquilamente— ¿Qué has hecho durante todos estos años?

—Pues he estado estudiando, y ahora trabajo de administrativo en una empresa en España –dije a mi tía– Dentro de unas semanas tengo que volver allí, porque se me acaban las vacaciones.

—¿Por qué te fuiste? ¿No te encontrabas a gusto con nosotros? –dijo mi tía con dolor.

—No es eso… Necesitaba un poco más de libertad… —dije a mi tía sin saber como explicarle como me sentía en aquella época.

—Solo tenías 15 años cuando te fuiste aún eras muy niña para enfrentarte a problemas típicos de adultos –dijo mi tía mirándome fijamente a los ojos.

—Pero supe enfrentarme a ellos, y ahora soy una mujer luchadora y fuerte –dije a mi tía con autosuficiencia– Ya no soy la niña débil y llorona de hace 6 años.

—Lo sé, se te nota más madura –dijo de nuevo mi tía– Pero, ¿Cuál fue el motivo que te hizo madurar tan pronto?

—Eso ahora no te lo puedo contar, por favor tía Simone –dije a mi tía nerviosa– Aún no me siento preparada para ello.

—Dani no te quiero presionar –dijo mi tía con preocupación– Pero es que no entiendo porque te fuiste tan de repente y porque tuviste que madurar tan rápido.

A los pocos minutos, llamaron al timbre de la casa y mi tío Gordon fue abrir la puerta para luego dar paso a mis primos Tom y Bill. Bill se alegro mucho al verme, su rostro era el espejo de su alma, y mostraba una sonrisa enorme pero mi primo Tom, en cambio, volvió a mostrar su rostro cargado de odio y de ira hacia mí. Su mirada me penetraba haciendo que me sintiera muy incómoda, pero me había prometido a mi misma no huir, y si hacía falta enfrentarle y demostrarle que no era esa niña indefensa y débil, que siempre sabía manejar a su antojo.

—Hola Dani –dijo mi primo Bill acercándose a mí, y darme dos besos en una de mis mejillas– Me alegro de volverte a ver por aquí.

—Gracias, Bill –dije a mi primo con una débil sonrisa.

—Tom, cariño –dijo mi tía de repente– No vas a saludar a tu prima.

—Yo no saludo a traidoras, y desertoras de su familia –dijo mi primo Tom mirándome con furia y odio– Además estoy cansando de decirte, ya te lo dije el otro día que yo a ella no le tengo que dar nada, es más, ¿Qué diablos haces aquí? Te advertí muy bien el otro día que no te quería volver a ver cerca de mi madre.

—Tú no eres nadie para impedirme venir aquí, para ver a mi familia –dije a mi primo Tom encarándome una vez por todas.

—Claro que lo soy –dijo mi primo levándome la voz– No quiero que le vuelvas hacer daño a mi madre, con lo cuál te quiero lejos de ella.

—Eso lo veremos, tengo los mismos derechos que tú de estar con ella –dije de nuevo a mi primo.

—¿Me estás desafiando? –dijo mi primo con voz prepotente.

—Tal vez… —le contesté con voz seca.

—Dani mañana vamos hacer una cena familiar, me gustaría que vinieras a ella –dijo mi tía intentando calmar el ambiente.

—Me encantaría –dije a mi tía sonriente, mientras observaba como mi primo Tom fruncía el ceño al escuchar mi aceptación. Mañana me lo voy a pasar genial, haciendo sufrir a mi primo– Qué bonita forma de celebrar mi regreso, hacía años que no cenaba en familia.

Me pase toda la tarde en casa de mi tía, hablando de otras cosas mientras que recibía miradas furtivas por parte de mi primo Tom. Miré mi reloj de pulsera, y ya habían pasado cerca de tres horas, y eso me indicaba que ya tendría que irme porque Adri y Gustav no creo que estuvieran más por la labor de cuidarme a esos fierecillas que tengo por hijos. Así que me dispuse a despedirme de mis tíos y de mis primos.

—Bueno, yo ya me tengo que ir –dije a mi tía que me mirada apenada, ya que se le había hecho mi visita demasiada corta– Nos vemos mañana.

—Está bien… —dijo mi tía con ternura– Supongo que tú tienes tu vida, y tendrás que hacer tus cosas.

—Bueno… algo así –dije en un susurro– Toma mi número de móvil, es por si quieres llamarme. Bill toma también tú mi número, y si quieres puedes dárselo a Patri para ir a tomar un café juntas.

—Claro, enana –dijo mi primo Bill cariñosamente, me gustaba que me llamará enana, al fin y al cabo, era la pequeña de la familia– Además cuando le dije que habías regresado, no se ha cansado de repetirme que te pidiera tu número para poder contactar contigo.

—Pues dile que me llame y vamos a tomar un café –dije a mi primo Bill ignorando por completo en esa conversación a primo Tom– Bueno tía Simone ya me es hora, me tengo que ir.

Me acerqué a mi tía, y le di dos besos y un abrazo igual que a mi tío Gordon y a mi primo Bill. Salí de casa de mi tía, no sin antes darle un pequeño golpe con mi cuerpo a mi primo Tom que estaba inmóvil observando la escena. Después cerré la puerta de casa y me fui caminando de nuevo hacia el apartamento antiguo de Gustav, y esperar a que él y Adri trajeran a mis angelitos convertidos en pequeños demonios.

Iba concentrada en mis pensamientos, mientras caminaba por las largas calles que me llevarían a mi hogar durante esos días, cuando un tirón en mi brazo hizo que me metiera en un pequeño callejón que había por donde estaba pasando en esos momentos. No me dio tiempo a gritar, y ya que una mano fuerte y grande, que conocía muy bien, me tapó la boca para evitar que diera un grito de auxilio. Sus ojos, los cuáles, me habían hipnotizado durante años estaban cargados de odio puro hacia mí.

—Suéltame… —dije en un susurro tratándome de librar de él.

—Te lo advertí Daniela, te dije que no jugarás con fuego o te podrías quemar –dijo con voz grave y seria.

—Suéltame Tom –dije de nuevo con dificultad, porque diablos conseguía imponerme tanto su mirada.

—No… Hasta que no entiendas ciertas cosas –dijo mi primo agarrándome con brusquedad– Creo que no me has entendido bien el otro día, ¿Verdad?

—Suéltame… Me tengo que ir coño –dije a mi primo con cierta desesperación.

—No te vas a ir a ningún lado sin que te deje las cosas claras –dijo de nuevo mi primo mirándome con odio.

—Muy bien, quieres hablar pues hablemos –dije finalmente encarándome a mi primo– Pero rapidito, que no tengo demasiado tiempo para escuchar tus tonterías.

—Aquí no –dijo mi primo mirándome intensamente– Mejor en otro sitio donde nadie nos pueda ver.

—¿A qué quieres jugar, Tom? –dije de nuevo a mi primo– ¿De qué tienes miedo? ¿De qué te descubran o mejor dicho que te descubra tu noviecita hablando conmigo?

—No tengo miedo de nada –dijo mi primo autosuficiente.

—Dime Tom, ¿Cuántas veces le has puesto los cuernos a tu novia? –dije de nuevo a mi primo— ¿Has estado jugando con ella, como hiciste conmigo?

—No, porque a ella la quiero más que a ti –dijo mi primo finalmente– Tú solo fuiste un trofeo para mí, ¿Sabes? Desde que comenzaste a ser una pequeña mujercita empecé a desearte, y deseaba cada vez más poder tener contigo una buena sesión de sexo, me parecía excitante y a la vez morboso poder desvirgar a mi pequeña primita.

Continúa…

por Heiligtkt483

Escritora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!