Quiero agradecer a todas mis niñas: Carla, Patri, Andi, Marta por haberme ayudado a escribir esta historia dándome sus ideas, opiniones y sobre todo por hacer que mejorará cada día a la hora de escribir y por apoyarme siempre, en los momentos que me sentía un poco perdida, y quería mandar al traste la historia.
Le dedico esta historia a todas mis lectoras, que han sido un apoyo incondicional a la hora de escribirla, porque si esta historia no tuviera tan buen recibimiento nunca la habría acabado, y hoy 14 de agosto del 2011, después de 3 años, por fin la he acabado.
También quiero dedicarles esta historia a dos personas que no están en estos momentos conmigo, y quiero darles las gracias por haberme dado la vida, y aunque no estén conmigo en donde estén les quiero decir que siempre estarán en lo más profundo de mi corazón.
Gracias por seguir la historia de Daniela, una niña que a pesar de las adversidades que la vida le brindó, supo seguir adelante con la cabeza bien alta, siendo una persona de provecho…
GRACIAS.

«Ich Brech Aus» (Fic de Heiligtkt483)
CAPITULO 1
Narra Daniela
Apenas era una niña de 11 años, hacía tan solo dos días que los había cumplido, estábamos en el mes de noviembre y hacía frío. Pero estaba feliz porque mis papis como regalo de cumpleaños me habían prometido llevarme al parque de atracciones de Warner Bros, había estado durante los 3 años anteriores pidiéndoles todos los días que me llevaran pero ellos siempre me decían que aun era pequeña para subirme en esas atracciones que cuando creciera un poco más me llevarían, me puse muy contenta cuando me lo dijeron, porque ya me sentía mayor aunque solo tenía 11 años pero es que ese año había crecido 10 centímetros y me sentía importante porque no se cumple todos los días esa edad.
Desde que nací siempre he vivido en España, concretamente en Madrid, allí viví con mis padres, hasta ahora. Mi padre era español y mi madre era alemana, se habían conocido en un viaje de vacaciones que mi madre había realizado aquí en España, hasta el punto de que mi madre decidió a quedarse a vivir aquí con mi padre, a los dos meses de estar viviendo juntos decidieron casarse y tres años después nací yo.
Me llamo Daniela Alonso, pero cariñosamente me llaman Dani, y como antes he dicho, tengo 11 años. Hoy, en principio iba a ser el día más feliz de mi vida pero ha dado un giro de 180 grados y se ha convertido en todo lo contrario, ¿el motivo? Mis padres me iban a llevar al parque de atracciones que me prometieron que me llevarían en éste cumpleaños, ya que sabían la ilusión que me hacía ir, pero durante el trayecto un coche que venía en dirección contraria colisionó contra el de mis padres. No sé si quiera cómo y por qué he sobrevivido, ya que el golpe fue demasiado fuerte, pero mi destino, al parecer, no era morir, en cambio el de mis padres, sí. Ahora, estoy huérfana y tengo 11 años, ¿qué será de mí? Estoy realmente asustada, a pesar de eso y del miedo, intentaré ser fuerte, para demostrar que, a pesar de tener tan solo 11 años se puede ser madura, y a la vez, que mis padres se sintiesen orgullosos de mí desde donde quiera que estuviesen.
Y ahora estoy en una sala, en asuntos sociales esperando a que me digan donde voy a ir a vivir, ya que mi padre era hijo único y no tengo familiares aquí en España. La asistenta social me ha dicho que han estado investigando para ver si tenía algún familiar y me ha dicho que tendré que viajar a Alemania para vivir con la hermana mayor de mi madre, mi tía. De ella sé muy poco y no la conozco ya que no ha venido nunca a España a visitar a mi madre, porque según mi madre las circunstancias de la vida hicieron que se distanciarán. La asistente social me contó que mi tía está separada y tiene dos hijos y me dijo que mis primos son 4 años mayores que yo, así que probablemente me manden ir a vivir con ellos, con esa familia que aunque son parientes míos son desconocidos para mí.
—Daniela Alonso —dijo la asistente social.
—Sí —dije llorando.
—Hemos decidido donde vas a ir a vivir mientras seas menor —dijo informando la asistenta social.
No pude responder, me costaba pensar y asimilar que no volvería a ver a mis padres nunca más, que a partir de ahora, estaría sola. Permanecí con la cabeza agachada, mirando al suelo con los ojos llorosos y tratando de reprimir que las lágrimas rebosasen de mis párpados
—Dado que no tienes ningún familiar cercano aquí en España y tienes una hermana de tu madre en Alemania hemos decidido que vayas a vivir con ella —siguió hablando la asistente social para evitar el silencio.
—¿Cuándo? —conseguí preguntar.
—Nos vamos a comunicar con ella primero para avisarla, pero lo más seguro es que vueles hacia allí pasado mañana —dijo la asistente social.
—¿Y mientras tanto donde me quedo? —pregunté aún entre lágrimas.
—He pensado que como solo van a ser dos días te vendrás a mi casa, y mientras tanto me haré cargo de ti, ahora espérame aquí que me voy a comunicar con tía —dijo la asistente social mientras miraba a Dani con ternura.
Inicio conversación telefónica (se realiza en inglés)
—¿Residencia Trümper, dígame? —respondió una voz al otro lado del teléfono.
—Hola, ¿me podría poner con Sra. Trümper, por favor? —preguntó la asistenta.
—Un momentito —dijo la mujer que había contestado el teléfono.
—Sí, dígame —respondió otra voz femenina.
—¿Sra. Trümper? —preguntó la asistenta social.
—Sí, soy yo ¿Qué desea? —contestó Simone.
—Mire yo me llamo Ana García y soy asistente social y me estoy haciendo cargo del caso de su sobrina Daniela, lamentablemente tengo que comunicarle que su sobrina se ha quedado huérfana, ya que su hermana y su cuñado fallecieron —dijo con pena.
—¿Cómo? ¿Cuándo ocurrió? —preguntó Simone en estado de shock.
—Fue hoy, en un accidente de tráfico, y le comunico que si usted querría hacerse cargo de Daniela mientras no cumpla la mayoría de edad, sino se tendrá que quedar en un orfanato —informó la asistente social.
—Queee, de eso nada no voy a permitir que mi sobrina vaya a vivir a un orfanato, estando yo. Me gustaría que viajara lo antes posible aquí —dijo Simone mostrándose afectada por la noticia.
—Su sobrina volará hacia allí pasado mañana por la mañana. Ya que no hemos encontrado otro vuelo antes y también una azafata se hará cargo de ella durante el viaje y en Alemania acompañándola hasta que llegue a buscarla al aeropuerto —comunicó el Asistente Social.
—Perfecto dale un beso de mi parte y dile que la esperaremos con los brazos abiertos —concluyó finalmente Simone.
—También tengo que informarle que los cuerpos de su hermana y su cuñado van a ser incinerados una vez que se les realicen las correspondientes autopsias con lo cual van a tardar varios días —notificó la asistente.
—Oh, quisiera que fueran enterrados aquí en Alemania ya que su hija va a vivir aquí y así pueda visitar la tumba de ellos —dijo Simone con Pena.
—No hay problema cuando acabemos con todo el proceso de la autopsia y se incineren haremos todos los papeleos para mandarlos a Alemania. En una semana más o menos estarán —explicó el Asistente.
—Bien, no obstante podrías llamarme para avisarme para ir a buscar las urnas de las cenizas —Informó Simone.
—De acuerdo no hay ningún problema. Siento haberle dado esta mala noticia —dijo apenada el asistente.
—Son cosas que pasan en la vida, pero lo importante es que mi sobrina Daniela esté bien y que pronto la tenga viviendo conmigo como una más de la familia —terminó por decir Simone.
Fin de la conversación telefónica
Narrador Omnisciente
Después de que la asistenta social, Ana, hablará con la tía de Dani, está se dirigió hacia ella para decirle que ya se podrían ir a casa pero antes tendrían que ir a buscar ropa de Dani a su casa. La casa de Ana era muy confortable, Ella le ofreció un vaso de Cola—Cao caliente con galletas antes de irse para cama, ya que Dani no fue capaz de probar otro tipo de alimento por que se le había hecho un nudo en el estómago por toda la tensión acumulada en ese día.
Nada más tocar la cama Dani se quedó dormida, había sido un día agotador pero su sueño era pesado, y no paraba de dar vueltas hasta que un grito en el cual llama a sus padres seguido de un sollozo, irrumpió en el silencio de aquella habitación. Ana al escuchar a Dani sollozar fue corriendo a la habitación donde la encontró acurrucada en la cama agarrando sus piernas y con su cabeza metida entre ellas. Se acercó a Dani y la abrazó intentado darle el consuelo que había perdido con la muerte de sus padres.
Al día siguiente Dani se levanto cansada no había dormido bien, y eso se notaba en su pequeño cuerpo, lentamente arrastró su pequeños pies hasta la cocina donde Ana estaba preparando su desayuno, esta al verla le mostró una tímida sonrisa como dándole apoyo moral y ánimos acercándose lentamente a Dani para luego darle dándole un beso en su mejilla. Después la conduzco a la mesa de la cocina donde le sirvió un tazón de leche con cereales, que costosamente consiguió comer porque apenas le pasaba el alimento por la garganta.
Después se fue al salón, donde estuvo viendo la tele sin prestar atención a los dibujos que estaban echando. Su mirada estaba triste y pérdida. Pasadas dos horas, Ana llegó al salón donde le dijo a Dani que era mejor que se pusieran a hacer las maletas, ya que al día siguiente viajaría bastante temprano hacia Alemania, su nuevo hogar. Dani estaba nerviosa y tenía miedo… miedo por no saber como sería su nueva familia, la cual era completamente desconocida para ella y si ellos la querrían tanto como la querían sus padres.
Después se fue acostar, ya que al día siguiente tendría que levantarse muy temprano para ir al aeropuerto. Esa noche no pudo ser menos que la anterior y tampoco consiguió dormir bien cada dos por tres le venían imágenes del coche invadiendo el carril en el que viajaba con sus padres, volvió a tener otra pesadilla…
—Dani, cariño tenemos que irnos ya al aeropuerto que tu avión sale a las 7 de la mañana —dijo Ana con ternura.
—Tengo miedo nunca he viajado en avión y sola —dijo Dani mientras unas lágrimas caían por mis mejillas.
—Dani, he avisado de que una azafata este contigo durante todo el trayecto en el avión y una vez que aterricéis en tierra esperará contigo a que tu tía vaya a buscarte —dijo Ana para tranquilizarla.
—Y sino le caigo bien a mi tía —dijo Dani otra vez mientras se secaba sus mejillas.
—Por qué dices eso Dani, tu tía por teléfono pareció ser una señora muy agradable y se puso muy contenta cuando le dije que irías a vivir con ella. De hecho me ha dicho que te diera dos besos y que te esperaban con los brazos abiertos, así que no estés nerviosa —le informó Ana.
—Pero… y si no es así… —dijo Dani dudosa.
—Confías en mi… —dijo Ana mientras le acariciaba una mejilla.
—Creo que si… —dijo Dani no muy convencida.
—Pues entonces no te preocupes por nada pequeña —dijo Ana dándole un pequeño beso en la mejilla.
Después cogieron las maletas, no antes de que Dani cogiera su osito de peluche, el cual le tenía mucho cariño ya que se lo habían regalado sus padres cuando había cumplido 8 años y después salieron por la puerta de aquel piso que había sido su casa durante dos días. Una vez, que cerraron la puerta entraron en el ascensor para bajar al exterior del edificio donde esperaron durante unos minutos a que llegará el taxi que las llevaría al aeropuerto…
Continúa…