
Fic TOLL de Kasomicu
Capítulo 14
Valentino fue una preocupación menos para Bill, sí, lo molestaba, y sí, seguía ahí como imbécil en su casa, aunque seguía trabajando visitando todos los lugares de la ciudad, pero siempre regresando para salir con Fabian, invitándolo a comer o encerrándose en su oficina nuevamente, era tan raro, aunque liberador, saber que a su primo le gustaba un hombre mayor que él, en vez de que le guste Tom.
Cuando llegó el otro domingo, es que Bill saludó a Simone, llevándole un pastel de manzana que compró en el supermercado.
—Oh, muchas gracias, Bill —dijo Simone, sonriéndole al menor, poniéndolo en la mesa—. Mi hijo me habló mucho de ti —acotó contenta.
—Gracias, señora Kaulitz —respondió Bill, porque sabía que en sí el apellido de Tom era de su madre, porque su padre nunca quiso firmarlo.
Tom se sentía feliz de ver cómo por fin estaba teniendo paz en su vida, comiendo con las dos personas que más quería en el mundo, siendo libre y… Queriendo que así fuera siempre.
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Antes del proceso de ir al psiquiatra y luego al veterinario para tener la certificación de animal de soporte emocional, más que nada porque Bill no podría quedarse como humano en la habitación de Tom en el campus, es que decidieron salir con Andreas.
—Bueno, esto no es como presentarte a Andreas, es decir, Andy, conoces a Tom, estudiamos con él, sólo que quiero que se vean así como… Al menos conocidos o algo de aquella naturaleza, porque Andy es mi mejor amigo, y Tom, pues eres mi novio —comentó Bill.
—Sí, Andreas. Lamento mucho por haber sido un imbécil en la escuela. Así que espero puedas perdonarme y entender que es un nuevo comienzo para mí, porque soy gay en realidad, y pues, Bill es importante —arguyó Tom.
—Pues sí, te perdono por haber sido un imbécil, Tom. Pero es cierto, Bill está enamoradísimo de ti, desde… Bueno, el inicio, que me dijo que se pelearon porque él te acosaba, y te digo, es algo raro, amargado y ñoño, pero es buen muchacho, ¿sabes? Yo desde el inicio le dije que era por querer coger contigo de nuevo, sin embargo, es terco, y le costaba decir lo que sentía, así que se mentía a sí mismo diciendo de la venganza que nada que ver. Así que… Bueno, dejemos el pasado en el pasado y duren mucho tiempo, que ya empezaremos la universidad, en mi caso estaré en una distinta a la suya y… Espero, en serio, que no dejemos la amistad, Bill, y Tom, sin rencores —cedió Andreas, extendiéndole la mano a Tom, el cual la estrechó.
—Ahora entiendo por qué son amigos, realmente eres genial, Andy. Siento que podremos ser amigos más adelante —farfulló Tom.
—No me niego, Tom. Quizá en otro universo fuimos mejores amigos, y el novio de mi mejor amigo era Bill. No se sabe nada —mencionó Andreas riéndose.
—Andy, no empieces con tus teorías de universos alternos —pidió Bill.
—Tú sabes que puede ser real —acusó Andreas.
—No, Andy, los universos alternos no existen —insistió Bill.
—Me llamarán loco, pero yo sí creo que es real. A veces sueño con que soy un doctor, y llevo casos de hombres embarazados bajo circunstancias muy extrañas —musitó Andreas.
Bill bufó. —Eso es porque lees muchos fanfics omegaverse.
Andreas chasqueó la lengua.
—Tú simplemente no entiendes la puta vibra, Bill. En serio. Algún día me darás la razón de que el omegaverse puede ser fácilmente posible, que un hombre tenga un útero y que pueda parir por el culo, ¿sabías que el ano puede dilatarse 17 centímetros de ancho antes de dañarse? Y un mapache puede entrar en diez centímetros, si un mapache puede ingresar en el ano humano, ¿por qué no podría salir un bebé? —barbotó Andreas.
—Por cosas como esas nos hacían bullying en la escuela —acusó Bill.
Tom rió.
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Después de que todos sus familiares los supieran, y también Andreas, es que Bill y Tom “oficializaron su relación”, poniéndolas en sus redes sociales, ambos saliendo como pareja en fotos juntos. Sintiéndose felices, y bloqueando a todos los que querían tirarles odio.
Bill sí se regodeaba viendo lo que le ponían a Brunella en sus posts, así no fuera verdad, era un gusto culposo el que viera cómo le decían que ella había sido tan fea y tan mal polvo, que volvió gay a Tom.
Mr. Nocte Patitas Suaves oficialmente tenía su certificación de animal de soporte emocional, en lo que seguía siendo un influencer gatuno, el que más estaba en tendencia.
Ambos se preparaban porque pronto dejarían el trabajo, y empezarían la universidad, por lo que Fabian no les había puesto trabas ni nada, ya que Valentino le estaba ayudando a conseguir a nuevos trabajadores, pidiéndole que se fuera de vacaciones con él cuando se fuera, ya que ambos, incluso aunque dijeron que sólo sería algo temporal… Valentino había quedado enamorado del mayor.
Bill y Tom se sentían tranquilos, porque ya irían a estar juntos en la universidad, donde sí, eran meses alejados de casa, más que para los fines de semana, y aquello evidentemente les chocaba, sin embargo, al menos se tendrían el uno al otro, y… Podrían dormir juntos, tanto Bill como humano o como gato, porque Tom necesitaba a Nocte de todas formas.
Cuando se despidieron de sus padres y fueron a la universidad, ambos ayudándose a instalar a uno en el cuarto del otro, que en sí igualmente Bill pasaría casi todo el tiempo en el cuarto de Tom, ellos se sentían muy felices de estar así, en ese nuevo comienzo en sus vidas, juntos.
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Tom medio durmiéndose en la biblioteca por los exámenes parciales, con Bill a su costado, también estudiando fastidiado, es que lo empujaba con suavidad que no se durmiera.
—Es que ya no aguanto la universidad, son tantas tareas y trabajos… Quiero llorar de frustración —dijo Tom en voz baja o los sacaban de la biblioteca, ya habiendo pasado su primer semestre y estando en exámenes parciales del segundo semestre.
Ni siquiera habían podido pasar su cumpleaños con sus familias porque caía día de semana, y tenían exámenes, así que Tom estaba harto de que sí, ambos compraron snacks, y unos panquecitos a los cuales le pusieron una vela, no por falta de dinero, porque sí tenían ingresos por los pagos de los patrocinadores, que Bill se daba un poco de tiempo para ser fotografiado y grabado por Tom, y la pasaron bien dentro de todo los dos, pero no era el punto, estudiar a ese nivel que incluso dormir sonaba como algo casi orgásmico debido a que se trasnochaban haciendo tareas.
—Lo sé, es un asco. Sinceramente pensé dedicarme sólo a seguir como Nocte y que vivamos a base del dinero por los auspiciadores y canjes —cedió Bill en voz baja.
—No te creas que tampoco lo pensé, por eso te amo, porque compartimos la misma neurona a veces —comentó Tom dándole un beso corto a Bill en los labios, en lo que se tapaban con un libro para no ser vistos, no por homofobia, sino que no podían besarse o algo allí, luego se alejó Tom.
El decirse te amo se había dado de forma natural entre ambos, al segundo mes de su relación, es que Tom lo dijo, que así fuera prematuro amaba a Bill, que lo sentía desde adentro y que no podía evitarlo, Bill lo besó, diciéndole que lo había pensado antes pero no quería asustarlo.
—Nunca tengas miedo de amarme —soltó Tom en respuesta.
Y ahora ya ambos habían pasado el año de su relación, dónde se decían continuamente que se amaban, incluso cuando a veces se sacaban de quicio por el estrés de la vida universitaria.
—Pero, mira, ya terminamos los parciales y nos vamos de vacaciones, podremos estar dos meses fuera de aquí, y no sé, pasarnos en la casa del otro, salir, lo que quieras —intentó animarlo Bill.
—Sí… Porque en serio pensé que podríamos hacerlo más seguido al dormir juntos, pero no, si bien lo hemos hecho, más hemos estado trasnochando por tareas que cuando tenemos un tiempo nos dormimos, y extraño mucho sentirte, Bibi —susurró Tom, apretando la voz y Bill sabía, lo sentía , que Tom estaba excitado necesitando sexo y él también, se moría por hacérselo, pero con parciales era difícil, porque no podían trasnocharse más que para revisar sus apuntes y dormir las pocas horas que les quedaban.
—Yo también, Tomi, sólo unos días más, verás que pasan volando, y luego necesitarás usar esa dona para asiento que te compré —musitó Bill, apretándole el muslo a su novio por debajo de la mesa y Tom se mordió el labio inferior.
—Ay, sí, por favor, necesito una buena noche de cogidas dónde luego sólo me queje de que arde el culo y no por tanto examen —cedió Tom, disfrutando de la mano de su novio tocándolo, pero Bill luego lo soltó porque debían estudiar, aunque igualmente era un aliciente suficiente el que en unos días serían libres de su cárcel por dos meses.
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Cuando por fin fueron libres, es que se fueron a la casa de Tom, con Simone ya dándoles el permiso de que Bill se quedara a dormir, porque sabía que ambos al estar en la universidad pues tenían sus asuntos, ya que todavía no podían ir a pagarse un cuarto en un hotel al tener diecisiete años, en unos meses tendrían dieciocho pero de todas formas, no les dejaban alquilar un hotel sin una identificación de mayores de edad.
Bill apenas entró con Tom a su habitación, es que pusieron el seguro, y lo besó contra la puerta.
—Aprobé, así que merezco cogidas de varias rondas por horas —exclamó Tom, cuando Bill dejó de mordisquear sus labios, para comenzar a chupar su cuello.
—Yo aprobé con las justas.. Pero lo importante es pasar, o aprender, cómo se vea, ahora sólo quiero hacerte mío —susurró Bill contra la piel de su cuello para lamérselo, y Tom soltó un gemido al sentir la manera en que Bill pasaba su lengua por su cuello.
Tom empujó a Bill, pero para quitarse la ropa, y el pelinegro lo imitó, quería que estuvieran piel con piel, lo necesitaba con urgencia, por lo que tomó a Bill por las caderas, haciéndolo retroceder hacia la cama, hasta que el dorso de sus rodillas chocaron contra la cama, se terminó por caer de espaldas al colchón y Tom se sentó a horcajadas sobre su novio, meciéndose sobre su entrepierna, para ceñirse sobre él… Besándolo con ganas, con Bill tomándolo por la cintura, acariciándolo de arriba abajo, en lo que chupaba los labios de Tom, disfrutando sentirlo contra los suyos, ese jodido piercing en la comisura, que lo enloquecía, para jugar después con su lengua, con Tom apoyado sobre sus palmas sin dejar de mover su pelvis, presionando su trasero sobre Bill.
Ese día había pasado un fenómeno extraño con el sol… Pero a ellos no les interesaba que fuera algo que sucedía cada diez años, sólo estaban enfrascados el uno en el otro.
Bill apretó la cintura de Tom, rasguñándolo en lo que gemía contra sus labios por su dureza sensible que seguía friccionándose contra el trasero de Tom, que más bien era el de rastas quien se sobaba pero igual.
Sin embargo, si bien Bill disfrutaba de Tom montándolo, decidió invertir los papeles, bajando sus manos hacia sus caderas, y girando en la cama para ponerlo bajo suyo, con Tom soltando un jadeo pero sonriendo por el cambio abrupto.
—¿Estás en modo dominante, eh? —inquirió Tom, que claro, él siempre era el pasivo, sin embargo, se turnaban en el sentido de que a veces Tom era quien mandaba montándose sobre su polla, ya sea de frente o dándole la espalda, o cuando lo hacían sobre la silla de su escritorio en la universidad, con Tom llevando el ritmo, o cuando Bill lo echaba como en el misionero pero Tom ponía sus piernas en sus hombros al punto de casi ahorcarlo con ellos, empujándose sobre su pene desde abajo, y luego estaban las posiciones o el ritmo dónde Bill lo manejaba, como en cuatro jalándole de las rastas, o de cucharita con la pierna levantada, entre otros, aparte del clásico misionero que era como estaban ahora.
—Sí —respondió Bill, lamiéndole el cuello, mordiéndoselo nuevamente, haciendo jadear a Tom, estremeciéndose bajo suyo.
Bill palmoteó sobre la mesita de noche, agarrando el lubricante, sin dejar de besar a Tom, para echarse el gel en sus dedos y dirigirlo hacia su trasero, ya empezaba con dos desde el inicio, porque sabía que Tom se desesperaba si sólo metía uno, porque si bien no estaban teniendo sexo seguido, como habían tenido más de un año de relación, pues sí habían tenido sexo en muchas oportunidades, así que Tom ya sabía cómo relajarse al recibirlos, incluso si para este punto en el último mes sólo lo hicieron un par de veces.
—Es como andar en bicicleta, una vez que lo aprendes no se olvida, memoria cinestética le dicen —le explicó Tom una vez, cuando Bill no entendía cómo es que incluso sin hacerlo seguido a Tom no le dolía la preparación, si para él fue tortura recibir el termómetro rectal como gato, y nunca había demostrado interés en ser el pasivo.
Tom le había dicho que había preferencias en las personas, que era como la comida, que si bien habían parejas homosexuales versátiles, ellos estaban bien con Tom siendo el pasivo y Bill el activo, aunque a simple vista dieran la imagen de lo contrario porque Tom tenía un look masculino, aunque tuviera facciones delicadas, y Bill se maquillaba y tenía ropa más pegada al cuerpo, o bueno, más bien de su talla.
Así que en lo que Tom mordía el labio inferior de Bill, el rubio con las piernas abiertas apoyadas sobre su cuerpo, con Bill frotándose contra su muslo interno en lo que seguía distensando su interior con los dedos, abriéndolos, curvándolos, con el de rastas empujándose sobre ellos para mayor profundidad y Bill soltó un gruñido porque le excitaba la efusividad de su novio, más cuando notaba cómo boqueaba, relamiéndose los labios o mordiéndoselos, mirándole con los ojos entrecerrados o una sonrisa que se deformaba por el placer, sujetando su miembro mientras Bill aumentaba otro dedo.
—Mierda, síí… —jadeó Tom, apretando su interior porque le gustaba sentirse así de lleno de Bill, aunque quería más, pero en ese punto Bill le estaba tocando la próstata, por lo que sus vellos se erizaban y él ralentizaba su respiración.
Bill mismo se relamió los labios al verlo, sin dejar de friccionarse contra su cuerpo, eran tres dedos, no cuatro que era los que solía meterle a su novio antes del pene, pero ya comían ansías, porque Tom estaba estrechando tanto sus dedos en su culo que hasta sentía que se le iban fracturar por la presión ejercida, esa clase de espasmos era porque Tom quería más, incluso si no lo vocalizara, Bill había aprendido a leer su lenguaje no corporal.
Sacó los dígitos y se echó lubricante en su dolorida polla, gimiendo al sentir ese frescor calmar un tanto su calentura, aunque ya hasta le estaba palpitando contra su palma, y siseó al sujetarla presionándola contra el agujero de Tom, con Bill blanqueando los ojos al por fin meterse dentro de su novio, casi haciéndolo de golpe, por lo que Tom boqueó, aferrándose a la espalda de Bill.
—Aah, Bill…—se quejó Tom, porque si bien quería que se la metiera, no la quería entera desde el inicio, por lo que le escocía un poco.
Bill lo besó, masajeándole la erección, chupándole los labios con fruición, haciendo que Tom se relajara ante las atenciones de Bill, que empezaba a moverse desde ya, por lo que estaba un tanto… Más salvaje de lo usual, cuando Bill le mordisqueó el labio con más fuerza, es que Tom se estaba excitando más por el dolor, desconociendo esa faceta de su novio, y que les gustara algo más rudo, pero lo abrazó con las piernas en lo que Bill lo miraba con sus ojos brillantes, embistiéndolo con más fuerza, arrastrándose de adentro hacia afuera, estimulando sus terminaciones nerviosas, haciendo que se sintiera tan profundo cada estocada.
Quizá era porque no lo habían hecho en mucho tiempo, pero Bill volvió a besarlo, casi dejándolo sin aliento con la sucesión de embestidas raudas y la forma en que lo llenaba con su lengua recorriéndole la boca, como si quisiera comérselo.
Cuando Bill dejó de besarlo, empezó a lamer su cuello consecutivas veces, y Tom estaba derritiéndose aunque sintiéndose confundido por cómo es que lo hacía Bill… Sintiendo… ¿Un leve rasposidad? ¿La lengua de Bill raspaba? Antes de poder procesarlo, sintió cómo Bill lo mordió con fuerza en el cuello, consiguiendo que Tom se arqueara y soltara un alarido, le dolió pero excitó. Por suerte Simone no interrumpía cuando sabían que estaban cogiendo.
Pero… Tom sí se sintió extrañado, aunque igualmente sus testículos se apretaron porque la mordida se sentía como si Bill… Tuviera dientes afilados.
Bill se separó de su cuello, viéndole, y Tom abrió sus orbes por completo, Bill… Tenía los ojos verdes, colmillos, orejas grises… ¿Y una cola? Sí veía una cola gris ondear detrás de su novio.
—Amor —habló Tom, aún con Bill penetrándole sin parar, lo cual no dejaba de excitarle porque le estaba dando en la próstata, aunque sí estaba confundido porque nunca había pasado algo así.
Bill baja hacia su rostro, lamiéndole el labio inferior de Tom, con las pupilas dilatadas, como cuando estaba como Nocte, mirándole con fijeza, y empezando a salírsele un sonido desde lo profundo de su garganta, un… Ronroneo.
—Amor, estás ronroneando —musitó Tom, observando cómo se movían las orejas peludas de Bill ante ello, deteniendo su movimiento de caderas.
—¿Lo estoy haciendo? —inquirió Bill, aún apoyando su peso dónde Tom, el cual disfrutaba de sentirlo sobre él, y aún dentro suyo.
—Sí… Tienes los ojos verdes, orejas, cola, colmillos, la lengua rasposa como gato… Pero no te dejes de mover —instó Tom, empujándose contra la entrepierna de su novio.
Bill dejó que aquello no lo atemorizara, al menos hasta que pudieran terminar de coger, y volvió a mecerse dentro de Tom, acariciando su erección, viendo su cuerpo sonrojado y agitado bajo suyo, en lo que volvió a besarlo, sintiendo nuevamente ese sonido salir de su garganta.
Tom sabía que esto era por mucho la experiencia sexual más rara que había tenido con su novio, pero de todas formas siguió retorciéndose bajo suyo, sintiendo esa corriente eléctrica en su interior con las arremetidas salvajes de Bill, y claro, porque su novio estaba mostrando su lado animal en más de un sentido.
Tom se acostumbra a la lengua de Bill, aunque le incomoda un poco, no se queja, hecho un manojo de nervios con la cara ardiendo en lo que Bill sigue ahora con embestidas cortas y rápidas, que siguen dándole en su punto dulce, con las piernas temblándole jadeando contra sus labios al sentir pulsar la polla de su novio en su interior, y sus testículos dando un tirón avisándole del inminente orgasmo.
Tom se quiebra nuevamente, con Bill mordiéndole otra vez en el mismo lugar de su cuello, haciendo más sonoro el ronroneo, y tirando de la erección de Tom con movimientos firmes y seguros que lo hicieron explotar entre ambos cuerpos, Bill se corre al poco tiempo con un par de estocadas más, lamiéndole la zona de la mordida, como si buscará cauterizar la herida.
Bill se salió con cuidado de Tom, y se echó a su costado, abrazándolo por la cintura, en lo que ocultaba su rostro en su cuello, lamiéndolo con insistencia.
Tom soltó un suspiro, disfrutando de las lamidas de Bill, aunque fuera peculiar que raspara su lengua todavía.
—¿Y entonces soy furro si me lo hiciste así? —preguntó Tom, viendo cómo Bill seguía moviendo la cola, no como un perro, sino como un gato en momento de relax.
Bill dejó de lamerlo y fue a verse al espejo del baño de Tom.
—Mierda, es cierto, tendré que llamar a mi abuelita Lottie —arguyó Bill, tocando sus orejas, cola, y viendo lo raro que lucía con los ojos verdes.
—Pero, ¿podemos seguir? —cuestionó Tom, apretando sus muslos, en lo que su miembro se endurecía poco a poco al ver a su novio desnudo de pie, porque si bien Bill estaba con rasgos de gato, seguía siendo su novio, y quería que aprovecharán ese momento para desquitarse todo lo que no pudieron en la universidad.
Tom sintió un leve dolor en el bajo vientre e hizo un mohín, encogiéndose sobre sí mismo, Bill se acercó de inmediato a él, palpándole la zona.
—¿Te duele el estómago? —preguntó Bill asustado.
—No debe ser nada, sólo se sintió un poco de dolor —mencionó Tom, que era como si tuviera cólicos de gases o algo así, en lo que Bill le acariciaba la mejilla sonrojada, lamiéndosela después, deteniéndose al notar que buscaba consolarlo como hacía en su forma de Nocte.
—Mierda, me siento tan extraño —musitó Bill, y Tom lo jaló del brazo para que se echara encima suyo.
—Sí, pero ya pasó mi dolor. Y así sea una situación extraña, preocupémonos mañana, y hoy sigamos haciendo el amor —ordenó Tom, ahora empujando a Bill contra el colchón, pensando mejor en montarlo, frotando su trasero contra el pene de Bill para que se endureciera otra vez.
Los ojos de Bill brillaban más que nunca, y se mantuvieron teniendo sexo hasta el cansancio.
Continúa…
¿Y este incidente hace furro a Tom? JAJAJAAJAJAJ, ¿ustedes qué opinan? XD Pues estuvo raro cómo se que pasó esto, ¿será casualidad? ¿O qué será? ¿Será la luna? ¿Será el sol? En fin, no olviden dejarme sus opiniones en comentarios :3
