Inesperado FIN

Fic TOLL de Kasomicu

Capítulo 21

La visita con los Kaiser fue también sorpresiva, teniendo a Tamara y Bailey Kaiser haciéndose a un lado en lo que la mujer pelinegra pedía directamente que le den a un bebé.

—Yo nunca pensé que tendrías hijos, mi amor. Es decir, y notó que en serio le pones empeño a la paternidad. Y ahora vienes con cuatro bellezas, porque tu esposo es un encanto, y me dejas anonadada. ¿Cuándo me has traído un novio a casa, corazón? Nunca, jamás. Te reías del matrimonio, relaciones y arrugabas el ceño ante la mención de hijos. Y, no me malinterpretes, en realidad estoy feliz, sólo que sí me sorprendió todo —barbotó Tamara, en lo que mecía a Wilhelm en sus brazos, viendo al pequeño—. Pero la donante de óvulo… ¿La buscaron parecida a Fabian, no? Porque así no eras de bebé, mi amor, no son tal tu copia, aparte de lo rubio que evidentemente no tienes de dónde sacar, sus ojitos… Se parecen a los de Fabian, me parece increíble cómo es que han podido conseguir una donante que se parezca a él, porque tus ojos eran diferente desde bebé, Valen —arguyó en lo que le reía a su nieto, dándole un beso encima de su cabecita. Fabian y Valentino se rieron por incomodidad, pensando que no podían decir que si era parecido era porque era la unión de ambos, no porque la donante de óvulo fuera una mujer igual a Fabian.

—Pero están muy hermosos, hijo, son tan lindos y tiernos —acotó Bailey que cargaba a Willem, porque William sólo se dejaba cargar por sus papás, mientras que sus hermanos eran más sociables—. Y me da mucho gusto que estés feliz con Fabian, así no no dijeras nada, si tú eres feliz, nosotros también, hijo.

—Aww, papis, gracias, los amo mucho —dijo Valentino, yendo a dejarle un beso en la mejilla a cada uno de sus padres, porque en serio le daba gusto que no tuviera ninguna opinión negativa al respecto.

&

Con el paso de los años, con Valentino estableciéndose en la ciudad de Fabian, aunque igualmente si tenía que viajar, lo hacía con todos, porque no podía dejar a su esposo e hijos, pero igualmente su casa oficial estaba en la misma ciudad de Fabian, por lo que cuando los triple W crecieron, también pasaron tiempo con Zof y Jess, siendo primos de la misma edad es que jugaban bastante entre todos, tanto en su forma humana como con gatos, porque si bien los hijos de Valentino y Fabian era más bien… Algo refinados y, un tanto afeminados, y las gemelas de Bill y Tom eran más bien… Poco femeninas y más toscas, a veces era chistoso como es que ellas solían ser más terribles que ellos.

Bill y Tom finalmente terminaron la carrera universitaria, con Bill como Desarrollador de Software, trabajo que le permitía tener un horario flexible y hasta días de Home Office. Mientras que Tom había estudiado Ciencias de la comunicación, dedicándose a todo lo relacionado al marketing, y de hecho trabajando para Humboldt – Magazin, en el área de publicidad en línea, manejo de sus redes sociales y demás, por recomendación de Valentino.

Bill le llegó a pedir formalmente la mano a Tom cuando terminaron la carrera, pero igualmente no les duró mucho tiempo el compromiso ya que se casaron al mes de darle el primer anillo.

Nocte pasó de ser Mr. Nocte Patitas Suaves, a luego ser Mr. Nocte y noctitas Patitas Suaves para finalmente llamarse La pandilla Patitas Suaves, porque de hecho aparte de Bill y sus hijas, a veces tenían apariciones de Valentino y sus propios hijos, quien se había llamado a sí mismo cómo Rusty, y sus rustitos. Por lo que más bien era una tradición familiar la convivencia entre primos en redes sociales, tanto Bill y Valentino como los Trümper-Kaulitz y los Kaiser-Strauss.

A veces de hecho la convivencia era… Demasiada .

Porque en una ocasión, cuando ya sus hijos tenían diecisiete años, Tom estaba llegando de trabajar y casi se desmaya cuando vio un gato mordiéndole el lomo a otra gata en su techo mientras se la montaba, y claro, aquel hecho pasaría desapercibido para el resto como una gata en celo sin esterilizar cualquiera pero no para Tom, porque sabía que esa gata gris moteada era su hija Zofía, que tenía mancha rubia en la cabeza, y que ese naranjoso sobre ella era William Jr., su sobrino, y sabía que era él porque de un brinco se salió y bajó sus orejas en señal de culpabilidad, el único que tenía vergüenza de mis Kaiser-Strauss era William, el más tímido, pero bien que estaba cogiendo en el techo como gato.

—Venga aquí, señorita, ahora mismo —ordenó Tom de ya treinta y cinco años, con el cabello rubio en una coleta, barba corta y el ceño fruncido, usando un traje elegante de su talla porque la revista era prestigiosa. Zof maulló desde el techo—. No, nada de miau, baja y ven aquí —reclamó el rubio a su hija.

Los vecinos ya no se sorprendían por Tom Trümper-Kaulitz gritándole a una de sus gatas en su techo, que era el loco de los gatos de la cuadra que siempre les hablaba como humanos a sus múltiples gatos, preguntándose no más por qué no las esterilizaba en vez de quejarse porque se le escapaba para hacer sus fechorías.

—Y tú también baja, no me hagas pedírtelo —acotó Tom mirando a su sobrino, el cual bajó con cuidado, pegándose a sus piernas con expresión arrepentida—. Tenemos que hablar dentro, Willy —mencionó y luego vio cómo Zof bajaba y entraba de mala gana a su casa por la puertita para gatos.

Por lo que Tom suspiró y abrió la puerta, con William siguiéndole los pasos como gato.

Al entrar es que vio a Bill cocinando con ayuda de Jess, ya que como Bill a veces llegaba antes o trabajaba Home Office le tocaba hacerse cargo de la comida por turnos con Tom, luego Zof y William se transformaron.

Tanto Jess como Zof usaban rastas como su papi Tom, sólo que ellas poseían un estilo tomboy sí, aunque no como el de su papá en su juventud, sino más bohemio.

—Bill tenemos que hablar con Zof y William, ven por favor, amor —pidió Tom.

—Ok, amor. Bebé, ve encargándote de la salsa, ¿está bien? —le habló Bill con cariño a su hija.

—Sí, pa no te preocupes —respondió Jess en lo que su papá se iba a sala.

Bill ya a sus treinta y cinco años tenía el cabello corto, barba casi pegada al rostro porque le molestaba tenerla muy larga, y ropas más bien sencillas porque era día de Home Office, y en realidad se la pasaba en pijama esos días pero para cocinar se puso algo que no importaba que se ensucie, aunque de todas formas tenía el delantal puesto, le dio un beso a su esposo y se sentó en el sillón, mirando a su hija enojada cruzada de brazos y William, su sobrino de cabello corto rubio, maquillaje en sus ojos y ropa emo luciendo sonrojado y nervioso queriendo hacerse uno con el sillón.

—¿A quién mataron? —preguntó Bill burlón para luego reír.

—No, es que no te rías, Bill. Esto es serio. Zofía y William estaban teniendo sexo sobre el techo de nuestra casa como gatos techeros —soltó Tom acentuando su ceño fruncido y la sonrisa de Bill se congeló.

—¡¿Qué?! —gritó Bill frunciendo el ceño y mirando a su hija.—Zofía, tienes diecisiete años y estás teniendo sexo sin protección sobre el techo —regañó.

—Y con su primo —arguyó Tom.

—Ay, por favor, papás. En primera, me estoy poniendo la inyección, porque no es la primera vez que me acuesto con Will, estamos en una relación desde hace tres años. Y en segunda, ¿me van a reclamar algo sobre sexo sin protección? Cuando Jess y yo no fuimos planeadas y fuimos sexo sin protección por parte de adolescentes de diecisiete años, sólo que nacimos cuando ustedes tenían dieciocho porque no era normal el embarazo masculino, sino más bien por el eclipse solar híbrido. Y tercero, somos primos segundos, hasta legalmente nos podemos casar cuando cumplamos mayoría de edad, no es motivo para escandalizarse —soltó Zofía con fastidio.

—Mira, Zofía Simone Trümper-Kaulitz, cuidadito con ese tono, que somos tus padres, que no se te olvide. Y sí, precisamente por nuestros errores es que no queremos que cometas los mismos —masculló Tom tajante con expresión enojada.

—Qué lindo saber que Jess y yo somos errores —soltó sarcástica Zofía.

—No saques de contexto las cosas, Zofía, y deja de ser sarcástica —regañó Bill.

—Le dijo la sartén al cazo. Soy igual que mi papá Tom físicamente pero el sarcasmo lo aprendí de ti, querido papito —respondió Zofía.

Bill se preguntó si en serio estaba pagando el karma de sus padres de alguna forma con sus hijas. “El karma es un gato” decía Taylor Swift, pero Bill pensaba que en su caso particular, su karma era una gata .

William seguía modo tieso, como esperando que si no se movía se mimetizaría con el sillón bajo suyo, porque claro, él había amado a su prima desde niños, encantándole la manera en que Zofía le pegaba o mandaba al diablo, hasta que finalmente la rubia le robó su primer beso y siempre se mantuvo detrás de ella, tanto en su forma humana como gatuna, porque no le interesaba que fuera su prima, ninguna chica le hacía sentir lo mismo que su prima Zof, que era única e irrepetible, por más que tuviera a su otra prima Jesse que era idéntica, pero sus personalidades eran diferentes, incluso aunque lucieran y vistieran parecido, William siempre las distinguía y Zof era única para él, con quién quería casarse y tener gatitos más adelante. Por lo mismo había cedido cuando Zof le dijo que lo hicieran sobre el techo en su forma de gatos, aunque sí le daba vergüenza, ella fue demasiado persuasiva. 

Así que William terminó obedeciendo a su prima, sin saber que su tío iba a volver antes de tiempo y los iba a encontrar allí.

Por lo que seguía la discusión los los Trümper-Kaulitz con su hija, que le pedían que en todo caso que no usara inyecciones, sino que la iban donde la doctora Katzen para que le diera una atención personalizada y ver qué método era el mejor anticonceptivo.

Y que iban a decirles la situación a Fabian y Valentino para no tener más secretos familiares.

A Jesse se le cayó un cucharón en la cocina, pidiendo disculpas para luego lavarlo. Sintiéndose nerviosa por toda la charla que se daba en la sala, pensando que su hermana estaba excediéndose un poco con su trato, aunque también había sido muy descuidada, siempre Zof siendo impulsiva y arriesgada.

Jess era más bien callada a comparación de su gemela, pero también más astuta… Por lo mismo es que nadie sabía, ni su propia gemela, que Jess estaba con Willem y Wilhelm en una relación poliamorosa, que de hecho hasta se había acostado con ambos al mismo tiempo, aunque al inicio sólo lo hacía con cada uno por turnos, pero luego pensó que si ella tenía dos orificios, ¿por qué no recibir uno en cada uno?

Así ninguno se ponía celoso de verla con el otro, porque sí había algo de competencia entre sus novios, pensando a quién Jesse querría más, sin embargo, la rubia los amaba por igual ya que ella se enamoró de ellos desde muy joven, pensando que tal vez eran gays y por eso eran tan amanerados como su tío Valentino, pero no… Si bien se querían entre todos como primos, tanto Wilhelm como Willem habían sido protectores con Jesse, aunque ella misma fuera capaz de golpear a cualquiera que intentara hacerle algo, no obstante, sí sentía lindo que ellos, aunque fueran inútiles golpeando, tuvieran la intención de hacerlo.

Finalmente es que cuando la consolaron una vez, abrazándola entre los dos es que terminó besándose con cada uno, y mantuvieron una relación los tres, que era más bien sus primos con ella, no entre ellos, una relación que era evidente que mantenían en secreto, y que por la forma de reaccionar de sus padres, lo seguiría manteniendo así.

F I N

Gracias por haber leído esta historia de principio a fin. Esta historia era un oneshot en el 2013, pero este año la retomé como el longfic que tenía intención desde el inicio. Me enojó mucho saber que alguien plagió Inesperado para subirlo en Wattpad, y que nunca encontré el link, porque básicamente un lector me dijo que leyó un plagio letra por letra, salvo el detalle final de Bill gato (que quitaron intencionalmente para que me sea más difícil hallar el plagio), y pues eso lo leyó este año 2025, cuando la historia está publicada como oneshot desde el 2013. Pero bueno, fuera de ello, y de que también estoy pasando una situación difícil en este momento, terminé este proyecto más.

Agradecimiento especial al grupo llamado Los ansiosos, porque ellos me comentan siempre y alientan en todo.

Y recuerden siempre comentar lo que leen, aunque sea un gracias, está vergón, porque jode que no valoren tu trabajo.

Esta fue Kasomicu, y hasta otra oportunidad.

por Kasomicu

Escritora del Fandom

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