
Fic TOLL de Kasomicu
Capítulo 7
Tom le pidió que se lavara las manos en su baño, que bueno, tenía uno dentro de su habitación, por lo que tenían privacidad, y Bill se sintió tan extraño de estar en su baño sin verlo todo gigante, pero obedeció y luego salió, viendo a Tom echado en la cama, y Bill se ubicó a su costado, sacándose las zapatillas converse y chocando hombro con hombro a su novio.
ㅡEntonces aquí es donde sucede la magia ㅡmusitó Bill, viendo al techo junto con Tom, el cual rió.
ㅡNunca traje a nadie a mi habitación, ni a mis amigos, o bueno, falsos amigos. Era más de ir a fiestas y así. Así que lo único de magia que pasa aquí son las maratones de Harry Potter ㅡarguyó Tom, riéndose.
ㅡPues tienes un bonito cuarto ㅡhalagó Bill, fijándose en los pósters y sintiéndose tan cómodo, tal cual lo hacía cuando estaba como gato.
ㅡGracias, Nocte aún no regresa ㅡcomentó Tom algo decaído, Bill lo tomó por la mano.
ㅡSí, pero sabes que es algo normal si compartes su custodia ㅡintentó tranquilizar a Tom, porque sabía que si ahora se metía al baño y salía como Nocte, sólo para animarlo, sería sospechoso porque el sanitario no tenía una entrada que diera a otra parte de la casa, Bill acarició la mano de Tom contra la suya.
Tom se giró en la cama, sin soltar la mano de Bill, viéndolo de costado, y el pelinegro lo imitó, teniéndose frente a frente.
ㅡ¿Por qué perdimos tanto tiempo detestándonos en la escuela si podíamos estar así? ㅡinquirió Tom, con la otra mano, acariciando la mejilla de Bill, el cual bufó.
ㅡPorque fuiste un imbécil closetero que me hacía bullying, y yo… Bueno, no sabía que me gustaban los chicos antes de ti ㅡrespondió Bill, de todas formas disfrutando el contacto de la mano acariciando su rostro y cómo los ojos miel de Tom brillaban un poco más al tenerlo tan de cerca.
Tom se rió. ㅡSí, es cierto. Fui un imbécil ㅡcedió, en lo que acercaba más su rostro al de Bill, y el pelinegro terminó de acortar la distancia para besarlo, sujetándolo por la cintura, pegándolo a su cuerpo, en lo que sentía cómo jugaban con sus lenguas en la cavidad contraria.
Bill exploró nuevamente la boca de Tom, acariciando con su lengua su paladar, la propia lengua del de rastas, sobando su piercing contra el músculo, haciendo que sintiera la vibración del gemido apocado por su boca, ambos gustaban besar el uno al otro, Tom podría atribuirlo al hecho de que era gay y Bill era hombre, pero no, porque si bien Tom se había besado con muchas chicas, y en sí, una boca era una boca, y el sentir afecto en gestos así, aunque no le provocara excitación suficiente para acostarse con alguien que no tenía pene, ya que Brunella no contaba, sin embargo… Sabía que lo que percibía en su pecho al besar a Bill, era distinto, esa excitación le nacía desde dentro por sentir su lengua contra la suya, sus labios colisionando contra los suyos… Haciéndolo estremecer, esto se sentía tan nuevo, por más que no fuera su primer beso, ni con Bill ni con nadie, pero el estómago de Tom se apretaba fuertemente y su miembro cobraba vida.
Bill también, por una parte, quería justificar que sólo sentía ese beso intenso porque tuvo sexo con Tom antes o porque era un adolescente hormonal que se la pasaba jalándosela y que ante cualquier contacto físico se le iba a parar, pero no… Sabía que sí, su cuerpo reaccionaba frente a Tom, incluso como gato, cómo es que se ponía erecto al verle, y que incluso en un beso con chicas si bien se excitaba, no era a ese nivel, porque era Tom, porque él lo hacía sentir ese deseo desde adentro suyo, que con un beso lo tenía derritiéndose, en lo que seguían en aquella contienda de sus lenguas en la boca contraria, gozando de percibir sus labios, cómo es que sentía ese piercing en el extremo del labio de Tom… Cómo quería comérselo en aquel beso.
Bill sentía muchas ansías por Tom, presionando sus dedos encima de la camiseta de pijama del rubio al momento de apretujarlo por la cintura, Tom se separó levemente, relamiéndose los labios, para mordisquearle el labio inferior de Bill, dejándole una lamida por encima, en lo que metía una mano debajo de la camiseta negra de Green day de Bill, sintiendo el vientre plano contra su tacto, la suave piel del pelinegro, en lo que seguía palpando a ciegas la piel que se erizaba bajo su tacto, sintiendo aquella tersura contra la yema de sus dedos, subiendo más, percibiendo las costillas de Bill, y se volvió a separar.
Tom se quitó su camiseta, y Bill hizo lo mismo, notando ambos que sus cuerpos eran similares, delgados, con la cintura algo más acentuada que la mayoría de chicos, y lucían sonrojados no sólo en las mejillas, sino parte del pecho, viéndose por completo así, apreciándose a consciencia estando sobrios.
Tom notó la estrella asomándose en la cadera huesuda de Bill, caderas estrechas sí, tal cual le gustaban, y claro, Bill no tenía vello en pecho, ni era musculoso, ni nada, sólo cumplía con que era unos centímetros más alto que él, ni siquiera era mayor que él, de hecho, cumplían años el mismo día, algo chistoso porque nunca lo supieron hasta que empezaron a hablar, que ambos nacieron el primero de septiembre del mismo año.
Pero así Bill no fuera de los chicos con quien fantaseaba, le gustaba mucho lo que estaba viendo, incluso aunque fuera delgado, aquella piel pálida y suave al tacto, hacía que el calor fuera anidándose en su interior.
Para Bill no era nuevo ver el cuerpo de Tom, porque se lo había comido con los ojos más de una ocasión cuando estaba como Nocte, sin embargo, ahora podía demostrarlo, no sólo haciendo evidente su hambre con sus pupilas, sino también con la erección que se iba a formando en sus pantalones frente al menudo cuerpo del de rastas, que siempre escondía en ropas anchas, exceptuando la camisa del uniforme del trabajo, que era un poco grande sí, pero no tantas tallas más como las ropas usuales del rubio, y notaba sus hombros, lunares… Y cómo es que su pecho se movía agitado, Tom seguía teniendo mucha ropa en ese momento, porque Bill quería desnudarlo, tocar con sus manos ese cuerpo que había visto tantas veces al bañarse o masturbarse…
Por lo que Bill se quitó los pantalones con premura, junto con sus bóxers, mostrando su esplendorosa erección, viendo cómo Tom se mordía el labio inferior del deleite al notar la polla rosada, erecta y bonita de su novio, era… Muy estética, y de buen tamaño, por lo que tragó saliva, pensando que por ello le quedó doliendo, porque evidentemente su preparación precaria ebrio no debía ser la misma para cuando se metía los dedos para tocarse la próstata, que para recibir algo así, pero Tom dejó de estar mirándole el pene a Bill, quitándose sus propios pantalones, mostrando a Bill cómo es que el de rastas no estaba usando ropa interior, porque debajo se notaba ya su erección sin nada más.
Bill estaba viendo todo el cuerpo de su novio… Desde sus piernas largas hasta su miembro erecto, apreciándolo, tal cual cuando se quedaba en una esquina de la habitación al verlo jalársela, pero se recordó a sí mismo que ya no sólo tenía que sólo ver, sino que ahora sí le era permitido tocar y acercarse, por lo que se acercó a Tom, besándolo nuevamente, agarrándolo por la cintura, bajando su mano poco a poco, hasta acunar su trasero, sintiendo cómo Tom soltaba un jadeo contra sus labios al sentir las manos de Bill tocándole, el pelinegro había deseado palpar ese culo desde que lo vio, fantaseando tanto con él, no era por un tamaño enorme o algo así, era más bien pequeño pero respingón, y Bill no agarró con timidez, no, apretó con gusto los cachetes del de rastas, haciendo que se pegaran más frente al contacto, con sus erecciones chocando, en lo que Bill seguía besándolo, jugando con su lengua, mientras ahora Tom lo agarraba por la cintura, ambos moviendo sus pelvis hacia adelante de una forma discorde pero placentera.
Sisearon labio a labio, porque ese vaivén errático que mantenían, donde sus durezas estaban friccionándose, haciendo que la carne sensible que estimulara de forma agradable, de todas formas era más intenso que cuando se masturbaban, no había punto de comparación.
Ambos dejaron de besarse un instante, donde se estaban viendo con ese brillo en sus orbes, con Tom aferrado a la cintura de Bill, con el mismo ímpetu que el pelinegro lo tenía sujeto por el culo, como si con aquellas miradas pudieran transmitirse más que con palabras, ni siquiera habían apagado la luz, no había vergüenza en ese instante… Y en realidad, Bill consideraba mejor el poder ver el rostro de Tom con nitidez, sus mejillas sonrojadas, en lo que ambos empujaban uno contra el otro, como queriendo grabarse aquel instante por siempre, ya que su primera vez no había sido sobrios, era como si aquel momento debía sí o sí ser a plena luz.
Tom se separó levemente, para sacar el lubricante de debajo de su almohada, que le pareció buen lugar para situarlo ya que Bill vendría para tener sexo… Bill rió al notar el tubo salir de allí.
ㅡ¿De qué te ríes? ㅡpreguntó Tom, no enojado, sino curioso.
ㅡQue también dejo ahí mi loción, no lubricante, pero sí crema para manos que le robé a mi madre para masturbarme ㅡacotó Bill.
ㅡ¿Mucha actividad manual?
ㅡSoy un adolescente, no puedes juzgarme.
Vino el flash de aquel recuerdo de su primera vez con Bill, era cierto, Bill tenía crema debajo de su almohada… Y Tom era quien le acariciaba el pene para dejarlo embadurnado para él. ¿Es decir Tom mismo había tenido la iniciativa? Bueno, tenía sentido.
ㅡ¿Quieres prepararme? ㅡcuestionó Tom, mostrándole el tubo, mordiéndose el labio inferior ante la idea de Bill tocándolo por dentro.
ㅡ¿Y si te hago doler? Nunca he tocado a nadie con los dedos, y… Al siguiente día estabas cojeando ㅡarguyó Bill, teniendo miedo de cagarla.
ㅡSí, es muy probable que sea porque estábamos borrachos, era virgen y eso. Pero me gustaría que tú lo hicieras ㅡinsistió Tom, tomando su mano y poniéndole el tubo encima, haciendo que Bill se sintiera tan nervioso por la confianza depositada en élㅡ. Te prometo que no me enojaré. Sólo tienes que meter dedo por dedo, girándolo poco a poco, sirve que me toques la próstata, aunque bueno, es difícil decirte en dónde está ubicada, y no es del todo en fin que la toques con los dedos o me correré ㅡacotóㅡ. Usa bastante cantidad de lubricante, y trata de estirarme lo más que puedas, porque… Si bien me he metido dedos antes, un pene es más ancho y largo que dos dedos ㅡterminó por decir.
Y Bill sabía qué tanto se había metido dedos Tom, lo tenía con certeza, por lo mismo se moría por oírlo gemir su nombre mientras que la metía, porque ya habían pasado ocasiones donde Tom se había masturbado pensando en él, susurrando su nombre entregado a la fantasía mientras Bill lo veía como Nocte.
Bill asintió, levantándose un momento de la cama para cerrar la cortina, manteniendo la luz encendida, viendo a Tom echado en la cama, con una sonrisa nerviosa.
ㅡ¿Quieres que apague la luz? ㅡinterrogó Bill, y Tom asintió.
Bill se dirigió de inmediato hacia el interruptor, totalmente en conocimiento de cada parte del cuarto de Tom, el cual estaba tan nervioso y ansioso por Bill, que no se percató de ello. Bill aunque quería verlo del todo con la luz prendía, sí agradecía que al no ser del todo humano, pues en la oscuridad observaba un poco mejor que las personas que no se convertían en gatos.
Así que al irse a la cama, vio cómo Tom se abría de piernas, y Bill tragó saliva, con su erección dando un tirón al fijarse en el agujero del rubio, abriendo el tubo de lubricante, poniéndose una cuantiosa cantidad en los dedos, tal cual había visto hacer a Tom al masturbarse, y dirigió uno hacia la entrada del de rastas, gimiendo ante la calidez que percibió por fuera, presionando levemente en la piel arrugada hasta ingresar su dígito, observando a Tom morderse el labio inferior al percibir su falange en su interior.
Bill recordó cómo es que Tom se metía los dedos y masturbaba al mismo tiempo, así que con su otra mano empezó a tocarlo, esparciendo la humedad en la cabeza del pene de Tom a lo largo de su erección, fijándose cómo es que el rubio se arqueaba, apretando más su dedo, empujándose hacia el puño de Bill, haciéndolo sisear, en lo que hacía movimientos circulares con su dedo dentro de la calidez de las entrañas de su novio.
Bill bajó su cabeza para besar a Tom, en lo que lo sentía relajarse poco a poco, siendo masturbado por el pelinegro, mientras que aumentaba otro dedo, moviéndose como tijeras, sintiendo cómo los esfínteres del culo de Tom se iban dilatando frente al estímulo, en realidad no sabía la ubicación de la próstata, así que se estaba moviendo a ciegas, jugando con la lengua de Tom, sin dejar de acariciar su pene, aunque dejara desatendido el suyo, era consciente de que estaba botando preseminal sólo por tocar a Tom.
Tom se daba cuenta que así Bill no tuviera experiencia, tenía talento, porque incluso sin buscar su próstata, por momentos se la tocaba, y también la forma de mover los dedos, quizá era por el porno, aunque en la mayoría no hay preparación, pero suponía que por eso estaba sabiendo cómo girarlos, como si ya hubiera al menos visto esto antes, y Tom puso su mano sobre la de Bill, que seguía masturbándolo.
ㅡNo sigas haciéndolo o me voy a correr, y quiero hacerlo contigo dentro de mí ㅡsusurró Tom contra los labios de Bill, el cual asintió, soltando la erección de Tom, y metiendo otro dedo más, en lo que Tom se volvía a morder el labio inferior para no gritar, porque su madre estaba en el primer piso.
Tom normalmente no se metía tantos dedos, pero sabía que era necesario, había una pequeña resistencia, un poco de ardor pero… Al ver a Bill, con su cabello desordenado, rictus de concentración y cómo… Era curioso que sus ojos brillaban más en la oscuridad como pasaba con Nocte, pero decidió enfocarse en ello, en cómo Bill giraba sus dedos, y lo jaló por el cabello, para morderle el labio inferior con fuerza cuando dio contra su próstata de una forma que le hizo temblar las piernas, Bill detuvo sus movimientos.
ㅡNo pares… Es justo ahí ㅡjadeó Tom en voz baja contra la boca de su novio, y Bill asintió, metiéndole nuevamente los dedos, penetrándolo y buscando esa carne sensible que hizo que Tom se pusiera como animal en celo.
Cuando Bill lo sintió un poco… Más abierto y Tom estaba acezado, sonrojado y empujando su trasero con ganas contra su mano, es que supuso que era el momento.
ㅡ¿Ya no te duele? ㅡinterrogó Bill con miedo.
ㅡNo, ya no. Métete, Bill, estoy listo ㅡsoltó Tom, lamiéndole los labios a Bill, el cual le mordió el labio inferior, chupándoselo un poco, amando la boca de Tom.
Bill sacó sus dedos y se echó lubricante en el pene, que estaba tan duro y caliente que sentía que iba a morirse por sólo la caricia tenue de su mano. Después lo dirigió en medio de las piernas de Tom, buscando su abertura, comenzando a ingresar, en lo que Tom lo abrazó con sus piernas, arqueándose al sentir a Bill…
Bill volvió a besarlo, y Tom le correspondió al gesto, dolía levemente, pero más era el gusto de sentirse llenado, y que ese emo de ojos que brillaban en la oscuridad era su novio…
Bill realmente estaba que se le iba la sangre del cerebro al sentir que todo se agolpaba en su miembro que estaba en aquella estrechez de otro mundo, con flashes de la noche que perdió la virginidad, sólo que ahora Tom no lo montaba, sino él estaba encima suyo, ingresando poco a poco en aquella caverna caliente y apretada que hacía latir su verga, Tom era tan hermoso, y aparte de ello apretaba deliciosamente.
Tom se aferró a los hombros de Bill, sin que dejarán de besarse hasta que el pelinegro se la metió entera, con sus testículos chocando contra su culo y Tom gimió contra la boca de Bill, quien chupó su lengua, comenzando a moverse, no dándole tiempo a acostumbrarse, pero a Tom no le importaba, en ese punto sólo necesitaba a Bill, por lo que lo abrazó más con sus piernas, en lo que su novio empezaba a embestirlo.
Bill se apoyó con una mano en el colchón, y la otra la coló entre sus cuerpos, masturbando a Tom en lo que daba impulso para seguir dándole estocadas… Y Tom sabía que Bill no había tenido más experiencia que con él, y él también, sólo con Bill, pero igualmente, incluso en su torpeza, estaba estimulándole la próstata por momentos.
ㅡAhí… Ese ángulo es, Bill ㅡavisó Tom con la urgencia en su voz baja, batiendo sus caderas para más contacto.
ㅡYa… Ahí te daré ㅡcedió Bill con la voz aguda por su propio placer, besándole la quijada, en lo que volvía a arremeter en ese punto sensible, él mismo tratando de pensar en cosas asquerosas para no correrse por cómo Tom lo apretaba.
ㅡSíii… Uhmn ㅡgimió Tom en voz baja, con temor a ser oído, y Bill lo volvió a besar, dándole en ese mismo ángulo, en lo que acariciaba la erección de Tom, quien le metió la lengua, estrechándolo dentro suyo porque se corrió con fuerza por cómo Bill le martilleaba en su punto dulce y también se la jalaba con habilidad.
Bill sólo resistió un par de embestidas más hasta venirse dentro de Tom, el cual canturreó al sentir el semen del pelinegro llenarle.
Bill se salió con cuidado, observando cómo el trasero de su novio se contraía y soltaba botando su venida, haciendo que se excitara sólo con eso, sin contar que ambos se habían manchado los vientres de la esencia de Tom, pero se echó a su costado, viéndolo con fijeza, los dos sonrientes por el orgasmo intenso.
Se dieron un beso perezoso, y se abrazaron en la cama.
ㅡAún tenemos que bañarnos no podemos dormir así ㅡavisó Tom, viendo a Bill.
ㅡYa que te gustan tanto los gatos, puedo hacerte el baño de los gatos… ㅡsugirió Bill con una sonrisa que le hizo pensar a Tom en el gato Cheshire de Alicia en el país de las maravillas.
ㅡ¿Qué? ㅡpreguntó Tom, curioso frente a la ocurrencia de su novio.
Bill lo besó suavemente, y echándolo de espaldas, y se dirigió hasta su vientre, comenzando a lamer el semen que tenía Tom en él, haciendo que el de rastas se mordiera el puño al percibir la lengua de Bill y verlo… De esa forma obscena tragarse su semen como si fuera un gato lamiendo leche, haciendo que se le pusiera dura poco a poco, en lo que Bill, sí, se comía la esencia de Tom, que tenía un leve amargor, pero era tolerable, y al ser algo que salió de él, no podía detestarlo, así que dejó limpio el vientre de su novio luego se chuparse todo.
Y no quedó allí, hizo lo mismo con el pene de Tom, sin hacerle un oral como tal, simplemente limpiando con su lengua la extensión de piel que tuviera residuos de semen, por lo que Tom seguía mordiéndose el puño, queriendo agarrarlo por el cabello para meterle el pene a la boca, porque sólo lamidas lo estaban volviendo loco, que estaba temblando y con su polla ya erecta por completo.
Pero Bill realmente era como si lo aseara, porque quitaba toda parte de su simiente, que incluso al terminar, Tom era una gelatina de lo tembloroso que estaba, principalmente cuando Bill levantó sus piernas, separando las nalgas de Tom y comenzó a chuparle el culo.
Tom se tuvo que aferrarse a sus sabanas al sentir la lengua de su novio sorbiéndole… Sabía lo que era el beso negro, por el porno, claro que sí, pero no pensó que Bill iba a comerse su propio semen de su culo, y sí, lo estaba haciendo, todavía colando su lengua en su interior, hurgando con ella, haciendo que Tom estuviera casi convulsionando del placer, por lo que tuvo que soltar la sábana para masturbarse, en lo que Bill seguía tal cual un gato “aseándolo” por dentro, y Bill sabía que sí… Que realmente se estaba probando a sí mismo en el trasero de su novio, juntamente con él almizcle y rastro de lubricante a base de agua, pero no se quejaba, de hecho, le gustaba aquella combinación, por lo que se empezó a masturbar sin dejar de lamer a Tom, en lo que él mismo se la jalaba.
Aquella noche fue intensa para ambos, y… Sí, luego se bañaron como humanos, aunque antes de ello Tom le hizo una mamada a Bill, porque quería disfrutar también del sabor a semen sin que fuera probándolo en la boca de Bill.
Continúa…
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Mierda, eso sí me hizo hacerme agua y no me da pena admitirlo 🤣🤣🤣😏
Me alegra que te haya gustado tanto 🫂 gracias por seguir leyendo y comentando, Tita