It’s just a dream 107

Fic hetero de Heiligtkt483

Capítulo 107

LOS ÁNGELES (EE.UU.)

Bill se fue a la sala de grabación para grabar algunas letras escritas, y Tom había estado haciendo durante esos días que Bill no fue al estudio. Dentro de la oficina de David Jost, se habían quedado Tom, Laia, Shay y Shiro.

—Laia estás muy guapa —dijo David al ver a la chica— Te sienta muy bien el embarazo. Tom se tiene que sentir muy orgulloso de tener una novia tan guapa.

—¡Vaya! No sabía que estabas embarazada —puntualizó Shay— Apenas se te nota el vientre abultado.

—Es que estoy de solo tres meses —explicó la chica.

—Tom al final no has enseñado bien a tus amiguitos —se rió Shay— Aún me acuerdo cuando dijiste que hasta los cuarenta años no tendrías hijos.

—Bueno ha sido un fallo que tengo que asumir —aclaró Tom— Me siento muy feliz de mi próxima paternidad.

—Tienes que sentirte afortunada Laia —dijo Shay a la chica— Te llevas a un chico de oro.

—Si —sonrió la chica.

Pasaron gran parte de la mañana dentro del estudio de grabación. Cuando llegó el mediodía todos se fueron a comer juntos a un restaurante, que solían frecuentar los gemelos con sus amigos y socios. Después volvieron al estudio, estuvieron durante un par de horas más grabando alguna cosa mientras Laia estaba sentada en un sillón, donde se encontraba la mesa de mezcla, en la cual estaba Tom trabajando, mientras que Bill cantaba alguna canción.

—Estoy muy emocionada —dijo Laia con alegría, ya que era la primera vez que escuchaba algo del disco nuevo de los chicos— Me gusta mucho este cacho de canción.

—Eso es porque tienes un novio que es un genio creando música —contestó Tom todo orgulloso— Ven aquí, enana —Tom agarró a Laia por un brazo para hacerla levantar del sillón donde estaba para luego sentarla sobre su regazo— Dame un beso…

—¿Y si no quiero dártelo? —preguntó Laia levantando una ceja, para hacer un poco desquerer a Tom, sabía que eso le sacaba de quicio.

—Pues no sé yo… —puso cara pensativo Tom— Tendré que castigarte.

—No puedes —arrugó el ceño Laia.

—Claro, que sí —sonrió Tom— Soy tu tutor legal, así que tengo todo el derecho del mundo.

—No seas aguafiestas —puso cara de llorar Laia.

—Mañana voy a arreglar los papeles, para que comiences a estudiar —informó Tom a su novia.

—Pero que sea en español, por favor —suplicó Laia a su novio— Si ya en el idioma español me cuesta estudiar, imagínate en inglés o en alemán.

—Está bien —asintió Tom para luego darle un beso en los labios a su novia, provocando que Bill se confundiera en ese momento en lo que estaba cantando.

—¡Hey! el porno en casa —llamó la atención Bill a su hermano y a la novia de este, desde la cabina donde se encontraba— Que así con estas escenitas uno no se puede concentrar bien.

—Está bien —dijo Tom haciendo que Laia se volviera a sentar en el sillón, para ponerse otra vez al mando de la mesa de mezclas.

Estuvieron durante un par de horas más, hasta que ya empezaba a anochecer, entonces fue cuando decidieron que era hora de regresar a casa. De camino a casa, pararon en un restaurante japonés para coger lo que iban a cenar esa noche, para luego retomar el camino hacia su casa. Una vez que llegaron, Laia fue a la cocina a buscar unos vasos, mientras que los gemelos preparaban la mesa poniendo los cartones con la comida encargada.

Se sentaron en la mesa, y comenzaron a comer la comida japonesa que habían cogido, mientras hablaban de como había sido el día. Hasta Bill se reía de vez en cuando, mostrando el joven que había sido antes de que se dejara con Kayla. Laia estaba muy contenta, estaba con su novio, el cual amaba más que a su propia vida, y por fin había visto sonreír a su amigo. Cuando acabaron de cenar, se llevaron todo a la cocina, poniéndolo dentro de fregadero, ya al día siguiente lo recogerían, para luego los tres dirigirse a cada una de sus habitaciones, Bill a la suya y Tom y Laia, a la de Tom.

UN MES DESPUÉS

La vida de los Kaulitz y de Laia en Los Ángeles en ese último mes se había convertido en una rutina. Los gemelos iban todos los días al estudio de grabación, para continuar grabando su disco, aunque Bill a veces no se sentía con fuerzas psicológicamente y moralmente, el recuerdo de Kayla aún estaba presente en su corazón, aunque llevaba cerca de un mes intentando olvidarla. No sabía tanto como antes, pero de vez en cuando se iba de fiesta por ahí, y no había perdido la costumbre de seguir bebiendo cuando salía. Laia estudiaba a través de internet, en una universidad online que Tom la había matriculado, y todas las mañanas se levantaba para estudiar y hacer los ejercicios que le ponían, aunque últimamente tenía que ir al estudio de grabación con los chicos, por que Tom no la quería dejar sola en casa, ya que estaba en cuarto mes de embarazado, y Tom se había vuelto un poco paranoico.

Tom se había convertido en la sombra de su hermano y de Laia, cumplía cada día a raja tabla su papel de hermano mayor, con su hermano pequeño Bill, que siempre que salía y llegaba borracho, Tom le echaba la bronca, y también se comportaba como un novio celoso. Cuando iban a los sitios que solían frecuentar habitualmente, muchos chicos se fijaban en Laia, y eso le molestaba mucho a Tom, ya que Laia era su chica y no podía ser el objetivo de otros chicos. Esa actitud en Tom provocaba que Laia se incomodase un poco, por que ella solo tenía ojos para él, y no le gustaba que pensara que podía ponerle los cuernos con otro chico.

En el último mes habían salido algunas veces con sus socios a algún restaurante y discoteca y en algún caso habían sido acosados por los paparazzi que ya sabían que Laia estaba con Tom y querían fotografiarlos juntos. Por la noche iban a asistir a una fiesta importante, la cual era la inauguración de una nueva tienda de ropa de Shay Todd, la mujer de Shiro que era relaciones públicas de los chicos mientras estaban en Los Ángeles. A esa fiesta asistiría todo el glamour de Los Ángeles, como famosos diseñadores, en dos palabras, toda la farándula de famosos de la costa californiana, que en parte residían en Los Ángeles. En esos momentos Laia se encontraba probándose un vestido que había comprado hace unas semanas, cuando Bill la acompañó a hacer comprar, para renovar su vestuario.

—¿Qué te parece? —preguntó Laia a su novio, que en esos momentos había entrado en la habitación, mostrándole un vestido color negro corto, con flecos anchos en color negro, que hacía que su vientre abultado de tres meses no se le notará tanto.

—Estás preciosa —sonrió Tom para luego darle un beso en la mejilla— Irresistiblemente bonita… Si fuera por ahora mismo te follaba sin parar.

—¡TOOM! —se quejó la chica— Siempre pensando en lo mismo.

—Tenemos un ratito antes de prepararnos para la fiesta —dijo Tom al odio de la chica, para luego cerrar la puerta de la habitación pasando el pestillo, para luego atraer a la chica que estaba en ropa interior, mostrando su cuerpo esbelto, y juntarla más hacia él para luego comenzar a besarle el cuello.

—Tom… —suspiró la chica al notar las caricias que le estaba dando Tom en su cuerpo.

Tom hizo apoyar a Laia sobre una mesa que estaba apoyada en la pared, para luego sentarla sobre ella. Luego se colocó entre las piernas de la chica, y comenzó a besarle más intensamente el cuello para después atrapar los labios de la chica. Cuidadosamente deslizó las braguitas de las chicas, dejando libre el sexo de esta, para luego acercarse más haciendo que su erección se frotará sobre el sexo de la chica.

—Te quiero… —susurró Tom al oído de Laia mientras liberaba su miembro de su bóxers, para luego comenzar a introducirlo en el interior de la chica.

—Tomi… —susurró de nuevo Laia al sentir el miembro de su novio en su sexo, ya empezaba a sentir calor en su zona. Tom comenzó a moverse, provocando en el interior de la joven pequeños espasmos de placer, mientras que la chica suspiraba y se agarraba a todo lo que encontraba en su camino, inclusive las trenzas que caían sobre la espalda de su novio— Puedes ir un poco más rápido —suplicó la chica sintiendo que no le molestaba para nada en el miembro del chico en su interior.

Tom hizo caso a lo que su novia le pedía, y comenzó a intensificar sus movimientos, haciendo que ambos cada vez se pusieran más excitados. Finalmente, Tom acabó en el interior de Laia, para luego salir lentamente de él. Laia lo miró sonriendo para luego bajarse de la mesa, y agacharse, mientras que Tom miraba lo que iba a hacer la chica. Laia estuvo jugando unos minutos en su boca con el miembro de su novio, provocando que de nuevo la excitación del chico volviera a estar a flor de piel, hasta que acabó en la boca de la chica. Laia se separó del miembro, y se incorporó con la ayuda de Tom ya que se había puesto de rodillas. Después se estuvieron besando intensamente durante unos minutos, para luego irse Laia al baño, cogiendo el cepillo y pasta dentífrica se lavo a conciencia a la boca, para luego mojarse la cara y quitar resto de sudor que estaba en el cuerpo. Tom entró en el baño, para luego meterse en la ducha, y quitar algún resto de sudor que tuviera en su cuerpo. Al final, Laia se acabó metiendo dentro de la ducha ya que también tenía bastante sudor por el cuerpo. Se enjabonaron mutuamente para luego aclarar sus cuerpos con el agua, poco después salieron de la ducha para secarse los cuerpos mojados con una toalla.

Salieron del baño, y ahora cada uno se comenzó a vestir de nuevo. Laia se puso su ropa interior, obviando su sujetador porque el vestido que se pondría era con espalda al aire. Tom la observaba atentamente, para luego ponerse el vestido. Luego se fue al baño y se peino su larga cabellera, recogiéndola en un moño sencillo, para luego maquillarse un poco los ojos, y echar algo de rímel en las pestañas, para luego acabar de echarse un poco de gloss en los labios, resaltando el color natural de su labios. Luego se puso uno zapatos negros de tacón alto.

—Vas a ir tú muy provocativa esta noche —dijo Tom un poco celoso— No sabía que ese vestido tenía la espalda desnuda por detrás, sino no te lo dejaba poner.

—Venga Tom no seas aguafiestas —dijo Laia un poco molesta— Además déjame lucir un poco mi cuerpo antes de que me ponga como una foca.

—Sabes que no me gusta que te miren así —advirtió Tom.

—No seas así, Tom —dijo Laia intentando convencer al chico de que llevaría ese vestido— Además es el único vestido que me queda bien.

—Está bien —suspiró Tom— Pero que sepas que no me gusta que otros hombres te vean esos lunares que tienes en la espalda. Solo los puedo ver yo, y solo los puedo tocar yo.

—¡Qué tonto eres! —dijo Laia acercándose a su novio— Sabes que solo tengo ojos para ti, no tienes porque tener celos de otros hombres.

—A veces siento celos hasta de mi propio hermano cuando está cerca de ti —confesó Tom a su chica.

—Tom… no digas eso —dijo Laia asustada— Bill solo se preocupa por mi, como un hermano mayor para mi.

—Últimamente pasas bastante tiempo con Bill a solas —volvió a decir Tom a su chica.

—No quiero iniciar una discusión tonta —dijo Laia molesta— Si paso mucho tiempo a solas con Bill, es porque tú también estás mucho tiempo en el estudio. No sé porque tienes que sacar ideas estúpidas, Bill es muy bueno conmigo y cuida de mí como tú lo haces también conmigo. Solo se preocupa por el bienestar de su sobrino nada más.

—Pues yo no sé que pensar… Creo que se piensa que ese bebé es el que él nunca va a poder tener con Kayla —dijo Tom.

—Dios Tom, creo que estás paranoico perdido —dijo Laia algo molesta ya.

—Solo me preocupo por vosotros —intentó excusarse.

—Pues así no ayudas, poniéndote paranoico de tu hermano y tratar de que no enseñe más de la cuenta. Es un poco machista —le echó en cara.

—No puedo evitarlo… eres muy guapa y todos te miran y lo sabes, pues yo no lo soporto… —dijo.

—Pues es muy idiota de tu parte, sabes que te quiero. Así que por favor cálmate porque no me gusta tu actitud para nada —dijo siendo muy clara.

—Pero… —Laia le cortó.

—Nada de peros. No quiero estar con alguien que se pone tan celoso —Tom claramente pudo entender, «si no cambias te dejaré»— Si ves que te pones muy nervioso por ver que otros me miran, solo cógeme de la mano. Estamos juntos, tú y yo.

Después de esa pequeña discusión que tuvieron entre ambos, Tom acabo de vestirse, y Laia se puso sus zapatos de tacón. Luego cogió su bolso de mano, y salió de la habitación, para luego esperar a que Tom estuviera listo, ya que con la discusión no se había vestido aún. Se sentó en el sillón que había en el salón, cuando apareció Bill en este ya complemente preparado para salir, nada más ver a Laia le echó un piropo.

—¡Qué cuñada más sexy tengo! —dijo Bill acercándose a la novia de su hermano, y rodearla con sus brazos, pudiendo tocar la espalda desnuda, sintiendo la piel suave de la chica.

—Bill… —sonrió Laia un poco incomoda, ya que no quería que Tom le hiciera otro numerito como el que había tenido minutos antes en la habitación— No digas tonterías, si estoy como siempre.

—Me extraña que mi hermano te haya dejado poner ese vestido —dijo Bill a Laia— Con lo celoso que es.

—Ya… —dijo Laia separándose de Bill antes de que Tom los viera juntos.

—¿Qué te pasa? —preguntó Bill a la chica al notar que estaba un poco tensa y pensativa.

—Nada… —susurró Laia intentado ser más convincente.

—A mi no me engañas Laia —insistió Bill a la chica— La expresión de tu cara te delata.

—Que no es nada —dijo Laia con voz cansina.

—Ya nos podemos ir —dijo Tom entrando en el salón, viendo a su hermano y a Laia con cara seria, observando cada movimiento de los chicos.

—Estás muy guapo, mi amor —dijo Laia acercándose a Tom, para romper un poco la tensión, y darle un beso en los labios, mientras que Bill los observaba.

Una vez que Tom y Laia se separaron, los tres jóvenes salieron del apartamento para luego meterse en el coche y dirigirse hacia la nueva tienda de Shay. Durante el trayecto, Laia iba pensativa mirando por la ventana, sumida en sus pensamientos. Tom iba con expresión atenta, ya que iba conduciendo, y Bill también sumido en sus pensamientos, haciendo una escena bastante tensa y silenciosa, ya que en todo el trayecto ninguno pronunció palabra. Cuando ya se estaban acercando a la zona donde estaba la tienda, empezaron a ver bastante tráfico y afluencia de personas, sobre todo fotógrafos y periodistas en busca de alguna exclusiva de algún famoso, ya que en esa fiesta se acercarían muchos famosos. Tom aparcó el coche en una calle próxima, para luego salir del coche los tres. Tom y Bill iban con gafas de sol para pasar más desapercibidos, Laia no llevaba ninguna gafa de sol.

Poco a poco se fueron acercando a la puerta de la tienda, cuando una gran afluencia de fotógrafos y periodistas se acercaron rápidamente a buscar alguna exclusiva. Laia ya sabia como tenia que actuar, caminar y no decir nada. Bill pasó delante para hacer paso, Tom le seguía por detrás y Laia un poco después de su novio. Los paparazzi mantenían una distancia prudente para poder sacar buenas fotos.

—Vais a ser padres. ¿Habéis pensado en casaros? —preguntó uno de los fotógrafos dirigiéndose a Laia y Tom.

—¿Cuál es el sexo del bebé? ¿Sabéis ya el nombre? —decía otro mientras seguían caminando.

—¿Dónde está tu novia, Bill? Corren rumores de que lo habéis dejado. ¿Es cierto? —preguntaron a Bill.

—Hay fotografías de tu novia en actitud cariñosa con un chico en España. ¿Significa que ya no sois pareja? —Bill hacía oídos sordos aunque se moría de ganas de darle su merecido a esos paparazzi.

Continúa…

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por Heiligtkt483

Escritora del Fandom

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