It’s just a dream 13

Fic hetero de Heiligtkt483

Capítulo 13

Laia fue subiendo las escaleras lentamente bajo la atenta miraba de Tom. Sin hacer mucho ruido entró de nuevo en la habitación, y se tumbó en la cama procurando que Kayla no se despertará. Tardó bastante tiempo en quedarse dormida, ya que no se podía quitar de la cabeza, lo que había dicho Tom. Cuando consiguió quedarse dormida, empezó a soñar con Tom pero que estaba, con Susie en plan cariñoso. Los rayos del sol inundaron la habitación, haciendo que Kayla se despertará y se girará para ver a su amiga que estaba dormida.

—Laia… —susurró Kayla intentando despertar a Laia.

—No mamá quiero dormir un poco más —se giró y se tapó un poco más Laia con la sábana.

—Venga dormilona despierta —se rió Kayla al escuchar a su amiga.

—Kayla… —susurró Kayla— Quiero dormir… Tengo sueño.

—Noo… Venga ahí que despertarse —movió Kayla a Laia para despertarla de nuevo.

—Kayla… —se quejó Laia.

—Buenos días, Bella durmiente —sonrió Kayla a su amiga.

—Buenos días —dijo de mala gana Laia— Estaba muy bien durmiendo, no he podido dormir bien por la noche.

—Bueno… ¿Vamos a desayunar? Tengo hambre —dijo Kayla mientras escuchaba como su estómago empezaba a rugir.

—Ve tú, yo no tengo hambre —contestó Laia dándose la vuelta y tapándose de nuevo con la sábana.

—Está bien… —contestó Kayla rindiéndose, para luego levantarse de la cama y dirigirse hacia la puerta de la habitación y salir de esta, dejando a Laia sola en el cuarto.

Kayla bajó las escaleras, y se dirigió a la cocina. A medida que se iba acercando a la puerta, iba escuchando hablar a los chicos que ya estaban levantados, y estaban preparando el desayuno. Kayla abrió la puerta de la cocina, y entró en ella para luego saludar a los chicos.

—Buenos días —dijo Kayla muy alegremente.

—Buenos días —respondió Bill únicamente a Kayla.

—¿Y mi prima? —preguntó Sam a Kayla, sin saludarla directamente.

—No ha querido bajar a desayunar, dijo que no tenía hambre y tenía sueño —respondió Kayla a Sam.

—Vaya pues si que se debió de quedar cansada después de la juerga que tuvimos por la noche, mientras que tomábamos un helado —dijo Tom de repente— Aunque no tomó demasiado helado para ahora no tener hambre.

—¿Qué le has hecho, capullo? —se lanzó Sam hacia Tom empujándolo.

—Yo no le he hecho nada, solo estuvimos hablando y comiendo un poco de helado —se defendió Tom.

—Apuesto que por algo que le has dicho, no ha bajado a desayunar —volvió a decir Sam.

—¡Basta ya! —intermedió Kayla en la pelea que se estaba formando entre Tom y Sam— Laia ya es mayorcita. Sam tienes que intentar quitarte de la cabeza de que Laia es una niña. Deja de protegerla, sabes que con tanta protección la estás agobiando.

—Que me lo diga ella, no voy a escuchar nada de las palabras que tú me digas, porque tú eres una mala influencia para ella —contestó Sam a Kayla.

—Venga parar —medió paz Bill en la discusión— Sam tiene que dejar de ser tan sobreprotector con Laia. Entiendo que la veas como tu hermana pequeña, por eso la proteges tanto, pero como dijo Kayla ella ya no es una niña. Está bien algunas veces cometer errores para aprender.

—¿Por qué estáis gritando? No puedo dormir —preguntó Laia de muy mal humor entrando por la puerta de la cocina.

—Laia… —abrazó Sam a su prima— ¿Te encuentras bien?.

—Si… ¿Por qué lo preguntas? —contestó Laia confundida.

—Kayla dijo que no tenías hambre, y ahora resulta que Tom ha dicho que por la noche habéis estado juntos. ¿Qué te ha hecho el capullo de Tom? —preguntó con desesperación Sam.

—Si no tengo hambre es porque no tengo hambre, y lo de que dijo Tom de que pasamos la noche juntos miente. Solo estuvimos hablando y comiendo un helado, fue totalmente inocente —dijo Laia mirando a Tom con mala cara— Solo estuvimos charlando como dos buenos amigos, nada más.

—¿Me lo dices de verdad? —volvió a insistir Sam.

—Que sí, pesado —contestó Laia cansinamente— A veces te pones un poco paranoico.

—Ves, soy inocente —le reprochó Tom— Gracias —se dirigió a Laia.

—¿Y si hubiéramos pasado la noche juntos, que? —supuso Laia.

—Le hubiera cortado la polla a Tom —afirmó irónicamente Samuel.

Después de eso los chicos acabaron de desayunar, al final Laia acabó tomando algo para desayunar ya que al ver a todos comer algo, a ella le entró el hambre también. Después se fueron a vestir cada uno a su respectiva habitación, cuando acabaron se fueron al salón para sentarse en el gran sillón y decidir que es lo que iban hacer ese día. Al final, votaron por quedarse ese día en la piscina de los Kaulitz tomando el sol. Laia y Kayla se fueron a la casa de los padres de Sam, para ir a buscar un bikini que ponerse ya que no contaban con estar en la piscina, mientras que Sam cogía un traje de baño prestado de los gemelos.

Cuando las chicas volvieron de la casa de Sam, se fueron a la habitación donde habían pasado la noche y se pusieron sus bikinis, para luego coger unas toallas para tumbarse en las tumbonas, que había al lado de la piscina para tomar el sol. Cuando llegaron abajo, los chicos ya estaban tomando el sol y habían llevado varias jarras una con agua y otro con zumo de naranja y limón, poniéndolas en una mesita de jardín, para estar hidratos durante el tiempo que estuvieran al sol y no tener que entrar al interior de la casa y mojarla, ya que estarían dentro de la piscina. Kayla y Laia se tumbaron en dos hamacas que estaban juntas, para luego tomar el sol mientras que los chicos estaban en el agua haciendo aguadillas y jugando.

Laia y Kayla estaban intentando broncear su cuerpo pálido, cuando Laia sintió como una gotitas de agua fría cayeron sobre su pierna, ya caliente por el sol. No le dio tiempo a reaccionar, pero a los pocos segundos Sam y Tom la llevaban agarrada para tirarla al agua, mientras que ella pataleaba y gritaba para evitar que la tiraran al agua en la piscina.

—¡¡Desgraciados!! —dijo Laia cuando sintió como el agua fría cubría su cuerpo.

—Eso ha sido muy bueno—se rió Kayla de la cara que había puesto Laia al sentir el contacto del agua sobre su piel.

A Kayla no le dio tiempo a seguir riendo, porque ella fue la próxima en sentir como el agua inundaba su cuerpo, ya que Tom y Sam habían ido a por ella tirándola al agua. Ahora era Laia en el agua quien se reía de Kayla como venganza de lo que había hecho ella antes. Después ambas chicas nadaron hasta la escalerilla de la piscina, para salir al exterior. Pero antes de que salieran de la piscina, los chicos se habían vuelto a tirar a esta y ahora estaba agarrando por los tobillos a las chicas para evitar que salieran de la piscina.

—Soltarnos —dijo Laia haciendo un poco de fuerza para soltarse del agarre que en ese momento le estaba haciendo Sam.

—Nos aburrimos —dijo Tom a las chicas— Venga estar un ratillo más con nosotros en el agua, así será más divertido.

Acto seguido volvieron a sumergir los cuerpos de las chicas dentro del agua, comenzando un juego de aguadillas y peleas en el agua. Durante bastante rato las chicas estuvieron nadando detrás de los chicos, para vengarse por lo que les habían hecho, pero estos eran más rápidos y conseguían zafarse en todo momento. Luego Tom y Sam cogieron a los chicos y las subieron encima de sus hombros, para hacer una pelea simulada de fuerza, para ver quien era el mejor que resistía la pelea sin caerse al agua. Mientras tanto Bill desde la tumbona observaba a los chicos pelearse, pero fijándose más en Kayla.

A media tarde llegaron Andreas, Gustav y Georg que también se unieron a tomar el sol y a zambullirse en el agua de la piscina. Tom había salido ya de la piscina, porque ya estaba cansado de estar todo el rato a remojo, así que se tumbó un poco al sol. A los pocos minutos el móvil de Tom comenzó a sonar así que Tom se levantó a buscarlo ya que estaba encima de una mesa, cercana a las tumbonas.

Inicio llamada telefónica

—Hallo Susan —saludó Tom a la chica— ¿Qué tal todo?.

—Muy bien —respondió la joven— ¿Tienes algo previsto para hacer esta noche?.

—No… en principio estar con mi hermano y con los chicos —contestó Tom.

—Podíais venir a una fiesta que hay en el pub donde solemos ir siempre —informó Susie a Tom.

—Bueno le puedo preguntar a los chicos si quieren ir —contestó Tom.

—Vale —aprobó Susie.

—Pues si vamos nos vemos allí —concretó Tom.

—Está bien. Hasta la noche —se despidió Susie.

—Hasta la noche —respondió Tom para luego colgar el móvil.

Fin llamada telefónica

Tom dejó el móvil encima de la mesa, para luego volverse a tumbar en la tumbona. A los pocos minutos, Bill salió de la piscina, sentándose en la de su hermano, mientras que los demás jugaban con un balón hinchable en la piscina. Bill aprovechó para hablar con Tom.

—¿Quién te llamó? —preguntó Bill intrigado.

—Susie —contestó sin más Tom.

—¿Vas a quedar con ella por la noche? —volvió a preguntar Bill.

—Puede… —susurró Tom sin dar detalles— Nos ha invitado a ir a una fiesta que da el pub donde vamos siempre.

—No sé… no me apetece ir. Total siempre acabo solo, ya que te desapareces con ella para tener tu particular fiesta con ella —le recriminó Bill.

—Pero esta vez será diferente, le diré a los chicos que vengan así no te sentirás solo —añadió Tom— Nos vendría bien salir y aprovechar, ya que dentro de unos meses empezaremos con la grabación de nuestro nuevo disco.

Poco tiempo después las chicas y Sam decidieron salir de la piscina ya que su piel empezaba a arrugarse como una pasa. Los tres se acercaron donde estaban Bill y Tom sentados en sus hamacas conversando de algo, cuando notaron la presencia de los tres dejaron de hablar y los miraron. Laia se tomo la confianza de sentarse junto a Bill en su hamaca, mientras que Sam lo hizo junto a Tom, Kayla observó y vio que no tenía sitio y no le apetecía arrastrar otra junto a ellos.

—¿Te hacemos un hueco? —preguntó Laia.

—No, me siento aquí en el suelo así os tengo vigilados a todos —flexionó sus rodillas y se dejó caer hasta el suelo cruzando sus piernas.

—No sé quien debe vigilar a quien —murmuró Sam pero ella hizo oídos sordos mostrándole indiferencia, eso es lo mejor que podía hacer para molestarle y sacarle de quicio, nunca dejaría de lado su orgullo.

—¿Qué queréis tomar? ¿Zumo o agua?—preguntó Bill dándole a cada uno un vaso vacío.

—Creo que ellas han bebido ya demasiada agua —rió Tom mirándola primero a Kayla y luego a Laia, con la cual no pudo evitar remojarse los labios con la lengua, algo más que sediento.

Mientras ella decía lo que quería beber y Bill le servía amablemente Tom con una mirada disimulada escaneaba más a fondo el cuerpo de Laia, aunque ya su vista se haya degustado con su cuerpo, pero ahora quería memorizarlo mucho mejor fuera del agua, que se podía apreciar más claramente. En la mente de Tom se dibujo una escena en esa piscina de él mismo deshaciendo los lazos del bikini de Laia tanto el de los pechos como los otros dos que ataban la tela a cada lado de su cadera, mostrándole una imagen completamente de una diosa.

—¿Quieres dejar de mirar a mi prima? —le susurró amenazante Sam— A la próxima te castro —Tom volvió a la realidad.

—Joder lo siento… ya sabes… —se disculpó Tom.

—Sí, si, donde hay tetas están los ojos de Tom —recitó de memoria las palabras que solía decir a menudo Tom cuando veía pasar una chica bonita por su lado sin disimulo alguno y sus amigos tenían que llamarle la atención— Bueno, ¿Y de que estabais hablando?.

—Pues que Susan nos han dicho si vamos a ir a una fiesta en el pub donde paramos siempre —explicó Tom— ¿Os apetece venir?.

—Por mi vale… —aceptó Sam.

—Ahora tengo que preguntarles a Andreas, Gustav y Georg —dijo Tom— Chicas, ¿Queréis venir a la fiesta?.

—No sé… —susurró Laia, mientras que miraba a su primo ya que dependían de su aprobación para poder ir a la fiesta.

—Las tendremos bien vigiladas, no te preocupes Sam —dijo Bill intentando convencer a Sam— Seremos seis ojos puestas en ellas…

—Está bien… Pero como hagáis algo a la mínima os regreso a casa —advirtió Sam a su prima y a la amiga de esta.

Los chicos siguieron hablando mientras que acaban de tomar sus bebidas, cuando Georg, Andreas y Gustav los llamaron para que volvieran a la piscina para jugar una partida al vóley en el agua. Sam y Tom fueron los primeros en meterse en la piscina, solo quedaban afuera Bill, Laia y Kayla.

—Vamos al agua —tiró Laia de su amiga, para que la siguiera a la piscina.

—No me apetece estar más en la piscina, Laia —dijo Kayla a su amiga— Pero si quieres vete tú, es que parezco una uva pasa.

—Venga Bill ven conmigo —insistió esta vez Laia a Bill.

—Me parece que no vas a tener suerte, hoy —se rió Bill— Comparto la misma opinión que Kayla.

—Está bien… —resopló Laia para luego irse a la piscina y tirarse de cabeza.

Kayla y Bill se quedaron sentados en sus sitios, una en el suelo y el otro en la hamaca que había compartido con Laia. Estaban contemplando en silencio como jugaban y se peleaban y como se reían, ya que se lo estaban pasando muy bien.

Mientras Kayla seguía observando como sus amigos se divertían, Bill la miraba a ella, observando cada rasgo de su cara, que para sus ojos se hacían perfectos, su piel ligeramente bronceara y ese tono de bikini rojo la hacía resaltar mas. ¿Hace cuanto tiempo que Bill no miraba a una chica de la forma que estaba mirando a Kayla? No lo recordaba tal vez desde los 15 años. Observó todo su cuerpo detenidamente, no tenía muchos pechos, al contrario, su figura era delgada dándole una sensación de protección. Observándola sus ojos dieron con algo que le llamo la atención, en la baja espalda en el lado izquierdo vio unas manchas negras, se fijo mas y pudo darse cuenta que en esa zona yacía un tatuaje con las palabras escritas; I carry it in your heart. Bill al leer esa frase pensó en que se lo habría ello por su pareja, pero ella no tenia o eso hizo creer cuando estuvo con aquel chico de la discoteca. Bill estaba tan sumido en sus pensamientos y observación que no se dio cuenta que ahora el observado era él, Kayla le estaba mirando con una sonrisa en los labios.

—¿Te gusta? —preguntó Kayla.

—¿Qué? Yo… lo siento —se disculpó— Solo es que me ha llamado la atención —dijo para intentar remediar la poca discreción que había tenido.

—Sí, me imagino, veo que tu eres muy fan de los tatuajes —dijo sabiendo en cada sitio exacto en donde poseía uno, aunque Bill pensó que solamente lo dijo por los que tenia ahora mismo a la vista.

—¿Cuál es el significado de tu tatuaje? ¿Por qué te lo has hecho? —preguntó Bill— Porque mis tatuajes por ejemplo, tienen un significado especial.

Continúa…

Gracias por la visita.

por Heiligtkt483

Escritora del Fandom

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