It’s just a dream 19

Fic hetero de Heiligtkt483

Capítulo 19

Los dos hombres se acercaron a los chicos agarrándolos por los brazos para sacarlos del avión, mientras que las chicas se levantaban de sus asientos, y se dirigían hacia la salida para salir del avión junto con Sam, Bill, Tom y los guardias de seguridad que los habían venido a buscar. Bajaron del avión y caminaron hacia el interior del aeropuerto, una vez dentro varios pasajeros de otros vuelos que estaban esperando se les quedando mirando, incluso algunos habían sacado alguna foto con su móvil al reconocer a los gemelos. Muy raras veces se les miraba con chicas y esta era una de esas veces.

Las chicas se dirigieron a pedir sus maletas, y cuando las cogieron se fueron con los chicos del aeropuerto montando en el coche de Tom. Condujo hasta la casa de Sam, ya que ese día pasarían la tarde en la casa de su amigo. Cuando llegaron a donde vivía Sam, Tom aparcó el coche enfrente de la casa para luego bajarse todos. Bill se dirigió a sacar las maletas de las chicas del maletero, después Sam cogió la maleta de Laia para luego ir a abrir la puerta entrando en el interior de la casa.

—¡Dios mío! —exclamó Rose al ver a Laia y a Kayla entrando con los chicos en la casa— ¡Qué alegría de que nos hayáis ido!.

—Ha decidido darle una oportunidad a Tom y a Bill —explicó Sam a la mujer— Espero que ahora no la caguéis.

—¿Quién nosotros? —preguntó Tom haciéndose el loco.

—Sí, no te hagas el loco. Como vuelvas a hacer llorar a mi prima te castro —dijo en modo de broma Sam.

—Vamos primito, no seas así —interfirió Laia por los chicos— Yo me sé defender…

Los chicos pasaron al salón, para sentarse en los grandes sillones mientras que conversaban y miraban la televisión. Rose se dirigió a la cocina para preparar una merienda rica a los chicos. Estuvieron durante bastante rato hablando de cosas, y sobretodo hablando sobre el tema de que Laia y Kayla eran fans. Los chicos les hicieron prometer a Laia y a Kayla que no dirían nada de la vida privada de ellos. Las chicas le dijeron que ellas nunca habían pensado en hablar sobre su vida privada. Mientras que tomaban lo que les había traído Rose para merendar decidieron encender la televisión, en ese momento estaban echando un programa del corazón, cuando empezó a sonar una canción que todos los presentes en esa sala conocían al dedillo. Prestaron más atención y la presentadora empezó a hablar de algo que no era bueno para nada.

Una vez más los gemelos Kaulitz, voz y guitarrista de la banda alemana Tokio Hotel, dan mucho de que hablar. Esta vez han sido vistos en un avión acompañados de otro chico que nunca habíamos visto, estaban hablando con algún pasajero al parecer.”

En ese momento pasaron unas fotos en las que se veían a los chicos hablando con alguien a quien no se podía apreciar por la gente que estaba sentada en los asientos de delante de ellas, un alivió.

Las fotos están dando la vuelta al mundo en tiempo record, al poco rato de aparecer esas fotos por las redes sociales, aparecieron otras de ellos caminando por el aeropuerto, esta vez con dos personas más, resulta ser las mismas chicas que salieron una noche con ellos.”

El mundo es pequeño y estas chicas empiezan a carecer de privacidad, se ha filtrado información de ellas junto con rumores que las enlazan a ser pareja de estos, Tom y Bill. Las jóvenes chicas tienen 18 años, estudian y residen en España, sus nombres son Laia Alonso y Kayla Martínez. Junto con esta información filtrada se ha podido saber que estas jóvenes chicas son fans del grupo que lidera el joven Kaulitz de 21 años. Ahora pasaron unas fotos de las entradas principales de sus facebook donde se podía ver alguna de las fotos que tenían publicadas de Tokio Hotel, y otras en las que aparecían ellas.

—Estamos en un lio muy grande… —murmuró Sam.

—Sí… —susurró Laia mientras se cubrían con sus manos la cara— ¡Dios mío! Esto va de mal en peor. Cuando lleguemos a España nos crucifican. Ya no podremos salir por ahí, nos han fichado.

—Ni que lo digas —corroboró Kayla— Ahora ya no vamos a tener nunca más privacidad. ¿Cómo vamos a arreglar esto?.

—Tendremos que dar una rueda de prensa para aclarar todo esto —soltó de repente Tom— Se están pasando un huevo. Han investigado sobre vuestra vida y sois menores de edad, eso es denunciable.

—Bueno creo que eso se puede arreglar, ¿no crees Kayla? —dijo Sam de repente pasando su brazo por encima de los hombros de la chica — Podemos decir que Kayla es mi novia, total ya nos hemos liado.

—Bueno sí… pero dejemos este asunto para otro momento —dijo Kayla un poco incomoda ya que Bill estaba delante, y había quedado como una chica fácil.

—La pequeña Kayla no pierde su tiempo —susurró Tom irónicamente.

—¿Estás celoso? —preguntó Kayla a Tom, ya que se estaba comportando un poco extraño.

—Para nada. Solo que me da pena que mi mejor amigo este con una chica que a simple vista se lía con todo el mundo —contestó Tom mirando fijamente a Kayla.

—NO EMPECEMOS YA —gritó Laia para hacerse oír— Ahora lo que importa es buscarnos una buena cuartada, podemos decir que Kayla y mi primo Sam están saliendo juntos y así por su parte no habría problema.

—¿Y tú, Laia? ¿Qué dirás de ti? —preguntó Sam a su prima.

—Pues la verdad… que no hay nada entre yo y los chicos que solo somos simples amigos —susurró un poco avergonzada.

—Perfecto, por lo que veo la única que tiene un poco de cordura aquí es Laia —se levantó del sillón Tom, posando sus manos sobre los hombros de Laia— Mañana llamaremos a David para preparar todo para aclarar todo esto, si es que no nos llama él ahora mismo.

Se volvieron a sentar en el sillón, se produje un silencio ensordecedor, se habían metido en un lio de narices, y lo peor de todo es que la privacidad de las chicas estaba en juego. Al poco rato, la melodía del móvil de Laia comenzó a sonar en todo el salón, Laia se levantó a coger su móvil pero no puso muy buena cara al comprobar quien era quien hacía esa llamada.

—¿Qué pasa? —preguntó Sam a su prima al ver la cara que puso.

—Mi padre… —susurró Laia— La que se va a liar.

Laia se apartó un poco de los chicos para coger el móvil, y así hablar un poco tranquilamente con su padre, aunque se imaginaba claramente lo que iba a ocurrir. Su padre seguramente había visto las fotos en internet, o en la televisión como millones de personas de todo el mundo. Laia con un nudo en la garganta, descolgó el teléfono.

Inicio conversación telefónica

—Hola papi… —saludó Laia con voz niña de buena.

—¿Se puede saber qué coño son esas fotos que han salido hoy por todos los medios? —preguntó el padre de Laia muy cabreado.

—Tranqui Papi… —contestó serenamente Laia a su padre.

—Ni tranqui ni hostias —cortó a Laia su padre— ¿Se puede saber que hacías con esos chicos?.

—Papá era el primo Sam y unos amigos de él —contestó Laia a su padre.

—¿Y porque diablos dicen que os han visto saliendo de una discoteca juntos y que estáis saliendo juntos? —volvió a preguntar a Laia.

—Eso es todo mentira de la prensa, créeme papá —volvió a decir Laia con un poco de desesperación.

—No sé que pensar Laia —dijo un poco disgustado su padre.

—Porfa créeme —volvió a insistir Laia.

—Hola… —dijo Tom al padre de Laia cuando este le quitó el móvil de la manos— Su hija está en perfectas manos, sabemos cuidar muy bien de ella.

—No te permito que le pongas una mano encima —increpó el padre de Laia a Tom.

—Lo siento señor, ya la he tocado varias veces —dijo Tom traviesamente mientras miraba a Laia de arriba abajo— Pero no estoy interesado en una niña como su hija, yo las prefiero más maduras.

—¡TOOM! —susurró Laia quitándole de las manos el móvil— Papi no le hagas caso, él no ha hecho nada de lo que ha dicho.

—Además las hemos conocido por Sam que es gran amigo nuestro, y como somos famosos siempre anda inventando chismes de nosotros —volvió a quitarle el móvil Tom a Laia.

—Subnormal dame mi móvil —se quejó Laia otra vez cogiéndoselo de las manos para escuchar de nuevo a su padre.

—No te quiero ver cerca de él, no me inspira confianza —volvió a decir el padre de Laia a su hija— Ponme con tu primo, quiero hablar seriamente con él.

—Está bien… —susurró apenada Laia— Sam… mi padre quiere hablar contigo.

—Ok —dijo Sam acercándose a su prima para luego coger el móvil y comenzar a hablar con su tío— Está bien… Hasta luego. Sí, cuidaré de ella —se despidió Sam de su tío para luego colgar el móvil.

Fin conversación telefónica

Sam le devolvió a su prima su móvil que lo guardo en el bolsillo de su pantalón, y después miro a Tom con cara de cabreo, no pudiendo reprimir todo lo que pensaba de él, ya que cuando volviera a España su padre se la liaría parda, por lo que había dicho Tom cuando habló con él.

—Tom eres un subnormal —dijo Laia enfurecida— Ahora mi padre no me dejará respirar cuando llegué a España, ni siquiera me dejará tener novio. Muchas gracias…

—Yo también te quiero —dijo Tom mirando a Laia irónicamente— Me pone mucho cuando te cabreas.

—Imbécil —dijo Laia toda enfadada— Vamos Kayla me acompañas arriba para ver nuestras cuentas de facebook, que a estas horas deben de estar hablando maravillas de nosotras.

—Sí, nos estarán llamando de todo menos guapas —dijo Kayla.

Laia y Kayla se fueron a la habitación de Sam, que era donde estaba el ordenador, mientras que dejaron a los demás en el salón hablando y discutiendo sobre lo que iba hacer ya que ahora Sam estaba involucrado. Laia y Kayla se pusieron cómodas cogiendo unas sillas, para luego encender el ordenador y acceder a internet para luego entrar en su facebook. Primero fue Laia quien entró en su cuenta, Helena ya había hecho de las suyas comentando en las fotos en las que aparecían en el aeropuerto con los chicos, y esta hablaba mal de las chicas hasta el punto que se formó una discusión entre varias personas que eran amigas en común. Las típicas frases de siempre “Son unas aprovechadas”, “No tienen ni un pelo de tontas” se sucedieron junto a otras. Después de revisar sus perfiles apagaron el ordenador y se volvieron al salón junto a los chicos que en ese momento estaban hablando por teléfono para encargar unas pizzas.

—Chicas, ¿De qué os gusta las pizzas? —preguntó Bill.

—Nos da igual, mientras que no tenga espárragos —dijo Laia— Que no nos gustan.

—Ok —dijo Bill— Bien, queremos cuatro pizzas. Una con extra de peperoni, otra con jamón york y queso, otra a la barbacoa y otra hawaina.

Después de decir la orden de las pizzas, Bill se despidió y colgó el teléfono. Tardarían más de treinta minutos más o menos en traer las pizzas, ya que tenían que hacerlas y después traerlas, y hacerlas llevaba más o menos veinte minutos. Mientras tanto los chicos se pusieron a ver la televisión, las chicas se sentaron con ellos en el sofá para mirar también la televisión.

—¿Qué decía vuestro facebook? —preguntó Tom curioso e interesándose por las chicas.

—No cosas muy buenas. Nos han puesto verdes —contestó Kayla— Tenemos una amiga que nos ha declarado la guerra.

—Vaya… —dijo Bill con preocupación.

—Tenemos que hablar mañana con David para que arregle todo —dijo Tom.

A la media hora, llamaron al timbre seguramente era el repartidor que venía a traer las pizzas. Bill se levantó del sillón para ir a abrir la puerta y pagar las pizzas. Cuando pagó las pizzas Bill se pasó al interior de nuevo al salón, quejándose de lo mucho que quemaban para ponerlas encima de la mesa que había enfrente del televisor y del sillón. Los demás comenzaron a hacer sitio para poner las pizzas y comenzaron a abrir las cajas para empezar a comerlas, echaban un olor apetitoso.

—¡Qué bien huele! —exclamó Laia— Ya tengo ganas de hincar el diente.

—Voy a la cocina a coger unas servilletas de papel —se ofreció Kayla levantándose del sillón.

—Espera que te acompañó a coger unos vasos —dijo Sam a Kayla levantándose también del sofá— ¿Qué queréis beber?.

—Yo una cerveza —contestó Tom.

—Yo otra —dijo el hermano gemelo de Tom.

—Yo quiero una coca cola —contestó Laia a su primo.

Kayla y Sam se dirigieron a la cocina para coger las bebidas, los vasos y las servilletas. Mientras tanto Laia se quedaba con Bill y Tom en el salón, en silencio sin saber que hablar.

—Sabes que extraño probar tus labios —abrazó por la cintura Sam a Kayla.

—Veo que te has vuelto adicto a mí —se giró Kayla para ver a Sam fijamente a los ojos.

—Sí —susurró Sam mientras que juntaba sus labios con los de Kayla y se empezaban a besar con desesperación.

Durante varios minutos, Kayla y Sam se estuvieron besando olvidándose del motivo por el que habían ido a la cocina. Minutos después, las voces de Bill y Tom les hicieron separarse ya que había pasado unos diez minutos desde que habían abandonado el salón, y las pizzas se estaban empezando a enfriar. A los pocos segundos ambos salieron de la cocina, con las servilletas, vasos y bebidas.

—¿Qué estabais teniendo vuestra fiesta privada? —dijo Tom con ironía.

—¿Estás celoso? —volvió a preguntar lo mismo Kayla a Tom, ya que cuando Sam dijo que Kayla y él se habían liado le pareció ver que a Tom le sentó mal.

—Para nada —contestó Tom— Solo que eres un poco regalada.

—Cuidado con lo que estás diciendo Tom, yo no soy ninguna puta —se defendió Kayla— Tú no eres mejor que yo.

—Solo me conoces de lo que dicen de mí —se defendió Tom.

—Tú mismo te atribuyes ese papel de Casanova —atacó de nuevo— Así que no me trates como una cualquiera mientras tú te las das de machito.

—Vale parar ya… —medió Laia en la pelea— Las pizzas se van a enfriar y tengo un hambre de mil demonios, si queréis después de cenar continuáis con vuestra discusión.

Dicho esto todos se sentaron en el sillón, que había enfrente de la televisión, y cogieron cada uno, una porción de pizza y empezaron a comerlas aunque la pizza ya no estaba tan calientes como cuando las trajeron, porque habían pasado más de diez minutos desde que las trajeron. Durante toda la cena, no hablaron mucho se notaba la tensión en el ambiente, sobretodo en el trio Sam—Kayla—Tom, Laia estuvo meditando en silencio la reacción que había tenido con Kayla, eso significaba que Tom estaba empezando a interesarse en Kayla cosa que a Laia no le hacía mucha gracia, ya que nunca tendría la oportunidad de estar con Tom si Kayla estaba en el medio. Kayla era muchísimo más guapa que ella y siempre tenía éxito con los chicos, Laia se sentía mediocre al lado de ella.

—¿Qué te pasa Laia? —preguntó Kayla a su amiga al darse cuenta que estaba demasiada pensativa.

—Nada… Solo que esto me preocupa —susurró Laia quitándole importancia al asunto.

—Ya verás que todo se arregla, florcilla de primavera —abrazó Kayla a su amiga.

—No me llames así, sabes que no me gusta —replicó Laia a su amiga.

—Pero si eres una flor en pleno florecimiento —volvió a decir Kayla.

—Como sigas así te la cargas —dijo Laia con enfado, mientras los chicos la miraban expectantes— Ya se me ha quitado el hambre, me voy a mi habitación. Disfrutar de la noche.

Continúa…

Gracias por la visita.

por Heiligtkt483

Escritora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!