It’s just a dream 23

Fic hetero de Heiligtkt483

Capítulo 23

Una vez que se decidieron por esos zapatos, se los quitaron y se pusieron los que llevaban ellas puestos, y le dieron a la dependienta los zapatos para ir a pagarlos. En menos de dos horas, ambas chicas salían con dos bolsas cada una en sus manos, para dirigirse de nuevo a casa, ya que tendrían que ir a descansar porque por la tarde, a partir de la de las cinco Natalie vendría a maquillarlas y a peinarlas, ya que los gemelos se lo habían pedido particularmente a ella, para que Laia y Kayla no tuvieran que desplazarse a una peluquería. Cuando llegaron a la casa de los tíos de Laia, las chicas subieron a su habitación, y sobre cada cama estiraron cuidadosamente cada vestido, para que este no se arrugara ni se estropeará. Después bajaron a comer, ya que Rose había puesto ya la mesa, y estaban esperando por ellas para comer, cuando acabaron de comer las chicas se pusieron a ver la televisión sentadas en el sillón mientras que descansaban, hasta que llegará Natalie.

Eran las cinco en punto, y el timbre sonó repetidamente. Laia se levantó a abrir la puerta encontrándose con Natalie, que venía con todos sus artilugios metidos en una gran maleta, dispuesta a dejar a las chicas realmente hermosas. Laia hizo pasar a Natalie, después de saludarla, y se dirigieron hacia la habitación de las chicas, para que tuvieran un poco más de intimidad. Nada más entrar en la habitación de las chicas, Natalie puso sus cosas sobre una mesa que había en un extremo de la habitación, que también tenía unas sillas alrededor. La primera en peinarse y maquillarse fue Kayla, Natalie decidió reavivarle un poco los rizos que tenía en su pelo, con una plancha de peluquería, después echó un poco de laca, para fijar el peinado y proceder a maquillarla. Para esta ocasión eligió un lápiz de labios, color rojo pasión, ya que los zapatos de Kayla eran de ese mismo color, y así iría bien combinada, y sobre los ojos aplicó una sombra de ojos en tonos oscuros. Para Laia, Natalie decidió hacerle un recogido pero dejando algunos mechones rizos libres cayendo sobre su rostro, de maquillaje eligió un gloss para los labios y para el resto un maquilla en tonos neutros, haciendo que a Laia se le resaltará su cara angelical, pero a la vez haciéndola atractiva a la vista.

Una vez que Natalie acabó de maquillarlas y peinarlas se despidió de ellas y se fue de la casa, siendo acompañada hasta la puerta por las chicas. Las horas fueron pasando y las chicas después de haberse vestido y ser peinadas por Natalie se fueron con Sam a la casa de los Kaulitz, ya que David Jost iría a buscarlos en la camioneta que utilizaban para ir a eventos importantes y así ir todos juntos al evento. Laia estaba muy nerviosa, no sabía si el plan iba funcionar sobre todo porque no le gustaba Andreas, pero había aceptado a estar con él solo esa noche, para así evitar que siguieran hablando de ellas y de los gemelos. Cuando todos los chicos estuvieron en la casa de los Kaulitz, decidieron irse ya. Uno de los guardaespaldas de la banda conducía el coche, mientras que todos iban hablando de cosas con David, cuando llegaron a la entrada donde se hacía el evento, ya había una larga cola de gente esperando a entrar en el lugar. Miles de curiosos se habían agrupado para ver a sus ídolos o por simple curiosidad ver algún famoso en persona.

El coche aparcó cerca de donde empezaba la alfombra roja, los chicos fueron los primeros en salir del coche, ya que tenían que firmar autógrafos, dar alguna que otra pequeña entrevista y posar para algunas fotos de la prensa internacional, mientras tanto Sam, Andreas, Kayla y Laia salieron del coche pasando un poco desapercibidos en esa escena, pero aún así empezaron a actuar como habían acordado días antes. Andreas cogió de la mano a Laia y comenzaron a caminar juntos, mientras que Sam hizo lo mismo con Kayla e iban hablando entre ellos, mientras que esperaban a que los chicos acabasen y se fueran todos juntos al interior del recinto. Una vez fuera del objetivo de las cámaras dejaron de lado esa postura seria y volvieron a ser ellos mismo felicitándose los unos a los otros por lo bien que habían contestado y posado entre abrazos.

—Lo mejor de todo es que cuando nos han preguntado que quien eran nuestros acompañantes ya hemos cerrado algunas bocas —sonrió satisfecho Tom.

—Sí, pero aquí quien actúa mejor que nadie soy yo —se piropeó Sam, mientras todos iban por un pasillo negro que guiaba hacia lo que sería su backstage para cambiarse de ropa.

—Sabes que no —rió Georg— El trabajo sucio lo ha hecho Kayla dándote ese pico.

—Perdona pero estos son unos exhibicionistas, quien ha fingido mejor somos nosotros —dijo Andreas señalándose a él y a Laia.

—Eso, yo no sé mentir he hecho mi mayor esfuerzo y tengo que decir que voy para actriz de Hollywood. Esas miradas no las hace ni Jessica Alba o Megan Fox —le siguió el rollo Laia.

—Como Jessica Alba no hay nadie no te compares —defendió Tom a su diosa.

—Jessica Alba es intocable para este tío, aun no se ha enterado que está conmigo, pero que le vamos a hacer, dejemos que viva en la ignorancia —se encogió de hombros dramáticamente Georg.

—Más te gustaría a ti —se rió Bill.

Finalmente guiados por un organizador llegaron al que sería su sala personal indicado con el nombre del grupo.

—Haber que comida os han puesto esta vez —dijo Andreas lamiéndose ya los labios.

—He pedido expresamente que pongan cosas picantes para que tú no puedas ni probar la comida —dijo Gustav seriamente.

—¡Trocitos de piña! Ñam, Ñam —casi corrió a por ellos. No tardo ni un segundo en llevarse uno a la boca y degustarlo con placer.

—¿Esto es siempre así? —preguntaron a la vez Laia y Kayla al unísono, lo que provocó que se miraran y rieran.

—Nos pasa eso a menudo —comentó Bill refiriéndose a decir algo a la vez junto con su hermano Tom. Las chicas chocaron las manos.

—Eso pasa porque nos conocemos desde que llevábamos pañales, sabemos lo que vamos a decir antes de tiempo —explicó Laia.

—Jejejeje —se rió Bill ante lo que dijo Laia— Entonces es normal, si os conocéis desde que lleváis pañales casi sois como hermanas.

—Ya… —sonrió Laia a Bill— ¡Como mola todo!.

—¿Sabéis que artistas van a tocar hoy a parte de vosotros? —preguntó Kayla— Es que quiero sacarme unas fotos con ellos.

—Pues mira si quieres saberlo te damos permiso para que vayas por el pasillo a descubrirlo por ti misma —le sugirió Tom.

—¿Me acompañas Laia? —preguntó Kayla a su amiga.

—Claro —respondió Laia.

Las chicas salieron de allí y no dudaron en pasearse por los pasillos mirando los cartelitos de las puertas viendo nombres de un montón de cantantes y actores muy conocidos para ellas, o más para Kayla que tenía más cultura musical y cinematográfica que Laia, que solo estaba metida en Tokio Hotel, y un poco en Lady Gaga y poco más. Las chicas no pudieron resistir las ganas de fotografiar algunas de los papeles que indicaban a quien pertenecía el camerino.

—Laia ese es Johnny Knoxville —Kayla golpeó el brazo de su amiga quedándose parada en medio del pasillo viendo como Johnny hablaba bromeando con otra persona.

—¿Quién? —preguntó Laia sin saber de quien le hablaba.

—¡El de Jackass! Vamos, vamos quiero una foto suya, no me quiero imaginar la cara de Dani cuando se entere, ¡Es súper fan! —Kayla arrastró a Laia hasta estar al lado del cabecilla de las bromas de Jackass.

Kayla amablemente cuando dejo de hablar con aquel hombre le pidió si se podía hacer una foto con ella, y el accedió encantado. Laia esta vez se encargó de hacer de fotógrafa ya que no le gustaban las bromas que se dedicaban a grabar. Johnny en la foto salió haciendo una cara graciosa a lo que Kayla salía mirándole con cara de ¿Que estás haciendo? pero fingida claro. Con una sonrisa y un hasta luego se despidieron.

—No me lo creo, buff, amo a ese tío es la hostia —decía eufórica Kayla.

—Mira allí, es Beyoncé —señaló disimuladamente hacia otra dirección— Fueron y se fotografiaron con ella juntas. Era una muy buena cantante, que se merecía la fama que tenía.

Siguieron paseándose por los pasillos viendo a muchas estrellas del momento, no podían creer que esto les estuviera pasando a ellas, era como un sueño, un sueño hecho realidad. Se fotografiaron con gran variedad de famosos desde los hijos de Will Smith, hasta la mismísima Lady Gaga que habían pillado de casualidad saliendo de su camerino, y ella muy amablemente accedió a hacerse una foto con dos de sus pequeños hijas monster. Definitivamente la suerte que estaban teniendo era algo de lo más extraño, más de una vez incluso se pellizcaron para ver si todo era un dulce sueño del que pronto despertarían, pero estaban en la vida real, y eso les hacía aún ponerse más nerviosas. Casi después de una hora vagando por los pasillos con sus pases de invitadas al cuello, con los cuales nadie les decía nada, decidieron volver al camerino de Tokio Hotel. Al entrar sin llamar a la puerta, cosa que no debieron hacer, se llevaron una gran sorpresa.

—¡Eh!—gritó Gustav.

—¡Ay lo siento!—gritó nerviosa Laia dándose la vuelta rápidamente— No hemos visto nada. ¡Kayla!—le dio la vuelta, ya que ella si seguía mirando.

—Yo sí que lo he visto. ¡Y qué vistas mi madre!—decía riendo ahora de espaldas a ellos, que se encontraban cambiándose de ropa para ir a actuar, cuando les tocara. Kayla vio a Georg poniéndose los pantalones, pero dándole una muy buena perspectiva de su culo, Gustav estaba sin camiseta, pero con los pantalones puestos, a Tom justo quitándose la camiseta mostrando su pecho bien trabajado, y a Bill, que decir de Bill lo vio casi en todo su esplendor, si no fuera por esos malditos bóxers de Hugo Boss.

—¡Qué vergüenza! —escuchó decir a Bill, que apresuro a vestirse, acomplejado de su cuerpo.

—No hemos visto nada que no hayamos visto en la piscina. Además, así a una se le alegra la vista para toda la semana —dijo sin ningún tipo de vergüenza Kayla, mientras que Laia se sonrojaba por las palabras de la loca de su amiga, solo el hecho de haberlos visto así como nadie más lo ha hecho, se quería morir.

Después de unos minutos los chicos les dijeron que ya se podían dar la vuelta una vez vestidos de pies a cabeza.

—¿Vais a actuar así? —preguntó Laia, mientras que Tom asentía.

—¿No vamos bien? Podéis darnos vuestra opinión como fans, ya que vosotras sois las que opináis —les dijo Bill preocupado por nada.

—¿Lo dices tú o lo digo yo? —preguntó Laia— Creo que tú te expresaras mucho mejor —aclaró con obviedad preparándose para sonrojarse por las próximas palabra que diría su amiga.

—Estáis… muy bien —dijo simplemente a lo que Laia la miro de golpe alzando una ceja.

—Me esperaba un estáis para follaros sin parar —dijo Tom.

—Lo he pensado eh, no te creas —habló con indiferencia— Pero hoy estoy un poco modosita —sonrió con cara de angelita, cosa que no era, o al menos pocas veces.

—Creo que ya podemos ir para ocupar nuestros sitios ¿no? —cambió de tema Gustav.

—Pues vámonos —dijo Sam con iniciativa levantándose de donde estaba acercándose a Kayla y cogiéndola de donde la espalda pierde su nombre para hacerla caminar.

Las parejas de Andreas, Laia, Sam y Kayla fueron las primeras en salir con un margen de diferencia del resto, ya que tenían que aparecer como las estrellas y llamar más la atención. Al llegar al final de los pasillos donde habían varios famosos esperando indicaciones, una mujer algo bajita y regordeta con un moño perfectamente peinado les indico que les siguiera que les mostraría su sitio en la gran sala de actos de este espectáculo benéfico donde se habían reunido cientos de personas conocidas por una buena causa. La mujer los guio hasta unos sofás en forma de una gran «C» de color gris con en el centro una mesa con una botella de cava en hielo, y unas velas que iluminaban la mesa.

—Esto es como las que vemos en la tele pero mil veces mejor —comentó Laia tomando asiento justo en el centro de la «C».

—Presiento que nos vamos a reír bastante, este tipo de actos benéficos hacen alguna payasada los de MTV, alguna broma en los camerinos o en el mismo escenario — dijo esta vez Kayla.

—A veces asustáis —dijo Andreas— Habláis como unas viciadas obsesivas de los famosos, algún tipo de groupie loca que no se pierde ni un solo movimiento de cualquier celebridad —dijo muy serio, pero los demás rieron.

—Yo soy exactamente todo eso que has dicho —no le importó admitir Kayla a lo que Laia asintió frenéticamente.

—Madre mía, cuando Kayla se lo propone saca información hasta debajo de las piedras, solo con decirte que se hizo amiga por twitter de una ex de Tom. Así que imagínate —ahora la que asentía era su amiga.

—Es algo así como un hobbie, me interesa el periodismo, moda, famosos, y todo ese mundillo de paparazzis —se encogió de hombros— Soy buena investigando cuando me interesa —escuchaban atentamente.

—Creo que tenemos que empezar a buscar casas nuevas para cambiarnos —comentó Bill riendo.

—En realidad no, buscaría a otros a los que molestar, me caéis bien. Aunque podéis utilizarme como relaciones públicas, organizadora de eventos —decía en broma.

—¡Qué vergüenza…! —susurró Laia riendo.

—Cállate capullito aún sin florecer —le dijo en tono de burla para molestarla.

—¡Kayla! Es una broma nuestra no penséis cosas rara —intentó arreglarlo.

—La cosa rara es que es… —Laia le tapó la boca antes de que la cagará y la evidenciará, y sobre todo pusiera en entredicho las pequeñas mentiras piadosas que había soltado en algún momento.

—Son unas chicas entretenidas —dijo Georg riendo— Sería entretenido tenerlas con nosotros en las giras, así seguro que no nos aburriríamos y por fin conseguiríamos que a David le diera un ataque al corazón y dejara de taladrarnos la cabeza —comentó graciosamente.

—Podríamos utilizar a Kayla de Manager si eso pasara —rió Gustav al imaginarse a David dándole un ataque al corazón.

—Tenemos que jugar a piedra, papel, tijera para ver quien se hace novio de quien y tener la excusa de que se vengan con nosotros —bromeó de nuevo Georg.

—Laia es mi novia chavales no os flipéis —dijo Andreas fingiendo.

—Andreas se toma en serio su papel de actor —siguió con la broma Georg que hoy estaba muy alegre.

—Sí, a ver si hay por aquí alguna productora a la que le guste y me hago yo también famoso —alzó la cabeza con aires de superioridad.

—Andreas, sigue soñando, que por ahora es gratis —le dijo Laia dándole unos golpecitos en la pierna. Los demás rieron.

Actores, y gente del mundo de la música fue ocupando sus lugares junto con algún acompañante, así lentamente se fue llenando el lugar de muchas celebridades de la actualidad. Al cabo de un rato junto con los chicos llegaron David y Natalie que se sentaron junto a ellos en los extremos que quedaban libres y David con un buen presagio decidió abrir la botella y hacer el primer brindis de la noche. Tom se acercó al oído de su hermano y le susurro algo que a Bill le hizo abrir los ojos como platos y mirar hacia abajo.

—Voy un momento a buscar algo que se me ha olvidado —se levantó.

—No tardes Bill —le dijo su hermano.

—Tranquilo, no creo que me pierda nada espectacular, aparte actuamos de los últimos como casi siempre —Bill se dirigió hacia los pasillos laterales para volver donde estaba el verdadero movimiento de trabajo y camerinos hasta llegar al de Tokio Hotel y empezar a remover todo de arriba abajo, nunca en la vida, desde que lo tenía, se había quitado el relicario del cuello, y ahora no lo tenía puesto, se le debió de haber caído, y era como un amuleto para él, muy especial, el cual contenía un valor sentimental incalculable. En él había una foto de tu madre y su padre biológicos y por supuesto Tom, y atrás había una pequeña inscripción de parte de sus abuelos ese collar tenía todo lo que siempre le recordaba a ellos cuando estaban lejos, y sin él se sentía vacío y que algo malo pasaría.

En la sala de actos todos conversaban sobre como deberían hacer la aparición, aún y que Bill no estaba, era por sacar algo de tema, ya que a David le gustaba recalcar todo mil veces antes de salir a escena para que no hubiera altercados.

—Ahora vengo voy al baño —se levantó Kayla.

—¿Te acompaño? —preguntó Laia.

—No, se ir sola, gracias —en realidad no tenía intención de ir al baño, solo quería reunirse con Bill un momento a solas, ya que no había tenido más oportunidades desde la piscina y antes de que el verano acabara quiere al menos rozar por una primera vez los labios de Bill, sin tener en cuenta cuando se besaron en la discoteca.

Kayla se fue también por el pasillo externo y camino con paso cauteloso ya que los zapatos que llevaban eran realmente de infarto, pero no pudo resistirse a comprarlos cuando los vio, para presumir hay que sufrir, pues ahora le tocaba sufrir. Camino por los pasillos hasta llegar al camerino, esta vez opto por tocar a la puerta aunque deseaba no hacerlo realmente y por una casualidad de dios se encontraba a Bill en paños menores.

—¿Quién es? —preguntó.

Continúa…

Gracias por la visita.

por Heiligtkt483

Escritora del Fandom

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