Fic hetero de Heiligtkt483

Capítulo 30

—Y si no quiero, ¿Qué pasa? —dijo con aire chulesco el chico.

—Me veré obligado a darte una paliza —contestó muy serio Tom— Así que déjala en paz.

—Vaya… pues va a ser que no —dijo el chico volviéndose a girar hacia Laia— Tu amiga no tiene desperdicio, o es que no la quieres compartir.

—¡CABRÓN! —dijo Tom abalándose sobre el chico— Te dije que la dejaras en paz, y la vas a dejar en paz me has entendido gilipollas.

—Me las vas a pagar —amenazó el chico separándose de ellos— Niñato prepotente.

—Cuidadito tú —le increpó Tom, para luego irse el chico dejando a Tom y a Laia solos en ese sitio apartado en silencio.

El silencio se formó entre los dos jóvenes, Laia no sabía donde mirar le daba realmente vergüenza ver a Tom a la cara, ya que ella no solía ser ese tipo de personas que se va con cualquier chico, pero ella solo quería dar celos a Tom. Tom se giró y miró a la chica que tímidamente observaba el suelo procurando no ver a Tom directamente a los ojos.

—¿Por qué lo has hecho? —preguntó Tom con pena.

—Lo siento… no pensé que la situación iba a llegar a este extremo —dijo Laia apenada— Me sentía muy incómoda, gracias por venir…

—Al final siempre te saco las castañas del fuego —susurró Tom a Laia— Anda ven aquí, no sé que voy hacer contigo, ¿eh?.

—Lo siento… —contestó de nuevo Laia apenada— Pensé que si me iba con él, pues a lo mejor sentirías algo de celos.

—Laia… —dijo Tom tristemente— No quiero discutir contigo, pero siento un cariño especial hacia ti y no quiero hacerte daño ¿Entiendes?.

—Lo sé… —susurró Laia— ¿Crees que podríamos ser amigos, y olvidar todo lo que ha pasado?.

—Claro… —Tom abrazó a la chica con un gran abrazo, haciendo que Laia se sintiera bien— En estas semanas has hecho que te cogiera cariño, y que te considere como una amiga.

—Amigos entonces —sonrió Laia a Tom tendiéndole la mano.

—Amigos —contestó Tom agarrando la mano de Laia— Pero quiero que me prometas una cosa.

—¿Qué cosa? —preguntó Laia mientras seguía abrazada a Tom.

—No te vuelvas a meter en ningún lio —contestó Tom— No siempre voy a estar para salvarte.

—Ya… —sonrió Laia— Serás mi mejor amigo.

Después de eso Laia y Tom se volvieron a los sillones, los G’s y Sam estaban sentado hablando entre ellos tranquilamente, Kayla había desaparecido y Bill había ido al baño. Bill al salir del baño vio a Kayla esperándole al final del pasillo observando de brazos cruzados a la gente bailar, se acercó a ella por detrás le toco sorpresivamente haciendo que se asustara.

—¡Que susto! —dijo ella.

—Estabas muy concentrada, ¿En qué pensabas? —le preguntó Bill poniéndose a su altura.

—Realmente en nada, estaba absorta mirando a la nada —respondió Kayla de nuevo mirando hacia la gente que estaba bailando.

—¿Estás aburrida? Porque yo sí —dijo Bill.

—Sí, un poco la verdad. Y empiezo a agobiarme con tanta gente, humo y olor a sudor —contestó Kayla.

—¿Te apetece irte a otro sitio? —preguntó Bill de nuevo.

—No estaría mal… —susurró Kayla— Los zapatos me están matando.

—Pues no se hable más. Vamos —dijo Bill agarrando a Kayla para hacerla andar.

Bill y Kayla salieron discretamente de la discoteca, sin visto, ni tampoco avisaron a los demás que se iban. Una vez que estuvieron en el exterior de la discoteca, empezaron a caminar con paso apurado, no querían que alguna fan loca descubrieran a Bill, y sobre todo vieran a Kayla con Bill sin estar con Sam, ya que en la fiesta de hacía unos días, Kayla se había presentado como novia de Sam. Después de caminar más de media, por fin llegaron a la casa de los Kaulitz, las luces estaban apagadas ya que esa noche Simone y Gordon se habían ido a pasar unos días a casa de unos parientes, así que lo gemelos tenían la casa para ellos solos. Bill sacó las llaves del bolsillo de su pantalón, y abrió la puerta para luego encender la luz que había en el recibidor. Kayla lo siguió también, entrando en el interior de la vivienda para luego cerrar la puerta de la casa.

Pasaron al salón y ambos jóvenes se sentaron en el gran sillón que había en este, donde estuvieron hablando un buen rato. Después Bill ofreció a Kayla algo de beber, mientras que conversaban de nuevo sobre algún tema que se les había ocurrido en ese momento. De repente, se quedaron en silencio, Bill no paraba de mirar los ojos de Kayla y alternando los labios de esta, hasta que poco a poco se fue acercando a la joven, haciendo que sus labios rozaran los labios de Kayla, que sin ningún pudor correspondió a ese beso. Los besos se volvían más intensos por momentos, ambos llevaban desde hace mucho tiempo deseando besarse, sobre todo desde aquella última vez que Tom los había pillado en el camerino, cuando habían ido a esa fiesta benéfica.

—Esto es una locura… —susurró Bill separándose de Kayla— Yo no soy así…

—¿Y qué importa ahora? —dijo Kayla mirando a los ojos a Bill— Llevo toda la noche, mirándote y vi que no me quitabas el ojo de encima.

—Hoy estás realmente hermosa —susurró Bill— Pero… no quiero que sufras las consecuencias de mi fama.

—Bill por una vez en la vida, haz lo que tu corazón sienta. Si quieres estar conmigo ahora esta noche hazlo, no te reprimas —le dijo Kayla al chico que estaba un poco indeciso.

—Es que yo no soy así, Kayla — volvió a repetir Bill a la chica.

—Bill no te rompas la cabeza, por una vez en la vida se malo —dijo Kayla acercándose esta vez al cuello del muchacho que empezó a besarlo, haciendo que el joven empezará a sentir calor en su cuerpo.

Cuando la situación se empezó a caldear, Bill optó por subir a su habitación, ya que la cosa cada vez iba más a pasos agigantados, y no era plan de hacerlo en pleno sillón, ya que allí se solía sentar su familia a ver la tele. Sin despejarse los labios, Bill y Kayla fueron subiendo las escaleras aunque en algún momento casi se caen porque tropezaron al no ver bien por donde pisaba Bill, ya que había cogido a la chica en brazos, y mientras que subía las escaleras se besaban. Una vez que consiguió subir las escaleras, Bill giró a la derecha para dirigirse al pasillo donde se encontraban las habitaciones. Se paró enfrente de una puerta y la abrió, para luego entrar en el interior no si antes cerrar la puerta tras de sí. La habitación de Bill, estaba decorada muy vanguardistamente, sobre todo en los muebles predominaba el negro ya que es su color favorito, las paredes eran de color azul haciendo contraste con el mobiliario de la habitación, una gran cama de matrimonio se encontraba en el medio de la habitación que era muy amplía. Bill depositó a Kayla sobre la cama, cayéndose el también encima de ella por la acción de tumbarla.

Los labios del joven se posaron en el cuello de Kayla, haciendo que la chica estirará más el cuello para que este pudiera tener más recorrido y también para que pudiera besarla mejor. Las manos de Bill recorrían tímidamente el cuerpo de Kayla, empezando por las piernas hasta que poco a poco ir subiéndolas para luego meterlas por debajo de la falda del vestido que llevaba la chica puesta. Kayla por su parte, tampoco se quedó parada y comenzó a acariciar la piel de Bill metiendo una de sus manos debajo de la camiseta que llevaba puesta Bill. Cuando sintieron que algo de ropa les sobraba, Bill se sacó su camiseta, dejando a la vista a sus múltiples tatuajes que cubrían su cuerpo pálido. Con dedos ágiles y hábiles, Bill comenzó a bajar la cremallera del vestido de Kayla, mostrando sus pechos cubiertos por un sujetador palabra de honor.

Poco a poco el vestido de Kayla acabó por deslizarse hasta que Bill se lo quito, para luego acabar en medio del suelo de la habitación de Bill. Kayla no perdió el tiempo tan poco y dirigió sus manos a la hebilla del cinturón, que sujetaba el pantalón, para luego ir poco a poco deslizando la cremallera entre sus dedos, y meter sus manos para rozar el miembro dormido de Bill, haciendo que el joven suspirará por el pequeño placer que estaba sintiendo cuando los dedos de Kayla rozaron su miembro superficialmente por la tela del bóxers. Bill volvió a atrapar los labios de Kayla mientras que se besaban se acariciaban, haciendo que poco a poco la excitación de ambos cuerpos se fuera haciendo más latente en estos. Con un poco de dificultad, porque no encontraba el cierre, Bill intentó quitarle el sujetador a Kayla, pero esta con una sonrisa juguetona que mostro donde estaba el cierre del sujetador, poniendo las manos sobre los pechos de esta, para luego dejarlos al descubierto.

Bill tumbó a Kayla en la cama, ya que se habían incorporado mientras se besaban y se quitaban la ropa, para comenzar a darle pequeños besos, por el cuello, pechos y bajo vientre, hasta situase entre las piernas de Kayla. Con un poco de picardía, deslizó las braguitas de Kayla poco a poco sobre las piernas de esta, hasta que se las quitó por los pies. Ahora podía observarla completamente desnuda sobre su cama, parecía una diosa. También puedo observar de nuevo aquel tatuaje que lo había cautivado aquella vez cuando lo vio aquel día en la piscina, desde aquella se empezó a interesar más en Kayla y a no poder quitársela de la cabeza. Después Kayla cambió de posición, posicionándose encima de él, comenzó a besarle el cuello, pechos recreándose en los tatuajes que cubría el cuerpo de Bill. Con su lengua jugueteo sobre la estrella tatuada, que tenía Bill sobre su vientre. Para luego ir bajando poco a poco, hasta deslizar los bóxers del joven, dejando libre su miembro que no era nada pequeño.

Instintivamente como si se supiera la lección desde hace mucho tiempo, Kayla comenzó a jugar con su boca con el miembro de Bill haciendo que, poco a poco el joven, se empezará a excitar más. Después cuando Kayla acabó, Bill con un poco de vergüenza comenzó a imitar a Kayla, haciendo lo mismo pero sobre el sexo de la joven. Cuando vieron que la necesidad se volvía más carnal, y que necesitaban sentirse de una vez por todas, ser solo uno. Bill se dirigió hacia la mesilla de noche para coger la caja de preservativos, cogiendo un envoltorio. Se volvió a tumbar en la cama para ponerse el preservativo, pero Kayla como chica experimentada en esas situaciones le quitó el envoltorio del condón de las manos, y lo rasgó para luego agacharse y con su mano ir lentamente deslizándola sobre el miembro erecto de Bill hasta que lo acabo de poner, haciendo que un suspiró demasiado placentero saliera de la garganta de Bill.

Cuando acabaron con los actos preliminares, Bill tomo posición encima de Kayla para llevar las riendas de la situación. Le dio un beso breve en los labios, para dirigir su miembro lentamente hacia la entrada del sexo de Kayla, que poco a poco fue metiendo mientras que Kayla suspiraba y respiraba rápidamente a causa de la excitación que estaba sintiendo por tener el miembro de Bill, dentro de su sexo. Cuando estuvo completamente dentro, comenzó con unas ligeras embestidas, que poco a poco comenzaron a intensificarse, haciendo que Kayla cerrará los ojos por el placer que sentía mientras se mordía el labio y con sus manos se dedicaba a acariciar la espalda desnuda de Bill. Estuvieron más de media hora, sintiendo piel con piel, cuando Bill vio que el momento del clímax llegaba comenzó con sus embestidas más profundas y más rudas, haciendo que Kayla comenzara a gemir más fuerte haciendo que en toda la casa se escucharan todos sus gritos por el placer que ambos estaban sintiendo.

Cambiaron de posición, ahora era Kayla quien se encontraba arriba y Bill abajo, quería que esa experiencia fuera única no como otras veces que estuvo con otros chicos, ya que Bill le importaba muchísimo siempre había deseado conocerlo, tenerlo… Acercó sus labios a los de Bill y los empezó a besar dulcemente mientras que se movía sobre Bill, haciendo que Bill se incorporará un poco sobre sus brazos, apoyando los codos sobre la cama. El deseo y la pasión dominaron durante todo el acto, haciendo que los amantes furtivos gozaran y tocaran las estrellas del cielo. Hasta que finalmente llegó el orgasmo para ambos, para luego acabar Kayla sobre el pecho de Bill cogiendo aire, ya que sus respiraciones estaban bastante agitadas. Después de recuperar un poco el aliento, Kayla se separo de Bill, para luego el chico quitarse el preservativo y ponerlo dentro de un pañuelo de papel y tirarlo en una papelera que tenía en la habitación. Cuando acabó, volvió otra vez a la cama junto Kayla dándole un beso en los labios, y luego cubrir sus cuerpos desnudos con las sábanas, se quedaron abrazados hasta que sus respiraciones fueron más compasadas y el cansancio se hizo más patente. Lentamente se fueron quedando dormidos.

La noche cayó sobre ellos, y se durmieron profundamente. Poco a poco los rayos del sol empezaron a despuntar por el lejano horizonte, haciendo que los colores del cielo de negro como el carbón, se volvieran azulados, para luego comenzar a ser anaranjados. Los demás chicos cada unos se habían ido a su casa, solo Sam, Laia y Tom estaban preocupados buscando a Kayla y a Bill, ya que se habían ido sin ninguna explicación haciendo que los chicos se preocuparan al no verlos en la discoteca. Primero buscaron en los sitios, que había alrededor de la discoteca, por si cabía la posibilidad de que estuvieran tomando un poco el aire fresco, ya que Tom conocía demasiado bien a su hermano, y sabía que algunas veces se sentía un poco agobiado y necesitaba de salir de los sitios para tomar algo de fresco. Al no hallarlos, Sam y Laia se fueron a casa, para comprobar si Kayla se había ido a la casa y le dijeron a Tom que lo llamarían en cuánto tuvieran noticias.

Por el otro lado, Tom se fue a su casa para comprobar si su hermano se encontraba en esta, abrió la puerta con bastante sigilo, ya que tenía prisa por comprobar si su hermano se encontraba a salvo en la casa, después de cerrar la puerta con un pequeño portazo subió las escaleras rápidamente para comprobar si su hermana se encontraba en su habitación. Cuando Tom llegó a la altura de la habitación, observó que la puerta estaba media entornada, y con un poco de cuidado para no despertar a su hermano si es que estaba durmiendo, abrió la puerta encontrándose una estampa que jamás hubiera deseado ver…

—¿SE PUEDE SABER QUE COÑO ESTAIS HACIENDO ASI? —gritó Tom sin ninguna delicadeza, para que los amantes se despertaran.

—Tom…, ¿QUÉ COÑO HACES AQUÍ? —preguntó Bill al despertarse de repente por el grito que había dado su hermano.

—QUIEN TIENE QUE PREGUNTAR ESO, SOY YO —dijo Tom histérico— ¿QUÉ HACES CON ESA?.

—ESA TIENE NOMBRE —gritó Bill a Tom haciendo que Kayla se acabara de despertar.

—TE LO ADVERTÍ, TE DIJE QUE NO TE ACERCARAS A MI HERMANO —dijo con enfado Tom.

—Y YO TE ADVERTÍ QUE NO TOCARÁS NI UN PELO DE LAIA, Y MÁS LO HAS HECHO —dijo Kayla recriminándole a Tom— ASÍ QUE NO ME DIGAS LO TENGO QUE HACER Y LO QUE NO.

—ME DA IGUAL LO QUE PIENSES, NO TE QUIERO CERCA DE MI HERMANO —volvió a decir Tom.

—LO SIENTO HERMANO, PERO YO SI QUIERO ESTAR CON KAYLA TE GUSTE O NO TE GUSTE —volvió a contestarle gritando Bill a Tom— Ahora te sugiero que te vayas de mi habitación…

—Muy bien… No me vuelvas a dirigir la palabra jamás en la vida —dijo Tom con enojo, para luego salir de la habitación, dando un gran portazo.

—Tom… espera… —dijo Bill saltando de la cama, al escuchar las últimas palabras de que su hermano le había dicho. No soportaría que nunca más le volviera hablar. Antes de salir de la habitación se puso los bóxers, para luego salir al exterior de ella dejando a Kayla sola en ella— Tom…

—¿Qué quieres ahora? —dijo en un susurro Tom— No me dijiste que me fuera, pues lo que voy hacer no quiero saber nada más de ti.

—Tom… eres mi hermano, eres demasiado importante para mí. Y sufriría mucho si te alejas de mi lado —dijo Bill con pena.

—TE ADVERTÍ QUE NO TE ACERCARAS A KAYLA, ELLA NO ES TIPO DE PERSONA QUE TE CONVIENE —volvió a la carga Tom— PERO PARECE QUE NO LE HACES CASO A TU HERMANO MAYOR, QUE SIEMPRE SE PREOCUPA POR TI.

—ESO NO ES VERDAD, SABES QUE SIEMPRE TE ESCUCHO — le reclamó Bill.

—Ahora no importa, si me disculpas me voy a dormir estoy muy cansado —dijo Tom dejando a Bill en medio del pasillo, para luego meterse en su habitación dando un portazo a la puerta.

Bill se quedó estático en el pasillo, mirando como su hermano se había ido a su habitación sin mediar ninguna palabra más. Su cabeza le empezó a dar vueltas a lo que había dicho su hermano, cuando entró en la habitación y los vio, sobre todo de la manera en que se dirigió a Kayla, dándole a entender de que posiblemente Tom estuviera celoso de él, y que realmente quisiera tener algo con Kayla, por eso habían estado hablando anteriormente. Bill entró en el interior de su habitación, encontrándose a Kayla media vestida, la miró con expresión sería.

—¿Quiero que me expliques que es lo que te traes entre manos con mi hermano? —preguntó Bill con seriedad.

—Nada… —susurró Kayla.

—Entonces porque dijo que habías estado hablando. ¿Estás jugando a dos bandas? —preguntó muy serio y con rabia Bill— Te crees que soy tonto, ¿verdad?.

—No es eso Bill… —dijo apenada Kayla— Entre Tom y yo no hay nada, solo que me jode que le haya hecho demasiado daño a mi amiga.

—Y claro por eso elegiste jugar conmigo —volvió a decir Bill.

—Lo siento… No quería causarte tanto daño —dijo con pena Kayla dándose cuenta de que había acabado de perder, al único chico que realmente le importaba.

Continúa…

Gracias por la visita.

por Heiligtkt483

Escritora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!