
Fic hetero de Heiligtkt483
Capítulo 55
BARCELONA (ESPAÑA)
—¿Por qué has cerrado sesión? —preguntó Kayla a su amiga al comprobar que la chica había cerrado el messenger.
—Para no escuchar a Tom —dijo Laia con un poco de cabreo.
—¿Ha pasado algo? —preguntó Kayla al ver a su amiga un poco enojada.
—Se ha puesto en plan pesado, y a preguntarme cosas tipo plan celoso —explicó Laia a su amiga, mientras que Dan escuchaba atentamente lo que decía la chica —Ahora no me apetece hablar de Tom, voy a continuar con mi trabajo, para así poderlo acabar cuanto antes. Estoy cansada.
Acabaron de hacer el trabajo cada uno y se fueron a acostar. Dan se fue al baño a cambiar, mientras que dejaba a las chicas solas en la habitación para que pusieran sus respectivos pijamas. Minutos más tarde, Dan tocó en la puerta de la habitación pidiendo permiso para entrar, las chicas ya tenían el pijama puesto y ahora se encontraban haciendo la cama en la que dormiría Dan esa noche.
—Ya me habéis preparado mi cama —sonrió el chico al verlas tan afaenadas— ¡Qué aplicadas sois!.
—Es que nos daba pena que la hicieras cuando vinieras del baño —dijo Kayla a su amigo.
—Vaya que consideradas sois —volvió a decir el chico.
—Bueno será mejor que nos acostemos, que las siete de la mañana llegan pronto y no podemos quedarnos dormidos —dijo Kayla a sus dos amigos— Hasta mañana Dan.
—Hasta mañana Kayla —contestó el chico.
—Buenas noches, Laia —dijo Kayla a su mejor amiga.
—Buenas noches, Kay —dijo Laia metiéndose en la cama.
—Buenas noches, Laia —dijo Dan desde su cama que ya estaba metido.
—Buenas noches, Dan —dijo Laia tapándose con las sábanas de la cama de Kayla.
Las chicas se metieron en la cama de Kayla, que era una cama de matrimonio y bastante amplía para dos personas, mientras que Dan se había acostado en el colchón que había sobre el suelo, que por la tarde había puesto el padre de Kayla ayudado por el chico. Kayla apagó la luz de la habitación, y se acomodó bien en la cama cerrando los ojos para intentar quedarse dormida. Laia se había arropado con las sábanas y parecía que pronto entraría en un sueño profundo. Cuando estaban apunto de coger el sueño Dan se levanto lo mas silenciosamente que pudo y cuando lo hizo se lanzó sobre las chicas haciéndoles gritar.
—¿Dan que haces?—dijo Kayla.
—Ese colchón es incomodo, siempre duermo contigo —dijo intentando hacerse un hueco.
—Pero hoy estoy yo así que al colchón —dijo Laia intentando echarle.
—Cabemos los tres, la cama es muy grande. Prometo que vuestros novios no se enteraran —dijo alzando la mano derecha jurando.
—Vale pero ponte en el lado que si no me tiraras —le dijo Kayla entonces intercambiaron el lugar, Laia y Dan en los extremos y Kayla en el centro— Ahora buenas noches ya.
—Buenas noches —Kayla se dio la vuelta quedando cara a cara con su amiga y dándole la espalda a Dan.
Los rayos del sol se colaban por la rendija de la persiana, haciendo que la habitación se fuera paulatinamente iluminando. Kayla, Laia y Dan dormían a pierna suelta en la misma cama, las sábanas estaban revueltas a causa de las vueltas que habían dado durante la noche mientras que los tres dormían. La puerta de la habitación se abrió con sumo cuidado, la madre de Kayla entró al interior de la habitación para despertar a los tres jóvenes, se quedo unos minutos mirando el panorama como los tres dormían plácidamente en la cama, sonrió para sí misma y sacó su móvil para luego guardarlo otra vez en el bolsillo del pantalón. Luego se acercó a Kayla para despertarla.
—¡Kayla! Venga… —zarandeó levemente a su hija— Ay que levantarse o sino llegarás tarde a la universidad.
—Un poquito más… —susurró entre sueños Kayla para volverse a acurrucar entre las sábanas.
—Venga hija vas a llegar tarde —volvió a mover a Kayla su madre— Bueno días…
—Buenos días, mamá —susurró Kayla acabándose de despertar.
—Despierta a Dan y a Laia, mientras que yo voy a prepararos el desayuno —ordenó la madre de Kayla.
—Vale —asintió Kayla levantándose de la cama, para luego despertar a sus amigos.
La madre de Kayla salió de la habitación con una sonrisa en los labios, le había resultado muy gracioso volver a ver a los tres durmiendo en la misma cama, como lo hacían cuando eran apenas unos mocosos de once años. Kayla se quedó despertando a los dos dormilones de turno, primero ella y Laia se fueron al baño a darse una rápida ducha llevándose con ellas la ropa que se pondrían ese día, cuando regresaron a la habitación fue el turno de Dan irse a dar un ducha, también tardó muy poco. Una vez que estuvieron listos, bajaron a la cocina para desayunar. Mientras bajaban las escaleras, que comunicaban el piso superior con el piso inferior, el móvil de Kayla comenzó a sonar así que descolgó el móvil y recibió la llamada.
Inicio conversación telefónica
—Hola —saludó Kayla aún con la voz ronca de haberse despertado.
—¡¡¡Buenos días!!! —dijo efusivamente Bill desde el otro lado del teléfono— ¿Qué tal has dormido? ¿Acabasteis el trabajo a tiempo?.
—Si… —respondió Kayla sin entrar en muchos detalles, sobre la noche— Ahora estamos bajando las escaleras para ir a la cocina a desayunar.
—¡Para… Dan! No me hagas cosquillas —se escuchó de fondo a Laia decirle al chico— Como sigas así, nos caemos por las escaleras.
—¿Qué ha pasado? —se escuchó una voz a través del teléfono de Bill.
—Ahora no, Tom. Déjame hablar con Kayla —empezó a discutir Bill con su hermano, mientras que Kayla escuchaba la discusión a través del teléfono.
—Kayla… —dijo Tom a través del móvil.
—Sí, Tom —respondió Kayla al chico, para hacerle ver que la estaba escuchando.
—Necesito que me asegures, si habéis dormido separados —dijo Tom con desesperación— ¿Tú y Laia habéis dormido separadas de ese chico amigo vuestro?.
—Que sí, pesado. Tiene razón Laia de que te estás volviendo un poco insoportable —dijo un poco molesta Kayla— De verdad, que poca fe tienes en Laia.
—No es que no tenga fe en Laia, más bien es que no quiero que nadie toque lo que es mío. Y lo que escuché hace tan solo un segundo es prueba de que está tocando algo que me pertenece —dijo Tom con voz seria y ofendida.
—No trates a Laia como un objeto, porque no lo es. Además solo estaban jugando, no tienes que mal interpretar las cosas —volvió a decir Kayla a Tom. Laia y Dan ya se habían ido a la cocina dejando a Kayla al principio de la escaleras.
—Está bien. Solo te pido que la vigiles, y tú también ándate con cuidado —advirtió Tom a Kayla.
—Oye tú no eres nadie para decirme lo que tengo que hacer —respondió Kayla un poco cabreada.
—Si se trata de mi hermano, sí —dijo Tom a Kayla.
—Pásame con tu hermano Bill —pidió Kayla a Tom.
—Ok —Tom pasó el móvil a su hermano— Ten ya puedes seguir hablando con Kayla.
—Siempre igual, nunca me dejas hablar con Kayla tranquilamente —se quejó Bill a su hermano— Kayla ya estoy otra vez al teléfono.
—¿Has oído lo que me dijo tu hermano? —preguntó Kayla un poco molesta a Bill.
—Sí, pero no se lo tomes en cuenta. Solo se preocupa por mí —intentó disculparse Bill.
—Lo sé pero odio que me digan lo que tengo que hacer, y que me controlen. No estoy haciendo nada malo, te lo quiero dejar claro porque noto que a ti y a tu hermano nos os gusta Dan para nada —dijo Kayla de corrido— Es mi mejor amigo, junto con Laia y no voy a dejarlo de lado porque a ti y a tu hermano no os guste.
—Lo siento, pero no puedo olvidar que tuviste hace tiempo algo con él —dijo Bill a su novia.
—¡¿Qué?! Esto es increíble. Tienes celos de Dan —dijo Kayla alucinando— Ya te dije que entre él y yo no hay nada, solo somos buenos amigos. Lo nuestro acabó hace mucho tiempo.
—Lo sé, pero aún así tengo el derecho de dudar de él —volvió a decir Bill.
—Lo siento no me está gustando nada el camino que está tomando está conversación, así que voy a colgar Bill —dijo Kayla a su novio— Ya hablaremos en otro momento que estés más calmado.
—Kayla no lo tomes a mal, enserio. Yo te quiero —volvió a decir Bill.
—Pues en estos momentos no lo estás demostrando cuando dudas de mí —volvió a replicar Kayla — Bueno, Bill te tengo que colgar, que se me va a hacer tarde para ir a la universidad y tengo que ir a desayunar.
—Está bien. Adiós —se despidió Bill, para colgar el teléfono posteriormente.
Fin conversación telefónica
Kayla colgó el móvil, y lo metió en el bolsillo de su pantalón, después se dirigió hacia la cocina donde su madre estaba tranquilamente hablando con Laia y Dan que estaban desayunando tranquilamente. Cuando su madre la vio entrar por la cocina, le sirvió su desayuno en una taza que había estado calentando para que no se le enfriara.
—¿Quién era? —preguntó la madre de Kayla intrigada.
—Era Bill —dijo Kayla sin decir más detalles.
—A ver si le dices que procure llamar a otras horas, no a estas horas de la mañana, que te ha tenido más de veinte minutos al teléfono —dijo la madre de Kayla poniendo cara de desagrado, ya que no le gustaba Bill como novio de su hija— Así no me extraña que lleguéis tarde a la facultad.
—Ya… mamá. No quiero discutir contigo ya de mañana. A veces eres muy irritante —dijo Kayla a su madre.
—No te permito que me hables así. Desde hoy estás castigada sin internet, sin tu móvil —respondió severamente la madre de Kayla.
—No puedes hacer eso —le reprochó Kayla a su madre.
—Sí que puedo. Soy tu madre, y ahora no quiero que vayas a junto de tu padre para que te levante el castigo que te conozco —dijo la madre de Kayla.
—A veces me gustaría no vivir en esta casa —dijo Kayla con enfado— ¿Nos vamos ya…? No tengo ganas de desayunar, no vaya a ser que me pegue un corte de digestión por la mala hostia que tengo de mañana. Joder… Siempre consigues amargarme el día.
Kayla, Laia y Dan salieron de la casa de los padres de Kayla, son sus respectivas mochilas para dirigirse a la universidad. Durante unos minutos del camino, los tres fueron en silencio, Kayla estaba demasiada molesta con su madre, y también en cierto modo estaba molesta con Bill porque no era capaz de que entre Dan y ella había solo una gran amistad, independientemente de que tiempo atrás hubieran sido pareja, pero eso había quedado en el paso. Kayla ahora amaba a Bill, y por ningún motivo lo iba a dejar. Era estúpido que Bill se comportará como su hermano con Laia, hermanos tenían que ser.
—Kayla estás muy pensativa —dijo Laia a su amiga, que llevaba durante unos minutos callada — ¿Qué ocurrió cuando hablaste con Bill?.
—Bill es un estúpido y tu novio también —respondió Kayla a Laia con enfado.
—¿Pero… porque dices eso? —volvió a preguntar intrigada Laia.
—Los dos están celosos de Dan —dijo Kayla a su amiga, siendo escuchada por el susodicho.
—Soy tan guapo, ¿Que vuestros novios me tienen miedo? —preguntó Dan riéndose.
—Eres un creído. Y nuestros novios son más guapos que tú —dijo Laia pegándole una colleja al chico.
—Bueno no sé que decir —dijo Dan dudoso— Uno que parece una mujer, y otro no sé como describirlo, pero también tiene aires.
—Abstente de esos comentarios, Dan —dijo Kayla con malhumor— No tienes ningún derecho a hablar así de ellos.
—Vale tranquila ya no abro más la boca. Ni que te fuera a bajar la regla, estás insoportable —dijo Dan molestó para luego apurar el paso dejando a las chicas sola quedándose un poco más atrás.
Al poco rato, las dos chicas llegaron a la universidad. Dan se había ido con algunos de sus amigos que estaban haciendo una carrera diferente a la de él, en la misma facultad. Laia y Kayla se fueron al interior del recinto universitario no tenían ganas de escuchar los cotilleos de sus compañeros de clase, sobre todo si esos cotilleos trataban de ellas. Una vez después, cada una se separó y fueron a sus aulas respectivas. Kayla se sentó en su mesa en silencio sin mediar ninguna palabra, pero su silencio se vio perturbado cuando Helena entró sola en el aula, dispuesta a amargarle la mañana.
—Vaya… ¿Pero quién está aquí? —dijo despectivamente Helena a la chica— La puta de Bill Kaulitz.
—No voy a permitir que hables así de mí —se encaró Kayla a la chica.
—¿No te llegó con lo que tuviste ayer? —preguntó Helena— Pues te vengo a informar que tu novio es un maleducado, y un engreído.
—Mi novio es una buena persona, no sé donde has sacado eso —dijo con odio Kayla.
—Oh vaya… Tal vez no has visto el video donde muy groseramente rechaza firmar un autógrafo a una chica —respondió Helena— Está muy mal negar autógrafo a quienes te dan el pan.
Al poco de decir eso Helena, comenzaron a entrar los demás compañeros de clase y posteriormente el profesor, impidiendo que Kayla se lanzará otra vez a Helena para defender a Bill. Kayla tuvo que morderse la lengua una vez más sin poder dar su merecido a Helena, que cada vez odiaba más.
Continúa…
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