
Fic hetero de Heiligtkt483
Capítulo 85
LOS ÁNGELES (EE.UU.)
La semana pasó entre sus más y sus menos, llenos de reuniones de trabajo, de ideas por concretar y tranquilos paseos por la ciudad. Un día al despertar y como casi rutinariamente decidieron ir a una cafetería, ya que ninguno tenia ganas de preparar nada.
—¿Sabes algo de las chicas? —preguntó Tom a su hermano.
—Nada de nada, por más que llamó, miro el ordenador, no hay ni una sola señal. Estoy preocupado —admitió Bill.
—Yo estoy igual —de pronto el móvil de Bill vibró sobre la mesa en la que desayunaban.
Con pereza lo miró, tenía una nueva notificación en su página de Facebook privada. Sintió que la sangre se le iba de la cara y el nerviosismo se apoderaba de él haciendo que incluso unas lágrimas se pusieran en sus ojos.
—Es Kayla, ha dado señales de vida. Acaba de enviarme la solicitud —aún y así no hizo nada.
—¡Acéptala! a que esperas, pregúntale que es de ellas, porque han estado desaparecida. Trae —nervioso por que su hermano no reaccionaba cogió su teléfono móvil y se encargo de aceptar la solicitud. Lo más rápido que pudo fue al perfil de Kayla y empezó a escribirle un mensaje.
William Kreft
Kayla, ¡¿Se puede saber donde habéis estado?! ¡No sabíamos nada de vosotras! No teníamos forma de contactaros.
Kayla Martínez
Cariño, nuestras familias nos castigaron, nos quitaron la línea de internet y el teléfono, no tuvimos la ocasión de ir a llamaros a ningún sitio, por las clases…
William Kreft
No soy Bill, soy Tom. ¿Cómo está Laia? ¿Ya tenéis internet?
Kayla Martínez
No… Estamos desde el móvil de un compañero. Pero se me ha ocurrido la forma de recuperar la línea de Internet. Estamos bien las dos. Tengo que cerrar esto, es tarde. Dile a Bill que le quiero y extraño mucho.
William Kreft
Más te vale que eso sea cierto, que podamos comunicarnos pronto. Adiós.
Ya no recibió respuesta alguna.
—Ya has leído lo que a dicho. Sus familias las castigaron como a niñas de 14 años —dijo Tom algo fastidiado.
—Le has contestado muy seco, Tom —le recriminó su hermano.
—Bill, párate a pensar solo por un momento y analiza la situación. Allí en España es como media noche, que cojones hace con el «teléfono de un compañero» si se supone que están castigadas —le planteó la situación Tom de forma realista.
—Supongo que estará haciendo algún trabajo—dijo Bill con obviedad.
—Sigue soñando Bill pero me parece que tu novia te está poniendo los cuernos —dijo Tom con molestia.
—Eso ni hablar, Tom —dijo Bill un poco molesto— Kayla nunca me va a poner los cuernos.
—Tu novia es de cascos sueltos —volvió a decir Tom— Si una vez se acostó conmigo tranquilamente lo puede hacer con otro chico. No estás en España para controlarla.
—Cállate, subnormal —dijo Bill con enfado— No quiero escuchar decirte ese tipo de estupideces.
—Las cosas como son Bill, tan fácil se acostó conmigo lo puede estar haciendo con cualquiera, eres demasiado ingenuo —volvió a decirle.
—Laia también. A lo mejor ahora que ya sabe lo que es el sexo, esta con otro entre sus piernas —atacó Bill algo malhumorado.
—Ni se te ocurra hablar así de Laia —dijo amenazante.
—Pues no lo hagas tú con Kayla. ¿No se supone que os empezabais a llevar bien? —le recordó en forma de reproche.
—¡Una cosa no quita la otra, Bill! —gritó.
—¡Me da igual! ¡Tú no eres nadie para meterte donde no te llaman! —le echó en cara.
—¡Soy tu hermano y me preocupo por ti! —empezaron a discutir.
—¡Pues si de verdad te preocupas por mi no me restriegues que se acostó contigo! ¡La sola imagen me repugna! —gritó.
—Todo lo que tú quieras. Pero reconoce que fue una guarra al acostarse conmigo estando supuestamente colada por ti —volvió a decir Tom.
—Y porque es ella la guarra y no tú, por acostarte con la chica que a tu hermano le gustaba. ¿Eso es de ser un buen hermano no? —dijo irónicamente.
—Porque ella se dejó llevar y accedió a estar conmigo eso es la gran diferencia, por eso es una guarra —explicó Tom a su hermano— Puede que yo tuviera parte de culpa pero ella según recuerdo me siguió el juego calentándome más de lo que estaba. Ningún momento se echo para atrás, no le importó los sentimientos de su mejor amiga.
—En ese caso tu también fuiste un miserable —se encaró Bill a su hermano— Sabías perfectamente lo que sentía Laia por ti, y te aprovechaste de ella en aquella fiesta.
—Yo no me aproveché —se defendió Tom— Ella misma quiso estar conmigo en ningún momento le puse una pistola en el pecho para obligarla a acostarse conmigo.
—La usaste para luego desentenderte de ella —dijo Bill histéricamente— ¿Eso no es aprovecharse de ella? De sus sentimientos hacia a ti, creo querido hermanito que eso es aprovecharse de alguien en toda regla — cogió su vaso de cartón y se dirigió fuera del local. Su hermano le siguió y le detuvo justo al salir.
—¡Quieres esperarte! —le gritó tomándolo del brazo. Bill no se hizo de rogar, estaba alterado por la discusión así que al girarse le propino un golpe a su hermano en la cara con el puño cerrado.
—¡Se puede saber que…! —no pudo terminar la frase.
—¡Cállate! no sabes cuánto te odio en estos momentos —le dio un empujón.
—¿La verdad duele, verdad Billi?—le dijo con retintín, ganando puntos para recibir otro golpe.
—No me importa estar en público, te vas a ganar otro puñetazo y esta vez en la nariz. A ver si así al menos te arreglo esa cara de subnormal que tienes —le dijo.
—La misma cara de gilipollas que tienes tú, hermanito gemelo —le picó.
—Vete a la mierda, subnormal —dijo Bill para luego irse dejando solo a su hermano.
Tom se quedó parado en medio de la calle, mientras que gente curiosa que había salido a ver la discusión lo observaban sin detenerse, haciendo que el chico se sintiera un poco incómodo después de tanto tiempo sin estar en la vida pública. Bill por su parte, se fue caminando hacía el apartamento donde los gemelos vivían. Tom esa mañana había llevado el coche así que Bill se tenía que ir caminando a su casa. Después de caminar durante veinte minutos, al fin llegó a su casa, subió a su habitación y se puso a navegar en internet, quería buscar un profesor efectivo que le enseñará hablar español y así poderse comunicar perfectamente con la familia de su novia Kayla.
En su habitación pasado el rato se sentía muy acalorado así que con su ordenador portátil se dirigió hacia el jardín, pasando por delante de su hermano, al cual ni tan solo le dedicó una mirada. Una vez acomodo su ordenador fue a la cocina y cogió un refresco para ir tomando mientras buscaba alguna oferta que le sirviera.
Por aproximadamente una hora estuvo haciendo llamadas por teléfono a las academias a las que podría ir, pero ninguna le parecía lo suficiente buena así que por ultimo decidió contactar con su manager para que él le buscara. No le dio razones, él ya se las supondría, así que David Jost solo se puso manos a la obra, para satisfacer el capricho de Bill.
—¡Bill! —escuchó que su hermano le gritaba desde el salón, pero le hizo caso omiso— ¡Bill! Ven inmediatamente, vamos a salir en la televisión —al escuchar eso con pereza se dirigió al salón, quedando de pie detrás del sofá, esperando a que saliera la esperada noticia.
Después de salir otras noticias donde se rumoreaba que Miley Cyrus está embarazada, de Katty Perry se divorcia y que Megan Fox está embarazada salieron ellos, y como no era un video de un video aficionado que grabó parte de su discusión en la calle. No se escuchaba muy bien el video por suerte, pero no tardarían en averiguarlo y ponerlo en subtítulos. En el corto de video de apenas unos segundo se veía claramente como Bill le propinaba un golpe a su hermano mayor.
—¡Genial! Has quedado humillado por tu hermano pequeño, Tomi. ¡Me encanta! —aplaudió como un niño pequeño y se marchó dejando a Tom completamente de piedra. Su hermano estaba últimamente muy extraño, y esa actitud lo demostraba claramente.
Malhumorado Tom se levantó del sofá y salió al alcance de su hermano.
—¿¡Se puede saber qué te pasa?! —gritó.
—Me encanta verte humillado —dijo saboreando la dulce humillación— Tomi, creo que se te ha caído algo… —dijo Bill señalando el suelo. Tom miró al suelo— ¡La dignidad! —empezó a reírse fastidiando más a su hermano, como cuando eran pequeños.
—Oh Bill… Te vas a arrepentir de haberme pegado y de esto… —susurró Tom de forma malévola abalanzándose sobre su hermano y cayendo al suelo— El que te va a destrozar la cara esta vez soy yo, maldito hijo de puta.
—¡Mamá no tiene la culpa! —gritó intentando defenderse de su hermano mayor y notoriamente más musculado que él, aunque él había mejorado mucho desde que empezó el gimnasio hace unos meses.
El puño de Tom cayó sobre la mejilla de Bill y este se quejó del dolor. Viendo que la cosa iba en serió Bill también empezó a defenderse. Todo valía, así que con sus piernas largas aprovecho para darle un golpe en la barriga a su hermano.
—Suéltame pedazo de animal —gritó Bill.
—Te mataré por meterte con Laia, pegarme y humillarme —le dijo.
—Y yo lo haré por Kayla. Gorila descerebrado, pichabraba, que las trenzas te absorben el cerebro, rapero de cuarta —insultó mientras seguían rodando por el suelo y dándose golpe en todos lados sin importar el ruido que hacían. Hacía años que no se peleaban de esta forma llegando a las manos y gritándose y echándose en cara todo lo que les pasaba por la cabeza.
BARCELONA (ESPAÑA)
Mientras tanto las chicas en España seguían con su vida, yendo cada día a la universidad, haciendo trabajos y otros deberes. Por fin habían conseguido, poderse conectar a internet ya que les habían dicho a sus padres que necesitaban el ordenador con internet para hacer los trabajos de clase que puntuaban para los exámenes de evaluación. Sus padres accedieron, así que las chicas pudieron entrar en su ordenador con conexión a internet sin tener que andar a hurtadillas, ya que una vez le habían pedido a un amigo que les dejarán su móvil con internet para que Kayla pudiera acceder a su Facebook y así poder dejarle un mensaje a Bill para decirle el problema que habían tenido con sus padres.
Esa misma tarde Kayla y Laia habían quedado en casa de Laia para hacer un trabajo de un seminario, al que las dos chicas acudían juntas, ya que era después del horario de las clases normales dos días a la semana, en el cual deberían de buscar información en internet sobre el tema. Sobre las cinco y media de la tarde, Kayla llegó a casa de Laia. María, la madre de Laia, abrió la puerta dejando entrar a Kayla.
—Hola tía —saludó Kayla a la madre de Laia, a la cual consideraba como una tía, ya que su madre era la mejor amiga de ella de toda la vida, y ella se había acostumbrado a ella llegándola a querer como una tía, por eso la llamaba así.
—Hola Kayla, Laia te espera en su habitación —dijo María a Kayla— Está como loca buscando información para el trabajo.
—Sí, a ver si nos sale bien el trabajo para poder aprobar el seminario y así nos den más créditos de libre configuración, así podremos optar a una beca el año que viene —dijo Kayla esperanzada.
—Más os vale porque la universidad cuesta lo suyo, estaría bien que con vuestras buenas notas compensarais el sacrificio que estamos haciendo tanto nosotros como tus padres — advirtió María a Kayla.
—Venga tía, no hace falta que nos lo eches en cara —dijo de nuevo Kayla.
—Lo sé, por eso no tenéis excusa para cumplir con vuestras obligaciones de estudiante y aprobar, así no os volveré a reprochar nada, además este año os habéis pasado mucho con el cuento del viaje a Los Ángeles —dijo María un poco enojada, ya que no le caía para nada bien el novio de su hija.
—¡Ay, tía! Sabes que se nos había presentado la oportunidad para ir de otra forma no hubiéramos podido ir —explicó Kayla.
—Claro porque vuestros novios famosos os pagaron el viaje, sino no hubierais ido. No a cuenta del dinero de tus padres ni el mío —dijo María otra vez.
—Deberías estar contenta de que por fin Laia hubiera encontrado a una persona que la quiere y que se preocupa por ella —volvió a decir con sinceridad Kayla— Mira el lado positivo, si Laia se llegará a casar alguna vez no tendrías que pagarle la boda. Todo correría a cuenta del novio.
—¡KAYLA! TE ESTOY ESPERANDO DESDE HACE UN BUEN RATO —dijo Laia alzando la voz, desde el principio de la escalera del segundo piso— Y TE ENCUENTRO DE CHARLA CON MI MADRE. COMO SIGAMOS ASÍ NO ACABAMOS DE HACER EL TRABAJO.
—Tranqui amiga no te sulfures —dijo Kayla intentando calmar a su amiga que estaba un irritada y con malhumor— Últimamente tienes muy mal genio.
—Será mejor que os pongáis con el trabajo —dijo María a las chicas— Bueno, yo tengo que salir un momento para hacer unas compras, así os dejo solas para que podáis trabajar mejor.
—Está bien mamá —susurró Laia a su madre— ¿Vienes Kayla?.
—Ahora mismo —respondió Kayla para luego empezar a subir las escaleras.
Las dos amigas caminaron por el pasillo largo, hasta llegar a la habitación de Laia. La chica ya tenía encendido su portátil en su mesa de escritorio dispuesto para hacer el trabajo, que tenían que presentar. Laia cerró la puerta de su habitación una vez que Kayla accedió al interior de esta.
—Mira lo que he encontrado en un blog —dijo Laia con tono preocupado a su amiga.
—Tu madre me dijo que estabas buscando información para el trabajo —comentó Kayla a Laia.
—Y lo estaba haciendo hasta que se me dio por entrar un instante en un blog que sigo de Tokio Hotel —explicó Laia— ¡Dios! La que se ha liado.
—¿Qué paso Laia? —preguntó esta vez Kayla con tono preocupado al ver la cara de su amiga.
—Nuestros novios son unos imbéciles, unos tontos, unos… —suspiró Laia echando fuertemente el aire que tenía en sus pulmones— No se les ocurre otra cosa que hacer, y se ponen a pelearse en medio de la calle a la vista de gente.
—¡¿Qué?! —preguntó asombrada Kayla— ¿Estás de coña?.
—No, Kayla no estoy de coña —volvió a decir Laia— Han subido un video grabado por alguien y se veía claramente como Bill le pegaba un puñetazo en la cara a Tom en plena calle, después de salir de una cafetería y tener en el interior de ella una discusión acalorada.
—Enséñame el video que no me lo creo —dijo Kayla incrédula a su amiga— Aunque me alegra de que Bill deje de comportarse como una diva y que también tenga huevos para defenderse.
—Pues cuando veas el video lo vas a flipar —dijo Laia a su amiga— Casi le destroza la cara a mi Tomi.
—Algo malo le habrá dicho para que llegará a hacer eso —disculpó Kayla a su novio.
Kayla se dirigió hacia el ordenador que estaba encendido de Laia, para luego mover el ratón y hacer que el ordenador apareciera en activo. Maximizó la ventana del blog donde Laia había visto el video y le dio al play. Una vez que el video finalizo Kayla lentamente fue girando su cabeza hacía su amiga mirándola con la boca ligeramente abierta.
—Impresionante… — dijo Kayla incrédula.
Continúa…
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