«Juramento Mágico» Fic Toll de MizukyChan

Capitulo 11

& Anteriormente &

Tom… ven conmigo —Le ordenó.

¿David? —El de rastas dudó, pero no podía negarse a un mandato de Santa—. Sí señor —Y le siguió en silencio.

& Tom’s POV &

Mi cabeza giraba a una velocidad vertiginosa, por una parte quería correr en busca de Bill y pedirle disculpas, de rodillas si era necesario, pero por otra parte estaba David, una vez más mi mente se negaba a desobedecer a Santa, él era mi héroe después de todo.

Al llegar a la cabaña del adulto, entramos en silencio y pasamos inmediatamente al estudio.

Siéntate por favor —Me pidió cordialmente, y me miró con seriedad, mis rodillas temblaron.

¿Qué es lo que necesita? —pregunté un tanto intimidado por la situación.

Debemos conversar sobre tu deseo de navidad Tom —explicó, llevando el tema directo al grano.

Yo… —Me sonrojé de inmediato, seguramente me diría que era una estupidez, que Bill era hombre y que él no podría ir contra la naturaleza para embarazarlo. Al pensar en todo eso, me dolió la cabeza.

¿Tom?

Lo siento —Me disculpé antes de que me dijera cualquier cosa.

No lo sientas… es normal que desees una familia, todos los humanos desean una —dijo él completamente tranquilo

«¡¿Qué?! ¡¿Todos los humanos?!» Grité en mi cabeza.

Un momento… ¿Usted?

Sí Tom, sé que eres humano —agregó, igual de tranquilo llenando una copa.

Lo sabía —Reclamé de pronto molesto.

No es necesario que te enojes conmigo chico, estoy de tu parte —Bebió lentamente.

¿Y por qué no le dijo a Bill? Él está muy preocupado, no quiere decepcionarlo, él lo estima mucho, demasiado para mi gusto —Mis celos nuevamente estaban tomando el control.

Tranquilo… vamos por parte —Comenzó a explicar—. Primero, te conozco desde siempre Tom, siempre supe que eras un buen chico, creías en mí, en la magia, en Navidad, y esa es la razón por la que siempre obtenías tus regalos en Noche Buena —Yo no podía más que asentir—. Fue así, que supe que tu verdadero deseo para tu navidad número diez, era recibir tu primer beso, y no cualquier beso, querías que fuera realmente especial y con una persona especial, por eso envié a…

Bill —Dije comprendiéndolo todo— ¿Cómo sabía que él sería tan especial? —Le pregunté, no muy entusiasmado con la respuesta.

Sé que Bill es especial, él es el duende más especial que existe, porque él… es mi hijo.

¡¿Qué?! —No podía creer lo que mis oídos escuchaban— ¿Su hijo? Usted… pero… ¿por qué lo abandonó? —Alegué furioso, poniéndome de pie y paseando por la habitación.

No quería hacerlo, pero era necesario —respondió, con la voz suave, cansada, bebiendo otra vez de su vaso.

No lo entiendo —Volvía a gruñir—. Él lo necesita… ¡Dios! Está muy solo.

No es así… siempre velé por él, y desde que te conoció… ya no ha estado solo, tú lo cuidas —dijo muy seguro de sus palabras, me detuve en seco y me volví a sentar.

Claro que lo cuido, lo amo —Confesé—. Pero aun así hay cosas que no entiendo.

Lo sé… déjame aclararte algunas cosas Tom —Pidió, apretando sus manos.

& Bill’s POV &

Corrí lo que más pude, pero cuando estaba por llegar a casa, decidí girar e ir al lago. Me sentía terrible y sabía que Tom llegaría en cualquier momento a mi cabaña y ahora simplemente no quería hablar con él, se había portado como un idiota cayendo en el jueguito de Andrej y respondiendo a su provocación con eso de “ver el futuro”

¿Cómo pudiste decir algo así Tom? —susurré lanzando una piedrita al agua— ¿Cómo pudiste ponerte a nivel de Santa?

Tal vez… lo dijo porque no sabía lo que eso significaba, después de todo jamás le he dicho nada sobre los poderes de Santa.

Mi cabeza dolía de tanto pensar en eso. ¡Rayos! Creo que me estoy portando como un idiota, Tom no lo sabía, no lo dijo intencionalmente.

Será mejor que regrese —dije a nadie en particular y caminé lentamente de regreso a casa— ¿Ahora cómo te pediré disculpas, Tomi?

& Tom’s POV &

Explícame entonces Santa, porque no entiendo —Le pedí, mirándolo directamente a los ojos.

Verás Tom, hay un don en especial que convierte a Santa en Santa, ¿me sigues?

¿Habla de una magia especial? —pregunté tratando de seguir con la conversación.

Exacto, ese don es muy raro, por eso el puesto de Santa es por 200 años, porque cuesta mucho que alguien herede ese don —Continuó el adulto.

¿Y cuál es ese don? —indagué temiendo la respuesta.

Poder ver el futuro —respondió seriamente. Mi mente voló y todas las imágenes de Bill embarazado cruzaron ante mis ojos.

¿Visiones? —cuestioné en un susurro.

Así es… Hace mucho tiempo, quizás antes de que nacieras… te vi Tom… te vi ocupando el puesto de Santa —afirmó, sin siquiera dudar.

No puedo creerlo ¿Yo, Santa? Pero, yo soy humano —dije sin poder creer sus palabras.

Lo eres, pero eres un humano muy especial, un humano que quiere formar una familia con un duende, un humano que quiere hijos de un duende… eso te hace diferente Tom —agregó, llenando nuevamente su copa.

Eso quiere decir que mi hijo con Bill —Mi corazón se llenó de felicidad— ¿Es posible? —El hombre asintió y sonrió— ¿Cómo?

Hace algunos años comencé a inyectar magia de fertilidad en el cuerpo de mi hijo, sabía que lo pedirías algún día Tom, ya lo había visto —explicó, bebiendo un sorbo—. Vi a mi nieto —Me sentí un idiota y yo todo este tiempo había pensado que David quería aprovecharse de la ingenuidad de mi gatito.

Un momento… yo sólo pedí una familia… porque tuve una visión de ella… después de que usted… me pusiera magia —comenté confundido.

Debo prepararte Tom, mi tiempo termina esta navidad y habrá elecciones, entonces tú deberás ocupar tu lugar como el nuevo Santa —sostuvo David, serio nuevamente.

¿Es decir que me cederá sus poderes?

Exacto, debo entregarte mis poderes, pues al cambiar mi puesto, mi longevidad se acabará y moriré —dijo triste.

No… no puede morir, sería terrible para Bill, él lo quiere mucho —alegué, sufriendo por mi gatito.

Él no sufrirá demasiado, tendrá una familia en la que pensar —explicó, con la sonrisa pintada en el rostro—. Tú le ayudarás.

Esto es… demasiado —La cabeza me dolía, ¿qué le diría a Bill?—. Creo… creo que debo irme.

Espera Tom… no debes hablar con Bill sobre esto —Me mandó.

¿Por qué?

Aún no es el momento… él lo sabrá cuando sea conveniente.

Pero… —Dudé.

Ve con él, ámalo y cuídalo. Te veré a la cinco, en el entrenamiento —Ordenó, poniéndose de pie, hice lo mismo y salí del lugar.

&

El chico de rastas salió completamente abrumado con la información recibida. Caminó mirando el piso hasta que se topó con alguien.

Tom, ¿estás bien? —Era Andrej.

No, lo siento, no me hace bien pelear con Bill —Mintió, para salir del paso.

Se está comportando de manera inmadura, pero él siempre ha sido así, sólo un crío —dijo de manera despectiva.

No hables así de él, no te lo permito —Le reprendió.

¿Por qué estás con él Tom? Hay mejores duendes… además para los humanos, todos nosotros somos iguales —comentó como si nada, lo que hizo que Tom abriera los ojos grandemente.

¿Lo sabes? —habló casi en un susurro.

Lo sé desde el primer día, Bill te cubrió bien, pero mi don es justamente identificar razas peligrosas y los humanos están en «top one» de peligro Tom —explicó, dándole una sonrisa sexy.

¿Y qué harás? ¿Delatarme? —preguntó un tanto temeroso el de rastas, pero sin dejarlo notar.

Tal vez… tal vez no, sólo depende de ti —expresó coquetamente.

¿A qué te refieres? —Gruñó, frunciendo el ceño.

Quiero estar contigo Tom, ya sabes… sexualmente —Se lamió los labios.

Estás loco Andrej, eres muy guapo y hay gente que babea por ti, pero mi corazón pertenece a Bill desde hace años y no planeo dejarlo —alegó muy seguro de sus palabras.

Pero si te delato lo perderás para siempre Tom —dijo molesto ante tal desplante.

Encontraré la forma de buscarlo, pero jamás, me oyes, jamás lo traicionaré. Ahora si me disculpas… —Se abrió paso y siguió con su camino.

Eso lo veremos —Le gritó el rubio molesto.

Genial… más problemas —susurró y continuó su camino.

&

Al llegar Bill estaba sentado frente a la chimenea hecho un ovillo. Tom se preocupó y se sentó a su lado.

Bill lo siento mucho, de verdad, no sabía nada —habló sin parar, hasta que el pelinegro se echó a sus brazos y lloró.

Perdóname Tomi, no lo sabías y yo te culpé —Sollozó en el hombro de Tom, mientras éste le acariciaba la espalda.

Calma, ya pasó, fue sólo un mal entendido —Ambos se miraron y sonrieron— ¿Me perdonas?

Sólo si me perdonas tú también —Se besaron.

Entonces, ¿estamos bien? —El pelinegro asintió— Me gustan las reconciliaciones.

Haré que te gusten aún más —agregó coquetamente, el apuesto gatito chasqueando los dedos, quedando solamente con unos ajustados bóxer negros.

Ya me está gustando… —Sonrió el de rastas, quitándose sus propias prendas.

Ven cielo —Le habló Bill tendiéndole la mano, guiándolo hacia la habitación.

Se besaron con pasión y se tendieron en la cama, excitándose con cada nuevo roce, fascinados por la fricción entre sus miembros. El pelinegro que no le gustaba contenerse, gemía con ganas con cada caricia proporcionada por el rubio. Se separó de él y le quitó la ropa interior acercándose peligrosamente a su miembro. Tom sintió el cálido aliento del moreno acercarse a su necesitada erección y suspiró.

¡Dios mío! —dijo roncamente, al sentir la caliente lengua del pelinegro pasease por toda su longitud. Se estremeció aún más al sentir como Bill le engullía por completo— Aaahhh.

Eres tan grande, Tomi —susurró el pequeño con una actitud tan inocente que no se ajustaba a lo que estaba haciendo.

Déjame sentirte Bill —Pidió el mayor, tomando a Bill de la cintura y quitándole su bóxer y dejándolo completamente expuesto a sus deseos. El duende pasó su mano por el miembro de Tom y con su magia lo dejó completamente lubricado.

Entra en mí cielo —Gimió el moreno, abriendo sus piernas dando completo acceso a su cuerpo. Tom no se hizo esperar y se acercó a él tentando su entrada… y… empujó. Entró despacio, gozoso y conteniendo el aliento—. Aaahhh se siente tan bien —Jadeó Bill acercando a Tom en un abrazo, siempre se quedaban un momento así, abrazados, acostumbrándose a la unión de ambos cuerpos.

Te amo —Le besó el de rastas y comenzó a moverse lentamente, el cuerpo más ligero del pelinegro se movía al compás de las embestidas.

Ámame Tomi… —Pidió y su compañero le dio todo su amor con esa entrega.

Además la mente del rubio soñaba con aquel bebé que pronto vendría y soñaba con que tal vez, ahora que sabía la verdad, podría embarazar a su amado duende. Eso le daba energías y se movía más rápido sobre el cuerpo delgado del moreno

Sí, sí, sí —Gemía gustoso el chico.

Dios Bill, eres tan delicioso… —No pudo contenerse y sintió como ambos cuerpos se llenaron de un brillo intenso, hasta que con sólo dos movimientos más… el orgasmo los golpeó como una gran corriente eléctrica. Sus dedos se curvaron y por un instante dejaron de respirar.

Te amo Tomi —Gimió Bill, al sentir el cálido semen de su pareja en su cuerpo.

Y yo Bill… no sabes lo mucho que te amo —Se quedó un momento más en su cuerpo como deseando que su semilla por fin fuera aceptada por el vientre de su duende y se quedara allí formando a su pequeño bebé—. Júrame Bill… que jamás me dejarás —Le miró con los ojos llenos de lágrimas, preso de la emoción que lo embargaba.

Te lo juro mi amor —respondió el pelinegro acercándose a sus labios para sellar el juramento mágico, a la manera de los duendes.

Se fundieron en un beso lleno de sentimientos, felices de tenerse el uno al otro y seguros de que siempre se amarían y velarían por el bienestar de su pareja. Tom lentamente se desprendió del cuerpo del moreno y se abrazaron fuertemente.

Definitivamente amo las reconciliaciones —dijo Tom, con una gran sonrisa en sus labios.

&

A las cinco de la tarde en punto, el grupo de jóvenes estaba a la puerta de la cabaña de Santa. Bill y Tom llegaron abrazados, sonrientes y felices. Andrej les dio una mirada de fastidio y Andreas les dio una sonrisa, le gustaba ver a su amigo tan feliz, pese a la estupidez que había dicho Tom por la mañana.

David les indicó que pasaran y les indicó lo que debían hacer. Se retiró junto a Tom a su estudio y procedió a inyectarle su propia magia al rubio.

El cuerpo de Tom se cansaba rápidamente ante tanta presión, y cuando sus ojos le indicaban que el sueño vencería… las visiones aparecieron…

Llamas, luchas, duendes utilizando poderes desconocidos por él, heridos, caos, la cabaña de Bill envuelta por el fuego.

¡NOOOOO! —Gritó asustado y desesperado.

Tom… calma, eso no ha pasado… aún —Le habló la voz del adulto.

No puedo permitirlo. Su pueblo… los duendes sufrirán… no… no puedo… —Los ojos de Tom se llenaron de lágrimas y abrazó a Santa con fuerza.

Tranquilo, sé que podrás solucionarlo, confío plenamente en ti, Tom —afirmó el moreno, acariciando la espalda del chico.

No quiero que Bill sufra por mi culpa —Sollozó.

Será necesario para la evolución, pero no debes olvidar que todos los cambios son buenos Tom, a veces traen sufrimiento, pero te llevan hacia adelante —Le calmó el hombre.

Pero habrá una guerra entre los suyos… por mí —No dejaba de llorar.

Lo sé, pero será por el bien de ambas razas, Tom. Sé que quieres una vida tranquila.

Sólo quiero llevarme a Bill y tener una familia —Confesó el chico, mirándole a los ojos.

Lo sé, pero ya te lo dije antes, tendrás que elegir entre lo que quieres y lo que es importante —Le devolvió la penetrante mirada—. Siempre hay una opción, si te vas… la raza de los humanos será completamente abandonada por los duendes, toda la magia con la que les ayudamos, será suprimida por el nuevo soberano, y ustedes: los humanos… sufrirán.

¿De verdad? —El adulto asintió.

Sólo tú podrás mantener la unión entre las razas, tú y tu hijo Tom, ustedes serán la clave de la supervivencia de ambas razas —comentó el hombre, poniéndose muy serio.

¿Supervivencia?

Las razas no deben separarse Tom, si lo hacen, tarde o temprano se extinguirán… ambas.

No… —susurró—. No lo permitiré… debo proteger el mundo de mi hijo, debo cuidar de mi familia —afirmó el chico de rastas limpiándose los ojos—. Haré lo que sea necesario —dijo con determinación.

Sabía que no se habían equivocado contigo. Hice bien al confiarte a mi hijo Bill.

& Continuará &

Vaya capítulo, una verdadera bomba… todas las verdades salieron a la luz de pronto… y ahora… ¿Cómo empezará la guerra? ¿O al ver el futuro Tom podrá evitarla? ¿Le dirá la verdad a Bill? ¿Y qué hará Andrej al verse rechazado por Tom? Se viene el desenlace, sigan leyendo y por favor comenten, para que no me ponga triste pensando que nadie me lee… gracias por el apoyo >.< los quiero mucho.

por Mizuky

Escritora y traductora del fandom

3 comentario en “Juramento Mágico 11”
  1. Ya recordé la parte de Bill siendo Lady Klaus…pero he olvidado lo de la Guerra, Andrej,etc. 😮 …mil gracias por esta historia navideña

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