Fic TOLL de unicornlitz

Capítulo 50

Pov’s Adrianne

—¡No lo hiciste bien, tonto!

Evan y yo estamos teniendo una discusión, y no es para menos. El muy ridículo no supo hacer bien su trabajo, y para ser sincera, ¡esa era la única forma de conseguir que Bill le terminara sin que intentara matar a Evan en el transcurso!

—¡Todavía te hice señas y nada!

—¿Acaso crees que era fácil interpretar tus jodidas «señales»?— pregunta con escepticismo —¡Movías los brazos como una loca! ¡y gritas como una loca!— exclama, mirándome mal, pero yo lo fulmino con la mirada. —Ahora Bill está enojado, imposible será acercarme para hablarle si buscamos otro método para que me termine, porque, no sé si lo escuchaste, pero me amenazó con matarme si lo hago yo. Y yo aprecio mucho mi vida, como también conozco cómo es Bill y lo capaz que lo creo de cumplir con su amenaza.

Ruedo los ojos —La que queda es que le seas infiel— le digo y él me mira con horror al instante —¿Qué? Es otro camino fácil…

—Fácil a mi muerte, sí.

—No seas tonto— bufo, cruzándome de brazos —Él no te va a matar. También queda la opción de que te largues sin decirle nada y te desaparezcas de la faz de la tierra.

—Imposible, tengo una empresa que manejar cuando mi padre me dé su puesto— me dice —Me va a encontrar de igual manera.

Oh, eso es cierto. Y conociendo lo vengativo que es Bill, sí querrá matarlo si Evan se va sin decirle nada. Bill es tan orgulloso, lo sé, no va a soportar que Evan le haga eso, porque él es quien deja a los hombres, los hombres no lo dejan a él. Es uno de sus tantos lemas. Y sé que si Evan le es infiel, entonces también se vengará, en esas dos opciones Evan sale muerto. Y no queremos eso, al menos Evan no lo quiere. Porque a mí me da igual. El punto es que hay que hacer que Bill lo deje de una manera que no involucre muertes. Pero, ¿cómo?

—Voy a tener que meterle cizaña y no como tenía pensado— murmuro, ya viendo esta idea como la única opción más fácil. Miro a Evan, quien está de brazos cruzados. —Te veo luego— le digo.

—¿Qué harás, mujer?

—Qué te importe poco, Evan— le respondo, dándome la vuelta para echar a correr lejos de él. Entrando a la hacienda, pues nos encontrábamos afuera, en un sitio donde nadie nos oyera. Sé que Bill tiene que estar en su habitación, o quizás está en otro lado. Sin embargo, subo las escaleras, camino por el pasillo hasta llegar a su puerta, no escucho ruido alguno al pegar mi oreja a la madera, pero igualmente la abro y…

Encuentro a Bill sentado en el suelo de su habitación, con el móvil puesto contra una almohada para mantenerlo parado mientras una bola azul se mueve y le habla en la pantalla. Él está con sus piernas entrelazadas, y el dorso de sus manos sobre sus rodillas, la punta de sus dedos índice y pulgar juntas y sus ojos cerrados mientras emite un ‘ohm’ de vez en cuando. Lento. Respirando despacio.

—Eso es, Bill. Respira profundo, imagina a esos delfines nadar a toda velocidad, imagina el sonido del agua mientras mueven sus aletas.

—¿Y cómo se supone que es ese sonido?— le pregunta Bill con un tonito arisco de voz, de malhumor, señal de que está estresado. —¿Crees que he visto delfines en mi vida o qué?

—Tranquilo, respira, cálmate… entiendo tu frustración en estos momentos, pero debes mantener la calma o…

—¡No me digas qué hacer!

—¿Bill?— le llamo con cautela, frunciendo un poco mi ceño al verlo en esas. —¿Qué haces?

—Jugando a la ouija— me dice con sarcasmo, —¿Qué no ves? Ando meditando…

Uy, ese genio.

—Pues solo pregunto, tampoco es para que me trates así, ¿eh?— le reprocho, con un pucherito en mis labios. Él suelta un suspiro, coge su móvil, se sale de la aplicación donde estaba y me doy cuenta de que es ChatGPT. Ja, Billie usando una IA para meditar, joder. Igualmente me siento triste por cómo me ha hablado, ¿qué culpita tengo yo de que esté pasando por un mal momento? Debería contarme.

—Lo siento, Adrie— me dice mientras se pone de pie —Es que ando con la cabeza hecha un lío.

—¿Y por qué?

—Si supieras— bufa, negando con la cabeza. —Me he enterado de unas cosas que te van a dejar loca.

—Cuéntame, loca ya estoy.

Me mira apretando sus labios en una sonrisa burlona, se sienta en la cama, jugando con sus dedos, yo corro a su tocador, tomo su peine del cabello, unas coleteras, y me acerco a la cama para subirme y situarme en su espalda para comenzar a peinar su cabello cuidando sus rastas. Me es difícil, antes podía hacerlo fácilmente porque Bill no tenía rastas. Su pelo estaba libre de eso, pero ahora sí las tiene, ¡y entre el cabello! Lo cual me dificulta mucho peinarle pero aun así lo hago. Como siempre.

—Bueno, estuve hablando con Isabella cuando llegamos a su hacienda…

—Ajá…

—Me habló de sus padres y de la nada nos vimos hablando de su amiga— me dice y yo me quedo en silencio. Nada más oyéndolo. —Mani, me contó que su amiga la traicionó. Ella ya me había hablado de eso antes, me había contado que el que era su novio la había engañado a ella con su mejor amiga. Pero ni me acordaba de eso, sin embargo, hoy tocó el tema y lo recordé. Al parecer su mejor amiga le hizo mucho daño, la odia, le quitó a su novio y también influyó en que su hijo no esté con ella. O eso entendí. Yo supuse que se refería a mi madre pero, no creo a Simone, con lo correcta que es, que haya sido capaz de hacer algo así. Sin embargo, creo en las palabras de Isabella. Le pregunté el nombre de la amiga, porque pensé «okay, seguramente se refiere a otra y no a mi madre», se lo pensó mucho para responderme y luego dijo que se llama «Ivey».

Bill suspira.

—Ivey es el segundo nombre de mi mamá.

—¡¡¿Qué?!!— exclamo al instante, Billie se lleva las manos a sus oídos antes de que yo dé mi grito porque me conoce. Igualmente me ha dolido la garganta al gritar, pero me es imposible no hacerlo.

—Aishh, Adrianne…

—Perdón mani, pero entiéndeme… ¿O sea que tu mamá le hizo eso a Isabella y por eso acabaron en una enemistad?

—Al parecer, pero, ¿sabes qué es extraño? Le pregunté a Isabella qué había pasado con su ex novio, y me dijo que siguen juntos… ¿sabes lo que eso significa?

—No, mani, ¿qué?

—Que viene siendo mi papá.

—¡¡Pero qué mierda!!

Bill se pone de pie de un tirón —¡Adrianne! Me dejarás sordo, joder.

—¡Perdón!— exclamo, poniéndome de pie nuevamente —Es que es demasiado loco, mani.

—Lo sé, y no paro de darle vueltas al asunto. Si mi madre le hizo todo eso a Isabella, y se quedó con su novio, o sea, mi papá, le destruyó la vida, y la alejó de su hijo, quedando en una gran enemistad… eso explica por qué reaccionó como reaccionó cuando mencioné a Isabella en la cena aquella noche. Pero, si Isabella y mi papá tuvieron algo, y al parecer Isabella y él tuvieron un hijo al cual mi madre alejó de Isabella, ¿dónde está ese chico?

Ay no.

—Mani…— murmuro —Tú y Isabella sois idénticos.

—¿Y?

—¡Piénsalo! ¿Y si tú eres ese chico?

Bill se queda en silencio tras tomarse una bocanada de aire y retenerla en sus pulmones. Parpadeó con retraso ante mi suposición. No habló durante lo que parecieron tres minutos o más, no sé, por qué no llevé cuenta de nada porque estoy igual de perpleja que él. Es que es tan obvio, Bill es idéntico, una copia de Isabella cuando ella era joven. Y es verla ahora de adulta y encontrarle un parecido también. Para mí está más que claro pero Bill niega con la cabeza, dejándome claro que no piensa igual.

—No— murmura.

—Billie.

—¡No Adrianne! ¿Qué mierda sugieres?— me dice con desesperación —¿Cómo puedes pensar que ese chico soy yo?

—¡Porque es obvio, mani!

—No, no, no puede ser.

—¿Y por qué no, Billie?

—P-porque eso significa que mi papá fue partícipe de eso y me niego a pensar siquiera que fue tan cruel como para engañar a Isabella con Simone y alejarme de mi verdadera madre, si llegase a ser verdad— la voz de Billie suena quebrada, a punto de romper en llanto y sus ojos están vidriosos. —Y también significa que mi vida ha sido una completa mentira durante todo este tiempo, que todos saben de esto menos yo, y que eso explicaría el comportamiento de mis tiastros conmigo y la indiferencia de Simone. Que mi papá me ha mentido, que mis abuelos, y Tom, me han mentido a la cara sin ningún pudor.

—Billie…— quiero tranquilizarlo, pero me es imposible, pues él se aleja y se toma la cabeza mientras intenta con todas sus fuerzas no sollozar, sin embargo, al esnifar lo hace ahogadamente al contenerse. —Cálmate, quizás las cosas no son así.

—¿Y entonces cómo son, Adrie?— me pregunta, sus labios tiemblan y se curvan hacia abajo formando una «u» en reversa. Su entrecejo está ligeramente fruncido y sus ojos bañados en lágrimas —Me niego a creer que mi papá no es quien yo siempre he creído que es, ¡¿entiendes?! Por Dios, ¡no puedo! Mi papá es incapaz de hacer algo así, yo lo sé, él no le haría daño a nadie, mucho menos a alguien que fue su pareja. Mucho menos me haría vivir una vida de mierda junto a la plaga de mis tiastros y primos al criarme junto a Simone. Así que no, yo no soy ese chico.

Él quiere mucho a su papá. Esto le está afectando mucho a Bill, tanto que se niega a ver las cosas…

Pero yo lo entiendo, y no puedo obligarlo a creer en esto, quizás yo también me estoy equivocando y viendo cosas donde no las hay. Así que solo hago lo que mejor sé hacer y lo abrazo suavemente. Billie me corresponde al abrazo al instante, sollozando bajito, sé que esto realmente le abruma.

—¿Quieres investigar más o…?

—No— me responde en voz bajita, sorbiendo de su nariz controlando sus hipidos. Se aleja y se limpia las lágrimas rápidamente, respirando hondo para calmarse a sí mismo. —Ya no quiero saber más del tema, mejor me mantengo alejado de todo esto. Quiero enfocarme en mi cumpleaños, y en mis planes para cuando me vaya a Londres. Si es que me voy…

—¿Acaso lo tuyo con Tom va mal que estás pensando en irte?

—Van bien— me dice —Y sobre eso… hoy me ha propuesto algo con respecto a mi relación con Evan.

Humm…

—Me ha dicho que si yo dejo a Evan, entonces él se encargará de sacar a Heidi de su vida— me cuenta, terminando de quitar todo rastro de las lágrimas derramadas. Sin embargo, sus ojos ligeramente rojos lo delatan.

—¿Y eso es malo?

—Es bueno. Quiero que saque a esa vieja de su vida con todo y ese bastardo que viene en camino— confiesa, relamiendo sus labios —Tengo días sin verla y prefiero que siga así, no quiero verle la puta cara a esa mujer. Tom me prometió que la desaparecería, y que haría que nadie supiese de ella. Y sé que sería así. Evan me ha dado la razón perfecta para terminarle…

—¡Ay sí! Yo venía a decirte que eso de pedirte una relación abierta estuvo terrible— le cuento, comenzando con lo que vine a hacer —Mejor que le termines, mani, igualmente ya tienes a Tom, lo que siempre has querido— él asiente con la cabeza en respuesta —Y van super bien. Entonces Evan aquí sobra y como quiere andar de picaflor entonces que lo haga, de todas formas ya le has dejado tu marca. Imposible que te olvide o que encuentre a alguien mejor que tú.

Billie sonríe orgulloso, todo rastro de tristeza y desesperación se ha ido de su expresión. —Mañana me encargo de eso, quiero seguir meditando.

—¿Con ChatGPT?— le pregunto con sorna.

—Violett me lo recomendó, pero hasta ahora no me ha servido de nada. Yo quería que me ayudase a meditar diciéndome «imagina el pene de Tom, grueso, venoso, goteando la leche que debes tomar.» Pero no, dice que no puede ayudarme con esa solicitud, ¡es una mierda!

Me echo a reír —Entonces sigue intentando imaginar delfines y cómo suenan sus aletas en el agua— digo riendo —Por cierto, las chicas quieren saber qué fue lo que pasó entre tú y tu novio para que te pusieras a gritar de la nada. ¿Les vas a contar?

—Mañana— murmura en respuesta.

—Bueno, ¿y ya te sientes mejor, verdad?

—Sí, mani, sí. No te preocupes…

—Okay…— digo poco convencida. Supongo que él quiere estar solo, así que lo haré. Lo dejaré solo para que se calme y así, yo sé que no indagará en ese tema, lo conozco. Le ha afectado pensar que su papá pudo haber hecho algo tan… atroz. Eso es lo que lo mantiene con la venda en los ojos. Siento que también le afecta pensar que sus abuelos le pudieron haber mentido también y que Tom igual. Supongo que no quiere tenerles rencor, porque sí, Billie los odiaría si llegase a ser verdad que le han estado mintiendo durante toda su vida. Él se conoce, y yo lo conozco.

Espero realmente estar equivocada en mi suposición, aunque es imposible que lo esté.

Qué lío, joder.

.

By Omnisciente

—¿Qué has visto?

Ochie, la bruja que le había ayudado siempre a que su secreto se mantuviese oculto y a que Jhörg siguiese mirando a Simone con amor, miraba las cartas con detenimiento. Simone había llegado esa tarde a su residencia, queriendo averiguar si su madre estaba tramando algo en su contra como sospechaba, tenía demasiadas preguntas y todas ellas serían respondidas en ese momento cuando la mayor separó sus labios para hablar.

Sobre la mesa en donde ambas estaban sentadas, siendo iluminadas por velas, se encontraba una fila de cartas que Ochie ya había barajado. La primera pregunta de Simone había sido «¿Qué trama mi madre?» Y Ochie estaba por respondérsela.

—Escoge seis cartas— le pidió y Simone lo hizo sin cuestionar absolutamente nada. Antes, hacía ya diecinueve años, Ochie le había leído las cartas para saber cómo le iría con el amarre que le habían hecho a Jhörg, recibiendo respuestas positivas que la dejaron tranquila durante todos esos años. Sin embargo, Simone estaba inquieta últimamente y más después de la pelea con Bill y su conversación con su madre.

Ochie miró las cartas con detenimiento antes de proceder a hacer su lectura —Hay algo que abruma a tu madre, le angustia y la tiene sintiendo temor. Está intranquila, hay algo en su salud que no anda bien y teme dejar a alguien solo cuando se vaya.

—¿Cuándo se vaya a dónde?— preguntó Simone con el ceño fruncido por confusión.

—De este mundo— respondió Ochie para sorpresa de la rubia, quien alzó sus cejas un poco ante su asombro —Tu madre está enferma, muy enferma— le dijo —Al parecer no hay forma de evitar su muerte, y le angustia dejar a alguien.

—¿Qué enfermedad tiene?

Simone sintió algo de preocupación, sin embargo, no era tan grande como cualquier otra persona que amara a su madre y temiera perderla. Si se moría o no, para Simone daba igual, así su madre no intervendría en sus planes.

—No puedo saber eso con exactitud— responde Ochie con calma —Sin embargo, también veo propósitos— musita, levantando una de las cartas tamborileando con sus dedos la misma —Planes que prometen resultados positivos, y no tiene nada que ver con su salud— suelta esa carta y toma otra de las seis que Simone escogió —Cuenta con ayuda, cuenta con apoyo, y conseguirá lo que se propone.

—¿Qué es eso que se propone?

Ochie toma otra carta —Que la verdad se sepa.

Simone maldijo mentalmente, apretando sus labios —Lo sabía— murmuró, desviando su mirada del rostro serio e inexpresivo de Ochie a alguna parte de la residencia —¿Quiénes le están ayudando?

—Escoge una de estas cartas— pide Ochie señalando las otras que estaban en la fila, dejando de lado las seis que Simone había escogido con anterioridad.

Simone lo hizo y se la entregó. —Dime— exigió intranquila.

—Con calma— asevera Ochie, fulminándola brevemente con la mirada mientras se disponía a ver la carta. —Escoge otra— le pidió y Simone obedeció al instante, Ochie la recibió, examinando la carta —Es alguien temperamental, decidido, con un espíritu rebelde. Veo demasiada determinación y un amor inmenso por tu madre, hay una conexión ahí— le hace señas a Simone para que tome otra carta y se van dos del tiro sin que Simone se dé cuenta, pero Ochie no le dice nada, toma las dos cartas viéndolo como una señal y al leerlas achina sus ojos —Esta persona ha pasado por mucho dolor, y ayuda a tu madre por un bien común, quiere recuperar lo perdido. Pero hay otra persona…

—¿Quién?

Ochie mira la otra carta y bufa —Carisma, fortaleza, amor. Un amor inmenso lo tiene en esta situación. Quiere conseguir libertad.

—¿De quién?

Simone cada vez entendía menos. Ochie le hace señas con la cabeza para que tome otras cartas, y esta vez Simone toma cuatro del tiro a propósito. Leer una a una la estaba impacientando. Ochie suspiró ante el desespero de la mujer, conteniéndose de virar los ojos y concentrándose en su lectura. Ya conocía su temperamento —De quien ama— le dice Ochie —Esta persona tiene una conexión más fuerte con tu madre, deben ser familia— murmura la mayor —Joven, talentoso, y aquí me dice que trae consigo dos nuevas vidas. Dos luceros, solo que una de ellas no llegará a florecer, la vida no deseada.

Simone pensó un poco.

—Es decir, esta persona es la causa de que dos vidas hayan llegado a este mundo, solo que aún no nacen. Pero las dos vidas no comparten un vínculo, así que no comparten sangre, por lo cual, esas dos vidas vienen de dos personas diferentes— dice Ochie, comprendiendo la situación —Solo una de esas vidas es amada, y es la que tiene con esta persona a la que quiere liberar— aclara —Toma otra carta.

La rubia toma una a la vez.

—Por esta persona siente un amor demasiado fuerte. Quiere tener a esta persona, y sabe que solo desenterrando la verdad lo puede conseguir…

Simone relame sus labios —¿Conozco a estas personas?— pregunta, tomando en sus manos otra carta que le daría la respuesta. Cuando la carta queda en las manos de Ochie, ella la examina y asiente con la cabeza.

—Tienes una conexión con la persona que quiere liberar y tener a la otra— le dice —Un muchacho.

Simone no tuvo que pensarlo dos veces, porque al instante supo exactamente a quién se refería las cartas. Su expresión desesperada por obtener respuestas cambió a una fría y seria cuando la obtuvo. Y un atisbo de amargura cruzó por sus facciones —Thomas— murmuró, —Es mi hermano menor, Thomas— dice con pequeños asentimientos de cabeza —Claro que sí, él será papá.

Pero no entendía. Se supone que Tom es pareja de Heidi, ¿con quién tiene otro hijo? ¿Cuál es el hijo que no deseaba?

—Tu hermano quiere liberar a tu hijo y hay una intensa conexión ahí, un vínculo fuerte…

—Bill no es mi hijo— soltó la rubia con recelo, mirando fríamente a la bruja frente a ella quien se mantenía inexpresiva —Trata de seguir manteniendo el vínculo con Jhörg.

—Acabará muriendo, lo sabes.

Jhörg se encontraba demasiado agotado, y se debía a que el nombre de Isabella da vueltas en su mente constantemente. En lo profundo de su ser sentía que conocía a esa persona, pero algo lo alejaba de saber de quién se trataba. Una fuerza lo devolvía a su sitio cada vez que se acercaba al baúl de sus recuerdos en su mente. Una fuerte fuerza lo jalaba cuando estaba a nada de recordar quién era Isabella. Ochie era esa fuerza que lo mantenía en su sitio, y aún así, al hacerlo constantemente, robaba las energías de Jhörg agotándolo, no solo mental sino físicamente también y eso era demasiado malo para la salud de Jhörg.

—Haz lo que tengas que hacer para que eso no pase— fue la respuesta de Simone antes de salir de la residencia a toda prisa.

Continúa…

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por unicornlitz

Escritora del Fandom

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