Fic Toll de Sebastian14

Capítulo 3: Extra. Parte 2

El sol entraba por la ventana de la habitación iluminando todo a su paso dejando atrás a la oscura noche.

En la cama de la habitación se podía apreciar a un chico de cabello largo, lacio y muy negro siendo abrazado sobreprotectoramente por un chico de rastas que aun permanecía dormido.

En el rostro de Bill se encontraba una tímida sonrisa. Había pasado toda la noche siendo abrazado por su dueño, sintiendo la calidez de este yeso era algo que le gustaba.

Él es mi dueño, puede hacer lo que desee conmigo, no me molesta que duerma abrazado de mi. Amo sentir su calidez, pero por otra parte…—Preocupación.— Me siento muy raro a su lado. No sé si esto sea normal, pero esta cosa llamada corazón ha latido demasiado rápido cuando él está junto a mi y cuando me sonríe me dan ganas de hacerlo. Esto es muy diferente a cuando era un simple muñeco. —Pensó Bill al momento de contemplar a su dueño quien dormía sobre su pecho abrazándolo fuertemente. Sonrió dulcemente y comenzó a acariciar sus rastas.

Mmmm… Bill… —Dijo aún somnoliento; abrió los ojos.— ¿Como dormiste?—Preguntó Tom muy dulce al momento de besar castamente sus labios, haciendo sonrojar a Bill.

Raro, me sentí muy extraño. Todo se puso oscuro pero…me sentía muy bien… ¿Así es cómo se siente dormir? —Preguntó muy curioso.

Si, algo así. A veces uno tiene sueños, los sueños son como ver TV pero contigo de protagonista, es decir, puedes hacer lo que quieras, pero no es verdad. Al final del sueño siempre estarás en el último lugar donde te encontrabas antes de dormir. —Trató de explicar Tom.

Entiendo. —Dijo Bill dulce y le dedicó una hermosa sonrisa que cautivó por completo a Tom. —Me alegra tenerte como dueño… ¿Verdad que me explicarás todo lo que no entienda? —Dijo muy ilusionado.

Claro que si. —Acarició el perfecto rostro de Bill.—…Eres tan hermoso. —Dijo muy enamorado al momento de acariciar el rostro de Bill.

Tengo que serlo… soy un muñeco. —Dijo de lo mas normal.

Bill, Ya no eres más un muñeco, eres un humano, eres mi Bill.—Dijo en tono meloso mientras lo abrazaba.

Si, soy tu Bill, de tu propiedad porque eres mi dueño y yo tu muñeco. —Dijo muy seguro de si.— Aún si mi cuerpo sufrió una transformación, eso no cambia las cosas para mi; recuerda amo, aunque mona se vista de seda, mona se queda.

Respiras, te mueves, hablas y piensas ¿Cómo puedes decir que aún eres un muñeco?— Preguntó muy curioso.

Tomi… ¿Puedo preguntarte algo?—Dijo tímido.

Por supuesto. —Respondió feliz al momento de besar su cuello, sintiendo como su muñequito se estremecía.

¿Por qué me convertiste en un humano? —Dijo curioso y atento a la respuesta de su dueño.

Porque…—Sonrojamiento.—Te amo…me gustas muchísimo.

—… ¿Amor? Sabes, el único amor que comprendo es el de un niño por su juguete, ya sabes cuando pasan tiempo juntos y se divierten. Hay muchos niños así, pero no por eso les dan vida a sus juguetes.

Es que no te amo de esa manera. —Dijo algo nervioso y sonrojado.

No comprendo. —Dijo muy curioso.—Yo…solo comprendo el amor momentáneo de un niño por su juguete. —Dijo muy seguro de si.

El amor que siento por ti es más hermoso, fuerte y dulce que el de un niño por un juguete.—Sonrojamiento.—Cuando mami te compró y te entrego a mi, fue uno de los días mas felices de mi vida, eras y eres muy hermoso además de perfecto. Tenía miedo, incluso de sacarte de la caja porque pensé que te lastimarías; desde ese día me he preocupado mucho por tu bienestar. Si algo te pasara creo que moriría de la tristeza.—Suspiro.— Eres muy importante para mi, más que cualquier cosa o persona. —Acaricia su cabello.—La única forma en la que puedo ser feliz es… Si tú estas a mi lado siempre.—Se aleja un poco de Bill para que lo mire.—Sé que de momento es imposible que entiendas este amor pero haré todo lo que pueda para que me ames de la misma forma.—Acaricia su rostro.—Mi amor por ti es permanente, no momentáneo.—Dijo en un suspiro antes de acortar la distancia entre los dos y besar castamente sus labios.

Espero que no sea momentáneo.—Dijo Bill muy triste y sonrojado.—No quiero… No quiero terminar solo y olvidado.

Eso no pasará… Eres muy importante para mi—Le dijo Tom tierno. —Bueno… ¿Quieres bañarte mientras preparo el desayuno?—Dijo Tom dulce al momento de dar por finalizado el abrazo.

Claro, ¿Dónde está la esponja húmeda?—Pregunto Bill muy inocente, ya que cuando el era un muñeco Tom lo limpiaba con mucho cuidado con una esponja húmeda.

¿Eh? No…no Bill, verás, ahora eres un humano por lo que tienes que usar la regadera.—Trató de explicarle de una forma amable.

—… ¿Regadera?—Dijo Bill mirándolo sin comprender.— ¿Qué diferencia hay entre limpiar mi cuerpo con una esponja, a usar eso llamado regadera? —Preguntó muy curioso.

Es que…no quedarás completamente limpio y tardarás mas.—Dijo muy sonrojado.—Ahora ya no eres de porcelana, eres de carne y hueso por lo que no será suficiente que quedes limpio con una esponja húmeda.

No comprendo… ¿Cómo se supone que limpie mis huesos?—Dijo muy inocente.

No, no me refería a eso es que…—Sonrojo.— Ni hablar, te enseñaré como bañarte en la regadera y a la próxima tú lo harás solito, ¿Ok?—Dijo muy sonrojado.

Por mi no hay problema.—Contestó muy dulce al momento de sonreírle.

Bien. —No es que sea un pervertido que quiere bañarlo y de paso tocarlo, es sólo que él no sabe bañarse…y…y es mi responsabilidad explicarle y enseñarle todo lo que no entiende.Pensó muy nervioso y sonrojado.

¿Tomi, estás bien?—Preguntó Bill preocupado al ver que se encontraba muy rojo.

S-si…bueno, entre más pronto te bañe, más pronto terminaremos con esto.—Dijo muy sonrojado y nervioso; se levantó de la cama seguido por Bill. —El baño está por aquí.—Le dijo al momento de tomarlo de la mano y llevarlo al baño el cual se encontraba por el pasillo de su casa.

No sabia que tenías una vitrina de cristal muy grande.—Dijo Bill muy sorprendido señalando la regadera.— ¿Planeas guardarme ahí ahora que estoy más grande?—Dijo Bill al momento de mirarlo muy curioso.

¿Eh? No, no eso no es una vitrina…es…es la regadera.—Aclaró sonrojado mientras trataba de no reírse por lo que Bill dijo.

—…La regadera se parece a una vitrina.—Dijo Bill sin quitarle la vista de encima a la regadera.

Supongo que se parece un poco pero es muy diferente, observa.— Dijo Tom al momento de abrir la puerta de la regadera, giró la llave y el agua empezó a caer.

¿¡No sabía que la lluvia venía de ahí!? —Dijo Bill muy inocente…

¿Qué era el agua? Él sabia que era algo para beber, al igual que la leche…más no sabia que esta era transparente, sin embargo, él sabía como era la lluvia y la lluvia era parecida a lo que salía de la regadera, un líquido transparente que caía hacia abajo.

Jajajaja.—No pudo evitar reír Tom.— ¿Por qué dices que la lluvia viene de aquí?—Dijo Tom muy curioso.

Porque en los días nublados ese mismo líquido cae de la misma forma encima de tu casa… ¿La regadera moja tu casa? ¿También saldrán luces que truenen ahí?—Dijo muy curioso y con miedo, los truenos eran algo que le asustaban.

Bill, Bill —negó un poco con la cabeza y puso sus manos en la cintura—. La lluvia y el agua de la regadera son muy diferentes—Bill alzó una ceja sin entender—. Te explico: la lluvia cae del cielo, porque el cielo se nubla o es época. Pero el agua de la regadera es para bañarse. Así que no va a haber truenos ni nada, además es muy relajante —sonrió amablemente.

Entonces… ¿No saldrá ninguna luz que truene? —Preguntó muy preocupado.

No, así que tranquilo.—Caminó hasta a el.— Confía en mi, no tienes nada a que temer.—Le dijo muy dulce al momento de tomar su mano para llevarlo hasta la regadera.

Está bien, Tomi.—Dijo Bill estando frente de la regadera.

Bien Bill, entra.—Dijo Tom muy dulce.

¿Tengo que entrar en boxer? ¿O tengo que estar desnudo para que me limpies como cuando era un muñeco?—Dijo inocente ya que los dos habían dormido solo en boxer…y no estaba muy seguro de quedar completamente limpio con los boxer puestos.

E-esto. V-eras… Al bañarse uno tiene que estar completamente desnudo… Pero, pero es preferible que solo por hoy te bañes en boxer.—Dijo muy nervioso y sonrojado.

Esta bien.—Dijo algo nervioso al momento de entrar por completo a al regadera.

¿Q-qué te parece el agua? —Dijo Tom sonrojado y embobado al ver como el agua de la regadera resbalaba por la suave y delicada piel de su Bill.

Bien, el agua se siente tan cálida como tus abrazos.—Dijo como si nada al momento de mirarlo tiernamente.—Tomi, te estás mojando… ¿También te bañarás conmigo?—Dijo mientras lo miraba muy ilusionado.

¿B-bañarme contigo?—Dijo apunto de desangrarse.— ¿N-no te molestaría?—Dijo con la cara completamente roja.

¿Por que habría de molestarme? Eres mi dueño ya me has visto desnudo, además, si te bañas conmigo creo que así sería mas fácil el que me enseñaras a bañarme, ¿Verdad?—Comentó con mucha naturalidad.

B-bien, Bill…—tartamudeó Tom mientras entraba a la regadera y una vez que se encontraba mojado del todo al igual que Bill, cerró las llaves de agua y comenzó a explicarle.—em… Este…—agarró el bote de champú y se lo mostró—Es…el champú…—lo abrió haciendo un sonido, mientras Bill estaba atento. Tom lo puso bocabajo y el contenido comenzó a salir—N-no se come…y se pone en el cabello así— Dijo mientras ponía un poco de champú en su mano para después ponerlo en la cabecita de Bill. Una vez que terminó de aplicárselo se dispuso a repartir el champú masajeó su cabecita con sus dedos para poder repartir todo el champú por completo en el cabello de su Bill.

Se siente muy bien y huele muy rico.—Dijo Bill muy a gusto por la forma en que Tom lavaba su hermoso cabello.— ¿Quieres qué ponga un poco de champú en tu cabello?—Dijo Bill muy tierno.

¿Quieres hacerlo? —Dijo Tom muy curioso.

¡Claro! ¿Si no como voy a aprender?—Dijo Bill muy ilusionado.

Está bien, tienes razón.—Dijo Tom muy sonrojado mientras le pasaba el champú a su Bill.

Me dices si lo hago bien. —Dijo Bill dulce mientras ponía un poco de champú.

Claro.—Dijo muy dulce.—Pero antes espera.—Dijo Tom al momento de quitarse las pequeñas ligas de sus trenzas.—Tengo que quitarme las trenzas para que puedas limpiar mi cabello.—Le dijo amablemente al momento de deshacerse sus trenzas.

Oki.—Dijo Bill muy dulce mientras observaba como su dueño se deshacía las trenzas.

Listo, ya puedes poner el champú. —Dijo muy sonrojado después de unos momentos.

¡Sip!—Dijo Bill muy emocionado al momento de aplicar el champú en el cabello de Tom.— ¿Lo estoy haciendo bien? —Preguntó muy entusiasmado mientras limpiaba el cabello de Tom de la misma forma en la que este había hecho con el suyo.

S-si.—Dijo Tom muy sonrojado, sintiendo como su corazón casi sele salía del pecho por la cercanía.

Listo, ¿Ahora que sigue, Tomi?—Preguntó muy curioso.

A-ahora…sigue limpiarte el cuerpo.—Dijo al momento de sentir como su corazón casi se le salía del pecho.

¿Tengo qué limpiarme de la misma forma en la que me limpiabas cuando era un muñeco?—Preguntó muy dulce.

Si, así es.—Dijo mientras le sonreía tímidamente.

Oki, ya lo hago.—Dijo Bill al momento de tomar el estropajo.

No, Bill.—Dijo Tom muy sonrojado al momento de quitarle el estropajo.

¿Pasa algo?—Dijo muy preocupado.

Yo…e-esto… ¿Puedo limpiarte?—Preguntó muy tímido.

Por supuesto después de todo eres mi dueño.—Dijo Bill muy tierno.

O-ok p-pero solo será por hoy. —Dijo tímido y nervioso mientras tomaba una esponja para enjabonarla. Y entonces empezó por limpiar el cuello de Bill notando lo frágil que este era. Después pasó a limpiar sus brazos, notando que las manos de Bill estaban muy bien cuidadas, y que sus uñas estaban largas y perfectas, muy bien arregladas. Luego pasó a limpiar su pecho con mucho cuidado; admirando la estrella que tenía Bill en su cadera. A Tom le parecía que esa estrella lucía muy sexy en ese lugar.— Tu estrella luce muy bien.—Dijo acariciando su estrella.—Todo tú es tan hermoso y perfecto.—Dijo muy sonrojado.

Tu cuerpo también es hermoso y fuerte.—Dijo Bill muy dulce haciendo sonrojar a Tom.

G-gracias.—Dijo sintiéndose a derretir por esas palabras y por lo que estaba haciendo.—Bien Bill… Ahora date la vuelta.—Dijo tratando de controlarse; la verdad era que había hecho un gran esfuerzo para no excitarse pero ya casi no podía controlarse.

Está bien.—Dijo mientras sedaba la vuelta.

Bien…—Dijo Tom muy nervioso mientras se disponía a limpiar su espalda; una vez que terminó de limpiarla sabía que venía lo más difícil. Tragó grueso y bajó hasta sus piernas donde empezó a limpiarlas notando lo suaves y lo largas que estas eran, sus pies eran pequeños y delicados, parecían los pies de una princesa. Trató de solo limpiarlas y no pensar en nada malo pero era imposible, esa situación era de lo más excitante. Ya sabía que lo único que faltaba por limpiar era…

B-Bill, yo ya he limpiado tu cuello, pecho, espalda y piernas a…ahora sigue…sigue…tu…—Dijo apunto de desangrarse.

¿Qué sigue?—preguntó Bill muy curioso.

E-esto…Bill ahora limpia lo que esta bajo el boxer.—Dijo Tom muy sonrojado.

Oki.—Dijo al momento de quitarse los boxer en frente de Tom provocando que este casi se desangrara.— ¿Pasa algo?—Dijo Bill muy curioso al ver como su dueño lo miraba de una forma muy… ¿extraña?—¿Estás así por eso?—Dijo Bill muy curioso mientras señalaba la excitación de Tom.

¡No mires! —Dijo Tom muy sonrojado.

¿Tomi, qué te pasa? ¿Qué tienes?—Dijo Bill muy angustiado y preocupado.

Nada, no me pasa nada.—Dijo con la respiración agitada.—T-tú solo termina de limpiarte… ¿S-si?—Dijo con mucha dificultad.

Está bien.—Dijo no muy convencido al momento de tomar el estropajo y comenzar a limpiar lo único que le faltaba.—Listo, ¿Ahora qué?—Preguntó muy curioso.

E-es-esto…t-tienes que…y…lu-luego…—Dijo muy nervioso.

¿Cómo?—Dijo Bill sin comprender.— ¿Seguro que estás bien?—Preguntó Bill muy preocupado.

Tranquilo Tom, tranquilo…Tienes que controlarte para ayudar a tu Bill, aunque es casi imposible tranquilizarte…hazlo.

Si…pero…no te preocupes y terminemos rápido con esto ¿si?—Dijo tratando de sonar normal.

Si… ¿Qué hago ahora?—Dijo entre curioso y preocupado por su dueño.

Ahora sólo hay que enjuagarte.—Dijo mientras abría las llaves de agua.—No abras los ojitos mientras te enjuagas, el agua puede irritar tus ojos.

Bien.—Dijo Bill al momento de ponerse en el agua sin abrir los ojos.

Espera te ayudaré.— Dijo mientras se aproximaba a el para ayudarlo a enjuagar su cabello.

¿Qué haces?—Dijo Bill muy curioso sin abrir los ojos.

Cundo te enjuagues tienes que tallar tu cabello porque si no quedará aún champú en el.—Dijo al momento de terminar de enjuagarlo.—Ya estás listo.—Dijo Tom muy dulce.—Ya puedes abrir tus ojos.

Gracias, Tomi.—Dijo tierno al momento de abrir los ojos.

Qué hermoso eres.—Acortó la distancia entre los dos, para besar sus dulces labios.

Tomiii.—Dijo Bill en un suspiro al momento de pasar sus manos por el cuello de su amo para profundizar el beso.

Continuará…

Gracias por leer, no te vayas sin comentar 😉

por Sebastian14

Escritor del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!