“Mi querido Profesor” Fic Twc / Toll escrito por Medianoche

Capítulo 9: Todo por Tom

& Sábado &

“¿Y cómo debería ir? ¿Será formal, informal? ¿Bill pasaría? Quizá debo ir al centro comercial por ropa nueva, quizá deba pedirle a Andreas que me asesore, él sabrá cómo hacer para que me vea fabuloso” se preguntaba Tom mentalmente mientras caminaba de un lado a otro en la sala frente a sus amigos que no hacían más que mover su cabeza conforme a su paso “¿y dónde demonios es el arcángel? ¿Qué lugar será ese? ¿Un restaurante, un bar?

¿Un callejón oscuro y peligroso?”

Tres vueltas más meditando estas y más incógnitas le fueron suficientes para hacer llegar a Gustav a su fin.

— ¡ya por favor! ¿Qué demonios te pasa? Pareciera que te estás preparando para un cita, joder, eres tan niña, ahora recuerdo por qué te odiaba tanto, tienen esa cara de mariquita frustrado, ¡agh!

— ¡sí! Bill me invitó a salir ¿no es sorprendente? ¡Buah! ¿Cómo debería ir? ¿Así? ¿Debería ir al centro comercial? ¿Andreas, me ayudas? Ah, no sé qué hacer ¿dónde es el arcángel? ¿Y qué es eso? Y tampoco me dijo si pasaría por mí ¡ayúdenme chicos!

Silenció fue lo que recibió, y sintió un gran nudo subirle por la garganta, sus amigos estaban analizando palabra por palabra todo lo que su amigo les dijo en máximo un minuto. Cuando hubieron comprendido sus expresiones cambiaron precipitadamente a unas de asombro y en Andreas de cierta molestia.

— ¿sigues con eso? Tom, reacciona, él no te traerá nada bueno, ya déjalo

— ¡Andreas! ¡Es la felicidad del niño! —Se acercó a él y oprimió sus mejillas— ¡es tan adorable! Cuenta con mi ayuda

—gracias Gus

Más tarde ese día se encontraban yendo al centro comercial mirando en todas las tiendas algo que pudiera servirle al rastudo para “impresionar a su cita” al fin optaron por entrar tiendas al azar, siendo la primera un departamento de ropa para fiestas formales, habiendo para hombres únicamente smokings.

Tras un berrinche por no querer ponerse ese tipo de ropa su amigo de gafas lo convenció de probarse algo alegando que no sabía si necesitara algo así, por si el “arcángel” terminaba siendo algún elegante restaurante.

Resoplando se adentró a los vestidores con distintos trajes para medirse: uno gris claro, otro gris oscuro, y el clásico negro.

Habiéndose colocado el negro salió por la opinión de sus compañeros, quienes lo recibieron con unas fuertes risotadas que avergonzado lo hicieron regresar y encerrarse en el cubículo que lo cubría del exterior. En la intimidad del reducido espacio infló sus mejillas y esperó no llorar ¿cuándo se había vuelto tan llorica? Si ll hubiesen visto sólo algunas semanas atrás hubieran pensado que no había hueso más difícil de roer que él, pero el hecho de volver a ver a Bill lo volvía un blando, antes para proteger su corazón era duro contra todas y todos, pero con el moreno de vuelta… Simplemente su corazón no hacía lo que su cabeza ordenaba.

—Tommy, no te enojes, perdónanos ¿sí? Anda, te ves muy guapo, de verdad —rezaba Andreas al otro lado, dando unos flojos toques a la puerta—. No te molestes galán, ese traje te hace lucir absolutamente irresistible…

—y además de eso luces como una persona madura, es lo que Bill busca, Tom, un hombre, no un niño ¿cierto?

— ¿cierto? “Gustav tiene razón, ya no soy el niñito que Bill dejó atrás… Al que no soportaba, debo darle motivos para que esté conmigo y no se arrepienta y salga huyendo nuevamente, no Tom Kaulitz ya creció, y se lo demostraré” suspirando tomó aire y salió. Fuera dos rubios le esperaban con rostros “calmos” y labios fieramente apretados.

Una nueva avalancha de risas lo atacó. Y él se unió cuando se volteó a ver.

&

Según el intelectual de Gustav Tom debería vestir formal, sin importar a dónde fuera, porque demostraba cierta madurez que necesitaba para ganar puntos con el moreno de rastas bicolores, así que cambiaron de departamento, alegando que como pingüino tampoco era un modo fiable para ganar.

Unos pantalones, playera y chaqueta de su medida en color negro fue a lo que él llamó formalidad y la cara de Tom con tristeza al no aceptar ese cambio fue lo que hizo que una de sus compañeras de escuela se acercará a él lamentando la pérdida que tuvo, y ofreciendo su hombro para llorar. Lo descartaron inmediatamente.

Andreas por su parte y cansado al verse derrotado por la testarudez de su amigo le aconsejo que debía impresionarlo. Unos pantaloncillos ajustados de estampado de leopardo, una playera negra sin mangas, una cinta verde fosforescente a la cintura y una chaqueta roja fue lo que más correcto se le hizo. Todos en los probadores se rieron de él. Por supuesto que Andreas se indignó.

—muchas gracias chicos, pero…

— ¡no Tom! ¿Sabes por qué hemos fallado? ¡Por qué no sabemos qué lugar es! Hemos elegido al azar y por eso no funciona —chilló Andreas—. Sólo preguntemos. Volteó a los lados y por un puesto de malteadas vio a un grupo de jóvenes platicando. Con rapidez se acercó a ellos y sonriendo saludó, recibiendo a cambio un montón de miradas coquetas y lujuriosas. Ahí estaba Louis.

—Andy precioso ¿qué te trae por aquí? ¿Al fin aceptarás mi invitación? —y es que desde el incidente de la cuerda el moreno no dejaba escapar ninguna oportunidad para invitar al rubio a salir—. Chicos, para quienes no lo conocen, él es Andrés, mi novio —se puso de pie y echó su brazo sobre sus hombros, hecho que llamó la atención del rastudo e hizo que le hirviera la sangre ¿otra vez ese iba a molestar a su amigo?

—Mi nombre es Andreas, y no soy tu novio—siseó quitándose el brazo con asco

—de momento

—tú ¿qué demonios te traes con Andy de nuevo? ¿Ah? Déjalo en paz —gruñó con furia cuando llegó a la mesa con los otros, todos voltearon y soltaron un “uh” que incitaba a formar una pelea.

—Al parecer el precioso tiene dueño Louis —se burló uno pero el moreno sólo sonrió con desinterés—

– ¿Este? No, está coladísimo por un “profe” de la escuela –sonrió burlonamente–. Pero dime hermosura ¿qué necesitabas? –es que ese día no estaba de humor como para pelearse con el niño bonito. Cuando sus padres peleaban era lo último que deseaba hacer.

–Ah… pues… quería saber lo que era el “arcángel” –respondió sonrojado siendo fieramente arrebatado por el rastudo.

– ¿Ah sí? Pues me temo que aunque supieras no puedes entrar. Es un club para personas distinguidas, necesitas pase de alto costo –sonrió socarronamente el notar el leve rastro de decepción que mostró “su enemigo”–

aunque… si deseas entrar… ¿por qué no aceptas una cita mía? Incluso puedes llevar a tus –miró a sus otros amigos, con el de gafas acercándose lentamente– no muy agraciados amigos. Yo mi encargaré de que puedan entrar.

–Gracias pero de ninguna forma Andreas aceptará –respondió ladrando Tom en su lugar–.

–De acuerdo –gritó ignorando a su amigo– pasa por nosotros a las nueve –y diciendo eso se alejó de todos, dejando a su amigo rastudo totalmente indignado ¿cómo se atrevió a aceptar tal propuesta?

Sin embargo en la mente del otro pasaba la frase “Todo por el idiota de Tommy”.

& Continuará &

por Medianoche

Escritora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!