Fic de Carla Moonlight. Temporada 3
Nuestra Historia. Capítulo 17
Bill sonrió por las noticias que le estaba dando, así que le dio la nueva dirección de su casa para que viniera en un rato y hablar.
Tom también se alegró pero a la vez se puso nervioso porque iba a saber la verdad y no tenía ni idea de cómo podría reaccionar, tanto a lo que es como un fantasma resucitado y su relación con su hermano y en conclusión también el embarazado, prácticamente todo iba en conjunto.
A Bill volvió a entrarle hambre así que comió algo mientras Tom se daba una ducha. Pelo unas frutas, las corto y luego las puso en un bol en el cual puso yogurt, lo mezclo y fue al salón y viendo la tele empezó a merendar mientras esperaba que su hermano estuviera listo.
El timbre de la casa comenzó a sonar, y Bill se tuvo que levantar del sillón para ir a abrir. Tom aún seguía en la ducha, así que mientras tanto hablarían de algunas cosas triviales, para luego ir preparándole sobre la aparición de Tom.
—Hola David.—Saludó el chico a su ex manager— ¿Qué tal?
—Muy bien.—Sonrió el hombre a su amigo.— Me sorprendió la llamada tuya, la verdad. He hablado con los productores, y con Universal y están dispuestos a volver a lanzar a Tokio Hotel al estrellato. Ya estoy deseando conocer al chico que reemplazará a tu hermano
—Ya…— Sonrió Bill.—Venga entra a la casa, es muy descortés que te tenga en la puerta.
—Sí…— Respondió David entrando una vez por todas al interior de la casa.—Me recuerda a una de las casas que tuvisteis tu hermano y tú, hace dos años.
—Sí.—Volvió a sonreír Bill, la situación se estaba poniendo un poco complicada.—Me pareció muy bonita y tranquila, incluso a Tom.
—¿Tom?—Preguntó confundido David.— ¿Qué pinta Tom en esto? No me digas has hecho alguna sesión de espiritismo y has hablado con tu hermano para que te de opinión sobre la casa.
—No, me refiero a mi amigo Tom.— Dijo Bill a su ex manager.— Él será quien sustituya a mi hermano, realmente es muy bueno. Es como si mi hermano no hubiera estado nunca muerto.—Dijo irónicamente ya que sabía que era su hermano en carne y hueso.
—Habrá que verlo.— Habló alegremente sentándose en el sillón.— ¿Estabas comiendo?—Preguntó David al ver el yogurt de Bill sobre la mesita.
—Solo estaba entreteniendo el estómago un poco.—Explicó con una sonrisa.—Últimamente no sé si será por el estrés pero noto que tengo mucha hambre.—Mintió.
—Sí, te noto un poco más gordo que antes.— Puntualizó David.
Bill y David seguían hablando de algunos temas triviales, esperando a que Tom bajara de darse una ducha y así poder presentar formalmente al nuevo guitarrista de Tokio Hotel, aunque más bien era el mismo. Solo pedía a dios que a David no le diera ningún ataque al ver a Tom, y pensase que era el fantasma de su fallecido hermano.
Poco después Tom bajó al salón, cuando acabo de asearse y vestirse, observó que David ya había llegado a la casa, y su hermano estaba hablando con él en salón. Se acercó a ellos, mientras miraba como David lo observaba con expresión de haber visto un fantasma.
—Hola David.—Saludó el gemelo mayor a su ex manager.— ¿Cómo estás?
—Oh dios, estoy viendo un fantasma.—Dijo David con voz preocupante.—Creo que necesito ir al psiquiatra, tomar tanto café no es muy bueno.
—David tranquilízate.—Pidió Bill.— Te presentó a Tom, será el guitarrista.
—Pero si es clavado a tu hermano…—Susurró David con confusión.— Hasta tiene el mismo nombre.
—Bueno eso tiene una explicación.—Dijo Tom hablando al hombre con su voz grave que le caracterizaba.
—Hasta habla igual que él.—Puntualizó.
—Simplemente es que soy el verdadero Tom Kaulitz.— Explicó finalmente Tom a su ex manager.—Nunca me he muerto, solo que tuve pérdida de memoria y hasta hace poco no la he vuelto a recuperar.
—No me lo creo.—Negó con incredulidad.—Yo vi cómo te enterraban.
—No, viste como enterraban un ataúd vacío.—Dijo cortantemente.—Pero tranquilo todo tiene una explicación.
Bill y Tom empezaron contarle la historia de todo lo sucedido desde el principio de todo. David no sabía cómo reaccionar solo permanecía con los ojos bien abiertos, totalmente incrédulo, con la boca ligeramente abierta, y negando con la cabeza porque le costaba asimilar todo lo sucedido. Estaba demasiado aturdido así que Tom fue a por agua si no a David le iba a dar un ataque de verdad. Mientras fue a por el vaso su hermano Bill siguió relatando los hechos de su tan extraña y peliculera vida.
Tom volvió de la cocina, con el vaso de agua, para luego dárselo a David Jost que se encontraba nervioso y confuso. David cogió el vaso y comenzó a beber de este, mientras que Bill seguía hablando y explicándole las cosas.
—Estoy embarazado.— Dijo Bill en un susurro.
—¡¿Qué?!— Preguntó David Jost aturdido y asombrado, ya le habían explicado lo del experimento pero no se esperaba que Bill estuviera ya esperando un bebé y mucho menos de su propio hermano.— Me va a dar a un infarto…— Se desmayó sobre el sofá.
—¡¿David?! — Palmeó su cara Tom para ver si reaccionaba.
—¡Le ha dado un infarto!—Gritó Bill muy nervioso.
—No, solo se ha desmayado, tranquilízate.—Pidió Tom.
—¿Cómo me voy a calmar? ¡Le ha dado algo! A sido mi culpa.—Gritó.— No es normal que un hombre esta embarazado…—Empezó a llorar.
—Hey, mi amor, relájate, ¿vale?—Pidió Tom acercándose a su hermano y tomándolo del rostro para que se tranquilizara.—Ves al baño y trae alcohol.—Bill le hizo caso pero aun y así seguía pensando que había sido culpa de él. Cuando Bill le trajo lo que pidió Tom le hizo reaccionar con el fuerte olor, causándole que levemente empezara a reaccionar.
—¿Qué ha pasado?— Preguntó confundido David mientras intentaba incorporarse mejor.
—Te has desmayado.— Dijo Tom ayudando al hombre a incorporarse.
—Bill esta… embarazado.— Comenzó a decir en estado de.
—Sí, soy un Alien.— Dijo molestó Bill.— Han hecho un experimento conmigo y este es el resultado.
—¿Dónde vas?— Preguntó Tom viendo como su hermano cogía su abrigo.
—Explícale todo lo demás y lo que queremos, necesito estar solo.—Dijo saliendo de la casa.
Bill atravesó la puerta y camino calle abajo. Todo estaba en silencio solo los pájaros cantaban esperando la llegada de la primavera, el sol era cálido y la tranquilidad absoluta.
Estuvo caminando un rato hasta que encontró un banco en el que sentarse y pensar.
Permaneció allí por un largo rato, vio a algunas personas pasar, incluso pudo reconocer a algún famoso que vivía en la misma urbanización. Nadie se inmuto de su presencia solitaria y pudo disfrutar de su rato a solas. Pensó en cómo había cambiado tanto su vida y en lo que cambiaría aún más de aquí en adelante. Una vida crecía dentro de él, un hijo de él y de su hermano, su gran amor, pero el miedo que sentía al prejuicio de las personas le superaba, se sentía agobiado, no podía medir el miedo que tenía dentro de todo su ser.
Continúa…