Nuestra Historia 31

Fic de Carla Moonlight. Temporada 3

Nuestra Historia. Capítulo 31

Se dirigió hacia el ascensor, para bajar a la planta cero, que era donde estaba la entrada del hospital. Minutos después, salió del ascensor con paso apresurado hacia la puerta que daba al exterior del hospital.
—Señor Kaulitz.— Le llamó una voz de mujer, para luego dirigirse hacia donde venía esa voz, que era una de las chicas que estaban en recepción.
—¿Si…?— Preguntó el chico intrigado levantado su ceja derecha.
—Solo quería informarle que allí afuera hay bastante periodistas que quieren hacerles preguntas.— Comenzó a explicar la mujer.— Si lo desea, para no ser molestado, puede salir por la puerta trasera del hospital que está menos concurrida.
—Gracias, pero los policías que nos vinieron escoltando se encargaran de que no me molesten.— Sonrió el chico para luego continuar caminando hacia la salida del hospital.— Gracias.

Varios periodistas al ver a Tom, intentaron dirigirse hacia él pero los policías les impidieron el acceso. Tom salió tranquilamente del hospital, y se quedó a unos metros apoyado en una columna dando la espalda a todos para que no le fotografiara, y se concentró en fumarse el cigarro.

Por más que pensará el porqué, el rechazo de Bill hacía su pequeño hijo no llegaba a entenderlo. Sabía que era difícil morir al dar a luz un bebé, pero sobrevivió y cualquier madre estaría orgullosa de morir por que su hijo viviera, al parecer él no.

Para Tom su hijo era lo más sagrado que había en el mundo, fue una gran sorpresa que le ilumino la vida mucho más que cuando recupero sus recuerdos perdidos. Ahora mismo no se podía imaginar una vida sin su pequeño angelito, la desgracia era que no estaba disfrutando de sus primeras horas de vida junto con sus dos padres como Tom esperaba y eso le ponía triste y le decepcionaba.

Estuvo bastante tiempo fuera del hospital fumando de un lado a otro cambiando de sitios momentáneamente, solo quería estar solo ahora, no se sentía cómodo en la misma habitación que Bill. En ningún momento le importo que los fotógrafos pudieran captar alguna instantánea de él fumando. Sabía perfectamente que Bill y el ya estarían en todas los canales de televisión y revistas del mundo dando a conocer que Bill ya ha dado a luz.

Cuando vio conveniente volvió a entrar al hospital y se dirigió a la cafetería, llevaba horas sin comer y dormir. A pesar de que el parto de Bill fue rápido por la cesaría llevaba un día completamente en vela.

Comió un pequeño bocadillo vegetal, no tenía mucho apetito después de la discusión con su hermanovio. Al terminar volvió a subir a la habitación y se encontró con su madre cambiándole de ropita a Kyle con mucho cuidado y dedicación.
—Te trajimos algo de ropa, está en esa bolsa.—Indicó Gordon.
—Iré a darme una ducha.— Cogió la ropa y sin decir nada más entro en el baño de la habitación y se dio una ducha rápida.

Se dio una ducha bastante rápida y luego salió reuniéndose con sus padres, el pequeño Kyle y Bill que permanecía en la cama casi como si no estuviera. Los padres de los gemelos se dieron cuenta que las cosas entre sus hijos no iban bien y fue confirmado cuando Simone le quiso entregar a Kyle y este te negó por completo.

Gordon miró a su hijo mayor, para luego sugerirle salir un momento con la excusa de ir a buscar un café en la máquina de la planta. Gordon quería preguntarle qué era lo que le pasaba Bill, porque tenía tanto rechazo con su hijo Kyle.
—Tom, ¿Qué es lo que le pasa tu hermano?— Preguntó con preocupación a su hijo.— ¿Por qué no quiere coger al niño en brazos?
—Bill culpa a Kyle de casi morirse.— Dijo Tom con tristeza a su padre.— Por eso no quiere tener contacto con él, ha negado que sea su hijo…
—Tom…— Susurró Gordon al ver que a su hijo le salían unas débiles lágrimas por sus orbes color miel.
—Es que me duele que Bill sea así con nuestro hijo…— Repitió Tom nuevamente.— Tan inocente y pequeño que ya recibe el rechazo de su padre. Realmente no sé cómo hacer para que Bill cambie de opinión, no sé cómo cuidar del pequeño…
—Entiendo que tu hermano se asustó mucho y tuviera esa reacción, casi se muere pero no es motivo para que rechace de esa forma tan dura a su hijo.— Respondió Gordon con amargura.— Quiero que sepas que tanto tu madre como yo te ayudaremos en todo, aunque Bill no quiera saber nada de Kiwi.
—Gracias…— Susurró Tom.
—Tom… Tom…— Una voz infantil hizo al chico levantar la cabeza.
—¡Ivana!— Dijo el chico al ver a su nuevo amigo que había llegado al hospital con su hija pequeña.—Hola princesa.— Saludó cogiendo en brazos a la niña para darle un beso en la frente y abrazarla.
—Nos enteramos por la televisión que Bill había dado ya ha luz, por eso hemos venido a ver como se encuentra y al pequeño Kyle.— Sonrió Erik feliz de saber que su amigo había sido ya padre.
—Ojala que consigas hacerlo entrar en razón…— Susurró Tom con tristeza.
—¿Por qué? ¿Qué ha pasado?— Preguntó Erik confuso^.
—Bill casi muere al dar a luz, tuvo una pequeña parada cardiaca porque tuvo una hemorragia bastante fuerte.— Comenzó a explicar.— La cuestión es que ahora culpa al pequeño Kyle de que casi muriera, y ahora no quiere coger al bebé ni tener contacto con él.
—Eso es imposible.— Dijo Erik incrédulo.
—Ha renegado de su propio hijo…— Explicó con amargura.
—Trataré de hacerlo entrar en razón.— Se propuso Erik cogiendo a Ivana de los brazos de Tom.— E Ivana me ayudara… Siempre ha sentido predilección por mi hija.
—Suerte… está muy sensible e irritable.— Añadió Tom.— Esa es la puerta de la habitación.
—Bibi…— Comenzó a decir Ivana revolviéndose en los brazos de su padre, una vez que entraron en la habitación. Haciendo que Bill levantará la mirada hacia ella.
—Siempre se pone como loca cuando sabe que vamos a visitarte.— Sonrió Erik.— ¿Cómo estás?
—Bien…— Susurró Bill sin muchas ganas.— Gracias a dios estoy vivo, aunque hace unas horas pude haberme ido al otro barrio.
—Bill no digas eso.— Intentó quitarle un poco de hierro al asunto Erik.
—El bastardo de mi hijo, es lo que intentó hacerme nada más nacer.— Dijo Bill no cuidando nada sus palabras.— Matarme, así me agradece que lo llevara cargado en mi vientre durante ocho meses.
—Bill no seas cruel. Kyle no tiene la culpa.— Dijo Erik de nuevo al chico.
—Veo que te han puesto de sobre aviso.— Respondió Bill ahora fijando su mirada hacia otro lado de la habitación. Siempre evitando ver a su hijo, que ahora estaba en brazos de su abuela.

Simone decidió marcharse para no interferir en sus conversaciones.
—¿Kiwi?—Casi gritó la pequeña corriendo torpemente hacia la cuna e intentando ver, pero no alcanzaba a ver, aunque lo intentara.
—Sí, cariño, es Kiwi.—Sonrió Erik alzando a su hija para que viera al pequeño moverse inquieto y curioso.
—Oh…—La pequeña estiro su manita para tocar al bebé. Bill prefería no mirar como hasta ahora.—Es suave…—Dijo con sorpresa al tocar la frente del niño, que enseguida la miró con ojos grandes. Kyle consiguió atrapar uno de los dedos de Ivana y apretó con fuerza.— Ta frío.—Dijo con voz infantil incapaz de pronunciar bien, ya que aún estaba en proceso de aprender a hablar correctamente la pequeña.
—Bill, como puedes ignorar la preciosura de hijo que tienes.—Dijo Erik sin entenderlo. Con lentitud dejo en el suelo a su hija la cual se encamino hacia donde estaba Bill y apoyó sus brazos en la cama y luego la cabeza encima de ellos mirándole con ojos expectantes.
—Que importa, todos me lleváis la contraria porque no me entendéis.—Respondió fríamente.
—Bill, eres tú el que no entiende las cosas. Kyle es un niño inocente, no es consciente, además el ni siquiera tuvo la culpa.—Trató de explicar.— Tu estas enfermo, padeces asma y taquicardias, y todo eso sumado a que perdiste mucha sangre hizo que…
—Que me muriera. He estado muerto Erik.—Le cortó tajantemente.— ¿Y sabes qué? Todo eso que te pintan de que ves tu vida pasar por tus ojos y luego una luz al final del túnel es completamente falso.—Explicó.— Lo único que hay cuando cierras los ojos es oscuridad y la sensación de frío. Tú subconsciente te hace sentir los latidos de tu corazón como si estuviera palpitando en tus orejas, para que escuches bien como tu corazón se para siempre y la vida se te escapa por la boca. Es la peor sensación del mundo y te juro que no se lo desearía ni a mi peor enemigo.
—Pero no tienes por qué echarle la culpa a Kyle.— Volvió a insistir Erik.— ¡Por dios! Entra en razones de una vez, o me veré obligado a pegarte una hostia para que reacciones.
¿Bibi no quiere Kiwi?—Preguntó la niña con cara triste mirando a su padre y luego a Bill.
—No cielo. Bill no quiere a Kiwi…—Erik se rebajó a la altura de su hija.—Pero nosotros si le queremos ¿verdad?—Preguntó sonriente a su hija.
¡Shiii!—Gritó y corrió hacia el sofá de la habitación con torpeza.—¡Quiero ve!—Erik movió la cunita y la acercó al sofá sonde se encontraba de pie su hija para poder verlo.
—Con cuidado Ivana, es muy pequeño.—Avisó a su hija.—Tu también eras así de pequeñita cuando naciste.—Tom hizo acto de presencia y se acercó a Erik e Ivana.
—Tomy…—Llamó Bill y su hermano mayor le miró.
—¿Qué?—Respondió fríamente.
—Tengo sed…—Dijo.
—En el cajón al lado tuyo hay una botella de agua.—Le respondió y volvió a centrarse en lo que iba a hacer.

Con cuidado cogió a su hijo de la cuna y se sentó.
—Siéntate aquí.—Le pidió a Ivana que lo hiciera a su lado. Tom le enseño como poner los brazos y le paso a Kyle, pero el también sostenía al pequeño por seguridad.
—Tom debo decirte algo.—Dijo Erik. Tom cogió a Kyle de nuevo y prestó atención al chico.
—Dime.—Dijo con algo de preocupación interna ya que por el tono parecía algo malo.
—Cuando entramos al hospital había mucha prensa fuera.—Dijo.
—Ya. Salí a fumarme unos cigarros, a pensar y los vi.—Le cortó Tom.
—Ese no es el problema. Yo llevaba a Ivana en brazos y empezaron a fotografiarnos como si ya nos conocieran. Y empezaron a hacerme preguntas un poco…—Se detuvo.
—¿Qué clase de preguntas?—Se interesó Tom.
—Textualmente: “¿Cómo esta Bill? ¿Y vuestro hijo? ¿Por qué no has venido antes? ¿También es tu hija, con otra pareja, la niña que llevas? ¿Desde cuándo estáis saliendo tú y el ex cantante Bill Kaulitz?”—Dijo.—Me quedé completamente en shock. No sé cómo sabían que yo os conocía y mucho menos que se pensaran que yo era la pareja y el padre del bebé.
—Yo si lo sé…—La voz de Bill les sacó de su conversación.
—¿Qué dices?—Dijo incrédulo Tom.
—Hace meses una de las veces que salí con Erik alguien nos tomó fotos. A mí ya se me notaba la barriga. Luego en televisión salieron los videos y las fotos.—Explicó Bill.
—¿Por qué no dijiste nada?—Le preguntó con voz dura Tom. Kyle empezó a inquietarse al notar el estado de ánimo de su padre que lo sostenía en brazos.
—Solo eran rumores, no le vi importancia.—Dijo con voz temblorosa.
—Claro, no te importa que ahora Erik e Ivana sean acosados. Solo piensas en ti Bill. ¡Maldita sea!—Tom le pasó a Kiwi a Erik antes de que se pusiera a llorar.
—¿Tom dónde vas?—Preguntó Erik sin saber qué hacer.
—Cuida de mi hijo.—Se fue cerrando la puerta de la habitación de un solo golpe.

Tom salió de la habitación, mientras que Erik lo veía con cara de preocupación. Cuando estuvo fuera de esta, se dirigió hacia su padrastro que venía hacia la habitación donde estaba Bill para entrar, pero Tom lo paró en el camino e hizo que lo siguiera con cara de confusión entraron en el ascensor, y Tom marcó la planta baja del hospital. Gordon miraba a su hijo con cara de preocupación, y a que Tom se le veía enfadado y furioso.
—Tom hijo, ¿Qué pasa?— Preguntó Gordon a su hijo.— ¿A dónde vamos?
—Vamos a aclarar todo esto…— Comenzó a hablar Tom. De camino le explicó lo sucedido.
—¿Y qué vas a hacer?— Preguntó curioso Gordon.—No puedes decir que tú eres el padre.
—Voy a pararles los pies a los periodistas, y a todo el mundo que quiera mentir sobre mi familia.— Dijo Tom con enfado.

Las puertas del ascensor se abrieron, y tanto Tom como Gordon se dirigieron hacia la salida del hospital. Tom podía divisar a más de una decena de periodistas haciendo guardia para verlos entrar salir o incluso algún amigo cercano y así poder sacar información para alguna exclusiva importante, que luego se distribuiría en la prensa rosa
—¡Quiero dejan claro una cosa!— Dijo Tom con voz potente, atrayendo la atención de todos los periodistas que se agolpaban en las puertas del hospital.— ¡No voy a consentir que les hagáis preguntas personales e íntimas a mi familia y amigos! ¡Dejarlos en paz!
—¿Es cierto que tu hermano sale con un chico llamado Erik?— Preguntó un periodista ignorando por completo las palabras de Tom.— ¿Es el verdadero padre del hijo de tu hermano?
—¿No me has oído antes?— Dijo Tom intimidante al periodista.— ¡No es el padre!
—Pero hay fotos que demuestran mucha complicidad. — Dijo un fotógrafo muy conocido en Los Ángeles.
—Mira paparazzi de pacotilla…— Se acercó al fotógrafo y cogiendo por el cuello de la cazadora que llevaba puesta.— Te recomiendo que te vayas de aquí antes de que te parta la cara.
—Podías ser más amable y respondernos a las preguntas.— volvió a decir al chico.
—Haz el favor y búscate una profesión de verdad.—Escupió las palabras dándole un empujón alejándole de él.
—¿Entonces quién es el padre?—Preguntó otro.
—Eso no importa. La identidad será privada y si alguien vuelve a inventarle un novio a mi hermano o un padre a mi sobrino se enfrentará a una demanda.—Exclamó.
—Sé que es inevitable que publiquéis las fotografías, pero por lo menos que no aparezca la cara de la niña en ellas. Si no demandaremos a la revista.—Dijo Gordon interviniendo.—Vámonos Tom…—El chico dio una mirada de odio a los presentes y se marchó.

Tras ver lo sucedido los oficiales de policía trataron de hacer marchan a los fotógrafos que intimidaban al resto de familiares que iban a ver a sus seres queridos. Aún y así algunos permanecieron por los alrededores por si acaso, los policías siguieron peinando la zona, ese sería su trabajo hasta que todos se marcharan o dieran el alta a Bill.

Llegaron a la habitación y Tom se sentó con frustración en el sofá, pasando una vez tras otra los dedos por su piel masajeando su frente.

Momentos más tarde, Erik se marchó con Ivana ya que la niña tenía que tenía que descansar.
Gordon, Simone y Tom se quedaron un poco más haciendo compañía a Bill, más bien el hermano mayor estaba con su pequeño hijo dándole el biberón y ejerciendo como el buen padre que era, ya que el otro padre de Kyle negaba completamente su existencia.

Continúa…

por Carla Moonlight

Escritora del Fandom

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