Fic TOLL de unicornlitz

Epílogo

Estados Unidos, catorce de noviembre – Hospital Privado, Nueva York.

-Un año después-

El pasillo estaba en silencio, roto solo por el zumbido constante de las lámparas fluorescentes. Dos hombres caminaban juntos: uno, con un traje oscuro impecable, con pasos firmes y mirada fría; el otro, con bata blanca y un cansancio evidente en el rostro.

—¿Alguna novedad?— preguntó James Krüger, jefe de la DEA, sin detenerse. Su voz era grave, sin alzarla, pero imponía respeto.

El doctor revisó unos papeles en su carpeta, tragó saliva y respondió: —Ha avanzado más de lo que esperábamos, señor. El tratamiento experimental ha reducido la inflamación cerebral y…— hizo una pausa breve, casi incrédula —Justo ayer una de las enfermeras dijo que lo vio mover dos dedos de la mano derecha. Fue leve, casi inapreciable, pero pasó.

Krüger giró un poco la cabeza, dejando que la noticia calara. Un destello brilló en sus ojos grises. —¿Seguro? No me sirve un «tal vez.» Necesito hechos.

—Lo sé— dijo el doctor —Revisé yo mismo las cámaras. Fue real. También hay ligeras variaciones en su actividad cerebral, mínimas… pero estables.

—Eso quería escuchar— musitó James, asintiendo lentamente. Se quedó en silencio unos segundos, mirando la puerta cerrada de la habitación —Dígame, doctor, ¿cuánto cree que falta para que despierte?

—Es imposible dar una fecha exacta— respondió el doctor, dudando —Podría ser cuestión de semanas… o de días. Su cuerpo ha respondido mejor de lo esperado después de tanto tiempo en coma inducido.

—Necesito que sea pronto— dijo Krüger, apretando la mandíbula —Ese chico es la llave… y cuanto más tiempo pase, más difícil será que nos sirva.

El doctor Harris lo miró serio, respiró hondo para no alzar la voz y habló: —Con todo respeto, señor Krüger, esto no es una máquina que puedas encender a voluntad. Es un ser humano. Ha estado al borde de la muerte, y es un milagro que esté respondiendo después de tanto tiempo…— se acomodó las gafas —Lo sorprendente no es que tarde en despertar, lo sorprendente es que siga vivo.

El agente lo miró directo a los ojos. —Precisamente por eso no podemos perderlo— dijo con firmeza —Manténgame informado de cualquier cambio. El momento en que abra los ojos… será el inicio de todo— hizo una pausa, escuchando el suspiro del doctor —¿Entendido?

Harris asintió lentamente con la cabeza. —Entendido.

Ambos caminaron hasta acercarse a la habitación. Se pararon frente a una puerta custodiada por dos agentes armados. El doctor abrió la carpeta, fingiendo leer para disimular la tensión, mientras Krüger soltaba un suspiro de paciencia. Finalmente, empujó la puerta y entraron.

La habitación era amplia, iluminada por la luz blanca del hospital. El olor a desinfectante lo impregnaba todo. En el centro, una camilla rodeada de monitores, cables y máquinas.

El cuerpo estaba allí. Piel pálida, venas apenas visibles bajo el brazo conectado al suero. El monitor cardíaco emitía pitidos constantes y regulares. El respirador subía y bajaba suavemente con cada inhalación, manteniéndolo conectado a la vida de forma artificial. El doctor se acercó al borde de la cama, revisando los signos vitales.

—Su presión está estable— dijo —Los daños internos van sanando poco a poco. Todavía no podemos saber qué pasará con su memoria, pero el cuerpo responde bien.

Krüger lo miraba en silencio. El rostro del chico estaba tranquilo, casi en paz, como si solo estuviera durmiendo profundamente. Nadie parecía consciente del peso que cargaba ese cuerpo. El jefe de la DEA respiró hondo, se ajustó el saco y dio media vuelta.

—Espero que siga así, doctor. Sea muy cuidadoso…

—Por supuesto, señor.

Salieron de la habitación y cerraron la puerta tras ellos. El eco de sus pasos se fue apagando en el pasillo hasta que todo quedó en calma.

El silencio volvió a llenar la sala, roto solo por el pitido constante de la máquina. El rostro del chico seguía inmóvil, sereno. Un rayo de luz se coló por la ventana, tiñendo su piel con un tono más cálido.

Pero entonces, algo pasó en ese preciso instante. Primero fue un leve movimiento, casi imperceptible: los dedos de la mano derecha se contrajeron con torpeza, como si intentaran recordar cómo moverse. Luego, los párpados temblaron. Una respiración más profunda rompió la quietud.

El monitor cardíaco cambió su ritmo, y, lentamente, los ojos se abrieron. Marrones, confundidos, llenos de un destello de vida que se negaba a apagarse. El silencio era absoluto. Y con esos ojos abiertos, el aire de la habitación pareció tensarse, como si el mundo entero contuviera la respiración.

Este no era el final de la historia…

¿F I N?

¿Segunda temporada? Sí, mis amores…

¿Y cuándo se estrena? Todavía no tengo la fecha exacta, pero créanme, está en camino y no se van a querer perder lo que se viene. Les prometo que va a valer totalmente la espera.

¿Será mejor que la primera temporada? Bueno… según mi humilde opinión, sí. Pero ustedes son los que deciden si se lleva la corona o no. Lo único que puedo asegurar es que habrá más drama, más giros inesperados y, por supuesto, más momentos que los van a dejar con la boca abierta.

Gracias por leerme, por acompañarme en cada capítulo y por todo el amor que me dan. Ustedes son los que hacen que todo esto tenga sentido. De verdad, los amo con todo mi corazón.

Así que prepárense, que esto apenas empieza… y recuerden: besos en las nalgas para todos, que no se diga que no soy justa, xd…

Xoxo.

por unicornlitz

Escritora del Fandom

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