Predestinados 2

Fic TOLL de Kasomicu

Capítulo 2

Tom había tenido lo que él consideraba la brillante idea de ponerse vick vaporub en la nariz, para evitar olerlo y que se desestabilice.

Entonces fue a la universidad, disculpándose por su exabrupto y siguiendo con la revisión de los proyectos de los alumnos, le llamaba fuertemente la atención la escultura que había visto el día de ayer, sobre la mujer cello. Se acercó a la mesa y no sintió el olor a menta aunque en sí el vick vaporub olía a mentol, pero sí sintió la excitación, poniéndolo incómodo. Miró al muchacho frente a él, el cual se sonreía con dulzura, en parte se sentía un tanto mal por sentir algo de desprecio hacia él, pero era evidente que no era culpa suya

ㅡ¿Le gusta? ㅡpreguntó un tanto tímido, si no sintiera la excitación y su médico no se lo hubiera explicado habría jurado que era un omega.

ㅡSí, tienes talento.

ㅡSi usted desea puedo hablarle fuera de aquí sobre mis otros trabajos ㅡofreció cálidamente el menor pero era con su voz de alfa, Tom sintió un estremecimiento y tragó saliva.

ㅡEh, no, creo que estamos bien así ㅡdijo Tom, sintiéndose incómodo como si una fuerza lo jalase en otra dirección. Apuntó en su cuaderno los datos al respecto del trabajo del muchacho.

ㅡMe llamo Bill Trümper. ¿Usted cómo se llama?

ㅡTom Kaulitz y ya tengo que revisar a los trabajos de tus compañeros así que te avisaré a través de tu maestro en caso te seleccionemos para la galería, ¿te parece bien? ㅡBill asintió efusivo y se acercó a él para abrazarlo, haciendo que se tensara por completo y tuviera que apretar sus labios para evitar que saliera el gemido por el contacto, palmeó su espalda, correspondiendo el gesto aún demasiado incómodo.

Se separó de él y lo vio tan cerca que pudo sentir cómo se aturdía y miraba sus labios… Movió su cabeza para alejar esas ideas y él le sonrió nuevamente.

ㅡGracias, señor Kaulitz.

Tom asintió y se fue a la siguiente mesa, notando que habían muchas miradas curiosas y cómo se iba normalizando su pulso conforme se alejaba de Bill. De algún modo el vick vaporub le había ayudado al menos para no sentirse tan abrumado por el aroma del alfa pero todavía biológicamente sentía muchas cosas.

Notaba que algunas chicas e incluso chicos le estaban coqueteando, y sentía un poco de inseguridad debido a que no sabía si era por el olor que estaba desprendiendo ahora, esperaba que sus feromonas estuvieran ocultas aunque también era consciente de que por Bill era posible que sí estuvieran oliéndolo.

Esperaba simplemente disimular un poco.

&

Se sentía satisfecho consigo mismo, ya habiéndose mentalizado en que tendría que pasar tiempo con su predestinado entonces ahora estaba bañándose, quitándose la humedad y mucosidad que se hallaba en su entrada por el continúo compartir espacio con él, y todavía al lavarse se sentía algo sensible, odiaba ser un omega y que su cuerpo simplemente al sentirlo se empezara a dilatar, tendría que buscar un prostíbulo el fin de semana para poder quitarse su frustración sexual.

Salió de la ducha y vio que Lois se había echado encima de su saco, no podía culparla, él debió preverlo y colgarlo en vez de dejarlo en la cama. Suspiró y levantó la prenda, buscando vaciar sus bolsillos para ponerlo en la ropa sucia, cuando lo hizo se dio cuenta que había un trozo de papel que no recordaba haber puesto allí. Lo desdobló y encontró escrito un número telefónico y un «por si quieres hablar. Bill T.»

Así que en aquel abrazo que la había dado le había puesto algo en el bolsillo, no podía negar su habilidad. Sonrió frente a ello. Evidentemente no iba a agendarlo pero valoraba su esfuerzo. Olisqueó el papel y en efecto, olía a menta.

Botó el papel en el tacho de basura de su cuarto y sacó su maleta de debajo de la cama, aún con su aroma cosquilleándole. Sacó uno de sus masturbadores masculinos, el que tenía en forma de ano, y también uno de sus vibradores que tenía forma de nudo en la punta, salivó al verlos, cogió el lubricante de su cajón y se echó dispuesto a usarlos y destensarse.

Prendió la televisión, poniendo una película porno gay y bajando el volumen, tenía veintisiete años, vivía solo pero aún así tenía el temor de que sus vecinos lo escuchasen.

El protagonista del porno era un chico twink con un look emo, lucía demasiado parecido a Bill, se vio tentado a poner otra pero algo dentro suyo ardió, entonces consideró que no tendría nada de malo dejar volar su imaginación un poco, ¿verdad? El otro era mayor, con barba y pelo corto, músculos marcados y no podía evitar identificarse con él.

Como en todo porno comenzaron por el sexo oral y Tom iba pasando su mano por su cuello, pecho, pezones y su vientre. Se imaginaba que ese muchacho era Bill y que a quién se la estaba chupando era a él…

Bajó su mano hasta su entrepierna, se echó un poco de lubricante, masajeando su miembro, sintiéndose repentinamente muy excitado, lo cual le sorprendía debido a que la película había empezado hace poco, fue muy consciente de que quizá había sido por el olor a menta en su nariz por el trozo de papel, que su mente reproducía ese olor una y otra vez como un olor psicológico.

Pero era tan real…

Siguió en su fantasía y tomó el masturbador, empezando a penetrarlo, imaginándose que el interior de su juguete era el de Bill. Pero también latía por dentro y empezaba a dilatarse, agarró el vibrador con nudo, le echó un poco de lubricante y lo puso en su velocidad más fuerte, ingresándolo poco a poco con facilidad debido a que estaba humedeciéndose demasiado. Tenía ambas manos ocupadas en sus juguetes y veía casi con ojos entrecerrados la película donde ahora el muchacho recibía embestidas del mayor, a cuatro patas.

Movió más sus caderas, para que el vibrador ingresase más profundo, el bamboleo de su mano en el masturbador también no paraba, agradecía ser ambidiestro, no entendía por qué estaba tan excitado pero aprovecharía al máximo sus sensaciones.

Sus mejillas ardían y se mordía los labios casi a punto de correrse, de algún modo sentía que era observado y suponía que era su paranoia pero no pensaba parar.

De pronto el timbre sonó, desconcentrándolo por completo de su éxtasis. ¿Habría hecho ruido? Se estuvo mordiendo la boca para no hacer mucho ruido, y el volumen estaba bajo. Apagó su televisión, se vistió y el timbre insistió. Se echó el perfume para ocultar sus feromonas y tragó saliva. Abriendo la puerta y encontrándose a su vecino Alex Müller, que hacia poco se había mudado allí, tenía una altura similar a la de Tom sólo que era más fornido, era castaño con pelo corto barba y ojos azules.

ㅡ¿Qué se le ofrece? ㅡpreguntó Tom, cruzándose de brazos.

ㅡOlí fuertemente el celo de un omega, Tom y sale de aquí el aroma. ¿Tienes a alguien contigo? Si no puedes satisfacerla o satisfacerlo puedo ayudar ㅡcomentó Alex, sonriéndole, Tom frunció el ceño, ¿su olor se había filtrado? Pero eso no era posible si estaba con los supresores.

ㅡCreo que te has equivocado ㅡcomentó Tom, rascándose el cuello con nerviosismo. Vio cómo las fosas nasales de Alex se ensancharon, iba a cerrar la puerta cuando el contrario puso su mano impidiéndoselo.

ㅡOh, ya veo que el olor no es de alguien más ㅡrespondió Alex y Tom sintió cómo su cuerpo se tensaba, viendo en cámara lenta cómo se acercaba y lo tomaba con violencia por los hombros, lanzándolo al suelo. «No otra vez», alcanzó a pensar, paralizado del miedo cuando sintió que le arrancaba la camiseta con fuerza.

ㅡ¡ALTO! ㅡse escuchó un grito que hizo que Tom saliera de esa burbuja a donde estaba huyendo para no ser consciente de lo que pasaba en su realidad, y vio cómo sacaban con brusquedad a Alex de encima suyo y le propinaban un puñetazo que lo lanzó al piso nuevamente.

Parpadeó confundido y se levantó, viendo que era Bill, ¿cómo había llegado allí? ¿Acaso lo habría seguido?

Bill estaba encima de Alex, golpeándole, pero luego el mayor pareció reaccionar y empezó a darle puñetazos en respuesta, al punto de sujetarlo de la camiseta y luego lanzarlo al piso, pateándole y Tom sintió un dolor físico no sólo por verlo sino como si de algún modo recibiera también golpes al Bill ser golpeado. No podía permitir aquello, ya no tenía quince años, estaba solo, sin ningún conocimiento de boxeo, en esta ocasión se defendería.

Se acercó y empezó a puñetearle a la espalda de Alex, luego a su rostro y Bill se levantó, queriendo ayudarle pero Tom sujetó a Bill y se metieron dentro de la casa.

El pecho del menor se elevaba y bajaba aún muy alterado, queriendo volver a golpearlo.

ㅡ¡Basta, Bill! ㅡpidió Tom, sentía cómo su omega soltaba algo parecido a un ronroneo para calmar al alfa de Bill.

Vio cómo poco a poco disminuía el estado alterado de Bill.

ㅡ¿Sabes el problema en que me metiste? ¡Se dio cuenta que era omega porque estabas cerca y me provocaste un celo! No puedes seguirme hasta aquí y no sé por qué sospecho que estabas observándome ㅡreclamó Tom.

Bill agachó la cabeza, un tanto avergonzado por haberlo seguido hasta ahí y haberlo dado problemas porque cerca suyo.

ㅡLo lamento ㅡrespondió Billㅡ. Es sólo que… No querías verme y yo al menos… Quería verte un poco. No sabía que tenías la cortina un poco corrida y me facilitarías las cosas.

Tom se sonrojó. ¿Entonces le había visto?

ㅡMira, yo… No me gusta que la gente sepa que soy omega y representas un gran riesgo para mí cuando estás cerca.

ㅡ¡Porqué somos predestinados! ㅡexclamó Bill, totalmente convencido.

ㅡ¿No me ves? Tengo veintisiete años. Creo los de tu salón tienen dieciocho…

ㅡTengo diecisiete.

ㅡAún peor, soy muy mayor para ti y no vivo como omega, no me imagino junto a un alfa ㅡexplicó Tom, Bill frunció el ceño.

ㅡ¿Por qué no? Si literalmente estamos hechos el uno para el otro. Yo… Si quieres podemos salir, conocernos, para que veas que soy bueno. Sé que no soy la epítome de un alfa pero lo soy y sé que si estamos lejos una vez de habernos conocido sólo nos provocaremos daño, podemos hasta enloquecer. ¿No quieres darme una oportunidad? Yo… No tengo mucho que ofrecer, ya que recién estoy estudiando y vivo con mis mamás pero puedo trabajar, invitarte a salir y así.

Tom vio cómo comentaba todo de forma emocionada y sintió su corazón estrujarse. Sus ojos estaban brillosos, anhelantes y por un momento se imaginó lo que le decía, darse una oportunidad, salir con él y verse juntos, besándose, recibiendo la marca, casándose y hasta teniendo cachorros… Pero movió su cabeza para alejar esos pensamientos, eso iba en contra de lo que había planeado.

Continúa…

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por Kasomicu

Escritora del Fandom

6 comentario en “Predestinados 2”

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