Fic de Kasomicu. Temporada II
Capítulo 25

Bill al día siguiente tenía mensajes de Monika, al haber comprado otro teléfono, pero mantener el mismo número, es que ella no había perdido el contacto. Pero le estaba preguntando directamente qué es lo que pasó porque Stefan estaba diciendo cosas en el grupo de la universidad, y también le llenó su chat haciendo que Bill se tensara, porque ingenuamente pensó que los problemas no lo seguirían fuera de lo que había lidiado en la vida real, sin embargo, no era así.
Bill mismo sentía que lo peor que hizo fue intentar socializar, porque conocer gente significaba ganarse problemas sí o sí, tener que soportar todo el estrés porque chocaban, porque no les daba el gusto con lo que querían… Su tolerancia se había sobrepasado que simplemente estaba en un punto donde ya ni siquiera quería intentar arreglarlo con Monika, sólo pensaba en bloquearla, cortar de raíz toda relación, porque al final de cuentas para la carrera no necesitaba hablar con nadie.
Podría mantenerse así, sólo hablando con su mamá, Brit y Tomi, e incluso podría pensar en guardar el teléfono de su padre, sólo por si acaso.
Ni siquiera quería volver a la terapia, estaba lo suficientemente decepcionado de las relaciones con las personas, en general.
Stefan supuestamente era su amigo, y no, no lo era, porque si quieres a alguien, ¿por qué buscarías lastimarlo? No sólo se había quedado en comentarios hirientes, no, sino que lo había forzado a… No quería ni pensarlo, no quería ni desgastarse en darle una explicación a Monika, porque no quería pretender que todo estaba bien cuando ni siquiera consideraba bien que ella hubiera compartido cosas de su intimidad, una que él no quiso tener en primer lugar.
O bueno, sí quería pero por el tema de su madre y sus fantasías, sólo que aquí no había vuelto a colarse a su habitación a frotarse con él, suponía que la solución era sólo no tener acceso al cuarto de su mamá y fingir demencia. Porque el pensar tener sexo ya sólo le causaba malestar.
Bill sentía la sensación de deja vu ante la idea de que Stefan estuviera diciendo cosas suyas, porque en la escuela había sido lo mismo, no sólo por William saliendo en su defensa, sino de por sí, la gente siempre tenía la forma de voltear toda la situación para que se vieran como víctimas, incluso aunque hubieran sido los agresores. Lo único que interesaba era que la denuncia estaba puesta, y en todo Stefan tendría que responder por sus acciones pero no con él, y ni siquiera conocía a sus compañeros y no tendría por qué enterarse a menos de meterse en el grupo, así que no se mortificaría con ello.
Estaba fuera de su control y Bill sabía cómo había pasado en realidad, bueno no del todo, no recordaba lo que hizo William, y seguía sin poder hablarle, sin embargo, de todas maneras, sabía que él había salido en su defensa y eso era suficiente para él.
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Tom le había dado unos días a su hijo para que no se sintiera presionado, sin embargo, debían hablar, porque la situación había escalado a más, habían más personas involucradas, y también Bill se había mostrado más apagado de por sí, lo comprendía, sólo que no podían seguir así.
—Billy, mi amor, debemos hablar de todo —le empezó a decir Tom durante la cena.
—Ya no quiero hablar de lo que pasó, mamá —farfulló Bill con el mismo semblante apagado.
Tom suspiró. —No, Bill, sí es necesario —insistió el mayor y Bill lo miró sintiendo la presión en la boca de su estómago, asintiendo con sumisión—. Será mejor que te busquemos otro terapeuta, hijo, si bien el doctor Köhn es quien ayudó en tu defensa, con todo lo que pasó, no es la mejor idea seguir con él.
—No quiero llevar más terapia, mamá, lo intenté pero no funcionó. Yo me fui precisamente de su consultorio porque fue demasiado con lo que lidiar —soltó Bill, quien había visto las capturas que le envió Monika, la forma en que Stefan decía que era un monstruo, tanto por las fotos de cómo le quedó la oreja mutilada como diciendo que no se comunicaba con el resto porque lo tenía todo en casa, al acostarse con su madre, Bill se limitó a bloquearla, hiperventilando y llorando hasta que se quedó dormido.
Por más que fuera un invento que Stefan había soltado con cizaña, sólo para darle más peso a su acusación, fuera de que sí lo había mordido (aunque no hubiera sido él), era el tema relacionado a su madre y cómo Bill sabía de las fantasías que no compartió con nadie, aparte del doctor Köhn, y que sólo eran algo que era motivo de su inseguridad y su pavor, porque era visto como un fenómeno en algo que sí había soñado.
Podría ser cierto de que Bill tuviera una relación enfermiza tanto con su madre como con William, que tuviera miedo a perderlos y fuera débil y se saboteara todo, pero Bill ya no quería oírlo porque sólo se sentía juzgado y miserable, y eso podía conseguirlo solo sin ayuda de un terapeuta.
Tom al oírlo hablar así es que sintió en parte una preocupación menos porque el doctor Köhn sabía demasiado, sin embargo, también era consciente de los pensamientos suicidas de su hijo por los recuerdos de William, y el hecho de que había pasado otra situación de abuso que podía ser un desencadenante para el deterioro de su salud mental, Tom mismo sabía que pensó en que era un posible trauma, pero no el suficiente para que William volviera, y así lo tuviera en sus pensamientos intrusivos, e incluso hubiera dialogado con el alter, la verdad es que no quería que su hijo estuviera sufriendo de esa forma.
—Hijo, pero necesitas ayuda, hablé con William y también con el doctor Köhn, has tenido muchos pensamientos suicidas, mi amor, y antes cuando William me confesó sobre tu intento de suicidio, me prometiste que ibas a decirme todo, pero no lo estás haciendo, estás guardándote las cosas. Lo que pasó con tu novia y lo que pasó con esa basura en el bar, fueron situaciones de las cuales no tuviste el control, pero no tienes por qué sentirte solo. Por eso quisiera ver si podrías llevar terapia con otro terapeuta —masculló Tom, ya que entendía que no quisiera decirle a él precisamente lo que pasaba por su mente, por incluirlo.
—Mamá, a veces me preocupa que hables con William de cosas que no me dices, porque me hace sentir que son… Como un equipo en mi contra. Mi cabeza no es un lugar seguro, y hay situaciones que hubiera querido que se mantuvieran para mí, no que él las compartiera contigo. Ni siquiera me dijeron nada sobre mi padre, y entiendo que te duele y todo, porque él fue malo contigo, sólo que… Decidieron por mí, tanto hablar y no hablar. Yo… Los amo a ambos, porque eres mi mamá, a quién más adoro, y a William porque siempre me ha ayudado, de hecho me hace mucha falta conversar con él, pero aquí me mantuvieron al margen por completo y por eso es que mi padre se terminó enterando de William. Entiendo que se preocupen por mí, también que buscan la forma de cuidarme, pero voy a cumplir veinte años, no soy ningún niño, y quisiera tener el propio control sobre lo que comparto o no, sobre lo que decida hacer o no —musitó Bill, ya que había soportado tanto que quería decírselo a su madre de forma respetuosa, sin gritarle ni ofenderle, no buscando ser hiriente.
Tom se quedó viéndolo, un tanto perplejo porque en realidad no estaba pidiendo algo irracional, tenía sentido, simplemente que él se había habituado a qué su hijo no demostrara intención alguna de pedir independencia, pero era normal suponía, tanto por la edad como por todo lo que había pasado.
—Bill, sobre lo de tu padre, como te lo dije antes, no fue mi intención que lo vieras, y quizá estuvo mal, porque al final de cuentas, sigue siendo tu padre, aunque sólo por un aspecto biológico, mi amor. Wilhelm jamás quiso firmarte, por eso llevas mi apellido, nosotros estuvimos en una relación donde él fue mi primer novio, mi primer todo, y yo era muy joven e ingenuo, y si bien estaba estudiando genetismo, los casos de intersexuales que puedan embarazarse son escasos, la mayoría son estériles, por ello es que terminé embarazado y Wilhelm sabía que era suyo, saliste tan cual él, cómo te fijaste, pero me acusó de no sabía si era o no el padre y simplemente se fue a otro país. Cuando regresamos de Dresden, recién me enteré de que lo habíamos contratado porque es uno de los mejores genetista de Suiza. Y William… Él sabe algunas cosas de mi pasado, precisamente con referencia a Wilhelm, porque preferí no decírtelo para no darte esa carga pero William lo detesta por lo mismo, sólo que su visita a K-Biotech no fue precisamente para hablar con tu padre, sino que se dio, así que no fue algo planeado y lamento que no hayas tenido opción —farfulló Tom, aunque sabía que sí fue planeado, no por él, sino por William que era un maldito, sin embargo, no tendría que darle todos los detalles a su hijo, sobre que William quería demostrar que él estaba tomado llevando a Tomi hasta para que su ex lo viera.
Bill miró a su madre, analizando lo dicho, y sabía muy bien, el nivel de rencor que poseía William, que de aquella forma es que él era quien lo cuidaba desde siempre, detestando a todos los que pudieran hacerle un daño, si ahora también sentía afecto por su mamá para haber tenido una buena relación, era de esperarse que también sintiera coraje contra su padre, porque también sabía que… Bill mismo sufría de niño de la frustración al ver llorar a su mamá por él, cómo es que quien había terminado por reemplazarlo en aquellos momentos para darle un respiro a su cabeza, había sido el alter. Entonces tenía más sentido que él supiera cosas que Bill no, tanto porque su mamá se las contó, como porque él mismo las escuchó.
No entendía qué intención había tenido William al hablarle, porque recibió su tarjeta, y le intrigaba un poco, ya que conocía el alcance del rencor de William, esperaba que no tuviera que ver con infringirle algún daño, o quizá era eso, alejarlo de él, y ya. Porque William siempre había dejado muy en claro su desprecio al proteger, tanto con matar a su niñera, golpear a sus bullys y también haberle quitado un pedazo de oreja a Stefan.
—Lo entiendo, mamá, sólo que lo que pasó entre Monika y yo son… Cosas de pareja, ya no estoy con ella, pero no quería decírtelas —dijo Bill, rascándose el cuello porque le generaba ansiedad.
—Lo sé, hijo, eres un adulto y no me correspondía meterme, pero también tienes que comprender que soy tu madre, y que si alguien te hace daño, no me sentiré bien con eso. No porque sea tu novia o sea mujer, o que sea quien recibe, le resta peso a sus acciones, así no quieras hablar de ello, debes comprender que es una clase de abuso, yo sé que no te forzó, pero tú mismo te forzaste a aceptarlo, mi amor, y no debes hacerlo. Si no quieres tener relaciones, está bien, si no quieres tener pareja, también está bien, no necesitas “encajar”, porque lo que en verdad importa es que seas feliz, y puedes serlo enfocándote en otras cosas, en tus estudios, en tus intereses, teniendo otros amigos quizá pero en internet, o fuera de la universidad para evitar cualquier inconveniente. O puedo comprarte juguetes si quieres ayudarte a… Controlar tus hormonas, lo que te parezca mejor, hijo, ni siquieras tienes que decírmelo, sabes que tienes la extensión de mi tarjeta para que compres directamente —instruyó Tom, y Bill se sonrojó porque hablaran precisamente de juguetes para adultos, que claro, Bill mismo lo había pensado, sólo que diferente a hablarlo con su madre como tal.
Sólo que fuera de ello, la verdad es que lo que le decía su mamá tenía razón, podía evitar el buscar tener novia o novio, y manteniéndose enfocado en algo más. Sólo que su mamá no sabía de sus sueños, que habían bajado la verdad, ya no siendo tan seguidos desde… Que William regresó, pero no por ello habían desaparecido por completo.
—Gracias, mamá, y, ¿te molesta que yo me comunique con mi padre? —inquirió Bill con un poco de temor, ya que sentía que estaba traicionándolo de algún modo, incluso aunque todavía no hubiera hecho nada, por el hecho de sólo pensarlo es que se recriminaba.
Tom apretó la mandíbula, porque detestaba tanto que Bill se refiriera a Wilhelm como su padre, por más que lo fuera, nunca fue alguien presente en su vida.
—No, hijo —mintió Tom, porque lo hacía por mucho, sin embargo, si esto le ayudaba de algún modo a su hijo, iba a permitirlo, pero separando por completo el tener algo con su ex, porque sabía lo manipulador que era, y lo influenciable que era Bill.
Bill soltó el aire contenido, haciendo que la culpa menguase y le sonriera levemente a su mamá, porque no lo había traicionado con pensarlo, y ahora iba a poder hacerlo sin sentirse mal. —Gracias, mamá —farfulló el menor, sintiendo que su mamá era el mejor, incluso aunque supiera que su padre había sido irresponsable y un mal hombre, su madre dejaría que él lo conozca.
—De nada, mi amorcito, sólo que ten cuidado, ¿está bien? Ten cuidado con Wilhelm —advirtió Tom, y Bill lo miró confundido.
—¿Por qué, mamá? —preguntó Bill.
—Porque tu padre ha querido que regresemos, ha sido un poco insistente con eso —respondió Tom, omitiendo la parte en que él mismo se había acostado con Wilhelm y habían tenido una cita e incipientes coqueteos, muy a su forma, Tom sabía que le había dado cabida, pero era antes del regreso de William.
Bill frunció el ceño, sintiendo un deje de fastidio por ello y su cabeza lo asoció, el olor de su padre era el aroma que había distinguido en su mamá.
—Olías a él —soltó Bill.
—Sí, es que trabajamos juntos, y me ha buscado durante los almuerzos entre otros —aclaró Tom.
—¿Con él tuviste la reunión de trabajo que me pediste que no te esperara despierto? —inquirió Bill procesándolo y Tom boqueó, porque no esperaba que su hijo lo recordara o hiciera la relación.
—… Sí, por trabajo —repitió Tom, pero Bill no le creyó.
—¿Están saliendo entonces? —interrogó Bill directamente.
—No, Bill, no quiero regresar con Wilhelm, pero él sí quiere, por eso te digo que está siendo un poco insistente con el tema, manténme al margen, ¿está bien? Sólo eso —repuso Tom, sintiendo los celos en su hijo, pero no sabían si eran sólo por él, o William que estaba dejándose entrever, debido a la mención de que por momentos eran uno solo, y que por ello había estado filtrándose en algunas acciones de su hijo.
A Tom no le interesaba regresar con Wilhelm, ya no, y estaba dejando que Bill tuviera algún tipo de relación con él por todo lo que había pasado, porque también se había frustrado al saber que William se hizo pasar por él, por lo que le estaban ocultando, era una forma de comprar su perdón, Tom lo sabía, sin embargo, no quería a Wilhelm de nuevo con él.
—Está bien, mamá —respondió Bill, porque en realidad lo ponía un poco tenso, ya que, ¿por qué su mamá había salido otra vez con su padre? Si él había sido tan malo, ¿qué necesidad de volver a hacerlo?
Aunque… Sería algo bueno si olvidaba al papá de Tomi, no obstante, ¿y si su padre volvía a romperle el corazón? Bill tenía su propio conflicto interno, porque quería conocer a su padre, y tener… Una relación, era consciente de que estaba buscando tener un lazo con él, pese a todo y ahora se sentía traicionado porque hubiera querido salir con su madre, aunque sonara a un chiste, ya que era obvio que había sido importante en la vida de su madre, por eso precisamente era hijo de ambos, no obstante, no dejaba de ser frustrante. No entendía su cabeza. ¿Sería por…? ¿Sería por sus fantasías? ¿Mentalmente Bill veía a su madre como suyo y por eso le celaba con otro hombre? Es decir, su madre era suyo, pero por la pertenencia, no como hombre…
Bill se sintió enfermo, tal vez sí sería mejor que su mamá consiguiera un novio, incluso si este era su padre. Aunque… Le estaba diciendo que no quería y que su padre era el insistente. Se quedó observando cómo su mamá terminaba su cena, siendo ajeno al lío mental que estaba teniendo.
Habían cosas que su mamá no podía saber, porque lo que mamá no sabe no puede lastimarlo, ¿verdad? Mientras él no hiciera nada, todo estaría bien.
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Wilhelm no se había sorprendido que su hijo le hablara, era más bien algo grato, y él mismo, con toda la suspicacia que sentía por el alter es que se informó en internet al respecto, comprendiendo más sobre el trastorno, que era en sí en respuesta a un trauma, y que su identidad se fragmentaba precisamente porque no se integró de forma continua, porque desde niño quien lo padecía había aprendido a separar el dolor y los recuerdos para poder sobrevivir.
No sabía qué era lo que le había causado un trauma a su hijo, pero sí sentía lástima, porque según la información, había tenido que ser algo que pasara antes de sus seis años, cuando apenas era un niño. Tom era el mejor genetista de Alemania, siendo la cabeza de K-Biotech, sin embargo, el precio que había pagado también se veía en que no pudo cuidar del todo a su hijo, porque tal como Wilhelm mismo lo pensó, es que un hijo demanda atención, e interrumpiría en una carrera exitosa, y era así. Tom tenía una carrera exitosa porque había descuidado aspectos como madre de Bill.
También Wilhelm sabía que si Tom no hubiera estado solo, quizá las cosas habrían sido diferentes para su hijo. Así que había una culpa compartida, pero quizá precisamente por ello, ni Tom ni él hubieran podido despegar.
No era una mentira de su hijo para llamar la atención, era una condición real, que implicaba la amnesia selectiva, por lo mismo es que Bill no mentía cuando le dijo que no recordaba haber hablado con él, Wilhelm habló con otra personalidad de su hijo, una que fingía ser él, lo cual consideraba peligroso, y más cuando supo que en realidad su hijo iba a ser abusado, y el alter lo metió en un lío legal, en vez de sólo darle un puñetazo le arrancó un pedazo de oreja.
Esa personalidad era muy peligrosa, incluso si saliera en defensa de su hijo.
Su hijo sí era más dócil incluso que la otra personalidad al conocerlo, así que Wilhelm estaba dispuesto a intentar tener esa relación con su hijo, lo suficientemente buena para poder presentárselo a sus padres y también para que Tom lo volviera a aceptar.
Ya el muchacho había tomado el primer paso agregándolo y hablándole, sólo era cuestión de tiempo. Porque por practicidad era mejor tener una familia ya armada con la madre de su hijo, porque Bill definitivamente necesitaba ayuda, un papá que nunca tuvo, cuidando también al pequeño haciendo que viva al menos parte de la paternidad de un bebé ya que no pudo hacerlo con Bill, de paso previniendo que también el pequeño pasara algún trauma que termine en que tuviera un desorden mental como su hermano mayor, y regresando con Tom, que le daría no sólo el que no tuviera que preocuparse en lo laboral porque seguiría trabajando con K-Biotech, sino también que se quedaría con él, quien era un genio, atractivo y a quién nunca debió dejar.
Ya ambos estaban establecidos, con sus carreras, dos hijos, así que sólo sería seguir cosechando el éxito y disfrutarse mutuamente. Tom lo vería y se daría cuenta, porque ahora su ex estaba muy enojado, usando hasta excusas con el alter sobre su ex cuando había fallecido y Tom… Él era difícil, lo sabía bien, tenía una forma de ser que le atraía sí, porque era frío, déspota y muy seguro de sí mismo, incluso aunque fuera hiriente, porque había crecido con dolor, y Wilhelm lo entendía en parte, sólo que más fue como ignorar las ausencias de sus padres, en vez de mendigar su afecto, en su juventud él entendía bien que sólo les sacaba más dinero y ya, de algún modo la sensación de vacío se llenaba. Pero el resto sólo veía en Tom alguien difícil e intimidante, y Wilhelm no, sólo veía al mismo muchacho temeroso, que ahora era un hombre, y que no se cansaría de tener una y otra vez, porque su intensidad le llamaba, y realmente ninguno de sus amantes podía compararse a él.
Así que Wilhelm podía escuchar cómo las piezas iban acomodándose solas, todo cedería bajo su propio peso, Bill lo perdonaría por haberlo abandonado, notaría que era un buen hombre y el padre que siempre necesitó, buscaría también hacerle notar el interés hacia su hermano, y de esa forma es que Tom al fijarse en todo eso, es que cedería poco a poco, porque era la mejor opción para llegar al corazón de una madre, ganarse primero a los hijos, y precisamente Bill había demostrado también un comportamiento muy protector con su hermano menor, así que si lo manejaba desde ese punto, podría ganarse a los tres.
Sólo necesitaría la oportunidad de demostrar su valía. Pero era un buen comienzo que hablara con Bill.
Se alejaría un poco de Tom, más que nada por la forma tan a la defensiva en la cual se había tornado, porque al final de cuentas, Bill seguía siendo un acceso hacia a él.
Sólo que Wilhelm era consciente de que no sólo era por interés, sino también cómo él mismo se veía en su muchacho, Bill era una extensión suya, y que había salido idéntico a él, sólo que había estado solo, y siendo más frágil, había terminado con un trastorno mental. Él tenía que ayudarlo, así hubiera sido mayormente la culpa de Tom, le tocaba ser quien lo apoyara, porque quería darle su apellido, así ya fuera un adulto, Bill seguía siendo suyo, su hijo, y ya no quería dejarlo, era diferente el haberse desentendido cuando no lo veía, ni siquiera se le notaba el vientre abultado a Tom, a hacerlo ahora que veía a su hijo siendo un muchacho bien parecido, un tanto tímido y que aún así, necesitaba mucho apoyo.
Wilhelm iba a darle la familia que Bill no tuvo, tanto por tenerlo a él como padre, como por darle unos abuelos, que por lo que sabía, por parte de Tom no habían estado presentes. Quizá no les gustó el que Tom quedara embarazado, sin embargo, Wilhelm se haría cargo, siendo casi como un salvador, sí, lo necesitaban incluso aunque no fueran conscientes de ello, sólo era cuestión de tiempo para que notarán que lo mejor que tener era su presencia, algo que mitigase el caos que tenían.
Venía perfecto que el ex de Tom hubiera muerto, porque sí imaginaba que habría sido alguien importante para él, pero si no estaba en escena, se le hacía mucho más fácil, Wilhelm estaba seguro de lo que era, y sí, quizá Tom no se sentía del todo conectado a él cuando tuvieron sexo, sin embargo, lo solucionaría, porque ya no habrían más sorpresas, sabía que Tom tenía un bebé, y que no existía alguien más en su vida, que sólo se la pasaba alternando entre su vida laboral y como madre. A Tom le hacía falta recordar que era un hombre, ese apetito tenía que estar allí, sólo que luego se encargaría de eso, primero lo engatusaría ganándose a sus hijos. Serían una familia feliz, Wilhelm podía imaginarse viviendo juntos y hasta con un perro para ser el ejemplo del sueño familiar.
Continúa…
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