
Fic TOLL de Kasomicu
Capítulo 10
ㅡAmorcito ㅡdijo Tom, tragando saliva, observando cómo su hijo se tocaba el cabello, evidentemente con la sensación fantasma al ahora tenerlo corto, y luego cómo se sujetó debajo de la fosa nasal, tocándose el arete del septumㅡ. Lo lamento, William hizo cambios sin pedirte permiso.
ㅡNo, no, está bien, sólo… Se siente raro, creo que debo verme para asimilarlo un poco más ㅡcomentó Bill.
Tom entrecerró los ojos, recordando lo que le había dicho William, de que Bill sí había acordado con William sobre los límites por supuestamente su hijo haber tenido un intento de suicidio, y acaba de reaccionar como si nada por el cambio de look que había hecho William sin consultárselo, por lo que sí lo tocó esta vez, pero por las brazos, girándoselos para ver sus muñecas, Bill se sonrojó cuando bajó la vista, fijándose que estaba sólo en calzoncillos.
ㅡMami déjame ir a cambiarme por favor ㅡpidió Bill, mientras que Tom inspeccionaba los brazos de su hijo, como buscando un atisbo de alguna cicatriz, aunque sólo tuviera el tatuaje en él, que no ocultaba ninguna, el mayor lo soltó.
ㅡSí, hijo, ve, disculpa, sólo que quisiera hablar contigo después, ¿está bien? ㅡmencionó Tom, y Bill asintió, sonrojado, para irse casi corriendo en dirección a su habitación.
Cuando Bill salió de nuevo, usando prendas de casa, es que se volvió a acercar a su mamá, quien lo tomó por la mano, guiándolo hacia el sillón de la sala, sentándose ambos, y acariciándole la mano, todavía Tom tenía la culpa por haberse acostado con William, y le costaba bastante retenerle la mirada a su propio hijo, y sentir su piel luego de cómo esas mismas manos estuvieron por su cuerpo, sólo que esa mirada y ternura no era de William, eran de Bill, su pequeño, y había más que hablar si se había tratado de que intentó atentar contra su vida.
ㅡHijo, tú… Viste como si nada el que William hubiera hecho modificaciones corporales sin tu permiso, ¿por qué? ㅡinquirió Tom, decidiendo empezar desde aquel tema.
ㅡYa me vi al espejo, ma, y no me desagrada, es decir, sí me cuesta un poco reconocerme, pero no me veo mal ㅡacotó Bill y regresó la vista a su mamáㅡ, pero no me molesta, no ㅡterminó por decir.
ㅡ¿William puede hacer cosas con tu cuerpo sin tu permiso? ㅡpreguntó Tom, tragando saliva después de dejar aquella interrogante, porque no sabía cómo decirle lo demás.
ㅡSí, hemos hablado sobre límites en cosas que podemos o no hacer cuando ocupemos mi cuerpo ㅡrespondió Bill.
Tom apretó la mandíbula, ¿entonces era cierto?
ㅡWilliam… Él me dijo que… Intentaste cortarte y por eso hablaron de los límites, ¿es cierto? ㅡinterrogó Tom.
Bill miró a un costado, costándole el retenerle la mirada a su mamá y asintió.
ㅡBill, amor, ¿puedes contarme más de eso, por favor? ㅡcuestionó Tom en tono suave, y Bill lo miró, con el labio temblándole.
ㅡYo… Cuando tenía catorce años intenté cortarme. Si bien a los trece es que apareció William, y me ayudó bastante, también era difícil el tener que estar en mi propia piel en otras situaciones, dándome cuenta que básicamente era inútil, y… Sé que está mal, mamá. Lo sé, pero quise hacerme daño, fue como un arranque, y William me detuvo, impidió que llegara a ejercer presión sobre mi muñeca. Entonces es que me dijo que no podía lastimarme, que ambos ocupábamos el mismo cuerpo así que no podía hacerme daño porque también lo haría con él ㅡrelató Bill viendo avergonzado a su madre.
ㅡNunca me dijiste que querías hacerte daño, ni que pensaras en morir, amor ㅡmasculló Tom y Bill tragó saliva.
ㅡLo sé y lo lamento, sé que esto te decepciona y duele pero, mamá, no… No estaba bien, en realidad, agradezco que William haya hablado conmigo, diciéndome no sólo por no lastimar el cuerpo que también ocupa, sino también diciéndome que si me mataba o hacía daño iba a hacértelo también a ti, que si me suicidaba, ibas a quedarte solo, y es cierto, yo no conozco a nuestros abuelos, ni ningún pariente, sólo me tienes a mí. William me dijo que soy tu todo, y por eso también me sirvió mucho su consejo, jamás haría algo para lastimarte, mami, y me aterra el dejarte solo, ¿quién vería por ti? —mencionó Bill, y Tom lo vio con cariño, porque en sí no es que Tom fuera un hombre que necesitara que vieran por él, aunque sí, cuando salía con Bill, él solía mantenerse muy protector con él, sólo por ganarle unos centímetros de altura, cuando en cuestión de fuerza, Tom era más fuerte al tener un cuerpo más trabajado, a diferencia de William que poseía fuerza por algún motivo que desconocía.
William quien no le había mentido, era cierto que su hijo había intentado matarse, eso hizo que Tom se sintiera como una basura como madre, ya que no supo nunca antes de esto, y el alter es quien cuidó a su pequeño Bill de catorce años impidiéndole que se cortara o concretara sus pensamientos suicidas.
—Me alegro que William haya impedido que hagas algo, mi amor. Pero mamá siempre va a estar para ti, ¿está bien? Así que si vuelves a sentir algo así, buscaremos ayuda con otro terapeuta inclinado sólo en tu depresión —ofreció Tom, acariciándole la mejilla a su hijo, quien se pegó hacia la mano del mayor y asintió.
—Gracias, mami, te amo mucho —dijo Bill y a Tom se le apretó el pecho, porque evidentemente amaba a su hijo pero también lo estaba lastimando en lo demás, por lo recordó que debía preguntarle el resto de cosas.
—También te amo, mi corazón. Sólo… Explícame un poco más de los límites que tienen entre ustedes —pidió Tom con un tono calmado.
—Ah, bueno, en sí no me molesta que haya cambiado mi look, aunque mayormente soy quien decide, tenemos algunos gustos en común, como la ropa oscura y casacas de cuero, sólo que en su caso son… Bueno, un tanto diferentes, a ambos nos gusta maquillarnos, así que también estamos cómodos con eso. Pero sí le pedí que nunca consumiera drogas, porque no es algo que quiera darle a mi cuerpo —contó Bill, y Tom recordó cómo siempre le instruyó el que nunca consumiera drogas, por más que él mismo probó hasta marihuana por Wilhelm, había sido tajante al pedirle eso a su hijo.
—William estuvo con personas, amor, ¿eso no te incomoda? —preguntó Tom con cautela, lo hablaba en general, aunque pensaba en sí mismo, pero también podría tomarse como las veces que William se acostó con gente en la escuela.
—Ah, ¿te refieres a que tuvo sexo? Sí me lo contó hace poco, la verdad no me incomoda ni molesta. Más bien hace que tenga sentido cómo algunos me miraban diferente o hablaban de algo que no recordaba. Y… En sí es bueno, se protegió, así que no me enfermó, ni embarazó a nadie. He intentado salir con personas en la escuela, o a veces en los talleres, mamá —confesó Bill avergonzado de hablarle de eso a su madre—. Pero no ha funcionado, termino fallando, trabándome o siendo objeto de burla por mis inseguridades. Soy muy débil… Sin embargo, el saber que William sí pudo hacerlo desde mi cuerpo, si bien no lo recuerdo ni lo sentí, me sirve en el sentido de que la gente sabe que tuve sexo, y es más bien algo bueno —terminó por decir el menor, sonriendo de medio lado, achinando sus ojos, así fuera un tema que uno no quisiera contar, suponía que era importante para su mamá por temor a que él se sintiera violado o algo así, pero no, Bill estaba bien con eso así no pudiera disfrutarlo.
Tom se quedó perplejo, era cierto, William no le había mentido en nada, y claro, no iba a decirle tal cual a su hijo si tenía un problema con que se acueste con William, era algo que jamás se lo mencionaría, sólo que realmente le tomó por sorpresa todo. William sí lo había cuidado, y en serio a Bill no le importaba que William tuviera sexo, no sintiéndose violado ni nada, teniendo un extraño convenio entre ambos.
Y una parte suya se sentía más que agradecido con William, porque si él no lo hubiera detenido ni hacer entrar en razón, su hijo se habría quitado la vida. William sorprendentemente no era “tan malo”, y en realidad era más digerible saber que si bien su hijo jamás estaría de acuerdo con lo que tenía con William, por lo que la culpa que sentía estaba menguando, no hasta el punto de que Tom considerase que estaba haciendo algo que era correcto, no, seguía estando mal en muchos sentidos, pero lo hacía sentir mejor al tener de algún modo la venia de su hijo en actividades de índole sexual.
—¿Quieres que te haga el desayuno, Billy? Debes estar hambriento —ofreció Tom, dando por terminado el tema y Bill asintió sonriente.
—Sí, mami, ¿podrías hacerme waffles? —preguntó Bill, y Tom asintió, poniéndose ambos de pie en lo que se dirigían a la cocina.
Tom se sentía todavía resacoso, aunque con menos dolor de cabeza, todavía tenía la lengua adormecida, y el cuerpo agarrotado, pero con ayuda de su hijo, ya que Bill era quien probaba la masa de waffles, porque sabía que si él lo hacía se iba a vomitar, es que terminó por hacerlos, respondiéndole que ya había desayunado cuando él quiso que se sirviera un poco, mientras bebía una taza con café pasado para acompañarlo, ambos sentados en la isla de la cocina, porque el comedor estaba con los envases de ayer, que Bill le ayudó a limpiar.
Tom sí tuvo que encargarse de limpiar su propia habitación, sacando las sábanas y poniéndolas en la lavadora, también vaciando el tacho de su cuarto para esconder los sobres y condones usados. Sabía que se estaba tomando más días libres de los prudentes, pero era cierto también que él era el jefe, y podía derivar sus propios trabajos a sus subordinados, y más que nada sólo ir para supervisar, en vez de mantenerse perennemente ahí. Así que regresaría el lunes, cuando también Bill regresaría a la escuela.
—Hijo, después de tu graduación vamos a mudarnos —soltó Tom a la hora del almuerzo, no le preguntaba pero a Bill no le extrañaba eso, ya que en decisiones grandes, su mamá las tomaba por ambos, no dándole a elegir.
ㅡEstá bien, mami, ¿a dónde iremos? Para ver las opciones dónde estudiar la universidad ㅡmencionó Bill para después meterse el tenedor a la boca, masticando.
Tom recordó cómo William le había dicho que Bill no podría estudiar la universidad porque quería que esté casi siempre en casa para pasar tiempo de pareja, como “su esposo”, según le había dicho, y se aclaró la garganta.
ㅡ¿Ya tienes claro lo que quieres estudiar, Bill? ㅡpreguntó Tom, porque si bien su hijo tenía dieciocho años, sabía que en sí Tom era quien le había dado las opciones y su hijo sólo había dicho que estudiaría lo que Tom quisiera, quizá por temor a defraudarlo o algo.
ㅡ¿Qué yo lo decida? ㅡinquirió Bill señalándose a sí mismo.
Tom en realidad se lo decía porque sabía que si bien su hijo era muy inseguro, la verdad era que intelectualmente era muy capaz, y en sí, también había notado que sus intereses estaban más que nada enfocados en sus videojuegos, desde pequeño contándole emocionado sobre eso, y que si bien en un inicio Tom pensó en pedirle que estudiara para genetista y asegurarle trabajar en su empresa, o también Derecho o Administración, todo lo que pudiera mantener a su hijo a su lado, sin embargo, ya que William no quería que estudie en la universidad, al menos no de forma presencial para tener un horario más flexible y quedarse en casa, es que Tom había pensado que su interés en los videojuegos podría servirle para estudiar alguna carrera técnica para que estudiara desde casa, y también trabaja del mismo modo, ya sea como programador de páginas web, o de videojuegos, todo lo que pudiera hacerse a distancia. Sólo que quería que saliera de Bill el decidir estudiar algo relacionado a lo que le gusta, para así sugerirle el que estudiara de forma remota, haciéndolo creer que fue su idea en primer lugar para que fuera algo más sutil y menos marcado el que quisiera imponérselo.
ㅡSí, amorcito, sé que te sugerí antes que podrías estudiar Licenciatura en Genética, Derecho o Administración para que tengas el trabajo asegurado conmigo, pues, también al mudarnos, yo también estaré trabajando a distancia, así que no será tan necesario que estudies lo que te mencioné antes, sino que pienses qué te gustaría ㅡle explicó Tom a su hijo, para volver a comer, viéndolo de reojo, Bill tenía la misma expresión de cuando era niño y le decía que podía elegir todo lo que quería del pasillo de juguetes, así que había un deje de culpa en él, porque era cierto, había hecho muy dependiente a su hijo de él, al punto de quitarle libertades por pensar en hacerle un bien, ahorrándole muchas cosas, sin embargo, ahora quería que Bill pudiera decidir, al menos en parte, porque en sí era guiarlo para que haga algo que le gustaba sí, pero también que le convenía a Tom, porque no era necesario que su hijo trabajase, más allá de hacerlo para que se sintiera realizado, económicamente Tom iba a ser siempre el que se encargase y así su hijo no tuviera que pensar que si no conseguía trabajo, no tendría qué comer, no.
No es que Tom mismo hubiera pasado por eso, ya que si bien sus padres fueron basuras en muchos aspectos, no lo descuidaron en ello, sólo que sí, cuando Tom se independizó, agradeció sus proyectos subvencionados por el Estado, porque así tenía un ingreso, que sí debía limitarlo un poco para que le alcanzara para lo demás, aunque ahorrándose la vivienda al estar en la habitación de la universidad, y aprendiendo a distribuir todos sus ingresos para poder costearse sus vitaminas prenatales, y demás cuidados del embarazo, aunque no hubiera llevado la mejor alimentación más por falta de espacio donde cocinar y tiempo, sí se las apañó como pudo.
Claro que a Tom le interesaba que su hijo fuera feliz, sintiéndose realizado, sólo que también sabía de sus falencias, y cómo sería peor mantenerlo lejos, desde antes de que William saliera a flote, porque sí, tenía una relación tanto tóxica con respecto a su hijo, casi de codependencia, no pensando que los hijos eran de la vida, y ya, no, porque Tom sabía cómo era su hijo, y mucho peor ahora que sabía tantas cosas que le mantuvo oculto, sin mencionar la existencia de William de por sí, así que tendría que seguir más atento a lo que hiciera su hijo, sin dejar que se alejara. Al menos en parte agradecía que Bill no tuviera una pareja, porque de ser así, le sería más difícil irse de la ciudad, o cualquier plan que decidiera Tom.
Bill estaba sorprendido porque su mamá le dejara decidir sobre qué quería estudiar, sintiéndose feliz hasta que deshizo su sonrisa, porque se dio cuenta que ahora que tenía la libertad para decidir sobre su vida, se sentía en la nada.
ㅡNo sé, mamá, no sé qué quiero estudiar ㅡsoltó Bill un poco rápido, y Tom se percató por su semblante que estaba ansioso, el menor había dejado el cubierto apoyado sobre su plato, quitándosele el hambre de pronto.
ㅡPiensa en algo que te guste, amor, para que trabajar sea un placer, y no se sienta tan tedioso, ¿qué es lo más te gusta hacer? ㅡpreguntó Tom, a sabiendas de los gustos de su hijo, para sorber un poco de su refresco, aún viéndolo de reojo.
Bill frunció el ceño, como analizándolo. ㅡMe gustan muchas cosas, sólo que no entiendo cómo aplicarlas para una carrera ㅡcomentó el de cabello corto.
ㅡ¿Estás seguro? ㅡcuestionó Tom, arqueando una ceja, y Bill pareció dudar ante la pregunta.
ㅡ¿Sí? ㅡrespondió Bill, aún con la duda.
ㅡMucho de lo que haces al brindarle otro enfoque puede ser redituable, Billy ㅡmencionó Tom, y Bill miró interrogante.
ㅡ¿Cómo, ma? ㅡinquirió Bill.
ㅡPues el que te enfoques en los videojuegos, Minecraft mismo, lo que haces es aprender codificación y el pensamiento computacional ㅡseñaló Tom.
ㅡTienes razón, podría ser Desarrollador de videojuegos, u otros softwares para páginas web ㅡcedió Bill, poniéndose a darle otro enfoque como su mamá había sugerido.
ㅡSí, también los dibujos, tu amor por los cómics, todo puede hacerte estudiar Diseño o una carrera de Ilustración ㅡacotó Tom, a sabiendas de que todas las opciones podían estudiarse a distancia.
ㅡSí, es cierto, ma, entonces… Wow ㅡhabló Bill, sonriendo nuevamente, ya que no es que fuera ningún tonto despistado, sólo que tenía tan fijo en mente que debía cumplir lo que le había dicho su mamá para no decepcionarlo, que no había considerado que podía pensar en carreras que implicaran otro rubroㅡ. Entonces quisiera estudiar Ingeniería en Tecnologías para Animación y Videojuegos ㅡsoltó el más alto, pero dudando al ver su madreㅡ, ¿puedo, mamá?
ㅡSí, claro, amor. Me parece una carrera excelente y una genial idea la tuya ㅡopinó Tom, y luego miró a un costadoㅡ, pero, ¿sabes? Con todo lo que me dices que has pasado y cómo te incomoda los problemas que tienes en la escuela, si bien la universidad es un empezar de cero, ¿no crees que sería mejor si llevas a distancia? De esa forma sólo sería tener interacciones por ese medio, y así incluso podrías estudiar en las mejores universidades del extranjero y tener una certificación internacional ㅡexpuso el mayor su gancho, porque si bien era cierto todo lo que le dijo, quería que Bill aceptara por sus otros motivos.
ㅡTienes razón, mami, y con una certificación internacional me sería más fácil conseguir trabajo en cualquier sitio, incluso en otros países, así sea para trabajar a distancia ㅡcomentó Bill, sonriéndole, y Tom asintió, correspondiéndole al gesto.
Con ello, Tom ya tenía solucionado al menos un asunto de los pedidos por William, el cual apareció para la noche, cuando estaban viendo una película con Bill en la sala.
Continúa…
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