Fic Toll de Sebastian14

Capítulo 3: Sé lo que eres

El hermoso vampiro se encontraba recostado en su cama… era de noche y se sentía muy solo, pues en todo el día su padre no lo visitó. Su único consuelo era que Miyavi y aquel chico lo visitarían.

Pensamiento de Bill.

No estoy muy seguro de querer salir de mi habitación, tengo mucho miedo… ¿Qué tal si uno de esos monstruos tratara de matarme? ¿Qué pasaría cuando mi padre se entere de que salí de mi habitación? Lo mas probable era que se molestara y ya no quisiera volver a visitarme pero… ¿Estaría mal solo salir de mi habitación por primera vez en mi vida? Se que esto es muy arriesgado, pero ya no soy un niño, soy, soy una persona adulta… además, no tengo de que preocuparme… seguramente ese chico Tom me cuidará… ¡Esperen un momento! ¿Cómo se que no es un monstruo….?

Pero Bill deja de pensar ya que siente dos presencias muy cerca de su cuarto.

Tenía  mucho temor… no sabia que clase de persona era ese chico Tom y tampoco si este tenía buenas intenciones.

El sonido de alguien cayendo fue lo que escuchó Bill…y al mismo tiempo lo que lo dejó helado.

Se quedó quieto, escuchando como la puerta se habría lentamente…—(Que no sea un monstruo horrible)

 —¿Bill? —Escuchó como alguien lo llamaba con algo de temor…

Tomy. —Dijo con una voz dulce al pensar que ese chico también estaba asustado… tal vez el miedo lo hizo pensar locuras. En ese momento Bill levantó su carita para poder ver mejor al chico. (Es muy guapo)  Pensó muy divertido al ver como el chico batallaba para encontrarlo (Tendrá problemas de la vista)

Por aquí, Tomy. —Dijo al momento de levantarse lentamente de la cama, mientras provocaba ruido por culpa  de las cadenas. —Y-yo… estaba pensando que… que tal vez escapar sea mala idea. —Dijo Bill muy tímido ante la atenta mirada de Tom. Dijo algo nervioso por la forma en que lo miraba.

¿Cómo? —Dijo Tom sin poderle quitar la vista de encima. Lo cual puso muy nervioso a Bill.

Si…si salgo de mi habitación…mi padre el… —Dijo no muy seguro de sus palabras.

Tranquilo. —Dijo mientras se aproximaba a el—. Él  esta de acuerdo con esto. —Dijo mientras le sonreía amablemente n_n.

¡En serio! —Dijo Bill muy feliz regalándole una dulce sonrisa. Si su padre estaba de acuerdo entonces para el estaba bien.

Si…n//n.

Si es así, entonces quítame estas molestas cadenas. —Dijo mientras se dirigía a su cama y se sentaba en ella.

 —Cla-claro. —Dijo muy sonrojado ya que Bill lo estaba tomando de la mano.

 —Jamás me las han quitado…me sentiré muy raro sin ellas. —Dijo mientras las miraba de una forma triste.

 —Estarás mejor sin ellas. —Dijo mientras acariciaba su rostro para después empezar a quitárselas.

 —Listo. —Dijo Tom al momento en el que se escuchó el sonido de las cadenas cayendo en el suelo.

Bill movió no muy seguro sus piernas, notándolas mas ligeras, cosa que le hizo sonreír n_n.

Gracias Tomy. —Dijo mientras lo abrazaba y besaba su mejilla… cosa que le fascinó a ambos.

No hay por que…ahora salgamos de aquí. —Dijo mientras se levantaba del suelo y tomaba la pequeña lámpara.

Pero justo cuando estaban a punto de salir, Tom se tropezó con un mueble haciendo que algo cayera y se rompiera.

Tomy…rompiste mi botella de agua roja, ¿Qué se supone que beberé cuando regresemos? —Dijo con un lindo pucherito.

Lo si… ¿Agua roja? —Preguntó muy desconcertado mientras se alumbraba para ver esa ¨agua roja¨—E-eso no… —Dijo algo pálido mientras se arrodillaba para comprobar lo que eso era. Tomó entre sus dedos un poco de la sustancia roja, mientras comprobaba con horror lo que esa realmente era. —Tu…tu eres…eres…

Tomy… ¿Estas bien? —Dijo mientras acariciaba su mejilla y lo miraba con ojos muy preocupados. —Si no te sientes bien creo… creo que es mejor que no salgamos. —Dijo mientras se dirigía a su cama.

¿Co…? (Mi tío lo ha tenido encerrado aquí desde que era un niño… tal vez desde que nació, probablemente ni él mismo sepa lo que es pero….) —Bill….¿Sabes quien fue tu madre?

Mi padre dice que los monstruos la mataron cuando nací, pero…no sé nada de ella, mi padre no suele hablar mucho de ella. —Respondió con un toque de tristeza.

(Obviamente mi tío no le dijo nada de su madre. Me pregunto ¿Qué fue de ella? Lo mas seguro es que mi tío la haya matado para que su secreto no se supiera…tener un hijo con una vampiresa es una traición a nuestra raza y….también es una traición proteger a uno, pero Bill jamás ha dañado a nadie… él ignora lo que es yo…yo no puedo dejarlo aquí)

Tomy… ya sé que no podemos salir pero… ¿Te quedas conmigo hasta que duerma? —Preguntó mientras le daba la espalda recostado en su cama.

Estoy bien, tranquilo. —Dijo mientras se aproximaba a el—. Además, tengo muchas ganas de salir contigo, así que vamos, salgamos de aquí. —Dijo mientras le sonreía dulcemente.

¡De verdad! —Dijo muy ilusionado.

Si…salgamos de una vez.

5.30 Horas después.

Bill se encontraba fascinado con el paisaje. Los  árboles, las montañas, el sonido de los animales, la luz de la luna y las estrellas lo tenían tan fascinado y feliz…

Es muy hermoso. —Dijo mientras miraba a Tom con los ojos brillantes…el realmente estaba feliz… jamás pensó que algún día saldría de su habitación, tampoco que viajaría en un carruaje y lo mejor…que lo haría con un a persona tan atractiva. (Esto parece como un cuento de hadas o de romance…todo es perfecto…el clima, la compañía, el paisaje…y por su puesto él n//n)

¡Llegamos! —Se escuchó la voz del conductor.

Bien…bueno, Bill bajemos. —Dijo al momento de bajar el primero para después ayudar a bajar a Bill.

Gra-gracias. —Dijo Bill muy sonrojado ya que Tom lo había tomado de las caderas para ayudarlo y aun no lo soltaba.

No tienes que agradecer. —Dijo mientras acariciaba su rostro.

 —Bu…bueno. —Dijo algo nervioso. Podía sentir la respiración de Tom sobre sus labios…lo cual le encantaba.

El sol esta por salir joven amo. —Dijo el hombre que manejaba la carreta algo incomodo.

 —Y… ¿Y eso? —Preguntó muy curioso al voltear su rostro para encontrarse con una hermosa casa de campo.

 —Eso…bueno Bill…decidí que nos quedaríamos aquí un tiempo. —Dijo mientras se separaba de Bill para después tomarlo de la mano y llevarlo a dentro de la casa.

  —¿Nos quedaremos aquí? Pero…tengo que volver  porque… —Dijo al momento en el que Tom cerró la puerta y se aproximo a él.

 —Bill, dime… ¿acaso no deseas estar conmigo? —Le dijo muy cerca de sus labios.— ¿Realmente quieres regresar a esa horrible habitación?

 —Y-Yo… —Dijo algo nervioso y encantado por la situación.

 —Pobre, Bill…esta noche debió ser muy pesada para ti… de seguro tienes ganas de dormir. —Dijo mientras lo abrazaba.

 —Si…cierto quiero dormir. —Dijo algo aliviado al pensar en que por fin estaría solo.

 —En ese caso…propongo que vayamos juntos a conocer la cama. —Dijo de una forma que estremeció a Bill por completo.

En otro lugar.

 El rey se encontraba muy nervioso…Miyavi le había dicho hace unas horas, que alguien lo había golpeado y se había llevado a Bill…y lo peor de todo, es que se temía que ese alguien fuera su único heredero.

 —¿Que hago? ¿Que hago? —Decía el rey mientras caminaba en círculos en su habitación—Cuando Tom descubra lo que es, Bill…probablemente lo mate, o le diga a todos que estaba protegiendo a un vampiro… ¡Diiioooosss! Si dice eso, perderé todo…

 —Mi rey… ¿por qué no hace lo que le sugerí hace unos horas? Solo tiene que decir que un vampiro secuestró a su hijo y…

 —¡Y pretendes que deje que maten a mi otro hijo! —Dijo muy alterado.

 —Bill…el es un chico muy dulce y no ha lastimado a nadie, pero no olvide que esta en juego su vida y la de Tom… su hijo menor es la esperanza de este reino…a veces uno tiene que sacrificar cosas y personas por el bien de los demás. Es preferible que se pierda la vida de Bill a la suya o la de su hijo. —Dijo al momento de salir.

Con Bill y Tom.

 Tom besó a Bill con ternura y algo de timidez. Este se sorprendió bastante, nunca había besado a nadie, era una nueva sensación muy agradable. El beso iba subiendo más y más de tono, de un tierno y tímido beso, se volvió uno desesperado, ansioso y pasional. El ansioso castaño comenzó a acariciarle la espalda a su amado, metiendo la mano en su camisa de algodón. Ambos se habían retirado sus sacos, para dormir. El azabache se sonrojo.

  —Tom…espera…yo no se nada de esto…—susurro algo jadeante. El castaño sonrió.

 —No pasa nada, amado mío…yo te enseñaré —le contesto Tom sonriendo con amor.

 Le volvió a besar, apasionado y ansioso. Le retiró la camisa y le sentó en sus muslos, de modo que las piernas de Bill rodeaban las de Tom. Tom le abrazó por la cintura y se miraron un largo rato, con amor y ternura. Luego Bill besó a Tom y le retiró también la camisa.

El castaño comenzó a sentir una erección y le empezó a besar el cuello y el pecho, dejando pequeñas marcas y lamidas, que arrancaban suaves gemidos del azabache. Bill  tomó el rostro de Tom y lo besó con dulzura. Este le quitó los pantalones y Bill le imitó. Solo faltaba la sobrante ropa interior.

La cual se retiraron lo antes posible. Tom volvió a besar el cuello de su Bill y, antes de dar el siguiente paso, le susurró al oído.

Te amo— Bill sonrió…ese era en sentimiento que no conocía pero….que sin embargo sentía, había leído muchas historias de amor y estaba seguro que ese  sentimiento tan maravilloso que describían en ellas era lo mismo que sentía por Tom, amor y solo amor.

 —Y yo a ti —replicó.

El castaño recostó a su azabache y lo besó. Se metió dos dedos en la boca y comenzó estimular la entrada de Bill. Este gemía sin control. Tom besó su cuello una vez más y se introdujo en su amado. Bill soltó un gritito de dolor, no estaba acostumbrado a eso.

Tom sonrió, conteniendo sus propios gemidos, aunque jadeaba sin cesar. Comenzó a embestirle, con mucha delicadeza al principio, pero conforme su cuerpo y el de Bill le pedían más, aumentaba el ritmo y la fuerza.

Mhhh…Tomyy…—gemía Bill

Pronto las embestidas eran fuertes y veloces. Ambos gemían, aunque el azabache con mas intensidad. El castaño sintió como se aproximaba el clímax, así que aumentó con velocidad el ritmo. Bill gritaba y ambos llegaron al final al mismo tiempo, con un último gemido ahogado. Se quedaron así por casi un minuto y entonces Tom besó a Bill, para salir de su entrada.

Se abrazaron, Bill sonreía. Se sentía tan feliz por esa primera gran experiencia. Había sido maravillosa y todo gracias a Tom. Así, sonriendo y abrazándose, se quedaron profundamente dormidos.

Pero sin embargo…Tom no dejaba de pensar en lo que pasaría en ahora en adelante….¿Como le explicaría a Bill que eran familia? ¿Cómo le diría que todos estos años había estado encerrado por ser un vampiro? ¿Qué pasaría con ellos? ¿Estarían buscándolos en esos momentos? No conocía la respuesta de esas preguntas, pero… él solo sabia una cosa… Amaba a Bill.

Continuará…

por Sebastian14

Escritor del Fandom

Un comentario en «Still Doll 3»

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