
Fic Toll de Sebastian14
Capítulo 4: Van Hellsing
El día ya había llegado a Transilvania…parecía que sería un día como cualquiera.
Había un poco de neblina, el sol apenas si brillaba y comenzaba a hacer algo de frío.
Las personas se podían notar mas felices y tranquilas y como no estarlo si ya no había nada a que temer, todos los vampiros habían sido exterminados por ese tal Van Hellsing, ¿Verdad?
Con el rey.
El rey se encontraba algo nervioso. Era verdad que aun no estaba seguro de que fuera Tom quien liberara a Bill. Pero por otra parte… ¿Quien más podría ser?
Tom era el único que insistía en ir a esa parte del castillo y además, estaba desaparecido desde ayer, no había duda de que él había sido y de ser así…habría que matarlo.
—¡Matarlo! P-pero Tom…es su único heredero posible…usted mismo lo dijo su majestad.—Dijo Miyavi sin comprender.
—Lo mataremos solamente si dice algo, no puedo arriesgarme a perder todo lo que he logrado…porque a pesar de que Bill diga que mi hermano es su padre. Me acusarán de cómplice y seré severamente castigado. Ellos tienen que morir. No puedo arriesgarme a que me descubran. Se que los dos son hijos míos, pero… ¡Ninguna vida es tan preciosa y valiosa como la mía!
—Entiendo, entonces…Bill y él morirán. —Dijo con algo de culpa.
—Bien, entonces ve por Van Hellsing, y dile que le pagare 7 veces mas si acepta matar a un vampiro y a un posible infectado, dile que le daré los detalles en el castillo. —Dijo el rey sin si quiera sentir remordimiento, ni pena alguna por lo que estaba a punto de hacer.
—Lo que usted diga, su majestad. —Dijo al momento de retirarse.
Con Los chicos.
Las ventanas de la habitación se encontraban bien cerradas impidiéndole al sol entrar.
Bill se encontraba dormido sobre el pecho de Tom, y este se encontraba aferrado a su cintura mientras acariciaba su espalda. Había despertado hace un buen rato, pero no tenia la intención de alejarse de su Bill.
Estaba muy preocupado, realmente no sabía que hacer… ¿Cómo le explicaría a Bill que eran familia? ¿Cómo decirle que la única razón por la que había estado encerrado era porque no era un humano?
¿Qué haría el cuando Bill tuviese sed? ¿Cómo cuidarlo del sol y del resto del mundo? ¿Adonde irían para mantenerlo con vida?
—Mmm…buenos días. —Dijo Bill de una forma dulce interrumpiendo sus pensamientos.
—Hola pequeño…—Dijo en un susurro al momento de retirarle algunos mechones de cabello.
Pensamiento de Tom.
Jamás supe de el hasta la noche anterior, somos familia, pero…jamás hemos convivido como tal, el es un vampiro y sin embargo jamás ha dañado a nadie…somos muy diferentes…su corazón no late, no respira y esta algo helado y sin embargo…
No me importa…yo lo amo…si tiene sed no dudaré en matar para que él esté bien, no me importa traicionar…siento que él es lo mas. Importante para mi…aun si me condeno en el infierno.
Fin del pensamiento.
—¿En que piensas? —Dijo Bill muy curioso mientras si incorporaba un poco para acariciar el rostro de Tom.
—Yo… (Una mentira no dura por siempre…y tarde o temprano te darás cuenta de lo que realmente eres, pero…no quiero que sufras) Pensaba en lo mucho que te amo…y en lo feliz que soy por tenerte. —Dijo mientras besaba dulcemente sus labios.
—Cualquiera diría que es muy pronto para amar…pero así lo siento.—Dijo Bill muy dulce al momento de subirse encima de Tom.
—Bill…—Dijo muy sonrojado al momento de sentir como Bill empezaba un vaivén con la clara intención de provocarle una erección.
—Te amo, quiero…quiero estar contigo lo mas que se pueda.—Dijo entre jadeos.—Tomi…considérame tuyo… porque en verdad te amo…siento…mng…siento que te pertenezco.—Dijo en un gemido al sentir como Tom lo tomaba de la cintura y lo hacia quedar boca abajo.
—Yo…siento lo mismo.—Le dijo en un susurro muy cerca de su oído.—Te amo muchísimo precioso. —Dijo al momento de besar de una forma dulce y delicada su cuello robándole muchos suspiros al pelinegro.
—Tomi…—Dijo en un suspiro al sentir como éste empezaba a mordisquear y succionar su cuello para después besar sus labios de una forma dulce y apasionante, pero Tom le dio fin cuando el oxigeno le comenzó a faltar.
—Bill…prepárate hermoso que voy a saborearte.—Le dijo muy seductor al momento de bajar a sus piernas para después abrírselas.
—¿Sa-saborearme?—Preguntó muy curioso.
—Si…quiero saber a que sabes Billy…—Dijo en un susurro al momento de Tomar el miembro de Bill para empezar a masturbarlo.
Bill no dejaba de mirar a Tom con ojos brillantes y lujuriosos…. Al mismo tiempo que dejaba escapar varios gemidos y suspiros.
Con el miembro en mano empezó a masajearlo y luego paso la punta de su lengua por toda la longitud de este haciendo a Bill gemir… finalmente Tom acabo por metérselo todo a la boca…para empezar a succionar…
—Mmmg…To-tomiii…—Gemía muy fuerte sin poder contenerse…era la primera vez que alguien le hacia algo como eso.
—¿Te gusta?—Preguntó con la voz ronca y con los ojos oscurecidos por el deseo.
—S-si…—Dijo muy tímido.
Esa respuesta bastó para que Tom se introduzca el erecto miembro de Bill, a su cálida y húmeda boca para después comenzar a succionar con más fuerza con una de sus manos le apretaba rudamente los testículos, sacándole al hermoso vampiro un sonoro alarido de placer que se extendió por todos los rincones de la habitación, haciendo zumbar placenteramente los oídos de Tom. Un par de certeros lametones alrededor del glande y el estómago del menor se contrajeron placenteramente al igual que los dedos de sus pies, haciéndole explotar con una abundante cantidad de semen en la húmeda cavidad contraria. Bill se convulsionó de arriba abajo gracias a los fuertes espasmos de placer que recorrían su cuerpo sin piedad, arqueando la espalda durante unos segundos mientras iba recuperándose lentamente del orgasmo.
—To-tomii. —Dijo con la voz ronca y a penas audible.
—Tienes un sabor muy exquisito. —Le dijo muy seductor mientras se relamía sus labios donde aun quedaba algo de semen del pelinegro.
—E-esto…yo…
—Shhh…esta bien.—Dijo al momento de darle la vuelta; con una de sus manos le tomó con fuerza el trasero y con la otra buscó su entrada. Bill apretó fuertemente su mandíbula cuando Tom halló su entrada y le empezó a acariciar con lentitud, sin penetrarle, sólo provocándole. Inmediatamente comenzó a sudar.
— To-Tomi, por favor… —Susurró con un hilo de voz, su cuerpo estaba caliente y deseoso. Necesitaba ese alivio que sentía al estar siendo penetrado por Tom, su Tomi.
—Eres tan excitante, Bill. —Dijo dejando un beso en su nuca mientras su dedo se coló en esa diminuta entrada, la cual estaba caliente y apretada. Bill movió su cabeza atrás, soltando un largo y estridente gemido el cual recorrió el miembro de Tom. Su dedo realizaba la acción de una penetración y eso a Bill le volvía loco de placer, moviendo las caderas al compás de las embestidas.
— ¿Uno más? —Preguntó con la voz totalmente ronca por el placer, placer de ver a su Bill disfrutar de las embestidas que le propinaban sus dedos; de oírle gemir su nombre una y otra vez y de ver como intentaba calmar su propia erección con sus manos.
—No Bill, no seas impaciente. —Dijo introduciendo un segundo dedo en su interior, Bill agarró fuertemente la superficie donde se encontraba y gimió un poco más que antes.
—Tomi… Tomi —Gemía ansioso con un brillo especial en los ojos mientras miraba a Tom. Por encima de su hombro, su boca la tenía semi abierta donde dejaba salir jadeos y gemidos.
Bill movía sus caderas ansioso mientras Tom exploraba su suave interior tocando algo esponjoso en él. Bill arqueó su espalda en un fuerte gemido y Tom sacó sus dedos asustado, pensó que le había hecho daño.
—¡Bill! lo siento… ¿fui muy tosco? —preguntó angustiado
—To-Tomi… no, no, vuelve a tocarlo. Se sintió bien. —Dijo jadeante moviendo su cadera, incitando a Tom a que le volviera a penetrar con sus dedos. Cosa que no tardó en realizar. Sus dedos, que ahora eran tres, se movían ansiosos en su interior, buscando aquel punto que volvía tan caliente a Bill, tampoco tardó en encontrarlo.
— ¡Ahhh! si, si, si. Tomgm. —Gimió mientras se retorcía en las sábanas, sentía un calor muy agradable en su vientre, algo que le descontrolaba y le hacía gemir alto. Tom notó que Bill estaba llegando a su máximo punto de placer así que decidió sacar sus dedos y sustituirlos por su pene erecto, que dolía.— ¿Tom?
—Sólo relájate Bill. —Dijo en un suspiro y Bill asintió energéticamente, de verdad deseaba sentir a Tom dentro de él. Tom cogió su miembro mientras lo guiaba a la entrada del moreno, con sumo cuidado entró lentamente en él sintiendo la resistencia inicial.
Al estar completamente en su interior, aguardó unos segundos, esperando a que Bill se relajara. Bill movió suavemente sus caderas diciéndole con ese gesto a Tom que podía mover, quien no se hizo de rogar.
Tom movió sus caderas dando suaves embestidas al principio, jadeando el nombre de su amante y sudando por el grado de excitación, su miembro salía y entraba desesperadamente en el cálido y estrecho interior de Bill, quien sólo se dejaba llevar por el ritmo de Tom.
—Tom… ¡Ahh! deseo, deseo verte. —Gimió tratando de darle la cara a Tom. Al escuchar las súplicas de Bill, Tom le tomó de las caderas mientras le daba la vuelta, ambos observaron fascinado al contrario, un momento muy sensual.
Las embestidas volvieron a tomar vida y esta vez Tom se podía deleitar con las expresiones faciales de Bill, sus ojos levemente abiertos que le miraban desorientados, su boca abierta con un hilillo de saliva bajaba por su mentón, sus mejillas sonrojadas y esa expresión de éxtasis total, que le demostraba que le gustaba lo que le hacía y le incitaba a continuar, con más, mucho más.
— ¡Ahhh! Tomi, Tomi mmng… Mi punto… tócalo allí, allí —Gritó colocando sus manos en el hombro de Tom mientras descargaba su placer rasguñándole.
Su cuerpo estaba muy estimulado, temblaba, se retorcía de manera desesperada y Tom, le veía con una sonrisa de satisfacción. Se acercó a su rostro para besarle y saborearle todo lo posible.
—Bill, Te amo… eres mío. —Jadeó cerca de su oído, Bill tomó una de las manos de Tom mientras la entrelazaba, Tom sonrió ante el lindo gesto que había hecho.— Eres tan tierno.
—Yo… yo también te amo ahh, Tomi, soy tuyo, tuyo. —Tom sentía como los primeros espasmos del orgasmo azotaban su cuerpo, al igual que el de Bill que se reflejaban en vibraciones.— Hummm, me voy… a… — Dijo con un hilo de voz dejando caer su cabeza atrás, intentando controlar sus movimientos desesperados. Tom
Sólo tuvo que acertar uno, dos, tres, cuatro embestidas más hasta para poder llegar al clímax. Tom se corrió con un gruñido algo sonoro dejando que ese líquido blanquecino y caliente entrara completamente en Bill, este en cambio llegó al orgasmo con un excitante gemido, sintiendo las convulsiones del mejor orgasmo tenido.
Minutos después.
Bill descansaba sobre el pecho de Tom, mientras que este recuperaba el aliento al tiempo que le acariciaba la espalda a Bill.
Mientras que Bill por su parte se encontraba algo curioso, el corazón de Tom latía rápidamente y su respiración era agitada… ¿Por qué su corazón no latía igual de rápido? ¿Por qué su respiración no era agitada?
(Tal vez mi corazón está igual…pero no puedo sentirlo)
Con mucha curiosidad, puso una de sus manos en la altura de su corazón comprobando que…que no latía…
(Mi corazón no late como el suyo…ni siquiera lo siento)—Pensó horrorizado.
¿Por qué no sentía los latidos de su corazón?
El nunca en su vida había sentido curiosidad por sentir los latidos de su corazón y ahora que tenía curiosidad y quería sentir esos latidos, se daba cuenta que…que su corazón no latía… ¿Por qué no latía como el de Tom?
El esta vivo…su corazón también tenia que latir ¿verdad? Porque…
La única forma en la que podría estar vivo sin que su corazón latiera, era si fuese un zombi…o un vampiro…pero él no era ninguna de esas cosas, ¿verdad?
2 Horas después. Con el rey.
Van Hellsing y sus hombres se encontraban en el castillo recibiendo las instrucciones del rey.
—No tiene por que preocuparse, su majestad, mataremos al vampiro y si su hijo aun no esta infectado lo traeremos de regreso…
—Lo comprendo y aunque me duela, lo mejor es que lo maten si está infectado. —Dijo el rey claramente fingiendo tristeza.
—Buscaremos nuevamente en el escondite de los vampiros y si no están ahí, buscaremos en todos los lugares posibles, pero tenga la certeza su majestad, encontraremos al vampiro y a su hijo. —Dijo firmemente y decidido.
—Sé que así será porque ustedes son los mejores cazadores y tienen mi bendición. —Dijo mientras los bendecía.
—Hora de irnos, tenemos muchos lugares que cubrir. —Dijo una vez que el rey terminó de bendecirlos.—Ese vampiro morirá antes del amanecer.—Dijo muy decidido mientras salía del castillo acompañado por sus pupilos.
Con los chicos.
Tom se había quedado helado ante las palabras de su Bill…no tenia ni una idea de que decir, él planeaba mantener a Bill a salvo sin que este llegara a sospechar lo que realmente era, pero, al parecer, ya se había dado cuenta…
—Mi corazón no late como el tuyo, no estoy respirando y además, no me dejas salir a fuera en plena luz del día.—Dijo con algo de temor.—Tom…soy un vampiro, ¿Verdad?—Dijo al muy triste y a punto de llorar.
—P-pero qué dices… ¿De donde sacaste tal tontería?—Dijo tratando de convencerlo.—No eres un vampiro…
—Entonces déjame comprobar que lo que dices es verdad.—Dijo Bill al momento en el que se dirigió a las ventanas para tratar de abrirlas.
—¡Noo! —Exclamó Tom, al momento de apartar a Bill rápidamente de la ventana para después abrazarlo fuertemente.
—¿Por qué no me dejas abrirla? —Preguntó sintiendo un nudo en la garganta…—realmente no quería estar en lo cierto.
—…Te lastimarás si el sol…si el sol hace contacto contigo.—Dijo mientras lo abrazaba mas fuerte.
Bill empezó a sollozar—Tomy… ¿por qué?… ¿por qué me lastimará?…dime la verdad, por favor —Abrazó a Tom como si su «vida» dependiera de ello. Se sentía débil e impotente. Miró a Tom con lágrimas recorriéndole.
—Bill…no eres ningún monstruo, jamás has lastimado a nadie…yo…yo te cuidaré, no dejaré que nada malo te pase… (Besa sus labios)—Me encargaré de alimentarte si es necesario.
—¡No, Tom!—Se soltó bruscamente—Yo jamás te haría daño…no quiero que te sacrifiques así por mí…—Le dejó de mirar y fue a un lado de la habitación dándole la espalda al otro—No quiero que…tú…—Sollozó —No quiero que te sacrifiques, te amo mucho—Rompió el llanto a mares, sin contenerse más.
—Bill…si no quieres alimentarte de mi, entonces lo menos que puedo hacer es conseguirte presas, no puedes beber de animales…esa sangre no será suficiente…yo estoy dispuesto a matar por ti.
—Tom…—Dijo ahogadamente—Tom…—.Se paró y le miró—Pero…no quiero que mates por mí, eso suena muy egoísta, y si me alimentara de ti, te mataría, y tal vez cuando pruebe tu sangre—Bajó la mirada—Tal vez no pueda parar—Se sentía tan miserable…lo único que deseaba era estar completamente muerto…después de todo él era uno de esos monstruos chupa sangre…
Ahora comprendía mejor algunas cosas…el agua roja, la razón por al que siempre estaba encerrado y también…
—Tu jamás has lastimado a nadie, siempre has estado encerrado en esa habitación…ni siquiera estabas consiente de lo que eras…Bill, mi amor…tu eres inocente…jamás has lastimado a nadie.
—Aun así querrán matarme. —Dijo Bill muy triste.
—Te protegeré, lo prometo. —Dijo mientras acariciaba su espalda.
—¿Cómo? —Dijo Bill mientras se aferraba más a Tom.
Con Van Hellsing
No hay ninguna criatura que Van Hellsing no pueda capturar, él es simplemente el mejor cazador de monstruos, un asesino por naturaleza, el terror de las criaturas de la oscuridad…y una bendición para los humanos y la iglesia.
El es un hombre de palabra y ha prometido matar a el vampiro y recuperar al joven príncipe siempre y cuando no esté infectado.
Van Hellsing y sus hombre han estado buscando por todos los lugares posibles donde ese vampiro pueda esconderse, pero…no han encontrado nada y la noche ya se está haciendo presente…
—Ya bloqueamos toda ruta de escape. —Dijo uno de sus pupilos, el vampiro había secuestrado al príncipe a pocas horas del amanecer…
Obviamente ese vampiro aun seguía oculto y en cualquier momento trataría de escapar.
2 Horas después con los chicos.
Los chicos se encontraban dentro de una carreta que iba lo más rápido posible, los chicos sabían que tenían que huir, uno de los sirvientes de Tom había hecho hasta el último intento para avisarle a tiempo sobre Van Hellsing.
Bill se encontraba muy abrazado de Tom, tenía mucho miedo y por otra parte…ya nada le importaba, estaba bien si moría porque a pesar de lo que dijera Tom, él era un monstruo y también ya había conocido el amor, había lo grado salir de esa horrible habitación, estaba bien si moría, pero por otra parte, ahora que tenia a Tom, le daba mucho dolor el solo hecho de pensar que moriría, estaba en un estado intermedio, el de querer morir y querer vivir.
Con Van Hellsing.
Los vampiros son muy rápidos y una de las cosas que tiene a su favor es que siente la presencia del enemigo a una distancia muy favorecida para ellos, pero a pesar de eso Van Hellsing se encontraba muy bien preparado, si bien era cierto que ese vampiro podía ver en la oscuridad y que tía muchas cosas a su favor, él también las tenía.
—Ya esta todo listo.—Dijo uno de sus pupilos.—Todos las rutas de escape están bloqueadas y estamos mas que preparados.
—Excelente.—Dijo mientras sacaba una cosa extraña, de una cruz que tenia colgada en su cuello.
Momentos mas tarde con los chicos.
Se encontraban a pocos minutos de su destino, pero Bill comenzaba a actuar de forma extraña.
—¿Bill? —Dijo Tom muy preocupado al ver como su Bill comenzaba agarrase el cuello de una forma desesperada.
—D-dile…que…de ten…ga…esta…cosa. —Dijo mientras escupía algo de sangre.
Tom no lo dudó ni un segundo e hizo que el conductor parara la carreta.
—¿Bill? ¿Amor, estás bien? —Preguntó algo desesperado al verlo así.
—Hay…hay algo…aquí…me lastima…—Dijo tratando de enfocar su vista en lo que los rodeaba.
Por Van Hellsing.
Me encontraba en lo mas alto de un árbol, mis pupilos se encontraban en la misma situación que yo, teníamos que estar lo mas lejos posible del suelo para poder observar desde lo alto cuando ese vampiro se apareciera. Además, de esta forma él no nos notaria…pasaríamos desapercibidos.
Mis pupilos y yo sabemos perfectamente que pueden ver claramente desde una distancia muy favorable para ellos, pero si bien ocultos en los árboles ese monstruo no nos notaria…tendríamos todas las de ganar.
Las cosas santas debilitan a los vampiros, agua bendita, tierra santa, cruces y todas esas cosas santas…y precisamente por ello, las salidas de Transilvania no solamente estaban siendo bloqueadas por mis hombres, sino que también, había tierra santa (Tierra de la iglesia) Regada por las salidas de Transilvania… ese vampiro no tendrá la oportunidad de escapar.
Continuará…