The unborn 12

Capítulo 12

By Bill

Lado izquierdo, derecho, boca arriba, boca abajo, sentado, acostado y todo de nuevo, una y otra vez. El tiempo pasaba y no había podido descansar ni medio minuto desde que subimos.

—¿Quieres dejar de moverte? Es molesto

Me senté y vi como Georg se ponía boca arriba, tocando su frente— Pensé que estabas descansando

—Es difícil hacerlo con tu intranquilidad a lado

—¿Has estado despierto todo el tiempo?

—Igual que tú— se sentó—. Bill, sé que estás molesto con lo que pasó pero tienes que descansar, las emociones también nos quitan mucha energía

—Ya lo sé pero no puedo hacerlo

—Ya me di cuenta— suspiró

—Si quieres puedo irme para que puedas relajarte un poco

—Buen intento pero débil

—No lo decía para que me dejaras sólo, tonto. Ya no me sirve de nada— Dije pensando en Tom—. Dame algo para que pueda dormir

—¿Quieres que te drogue?

—No vas a drogarme, además lo digo por ti. Tú eres el empeñado en que ambos descansemos

—Está bien, princesa— se levantó— ¿Tienes sangre contaminada?— La sangre contaminada es la de los drogadictos, es un somnífero para nosotros.

—No, hace mucho que papá no necesita de eso y hemos tenido la necesidad de conseguirla

—Deberían tener para casos como éstos— Tomó su chamarra negra para ponérsela

—¿Vamos a salir?

—No, yo voy a salir

—¿No vas a hacerme ir contigo?

—No mientras me prometas estar dentro de la casa en lo que regreso

—¿Por qué lo cumpliría?

—Porque confío en ti y porque tú mismo dijiste que ya no había razón para estar sólo

—¿Cuándo dije eso?

—Hace unos minutos y con otras palabras

—¡Claro! ¿Entonces vas a ir por la sangre?

—Si, para ambos. Yo también la necesito

—Está bien, te prometo no salir de casa mientras sales

—Gracias— me revolvió el cabello

—¿No crees que papá se molestará mucho si se entera que me dejaste sólo?

—No tiene por qué hacerlo, voy a ir por algo que va a ser útil y necesario para ti, además no pienso tardarme más de una hora y si cumples con tu promesa, menos.

—Si, creo que tienes razón

—Bien, entonces espérame aquí. Regresaré en una hora

Dio un salto a la ventana y desapareció— Tiene razón, ya no tengo motivo para estar sólo—. En eso, una bellota aterrizó fuertemente en mi cabeza, creando un sonido hueco en ella— ¡Maldición! ¿otra vez esas ardillas?

Frente a mi ventana se encuentra un gran árbol en el que vive un grupo de ardillas que se divierten aventando bellotas a mi ventana o cabeza

—¡Malditas ratas evolucionadas!— les devolví el ataque hacia arriba (donde se supone que estaban) lo suficientemente fuerte para espantarlas.

Fue cuestión de microsegundos desde que aventé la bellota hasta que escuché un grito de sorpresa y mis ojos apreciaron como el cuerpo de una persona golpeaba fuertemente la rama frente a mi rostro.

—¿Pero qué…?

—¡Mierda!— aquella persona se sentó en la rama con una mueca de dolor en su rostro y una mano en su espalda.

—¿Tom?— podía reconocer esas trenzas donde fuera

—¿Bill?— me miró y la expresión de dolor cambió a una de sorpresa

—¿Qué estás haciendo aquí?

—¿No crees que sería mejor que me preguntaras por mi estado después de haberme lanzado esta cosa?— me mostró la bellota

—¿Cómo sabes que fui yo?

—¿Quién podría lanzarla con tal rapidez?

—¿Una ardilla?

—Si, claro y la va a lanzar hacia arriba— alzó una ceja

—Pensé que había sido una ardilla la que me aventó eso, por ende se lo devolví

—¿Ibas a empezar una guerra con las ardillas?— se rio

—¿Qué es lo que te pasa? ¿qué haces arriba de mi árbol?

—¿Tu árbol? No veo tu nombre en él

—Ese no es el punto

—No sabía que vivías aquí, yo sólo pasé por aquí y la copa de este amigo me gustó para quedarme en ella para pensar

—¿Pensar junto a la casa de alguien más?

—Creí que era una casa de humanos, no le tomé importancia

—Una casa de humanos con mi olor en él, muy creíble

—Estaba distraído. Tú mismo lo dijiste, cuando uno está distraído, no toma en cuenta o demás. Además, ¿por qué me iba a estar preocupando por tu paradero?

—Tal vez porque te dejé plantado

—Bill, a mi no me preocupan ese tipo de cosas, si no fuiste a nuestro encuentro no importa la razón, está bien. No te voy a estar buscando ni rogando.

—¡Eres un hipócrita!

—¿Por qué?

—Si realmente te importara un poco tendrías que preguntarme por qué no fui

—Bien, ¿ por qué me dejaste plantado?

—No tengo por qué responderte

—¡Pero si me acabas de pedir que te preguntara!

—Si pero no tiene sentido que lo hagas sólo porque te lo pido, tendría que haber sido por iniciativa propia. Por lo tanto tengo el derecho de negarme

Tom suspiró, tomándose el puente de la nariz entre sus dedos— Está bien, como esta plática ya no da para más y tomando en cuenta que mi presencia aquí es un error, me iré

Comenzó a levantarse de la rama. Un coraje enorme me invadió por completo, impulsándome a lanzarle una figura de cerámica que tenía como adorno. La pieza estrelló en su espalda, rompiéndose en mil pedazos

—¿¡Pero qué rayos te pasa!?— Volteó con expresión molesta

—¡Eres un imbécil! Siempre haces lo mismo, te haces el inocente y después finges modestia para poder largarte con las manos limpias

—Soy prudente no modesto, además no tengo por qué estar aquí

—¿Prudente?— suspiré, me quedé un momento callado y dije con voz cansada— Tienes razón, no hay motivos para que permanezcas aquí, será mejor que te vayas—. Le di la espalda y me senté en mi cama. Sin embargo, su olor no desapareció y cuando volteé la cabeza lo vi sentado en la rama, recargado sobre el tronco— ¿Tienes algo por lo que estar aquí?

—No

—¿Entonces?

Pensó brevemente— No lo sé—. Hubo un silencio por un rato— ¿Por qué me aventaste eso?

—No sé, simplemente me llegó el impulso y lo hice— Me recargué en el marco de la ventana

—Deberías tener más control de tus instintos

—¿Qué quieres decir con eso?

Tom pensó un poco— ¿No sabes lo que es un instinto?

—Pues… no

Suspiró pero no dijo nada

—Fue como aquella vez— le dije—, cuando te lamí. Es algún tipo de impulso que me hace actuar sin pensar, como si fuera un animal

—Esos son los instintos, Bill

—Nunca había oído sobre ello— suspiró al igual que yo—. Sé que estoy extremadamente protegido—. Levantó su mirada—, por eso hago que todo sea más difícil

—No es tu culpa

—Aún así soy el que sufre las consecuencias, soy un inútil, ¿verdad?

—No digas eso

—Claro que lo soy, desde lo que pasó en Alejandría

—Bill, solamente fuiste protegido por tus padres y amigos a causa de tu don

—Mi papá y Georg se han excedido

—¿Qué hay de tu mamá?

—Ella murió hace mucho tiempo, yo era un niño cuando eso pasó. Mis padres y yo vivíamos en Alejandría. Un día hubo disturbios en la biblioteca y papá fue a ayudar a rescatar los pocos documentos que aún existen. Recuerdo que yo estaba jugando en la sala cuando todo se hizo de color rojo y hubo humaradas negras, aire se hizo denso y me constaba respirar.

Mi mamá tenía el don del hielo, podía congelar el mundo entero si así lo hubiera querido. Sin embargo, cuando intentaba congelar aquel fuego, su poder no servía, las llamas consumían el hielo más rápido de lo que ella podía producirlo. Me tomó en sus brazos y me metió en una especie de caja de hierro o metal que se encontraba debajo del piso de madera

‘—Bill, no te atrevas a salir de aquí sin tu padre

—Pero mamá…

—Cariño, prométeme que siempre saldrás adelante, sin importar nada. Sigue tu corazón y verás que todo cambiará— me dio un beso en la frente mientras una de sus lágrimas caía por su mejilla—. Te amo Billy, no lo olvides

Esas fueron las últimas palabras de mi madre antes de que me congelara dentro de esa caja. Segundos después escuché un gran estruendo, muchas cosas caían al suelo y durante las horas siguientes no volví a escuchar nada, no hasta que escuché la voz de mi padre llamándole a lo lejos.

Abrió la caja donde estaba y con una especie de vapor logró derretir el hielo de mamá

—Bill, hijo, ¿estás bien?

—Si— después del shock observé a mi alrededor, mi hogar estaba completamente destruido y quemado— ¿dónde está mamá?

Vi como las lágrimas de papá salían de sus ojos y me abrazo como si quisiera fusionarse conmigo

—Tenemos que irnos´

Después de eso escapamos a Italia y no volví a ver a mi madre, cuando comprendí todo comencé a buscar venganza

—¿Venganza?

—Los humanos incendiaron la biblioteca en Alejandría pero el fuego que quemó mi casa no era normal, si lo hubiera sido, mi mamá lo hubiera controlado y no estaría muerta ahora. Un vampiro con don de fuego quemó mi casa con toda la intención de llevarnos al limbo a mi madre y a mí.

—¿Lo encontraste?

—Claro. Un maldito traidor que terminó degollado y con el corazón arrancado. Dejé su piel como tapete de entrada de la casa de su novia. Una traidora en proceso de cambio a ser negra

—¿Por qué?

—Para que no se atreviera a cobrar venganza contra alguien superior.

By Tom

Los ojos de Bill se llenaron de una extrema carga de rencor, odio y dolor, algo que podría atemorizar a cualquiera

—Lamento haber preguntado, no era de mi incumbencia

—No te preocupes, es difícil recordar ese tipo de cosas pero son necesarias para desarrollarnos como vampiros— sus ojos se relajaron y se volvieron humildes, aunque seguían sin luz

—No todo en la existencia es bueno

—¿Qué me dices de ti? ¿conoces ese sufrimiento?

—Pues… no, jampas he perdido a alguien, mi familia está… intacta

—¿Cómo es tu familia?

—Bueno…— no podía contarle de mi familia gracias a mi don pero supuse que decírselo de manera general no pasaría nada— tengo a mi madre y a mi padre y una hermana menor

—¿Qué se siente ser el mayor?

—Nada, tampoco es que me haya encargado mucho de ella

—¿Por qué? ¿por ser mujer?

—No es eso. Cuando mi hermana nació no lográbamos conseguir sangre, era la tercera cruzada, ya te imaginarás el escenario. Cuando la conseguimos tuve que sacar a la bebé del refugio y en el momento en que abrió los ojos, miró directamente al sol, después de eso quedó mal

—¿Se le deshicieron?

—No, no fue para tanto pero su capacidad de dilatación es media, sólo puede ver la mitad de las cosas y es completamente ciega a la luz

—¡Que horror!

—Por eso ella y mi mamá no me tienen mucho afecto

—¿Tu mamá?

—No me perdona por haber lastimado a su bebé

—¿Pero cómo es posible? Fue un accidente, ¿tu padre no dice nada?

—Mi papá está más preocupado en otras cosas, este asunto le es indiferente

—Dios santo

—No es para tanto, no pongas esa cara— empecé a reírme de nerviosismo al ver la preocupación reflejada en su rostro

—Siento haberte preguntado, creo que ni aprendí de tu error

—A veces los errores los debemos cometer nosotros para aprender de ellos

—Que filosofía tan sabia— ambos reímos—. Lamento no haber ido a verte, mi padre tiene el don de leer la mente de los demás y se enteró de ti. Me puso a Georg de guardaespaldas a todas horas

—¿Tu papá sabe de mi?— la piel se me erizó, si Jorg se entera de mí, todo se tornaría peor

—Bueno, no exactamente. Sabe de la existencia de un vampiro con el cuál me estuve viendo, nada más

—¡Ah!— suspiré de alivio, sentí como el aire regresaba a mis pulmones— ¿Quién es Georg?—. Pregunté para evadir el tema de su padre

—Georg es mi mejor amigo desde que tengo memoria

—¿Por eso es tu guardaespaldas?

—Por eso y por su don

—¿Cuál es?

—La fuerza. Es sorprendente, el más fuerte de todos

—¿Qué tan fuerte?

—Yo siempre he dicho que Atlas, el que carga el mundo y al universo en sus hombros, se queda sumamente corto a su lado

—¡Wow!

—Si, es increíble

—Y si es tu guardaespaldas, ¿dónde está?

—Fue por algo de beber

—¿Te dejó solo?

—Me tiene confianza, me conoce mejor que mi padre y sabe que no haré nada estúpido en su ausencia

—¿Hablar conmigo no es estúpido?

—No para mí

—Pero si para él

—Bueno, nunca aclaramos qué clase de estupideces

Volvimos a reír tontamente con un chiste sin humor, supongo que fue por el simple hecho de tener un momento agradable entre ambos

—No te preocupes, supongo que es inevitable— Le dije

—¿Ah?

—Que fueras al entrenamiento

—Pues… puede que no sea algo inevitable todo el tiempo

—¿Por qué lo dices?

—Puedo escaparme, lograr separarme de Georg e ir a practicar contigo

—¿Cómo piensas hacer eso?

—Tengo mis medios

—Eso suena… misterioso— reímos—. Bill, ¿Georg fue en busca de sangre contaminada?

—Si, ¿cómo lo sabes?

—Porque el olor de esa sangre se acerca con rapidez

Bill afinó si nariz para olfatear— Tienes razón, se supone que regresaría en una hora

—La recolectó antes de lo esperado— me levanté de la rama

—¿Ya te vas?

—No quiero sonar como un cobarde pero no creo estar preparado para enfrentarme a la fuerza de Georg y no creo que él se alegre de encontrarme hablando contigo

Bill rio— Tienes razón, serpa mejor que te vayas ahora

—¿Te volveré a ver?

—Dije que tengo mis métodos, ¿cierto?

—Está bien, te veo en el mismo lugar

—A las 10 pm

—¿Podrás?

—No me tientes, Tom

La forma en la que me lo dijo fue tan seductora que me dieron ganar de morderle los labios rosados y decirle que eso era lo que quería. No obstante, me contuve

—Hasta mañana— le sonreí antes de voltearme y salir de aquel sitio.

Continuará… 

por Say31

Escritora del Fandom

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