Capítulo 13
By Bill
Me quedé embobado cuando Tom se fue, ¿de verdad había confiado tanto en él para decir lo que dije e incluso desafiar a Georg y a papá?
—¡Georg!— recordé que se estaba acercando y debía hacer algo para ocultar el olor de Tom, así que puse en práctica mi primera lección.
Bajé al jardín para tomar tierra y ponerla sobre todo el árbol, después lo mojé con los rociadores automáticos. Al final me metí a la cama, esperando la prematura llegada de mi amigo
—Sigues tenso— fue lo primero que dijo al entrar a la habitación
—Por algo fuiste por esa sangre, ¿no?— reí un poco por los nervios— La conseguiste muy rápido, pensé que tardarías más
—Te sorprenderías de lo estúpidos que son los humanos jóvenes de hoy en día, sólo se drogan para estar a la moda y tener algo en qué gastar el dinero de sus papás
—Los ricos son más descuidados
—¿Seguro que estás bien? Te noto algo raro— ¡Mierda! Que predecible soy
—Es la ansiedad por lo ocurrido, ¿podrías darme de esa sangre, por favor?— Georg levantó una ceja incrédulo
—Claro— Bajó y subió en cuestión de segundos con dos vasos medio llenos de la sangre recién recolectada
—Gracias— Tomé el vaso y lo bebí por completo
—¿Ya hizo efecto?
Bostecé— Si, muy rápido. Necesito una hora
—Yo pensaría que más— me puso la sábana encima y acarició mi cabeza
—¿Tú no vas a tomar?
—Por supuesto, sólo debo cerciorarme de tu descanso
Mis ojos se cerraron sin poder evitarlo. Sin embargo, pude escuchar a lo lejos como Georg aspiraba fuertemente el aire que seguía entrando por la ventana.
By Tom
—¿Te das cuenta que entre más quieres alejarte de él, menos lo haces?— no estaba seguro si Andreas me regañaba por lo recién contado con Bill o por el gran problema que yo mismo estaba provocando
—No es que tenga la intención de que pase de tal manera
—No obstante, así pasa. Creo que Bill te está teniendo confianza muy rápido— Dijo Gustav— ¿Hiciste algo relevante que lo inspire a estar contigo?
—No, todo lo que les dije es lo único que pasó
—¿Entonces por qué quiere seguir viéndote?
—No lo sé
—¿Y por qué se lo permites?— Dijo Andreas
—No lo sé— todos nos quedamos un momento en silencio, pensando—. Creo que yo también quiero seguir viéndolo
—Eso es obvio, la pregunta es ¿por qué?
—Creo que… disfruto de su compañía
—Pero si apenas lo conoces
—Lo sé pero creo que encajamos en algo
—¿En qué?
—No sé, es lo que quiero averiguar
—Tom—Andreas se me acercó—, ¿Te das cuenta que con esto estás poniendo en práctica lo que tus padres te ordenaron? ¿lo que menos has querido hacer en toda tu existencia?
—Claro que si pero ya no lo hago por mis padres, lo hago por mí
—¿Cómo puedes estar tan seguro de eso?— Preguntó Gus
—Lo siento, es como aquella vez del conejo, es exactamente la misma sensación
—Sólo esperemos que el final no sea el mismo
Aquel comentario de Andy bajó un poco el ánimo que creció en mí. Esto no puede acabar como aquella vez
—Ya no soy un vampirillo, no permitiré que algo como eso vuelva a pasar— Lo dije de una manera tan seria que ninguno de los dos se atrevió a hacer otro comentario—. Será mejor que entremos a la casa, se supone que estamos encerrados en mi habitación
En silencio nos dirigimos a mi cuarto pero al tener un ambiente tan pesado en él, decidí salir por un vaso de sangre. Estaba pasando por la puerta de entrada cuando ésta se abrió y mis padres aparecieron detrás de ella, mi mamá con Natalie en brazos, boca abajo
—¿Qué ocurrió?
—No es nada que te incumba— Dijo mi madre
—¡Simone!— gritó mi papá— ve a dejar a tu hija a su habitación— mi mamá me lanzó una mirada de desaprobación antes de irse—. Discúlpala hijo, está algo alterada por lo de tu hermana
—Está bien pero ¿qué le pasó?
—No te preocupes, se recuperará en unos meses— me dio unas palmaditas en el hombro y se fue sin decirme más,
Continuará…