Capítulo 14
By Bill
El olor a tabaco inundó mi nariz, lo cual provocó que abriera mis ojos poco a poco y los ajustara a la tenue luz de mi habitación. No estaba consiente si era de día o noche y el efecto de la sangre aún no desaparecía por completo. Como pude, salí de mi cuarto y bajé las escaleras hasta llegar a la sala, donde vi a Georg con un cigarro en la boca
—Ahora veo por que el olor se extiende por toda la casa
—Por lo menos tú entiendes algunas cosas
—¿De qué hablas?
—Cuando regresé noté que el pasto estaba húmedo, ¿por qué?
—Tal vez fueron los rociadores automáticos— Dije tratando de sonar obvio
—Pero no era la hora programada para que se encendieran
—Yo los encendí
—¿Para qué?
—Simplemente creí que el jardín necesitaba agua
—Supongo que el árbol también lo necesitaba
Trastabillé en el último escalón al escuchar eso, no era bueno— Por… por supuesto que si, también vive
—Pero no era necesario mojarlo por completo, con mojar sus raíces era suficiente
—Sólo pienso en los seres vivos de este mundo, es todo— comencé a estar a la defensiva
—Dime algo, ¿qué pensaste al cubrir el árbol de tierra? ¿sabes que al hacer eso se la quitas al pasto que también la necesita?
Sentía como el sudor comenzaba a salir de mi frente— ¿Qué pasa con el interrogatorio?
—No es nada, sólo se me hizo raro que todo estuviera normal antes de irme y cuando volví ya no
—No hice nada malo
—No dije que lo hicieras
—Georg, no soy tonto, sé a lo que quieres llegar. Estuve dentro de la casa todo el tiempo— No estaba mintiendo del todo
—¿Por qué hiciste todo eso?
—Me aburrí— vaya excusa— ¿Por qué estás fumando esa cosa?
—Quería relajarme
—¿Qué pasó con la sangre?
—No quise tomármela, la dejé en el refrigerador— su seriedad me estaba volviendo loco
—Georg, de verdad no hice nada malo— me acerqué y lo miré directamente a los ojos—, ni siquiera salí del perímetro de la casa, te lo juro
Me miró por largo tiempo y después suspiró resignadamente— Me enojas cuando pones esa cara de perro
—¿Por qué?
—Porque no me puedo molestar contigo— sonrió y me revolvió el cabello— ¿quieres ver la tele?—. Palmeó el sillón a su lado para que me sentara
—No en realidad pero podemos encontrar algo
Me senté a su lado con el control en la mano y comencé a cambiar canales nerviosamente. Me había salvado de esta pero, ¿hasta qué punto?
&
—Te ves cansado papá— le dije cuando levanté mi vista del libro. Georg estaba sentado a mi lado en la mesa del comedor, ocupado con sus estudios de lengua antigua. Siempre le gustaba comparar lo antiguo con lo moderno y recordar viejos tiempos.
Mi padre, por otro lado, se veía tenso. Todo a su alrededor eran papeles con anotaciones suyas por todos lados, lo único resaltante eran algunas notas de periódicos viejos de diferentes países. No importó darle ni una mirada, las cosas de papá me aburrían o estresaban, trataba de evadirlas lo más posible.
—Debo terminar mi investigación antes de la reunión de la próxima semana
—Pero acaba de pasar, ¿por qué van a volver a reunirse?
—Hay nubes que entorpecen mi mente, Bill. Hay una inquietud dentro de mí que ni puedo permitir que crezca
—¿De qué estás hablando?— Georg no había levantado la cabeza pero su atención había cambiado de dirección hacia mi padre—¿te refieres a los traidores?
—Son una espinilla que debimos haber extirpado mucho tiempo, temo que nuestra decisión de dejarlos encerrados haya sido errónea
—No creo que debas preocuparte papá. Han estado tranquilos durante mucho tiempo y hasta ahora no han dado señales de lo contrario, ¿por qué dejarías que algo como eso perturbe tu calma?
—No es normal que hayas soñado con Gordon, cuando ni siquiera sabías de él— finalmente dejó de pegar la nariz en todos esos papeles para enderezarse un poco y cerrar sus ojos
—¿Crees que se acerque la hora para que cumpla su amenaza?— preguntó Georg
—No lo sé pero quiero estar preparado por si pasa— tan pronto abrió los ojos, regresó a su investigación
—¿Falta mucho para que termines? ¿quieres que te ayude?— mi amigo estaba dispuesto a abandonar lo suyo para ayudar a mi papá
—No es necesario, en realidad no hay mucha información— miró la ventana por unos segundos, calculando la hora de acuerdo a los pocos rayos de luz de sol que se colaban por la cortina cerrada—. Si me apresuro, podré terminar al anochecer
Georg le restó importancia antes de seguir con lo suyo, también se veía cansado. No había querido tener la oportunidad de descansar desde que papá le ordenó cuidarme todo el tiempo
—Georg consiguió sangre contaminada anoche, hay suficiente para varios tragos. Te vendría bien uno cuando termines— le dije a mi papá
—Si, no estaría mal— fue lo último que dijo antes de que volviera a sus escritos y yo a mi libro
Quizá, si hubiera puesto atención habría notado la mirada que Georg me dedicó por el rabillo del ojo segundos antes de que llegara la respuesta de mi padre.
Continuará…