
Capítulo 15
By Tom
—¿Papá, puedo entrar?— asomé mi cabeza por el umbral de la puerta
—¡Tom! Claro que si hijo, pasa— cerró rápidamente el libro que leía y lo guardó muy a prisa en su cajón antes de voltear—. ¿Qué pasa?
—Nada, yo… sólo quería avisarte que los chicos y yo saldremos en un rato
—¿Verás a Bill?— preguntó emocionado
—Si, parece ser que lo estaré viendo un tiempo durante las noches, está ansioso por aprender
—Estará más ansioso cuando le enseñes otras “cosas”— rio con un poco de malicia lujuriosa. Sabía que mi mamá no estaba en la habitación, su mirada de odio no me pasó desapercibida cuando la vi entrar al cuarto de Natalie con varias bolsas de sangre de diferentes tipos en sus manos. Así que tal vez…
—No estoy seguro de llegar a eso pronto. Después de lo que pasó es probable que haya investigado sobre sus instintos y le habrá pedido ayuda a Georg o Lisa para contenerlos. De ser así, es posible que el paso accidentado que se dio ayer ya no exista el día de hoy
—Me parece apresurado pero no irracional— A final de cuentas Bill es un vampirillo ansioso de aprender y saber— se quedó pensando unos segundos—. Un gran retroceso— se levantó de la cama, acercándose
—Lo lamento mucho, padre— me apresuré a decir antes de recibir un golpe lleno de veneno en mi cara. Un golpe que nunca llegó y que fue sustituido por un par de manos posadas amigablemente sobre mis hombros
—¿Lamentarlo? No deberías, no es tu culpa. Desgraciadamente hay muchos factores en esta misión que no están en tus manos— palmeó mis hombros—. Por más que queramos, lo mejor será no presionar las cosas— bajó la vista—. Tiene que funcionar—. Alcé una de mis cejar extrañado, me miró directamente a la casa con una… ¿era eso una… sonrisa?—. No es necesario darse prisa, dejemos que las piezas caigan en el momento adecuado. Sólo asegúrate de poner un bebé dentro de él al primer encuentro, no sabemos si tendrás más oportunidades.
—¿Estás insinuando que soy malo en el sexo?— dije, tratando de apartarlo un poco, su tacto me incomodaba pero lo único que logré fue hacerlo estallar a carcajadas
—¡Claro que no! Me queda bastante claro que das mucho más de lo que tus pasivos pueden recibir, ¡eres un dios del sexo!— apenas termino de decirlo cuando su risa y su buen humor se esfumaron, dejando una cara seria y crispada
—¿Papá?— finalmente, me soltó y se fue hacia el ventanal
—Ya no es necesario que avises cada vez que salgas. Tú sólo dedícate a hacer tu papel y dime cuando Bill empiece a abrirse de piernas contigo. Es todo— dijo a manera de despedida
—Si, padre— me di la vuelta, listo para salir cuando de repente fui detenido por un abrazo. Mi papá me rodeaba con sus brazos desde mi espalda
—Tom, eres mi orgullo. No importa lo que tu madre o tu hermana piensen o digan, tú eres mi único hijo, mi primogénito. Mi sangre corre por tus venas y mi cariño hacia ti es verdadero— extrañado, volteé dentro de su abrazo para encararlo con la incredulidad impresa en el rostro—. Algún día tomarás mi lugar y junto a mi nieto o nieta, serán los líderes más imponentes— agarró mi cara con ambas manos—. Los traidores dominarán la tierra y mi linaje se alzará orgulloso como el domador de todo ser existente en el mundo
Sorpresiva y asquerosamente, posó sus labios sobre los míos, dándome un beso que sería difícil clasificar dentro del amor paternal o de la lujuria. ¿Por qué a mí?, ¿por qué ahora?, ¿por qué de esta forma y no un beso en la frente como cuando era un pequeño?, ¿será tan narcisista que se vio reflejado en mí y quiso besarse a sí mismo?, ¿por qué?
Afortunadamente, el beso fue corto y tan rápido como me había atrapado en su abrazo, me soltó— Ahora vete
Sin emitir sonido alguno, salí de la habitación con un gran disgusto dentro y varias preguntas en mi mente… Si la mentira que dije sobre Bill funcionó, ¿significa que podré mentirle a mi padre siempre que mi mamá no esté presente?, ¿por qué el cambio tan drástico en él?, ¿por qué tanto cariño?, ¿por qué Natalie había recibido un castigo de papá? Y sobre todo… ¿por qué mi papá leía un libro en swahili si él jamás aprendió a hablarlo?
Tantas preguntas en tan poco tiempo
—Parece que Bill no es el único en querer saber más— dije antes de escupir en dirección al árbol que está junto a mi cuarto. Salí de mi casa tan aprisa que no me di cuenta que estaba afuera hasta que escupí
Miré el árbol por última vez antes de alejarme. No me molesté en avisarle a mis amigos de mi partida, ya se darían cuenta después y me encontrarían con su olfato. Por el momento, lo único que quería era estar solo.
By Bill
Los vasos estaban listos, los tres tenían una generosa cantidad de sangre contaminada para dormirlos un buen rato. Todo estaba preparado, excepto… mi papá seguía trabajando, ya habían pasado dos horas desde el anochecer y yo ya iba retrasado. Si no hacía algo, dejaría a Tom plantado otra vez.
—¿Papá?— hablé desde el marco de la puerta entreabierta de su estudio. Al no recibir respuesta, decidí entrar. Él estaba tan concentrado que no se dio cuenta de mi presencia hasta que puse mi mano sobre su hombro— ¿papá?
—¡Bill!— dio un pequeño brinco— Me asustaste
—Creí que dejarías de trabajar al anochecer, ¿por qué sigues aquí?
—Terminé de reunir la información hace un par de horas pero todavía tengo que poner todo en orden y agregar algunas cosas más
—¿Y piensas hacer todo eso antes de que amanezca?— pregunté divertido
—Claro que no, aún hay mucho que hacer, no podría terminarlo en una sola noche
—Entonces, deberías dejar eso de lado por un rato— moví su silla para apartarlo del escritorio y extenderle el vaso—La reunión será hasta la siguiente semana, aún tienes tiempo suficiente para acabar tu investigación sin tener que matarte de cansancio
—Bill, es un tema serio
—Al igual que tu salud— lo miré fijamente por un rato hasta que suspiró y tomó el vaso que le extendía—. Entiendo que estés preocupado por mí pero debes entender que yo también me preocupo por ti— le di un beso en la frente
—Lo sé hijo, lo sé— estuvo a punto de llevar la bebida a sus labios cuando se percató de algo—. Es demasiada, si la bebo toda quedaré perdido por varias horas
—Las cuales necesitas con urgencia— trataba de no pensar en nada para que no pudiera leerme la mente—, llevas más de 24 horas despierto sin descansar. Si sigues así, no faltará mucho para que parezcas un humano enfermo— me miró extrañado—. No te preocupes por mí. Georg está aquí, puedes dormir tranquilo
—Si, supongo que tienes razón
—Papá, si no confías en Georg, ¿para qué lo hiciste mi guardaespaldas?
Soltó una pequeña risa divertida antes de beber toda la sangre del vaso en un solo sorbo
—Niños adinerados que nunca saben lo que ingieren, nunca fallan— sonreí al comentario al tiempo que lo ayudaba a pasarse al sofá—cama, lo cubrí con una cobija y puse un cojín bajo su cabeza—. A veces te pareces tanto a tu madre
—Será porque manifiesto mi cariño hacia ti de la misma forma— me agaché para quedar a su altura—, ¿no crees?
Sonrió antes de dejarse llevar por Morfeo y decir en un pequeño y apenas audible susurro— Te quiero, hijo
—Y yo a ti, papá— le di un pequeño beso en la mejilla antes de salir del estudio, cerrando la puerta detrás de mí
¡Bien! Uno menos, falta uno.
Fui a la cocina y agarré los dos vasos restantes, asomé mi cabeza a la sala, ahí estaba mi objetivo. El grandulón tecleaba su teléfono con facilidad, seguramente estaba jugando algún juego tono.
—¿Acaso no tienes nada mejor que hacer?— pregunté, riéndome mientras entraba a la sala con un vaso en cada mano
—No siempre es divertido cuidarte— dijo, apagando su teléfono
—No es necesario que me cuides en mi propia casa— me senté a su lado—, sobre todo si mi papá también está aquí
—Tu papá está tan metido con sus cosas que ni siquiera se daría cuenta si sales por la ventana
—Cierto— le extendí un vaso—. Por eso, tanto tú como yo beberemos este delicioso manjar
Georg levantó una ceja incrédulo— ¿Vas a drogarme?
—Estás igual que mi padre. No has descansado por más de 24 horas, puede que no estés trabajando como él pero eso no significa que no necesites un buen sueño
—Si, uno de toda la noche según parece— agarró el vaso que le di para ponerlo a la altura de sus ojos, resaltando la cantidad de sangre contenida en él
—Si, bueno… puede que me haya excedido un poco— me levanté de hombros
—¿Un poco?— rio— Tú lo que quieres es mantenerme quieto para salir volando a quién sabe dónde
—Tu plan tendría sentido si no hubiera un vaso igual al tuyo esperando por mí— levanté el vaso que tenía en la otra mano
—¿Piensas volver a drogarte?
—No he estado de ánimo últimamente, lo único que me relaja es esto. Además, aún sigo asimilando la idea de tenerte a lado todo el tiempo. No hay mejor manera de pasar el rato contigo que durmiendo juntos, ¿cierto?
—Aw, Bill. Eso sonó muy tentador. Sólo espero que Lisa no se entere— dijo burlonamente, acercando su rostro al mío
—Aléjate de mí, maldito infiel— reí mientras apartaba su cara con la mano. Él se alejó riendo
—Bien, lo beberé pero con una condición
—Habla
—Quiero verte beber el tuyo primero
—¿Tan poca confianza me tienes?— bromeé sin recibir respuesta a ello—. Bien— alcé mi brazo en un brindis y tragué el líquido lo más rápido que pude, dejando el vaso vacío—. ¿Contento?
Con un ligero asentimiento de cabeza, Georg imitó mi acción, bebiendo el contenido como si fuera un shot— ¿Sabes? Eres un tonto predecible— dijo en un bostezo tan profundo que sus palabras parecían rugidos
—Predecibles tus nalgas— respondí, luchando con el ligero sueño que comenzaba a tener
—No, esas no lo son— soltó una pequeña risa antes de abandonarse al sueño y dejar caer su celular al suelo
Sonreí. Mi plan estaba completo, ¿quién hubiera creído que un poco de sangre contaminada revuelta con sangre limpia sería suficiente para engañar el olfato de Georg y hacerle creer que mi bebida me haría dormir igual que la suya a él?
Es cierto que me estaba afectando un poco los efecto de esa pequeña porción pero no era nada que no pudiera controlar, ya encontraría la forma de despejarme cuando estuviera con Tom.
Cubrí a mi amigo con una manta y salí por el ventanal de la sala, ignorando por completo la vibración del celular de Georg.
Continuará…