
Fic TOLL de Kasomicu
Capítulo 11
El día sábado, Bill llegó antes de la hora pactada, y decidió avisarle a Tom tal cual le había pedido antes su novio, y Tom lo recibió sonriéndole, usando un delantal, dándole un beso, en lo que el de trenzas le pedía que lo ayudara en la cocina.
Bill se sentía nulo en ello, porque su madre nunca cocinó para él, sólo Sara, y ella no le pedía ayuda a nadie, pero igualmente intentó apoyar en todo lo posible a Tom, que básicamente fue cortar y lavar las verduras para hacer una ensalada, en lo que Tom terminaba de hacer lasaña.
La lasaña olía bien en el horno, y a Bill le gustaba la pasta, así que realmente le emocionaba el poder comer con Tom.
Luego acomodaron la mesa para sentarse y servir la comida, Tom sonriéndole muy orgulloso de su plato, en lo que Bill soplaba antes de comer, y luego saboreaba la comida.
—¿Está rico? ¿Te gusta? —preguntó Tom con brillo en los ojos.
—Sí, está rico —dijo Bill, y era cierto, era delicioso, tenía la salsa boloñesa con carne y también bechamel con champiñones, así que el de rastas estaba encantado.
Tom sonrió grandemente, feliz de que le gustara su sazón a Bill. Porque sí, le gustaba cocinar y engreír a quienes quería, y Bill había sido tan lindo todo el tiempo, siempre pagando las comidas, pero… Tom quería consentirlo, haciendo que comiera algo hecho por él, y ver si sí le gustaba cómo cocinaba, y no notaba, le encantaba al de rastas.
Cuando terminaron es que Tom se fue a lavar los platos, y Bill se ofreció a ayudarle, al menos a secarlos, porque no es que Bill hubiera lavado platos en su casa, pero quería ser de utilidad.
Tom se rió ante ello, pero lo dejó hacerlo.
Después se fueron al sillón, con Tom ubicándose junto a Bill, tomando de su mano, poniéndola sobre su muslo, y Bill sentía su estómago un tanto apretado, porque claro, sólo era un gesto tierno y de cariño, que siempre se había fijado mucho en los muslos de Tom, recordando cómo lucían cuando se quitaba los bóxers y metía uno de sus dildos, pensando en apretarlos, morderlos y lamerlos, y en este momento no era adecuado pensar así, en lo que se reproducía “La boda de mi mejor amigo” en la televisión, es decir, tenía un momento romántico con su novio, ambos vestidos y Bill fantaseando con los muslos y cómo es que estaba rozándolos al apoyar su mano unida a la de Tom allí.
¿Por qué tenía que ser tan pajero?
Bill tragaba saliva nervioso, con Tom apoyando su cabeza sobre su hombro.
Bill se sentía un imbécil de mierda por pensar en Tom desnudo masturbándose. Es decir… Sí sabía que eran novios, y que eso podía significar que realmente la posibilidad de tener sexo era algo real, pero Tom no se lo había dicho, y lo respetaba. Tal vez… Le costara porque había pasado lo de la basura de Bushido, o… Quizá porque él mismo era… Bueno, Tom le repetía que era guapo, lindo y atractivo, y Bill sí, era consciente que lo era en parte, aunque su actitud no ayudara para nada, no obstante, no tenía experiencia previa de alguna relación, Tom había sido su primer beso, y no tenía ni idea de cuánto tiempo se pasaba para tener sexo, o cómo es que eso surgiría.
Bill no quería decirle a Tom que quería hacerle el amor, sin contar que era virgen, y bueno, no se lo había dicho tampoco.
Bill tenía miedo de verse como un pajero que sólo quería cogérselo porque al inicio le pagaba por verlo masturbarse. Y no era así, si bien pues se habían conocido de aquella forma, y ahora eran pareja. Bill no tenía ni idea de cómo saber si era tiempo o no. Por lo mismo es que cuando se excitaba se iba al baño, para mojarse la cara y aplacar su excitación. Sintiéndose un adolescente hormonal, y claro, aún tenía veinte años, sin embargo, no quería que Tom pensara que él lo veía como un objeto o algo así.
A Bill le encendía mucho Tom, como hombre, pero también le calentaba el pecho, sentía genuino afecto por el de trenzas, lo quería… Y por ello su primera vez tendría que ser cuando Tom quisiera, porque en serio Bill no sería capaz de pedírselo, por más que se muriera de ganas.
Cuando terminó la película, es que Tom miró a su novio.
—¿Pasa algo? —inquirió Tom, tocándole la mejilla a Bill.
—No —respondió Bill, tragando saliva nuevamente.
—Te noto nervioso —arguyó Tom, y Bill rehuyó la mirada, haciendo que el de trenzas arqueara una ceja, ¿acaso estaría…?
Tom bajó la vista, notando que sí, Bill tenía un bulto en los pantalones, y se mordió el labio inferior, tal vez necesitaba un poco más de estimulación sutil…
—Quiero ver una saga romántica, Bill —comentó Tom, apoyando su mano sobre el muslo de Bill.
—Sí, yo veré lo que gustes —dijo Bill, sujetando el cojín, buscando tapar su erección con él.
Tom sonrió en lo que sujetaba el control, poniendo 50 sombras de Grey.
Bill, quien nunca había visto la película, pero sí sabía al respecto, tragó duramente saliva, pensando que sí, seguro era una historia de amor hermosa, sólo que él… Estaba ahí con una erección oculta bajo el cojín en lo que se reproducía la película.
Y Bill se quería fundir con el sillón conforme seguía la película… Porque claro, él era bisexual, y escenas sexuales de sexo heterosexual en la televisión pues no ayudaba a su determinación a no excitarse, sin embargo, era también que pensaba en Tom… En realidad, Tom no era para nada tímido como Anastasia Steel, no obstante, sí pensaba en Tom en aquellas posiciones, que no ayudaba tenerlo al costado, respirando su aroma y el pensar si sería posible que ya que Tom tenía juguetes, ¿le gustaría cosas como nalgadas o sexo rudo?
Bill tragaba saliva, en lo que Tom jugueteaba con su índice en el muslo de Bill, el cual trataba de enfocarse en la trama, pero tampoco le atrapaba, era… Una película extraña para ser romántica, ya que más bien Christian era manipulador y cruel.
Pero Bill terminó por ver todas las películas, dándose cuenta que el diseño del antifaz de Tom… Sí se parecía un poco a los que usaba Anastasia. Pensando en si Tom habría usado un juguete así como la protagonista, de tenerlo dentro suyo en lo que hacía actividades normales o iba a una fiesta.
Bill no podía sacarse de la mente el follarse a Tom en un cuarto rojo, sintiéndose basura porque le dolía el pene de tanto estar fantaseando con ello.
Tom se giró a verlo, con una sonrisa de medio lado.
—¿Te gustó la saga? —preguntó Tom, casi respirándole sobre el rostro a Bill, y éste tragó saliva.
—Una historia peculiar de amor —comentó Bill—. Pero qué bonito que se casaron y tuvieron hijos.
Tom se relamió los labios. Pensando cómo es que Bill pensaba en el final feliz en vez de las escenas de sexo, por lo que lo sujetó por la quijada, para besarlo.
Bill correspondió al gesto, aunque en ese instante, con la erección pulsándole en los pantalones, es que terminó gimiendo en labios de Tom, el cual tomó eso como un buen indicativo, para colar su lengua, jugando con la de Bill, paladeando el sabor de su novio, disfrutando del piercing en la lengua, y cómo se sentía en contacto con la suya, Bill era plenamente consciente que si no paraba de besarse con Tom iba a correrse en los pantalones.
Bill se separó de Tom.
—Tengo que ir al baño —avisó Bill para luego correr hacia los servicios higiénicos
Tom se quedó paralizado, con su propia erección en sus pantalones, sólo que se disimulaba más porque usaba ropa ancha a diferencia de Bill… Lo tenía tan cerca pero tan lejos a la vez. ¿Por qué no había funcionado? Bill estaba excitado, tenía una erección, gimió en el beso. ¿Por qué no quería cogérselo?
Tom miró el teléfono de su novio en la mesa de centro y se le ocurrió una idea…
Bill, con toda la pena del mundo, no se le bajó la excitación con el agua fría así que tuvo que masturbarse en el baño de su novio, durando poco, precisamente por estar aguantando tanto. Sin embargo, se lavó bien las manos y regresó dónde Tom, sentándose a su lado.
—Tardaste un poco, ¿estás bien? —cuestionó Tom.
—Sí. Sólo que… Creo que debo irme —masculló Bill, detestando hacerlo, pero quería bañarse porque no se sentía lo suficientemente limpio luego de pajearse en el baño de su novio.
Tom lo besó con cariño. —Está bien, al menos vimos cuatro películas, y sí, ya es de noche —arguyó, y se despidieron en su umbral.
&
Bill al llegar a casa, es que le avisó a Tom.
“Me alegro, mi amor. Te quería proponer algo”, decía el mensaje de Tom.
“Sí, dime”, respondió Bill de inmediato.
“Es que te instalé una app en el celular cuando te fuiste al baño”, puso Tom, con un sticker de gato sonrojado.
Bill parpadeó confundido, buscando entre las apps de su celular cuál era la que se refería… Y había una que no tenía antes, llamada Pretty love. ¿Tal vez sería algo de pareja? Sabía que había apps para parejas, nunca las había usado, sin embargo, por memes sabía que algunos incluían tiempo juntos o cosas así.
“¿Para qué es eso?”, cuestionó Bill.
“Por eso quería proponerte algo… ¿Te acuerdas lo que te dije la primera vez que me pediste un privado?”, inquirió Tom.
“Dijiste muchas cosas”, respondió Bill, sonrojándose porque no entendía a qué quería llegar. ¿Tal vez una connotación romántica de cómo es que se conocieron?
“Te dije que si tenías más de cinco privados conmigo, podrías manejar un juguete a distancia con una app y código. Te instalé la app… Sería como mis transmisiones pero sólo para ti, y si prendes tu laptop, y hablamos desde discord, puedes no sólo controlar el juguete, sino verme usarlo. ¿No te gustaría?”, ofreció Tom.
Bill sintió cómo salivaba, saliendo del chat, para entrar a la app… Y sí, pedía sincronizar con Bluetooth algo… O también tenía la opción remota que pedía un código.
Tom no quería tener sexo con Bill aún, pero Bill lo entendía, no sintiéndose mal por ello, sin embargo, sí quería masturbarse y que Bill controlara el juguete… Y permitirle ver. Evidentemente Bill se sentía honrado de ser parte de ello, del placer de Tom.
“¿Bill?”, salió el mensaje de Tom.
“Voy a prender mi laptop”, avisó Bill, en lo que Alfia lo miraba confundida mientras el de rastas iba casi saltando donde su laptop, encendiéndola, teniéndola sobre el regazo, para después entrar a su discord. “Ya estoy en discord”, tecleó Bill.
“En el recuadro de uso remoto pon el código 483”, ordenó Tom.
Bill tragó saliva, y puso el código en la app, viendo que salía una pantalla con niveles de velocidades y… Versión turbo, también la opción de estilo al dibujar una figura sobre la pantalla.
Tom llamó a Bill por discord, y el de rastas contestó, viéndose ambos por la pantalla de la laptop. Tom estaba con el antifaz puesto, sin ropa y con una sonrisa. Bill tenía la expresión nerviosa, aún con la ropa de cuando lo vio, porque entre la charla y todo no tuvo tiempo de bañarse.
—Aún no me lo he metido porque quiero mostrarte cuando lo haga, cuando estés dentro de mí… —soltó Tom con voz apretada, guiñándole un ojo, haciendo que a Bill le temblara todo el cuerpo porque Tom era muy sexy.
—Yo… Gracias —dijo Bill, con sinceridad, aún incómodo porque se veía a sí mismo en la pantalla.
—Gracias a ti, Alfie89 —canturreó coqueto Tom guiñándole un ojo, manteniéndose en el personaje, pero después suavizó su expresión—. Si te incomoda algo puedes decirme que no —lo último lo dijo hablándole en un tono más dulce, más como Tom que como Nick.
—¿Puedo apagar mi cámara? —inquirió Bill, porque quería sólo ver a Tom, y no ser consciente de que él tenía esa cara de cachondo perdido en ese momento.
—Está bien pero el micrófono déjalo encendido —cedió Tom, y Bill apagó su cámara, si bien le costaba también hablar, pero era más manejable si Tom no lo veía, el cual retomó su sonrisa coqueta, acomodándose, mostrando su cuerpo desnudo poco a poco en lo que escuchaba la respiración agitada de Bill, y él mismo se regodeaba por ello, mordiéndose el labio inferior, porque claro, a Tom le gustaba la atención en general, pero el que fuera Bill quien lo mirara y se excitara por su cuerpo lo ponía mucho más deseoso, haciendo que su pene se endureciera furiosamente.
Tom se acarició el cuello, parte para encender a Bill, parte porque en serio estaba erizándose la piel al saberse visto y apreciado por su novio.
—Uhmn… Bill, quisiera que seas tú quien me toque aquí —mencionó Tom, presionándose levemente el cuello, más que jugar con dar un show, iba soltando su propia fantasía, pero Bill no lo sabía y sólo respiraba más acezado, sonrojándose mucho, abriendo su cremallera para liberar su erección, y Tom se mordió el labio inferior al oír el sonido del cierre bajarse—. También quién me chupe aquí… —acotó el de trenzas, mientras bajaba su mano por sus pectorales, pasando su pulgar por encima de su pezón erecto y Bill realmente quería chuparlo, pero no le iba a decir, porque sabía que esto era sólo para que Tom disfrutara masturbarse, no para él.
Tom siguió pasando sus manos por su vientre, hasta mostrar su erección ante la cámara.
—Me tienes muy duro, Bill —mencionó Tom, jugando con el preseminal sobre la cabeza de su pene, bombeando un poco, en lo que gemía más ruidoso de lo necesario, sólo para excitar más a Bill, escuchando el ruido de humedad por el micrófono, Bill también de la estaba jalando.
Tom abrió más sus piernas, soltando su erección, y mostrando un tubo de lubricante.
—Pero no sólo quiero tocarme el pene, sino sentirte dentro mío… Así me prepararé para recibirte, Bill —dictaminó Tom, dándole una visión pornográfica a Bill, de su trasero engullendo sus dedos con lubricante, mientras el de trenzas gemía y su arqueaba al tocarse la próstata, claro, estaba excitándose mucho, pero también quería lucir sexy mientras se abría los dedos dentro aunque en sí su juguete a distancia no fuera tan grande, sabía que las vibraciones sí eran potentes, y en este caso, también para que Bill disfrutara viéndolo.
Bill se mordió el labio inferior, acariciándose más el pene, usando crema de manos para que resbalara más, deseando que su puño apretara su miembro cómo el culo de Tom en la pantalla, anhelando ser sus dedos penetrándolo y… Bill alternaba gemidos con gruñidos, algunos escapándosele de entre los labios por la forma en que se preparaba Tom, su sueño erótico personificado.
Tom soltó un jadeo cuando se sacó los dedos y mostró el juguete que tenía al lado, que era en forma de huevo alargado, color fucsia, con una cola larga, el de trenzas lo encendió, haciendo que la punta de la cola brillara, en lo que tomaba su celular, haciendo la conexión por Bluetooth.
Tom le echó lubricante al juguete y jugó por fuera de su ano, y Bill seguía masturbándose al verlo, a sabiendas de que, incluso si sólo fuera por un juguete, tendría una conexión con Tom, que él manejaría ese huevo que estaba por ser tragado por ese delicioso trasero, dándole todavía la visión de sus muslos internos y su pene erecto, y Bill gemía al querer estar entre sus piernas.
Tom insertó el juguete y soltó un suspiro, dejando la cola afuera y Bill apretó sus dientes al ver a Tom contraer el culo.
—Ya estás dentro mío, Bill… —dijo Tom con voz afectada por la excitación—. Juega conmigo… —pidió el de trenzas.
Bill sentía que sudaba semen, relamiéndose los labios, con una mano temblorosa sujetando su celular, en lo que seguía masturbándose con la otra, y con el pulgar presionó al azar sobre una de las velocidades, haciendo que Tom soltara gritos en lo que veía cómo se retorcía.
—¡Tal vez hay que empezar más lento, Bill! —soltó Tom con voz ahogada, sintiendo las fuertes vibraciones repercutir en su canal anal de lo que sabía era el nivel más alto, y claro, a él le gustaba ese nivel… Pero no desde el comienzo.
Bill se fijó en su celular, le había dado al nivel diez, y presionó el nivel dos.
Tom se sintió más en control de sí mismo, ya no el juguete azotándole la próstata con violencia, más calmado sintiendo el remecer suave en su interior, por lo que empezó a gemir, haciéndolo un poco más alto, sólo para estimular a Bill, porque si bien estaba disfrutándolo, también le estaba gustando los sonidos que oía de Bill… El cómo jadeaba, o cómo se le escapa un gemido, el ruido… Incluso sin ver sabía que Bill estaba tocándose, y Bill aumentó la velocidad del juguete, por lo que Tom se sujetó el miembro, pajeándose con lubricante, en lo que el juguete seguía vibrando estimulándole las terminaciones nerviosas del culo, y también su próstata, de una forma constante… Hasta que Bill descubrió el modo libre, moviendo el dedo sobre su pantalla, sabiéndose quien provocaba esos estremecimientos y gemidos en Tom.
—¡Ay…! ¡Aah!… ¡Bill! —jadeó Tom excitado, aumentando el ritmo del bamboleo sobre su pene, sintiendo cómo ramalazos de excitación le recorrían todo el cuerpo, porque sí… Era bueno masturbarse en soledad, y también pensando en Bill mientras se metía un dildo por el culo, pero el que el juguete estuviera vibrando al ritmo que determinara su novio, era totalmente algo enloquecedor, porque claro, Tom quería que se la metiera, pero ya que Bill aún no estaba listo, al menos con esto… Dándole un juego de roles muy parecido a cómo se conocieron, para notar que Bill realmente estaba entrando en confianza con facilidad por cómo el juguete se removía dentro suyo.—Ay… Qué rico, Bill… Me excitas tanto… ¡Ah, me gusta cómo te mueves dentro mío! —halagó el de trenzas y escuchaba cómo la respiración de Bill se ponía cada vez más pesada.
—Quítate el antifaz —ordenó Bill, necesitando verlo por completo, porque sí, le excitaba ver a Tom como Nick… Pero él también quería a Tom, su novio, y se fijó cómo el de trenzas le obedecía, relamiéndose los labios, excitándose porque Bill le diera órdenes, incluso sin verlo, le gustaba ese tono demandante.
Bill mismo no se había dado cuenta que lo había dicho con su voz en vez de escribirlo, totalmente obnubilado con la necesidad de ver más de Tom… A pesar de que sabía que esto no era por él, no por su placer, sino por el de Tom.
Bill siguió jugando con la app en su celular, en lo que veía a Tom acariciarse el miembro y su culo tensarse por las vibraciones, Bill se relamía sus labios, pajeándose con más fuerza, hasta que vio cómo Tom se corrió, soltando chorros de semen sobre sí mismo, con los labios entreabiertos, hinchados por mordérselos, rojizos, con sus ojos de chocolate derretido brillantes como si pudiera verlo, por más que tenía la cámara apagada, y… Bill sabía que lo había visto correrse antes, sin embargo, notaba algo distinto en esta ocasión, y no sabía qué era, pero terminó explotando contra su mano, con el orgasmo llegándole de lleno.
Tom disfrutó de oír el sonido de Bill al correrse, cómo soltó un grito un tanto ahogado, y el de trenzas sonrió de lado, aún con el juguete vibrándole, pero no le incomodaba, en realidad estaba haciendo que se excitase más.
—¿Seguimos o quieres parar, Alfie89? —cuestionó Tom con voz apretada.
—Quiero seguir —soltó Bill, tragando saliva y sonrojándose.
Tom se relamió los labios.
—¿Cambiamos de posición? —inquirió Tom, en lo que se acariciaba el miembro que iba despertando poco a poco, usando su semen para que resbalase.
—¿Puedes… Ponerte en cuatro? —preguntó Bill con la voz temblorosa.
Tom asintió feliz.
Continúa…
Gracias por la visita. No te vayas sin comentar 😉

Esperando por más capítulos‼️, es increíble este fic 🤩
Hola, muchas gracias, en serio me da gusto que te animaras a comentar 🙂 el capítulo final es el 24 así que espero sigas comentando y disfrutando de este fic 🫶🏻
No apracen los demás capitulos, o todavía no se han subido?? Es una duda que tengo por que de verdad me esta gustando este fic 🫠
Nop, los vamos subiendo de 3 capis por semana, cada jueves. Pero la autora te está confirmando que el fic que ya está terminado, así que podrás leer con la certeza de que no te dejarán en el vacío del hiatus 🙂
Graciasss
Sí justamente lo que te dijo Mizuky 🤭 que tengas la certeza de que esta historia podrá tener un final, sólo que lo publico en otros lugares como Inkitt y Ao3, dónde ya está terminado pero Mizu lo sube aquí poco a poco porque pues también sube los fics de otras personas jejeje, sin embargo, ya estamos conversando para que suba más capítulos a la semana 🫶🏻