Tom boy cam 22

Fic TOLL de Kasomicu

Capítulo 22

El día del cumpleaños de Tom, es que los Trümper tocaron el timbre, y les abrió Bill, con una sonrisa de medio lado, en lo que ambos lo abrazaban, y bueno, Bill no es que fuera el más adepto al contacto físico, principalmente porque no conocía bien a sus suegros, pero no se negó, dándole palmaditas en las espaldas a sus suegros, notando que de ellos es que Tom era muy de contacto físico con él, aunque claro, como Tom era su novio, pues sí estaba sumamente acostumbrado a que lo agarrara todo el tiempo, y él también haciéndolo con Tom, besándolo y abrazándolo.

Luego vio cómo se fueron a abrazar a Tom, y él estaba sonriendo feliz con sus padres.

Los Trümper comenzaron a hablar con Georg y Andreas, haciendo acotaciones de algunos recuerdos de cuando eran niños y hacían pijamadas en casa de Tom.

Volvió a sonar el timbre y Bill otra vez fue a abrir, fijándose que eran sus papás junto con un joven con una caja.

—¡Tomi, te compramos tu cafetera para expresso Perfect brew, y también un curso para que aprendas a hacer dibujos de gatitos encima del café! ¡Feliz cumpleaños, hermoso! —soltó Charlotte entusiasmada, en lo que Gordon guiaba al joven a que instale la gran máquina sobre la cocina.

—Ay, ojalá así me quisiera mi suegra, aunque ni sabe mi existencia —comentó Georg, riéndose porque al final su ligue de Grindr, terminó de pasar de un coito de una vez, a una relación con el mayor, que bueno, era más bien algo closetero en el sentido de que cuidaba mucho su imagen para que no sepan que era homosexual en su trabajo, sin embargo, sí quería algo serio con Georg, y a él le daba gusto, porque si bien se notaba la diferencia de edad, y les daba algunos problemas al chocar, Gustav, su novio, era muy lindo con él, aunque sólo con él, ya que solía mantener una expresión enojada o circunspecta con el resto, de hecho luego se enteró que era profesor de Bill, y uno de los más rectos de todo el campus.

Los Trümper se quedaron sorprendidos al conocer a sus consuegros, principalmente porque si bien se notaba que eran personas de dinero, tenían mucho afecto por Tom, sin saber cómo es que fue el inicio de la relación con su hijo evidentemente.

Bill se sentía feliz, porque era bonito estar en una reunión dedicada a su novio, un cumpleaños que sí pasó feliz, aunque no fuera suyo, con tantas personas y sonrisas. Notando que si bien se sentía drenado por tanta interacción social cuando se fueron, la verdad es que no lo cambiaría por nada del mundo, porque Tom estuvo radiante, y luego durmieron abrazados después de hacer el amor, disfrutando demasiado el que pudieran dormir juntos, cada noche, viéndolo antes de dormir y lo primero al despertar.

&

Bill volvía cada vez más estresado de las clases, y Tom lo sabía, lo notaba y era normal, ya que terminaría la carrera dentro de un año, por lo que el de trenzas estaba pensando en cómo podría quitarle el estrés a su novio.

Le rogó a David que le diera el día libre, alegando que tenía un impostergable, y luego le escribió a Bill que no lo buscara en el trabajo, que fuera de frente al departamento a hacer sus trabajos.

Así que cuando Bill regresó, fijándose que Alfia lo recibía emocionada moviéndole la cola corta, es que el de rastas se sorprendió que no viera a Tom, que cuando tenía día libre siempre lo recibía en la entrada.

—¿Tom? —habló Bill en voz alta.

—¡Estoy en el cuarto! —soltó Tom.

Bill dejó su maleta en la mesa, y fue a la habitación, primero queriendo saludar a su novio antes de hacer sus trabajos, pero cuando entró se fijó que Tom estaba allí, sí, sentado al borde de la cama, con el cabello suelto sobre los hombros, con una sonrisa de lado, con… Uniforme de colegiala japonesa, el mismo que él lo había dibujado usando en el concurso de dibujo, pero…

Evidentemente su dibujo no le hacía justicia, porque Tom usando el uniforme de Kagome era sumamente más sexy, que sí, no estaba con las trenzas, sin embargo, igualmente se veía hermoso, el cómo le quedaba la falda corta, mostrando sus muslos y piernas, usando medias altas con zapatos de charol, Bill sintió cómo su miembro cobraba vida en sus pantalones, pensando que había dejado de oxigenar sangre a su cerebro de cómo de forma vertiginosa se dirigía todo a la zona sur.

—Amor… Estás sangrando —comentó Tom, mordiéndose el labio inferior.

Bill estaba tan absorto en ver a Tom usando disfraz de colegiala que no se percató de ello, pero corrió hacia el baño, poniéndose pedacitos de papel higiénico en las fosas para volver nuevamente donde su novio, el cual se relamió los labios.

—Bueno, sí noto que estás muy feliz de verme —farfulló Tom, jugueteando con el piercing de su labio, en lo que él mismo se excitaba al notar el bulto apretado en los pantalones de Bill, abrió las piernas levemente para cruzar una sobre otra, haciendo que sus músculos de las piernas se marcaran más por ello, y su falda se comenzara a alzar levemente por su erección.

—Es que te ves… Hermoso y sexy —dijo Bill, que seguía ahí petrificado observando a Tom con su cosplay.

Tom se relamió los labios, sonriéndole para luego guiñarle un ojo.

—Pues… Entonces si yo soy Kagome, tú eres InuYasha, ¿cierto? —inquirió Tom con un tono de fingida inocencia.

—Eh, ¿sí? Supongo, no entiendo muy bien el asunto, ¿me compraste un disfraz también? Pensé que te gustaba Sesshomaru, ¿tal vez un juego de roles de un ship no canon? —cuestionó Bill, pensando en que haría lo que sea para follarse a su novio usando faldita.

Tom rió. —Pues no te compré el disfraz completo… Pero sí una parte de ello —acotó, sacando un collar de detrás suyo, el collar de dominación de InuYasha, Tom se levantó, poniéndoselo en el cuello a su novio, y se volvió a sentar, abriéndose de piernas en el borde de la cama.

Bill estaba más pendiente de que su novio no estaba usando ropa interior debajo de la falda que fijándose en el collar que tenía.

—Bueno, InuYasha… —canturreó Tom, en lo que Bill se acercaba a él, dispuesto a besarlo, que claro, el muchacho le correspondió al beso sin profundizar demasiado, sintiendo la lengua del de rastas serpentear en su boca, en lo que Bill le acariciaba la quijada, Tom se separó levemente, con esa misma sonrisa traviesa que tenía desde sus transmisiones para quitarle los tapones de nariz, permitiendo que respire con normalidad—. Abajo… —soltó la orden, en lo que sujetaba a Bill del cabello, dirigiéndolo hacia su entrepierna.

Bill se puso de rodillas, dispuesto a complacer a su novio, sujetando los testículos de Tom con delicadeza, apretándolos y moviéndolos entre sus dedos, tal cual Tom le había enseñado a hacerlo como le gustaba, en lo que comenzaba a lamer la cabeza de su miembro, embocándola un poco, con sumo cuidado para no usar los dientes, y Tom soltó un gemido cuando succionó un poco más, metiéndoselo más dentro entre sus labios, delineándolo con la lengua perforada, haciendo que Tom se arquease, en lo que apretaba el cabello de Bill, y el de rastas lo tomaba un poco más profundo, disfrutando cómo seguía deshaciéndose en gemidos Tom.

Bill fue de arriba abajo, manteniendo un ritmo constante, en lo que hacía vibrar su garganta tarareando, un truco que también había observado que tenía Tom, porque a él le encantaba cuando lo hacía, porque aquella vibración que hacía al tararear se transformaba en una oleada deliciosa que envolvía su polla, así que lo mismo le estaba haciendo sentir a Tom, quien apretó más sus manos entre las raíces del cabello de Bill, jadeando y empujando su pelvis contra la boca de su novio, quien mantenía sus manos apoyadas en los muslos de Tom, aún con la falda… Disfrutando ver cómo su pecho se alzaba con la blusa, moviendo hasta la corbata pequeña, en lo que Bill salivaba más para facilitar la penetración, hasta que Tom lo detuvo, al percibir el orgasmo inminente.

—Espera… Espera… Sí quiero correrme, pero te necesito dentro mío, ahora mismo —ordenó Tom.

Bill se sacó el miembro de Tom, y lo miró. —Pero aún no te he preparado. No quiero lastimarte —señaló el de rastas.

—Sólo agarra el lubricante, y échatelo en el pene, porque este disfraz tiene una sorpresa extra —soltó juguetón Tom, para luego guiñarle un ojo.

Bill fue al cajón, sacando el tubo de lubricante, regresando donde su novio, quitándose las prendas con presteza, echándose una generosa cantidad de lubricante en su pene que estaba latiéndole por la excitación, totalmente duro aún sintiendo en la boca el sabor salado y amargo de Tom, que no era desagradable, claro que no, Bill amaba todo de él.

Tom se quitó los zapatos, y levantó sus piernas, apoyando las plantas de sus pies aún enfundados en las medias en el borde de la cama, y mostrándole desde ese ángulo el trasero a Bill, quien comprendió por qué Tom no necesitaba preparación, ya que en el culo de su novio había un brillo verde… Una joya brillando en la raya de su trasero, ¿por qué? Porque le pertenecía al extremo de un tapón anal que tenía Tom.

—Tenía que combinar —masculló Tom en referencia a que era verde como su uniforme, para luego morderse el labio inferior, a sabiendas de que le había explicado a Bill, que si se Tom se preparaba antes y se ponía un tapón anal, se mantendría dilatado, y por lo mismo es que Bill ahora podía hacérselo al quitarle el juguete.

Bill sentía que iba a sangrarle la nariz otra vez, pero apoyó su mano sobre el vientre trabajado de Tom, haciendo que se echara en la cama de espaldas, con la otra mano quitó el tapón anal, con Tom soltando un jadeo al sentirse vacío, y Bill notó que era un tapón grande, pero decidió que luego pensaría en Tom sentado con aquella presión dentro suyo todo el tiempo en lo que lo esperaba llegar de la universidad.

Bill guió su erección hacia la hendidura de Tom, y se empujó dentro suyo, gruñendo al sentirlo apretado, y aún con la mano apoyaba encima de Tom, el cual gimió al sentirse tan lleno, porque el juguete era grande pero no tanto como Bill, sin embargo, le gustaba mucho sentirlo dentro suyo de sopetón.

Bill dejó de presionar su mano, para tomarlo por la cintura, en lo que Tom envolvía sus piernas alrededor de Bill, con el de rastas bajando para besarlo al momento de salirse y volver a entrar, haciendo que Tom siseara ante la sensación de Bill apretando su erección entre ambos cuerpos, en lo que el de rastas estaba estimulándolo por dentro, con su verga latiéndole en su interior, y con la punta golpeándole la próstata.

Bill estaba fascinado por cómo se sentía sus manos sobre el cuerpo de Tom, que sí no lo sentía directamente por la ropa, pero le sumaba morbo al asunto por mucho, mordisqueó el labio inferior de Tom, en lo que su novio empujaba su trasero contra su pelvis, haciendo que ambos jadearan ante el ritmo que llevaban en ese punto.

—Eres una Kagome muy sexy… Más sexy que la original —musitó Bill contra los labios de Tom.

—Y tú un InuYasha que sabe usar muy bien su “Colmillo de Acero” —bromeó Tom, en referencia a la katana de InuYasha en relación con su verga, y Bill le mordió el cuello, en lo que aumentaba el ritmo de las embestidas, haciendo que Tom se aferrara a los hombros delgados de Bill—. ¡Ay, sí…! ¡Me estás haciendo la Bakuryuha! —jadeó en referencia a una de las técnicas de la katana, mientras ponía los ojos en blanco por cómo el placer estaba recorriéndole con fuerza por el ritmo incesante de Bill dentro suyo, consiguiendo que viera puntitos blancos detrás de sus párpados por el remezón interno, la forma en que el orgasmo iba acumulándose en sus testículos pero le apretaba el estómago, haciendo que Tom se arqueara, iba a venirse pronto, lo sabía con certeza, luego de la mamada rica que le hizo Bill, no iba a durar mucho más con su próstata siendo sobreestimulada con el pene de su novio.

Bill hundió su rostro en el cuello de Tom, en lo que seguía con las estocadas, totalmente perdido por el aroma de su novio, lamiéndole el cuello de las gotitas que se formaban por su sudor, saboreándolo, en lo que seguía arremetiendo en su interior.

—Te haría mil hijos… —jadeó Bill contra el cuello de Tom para luego morderlo.

—Sí… Hagámosle varios hermanos a Moroha —barbotó Tom, para arquearse una vez más cuando Bill se la metió con más fuerza, cerrando los ojos, para correrse profusamente entre ambos cuerpos, manchando su uniforme, sí, pero a Bill no le interesó, en lo que empujaba un par de veces más, en ese agujero tan apretado por el orgasmo de Tom, que terminó viniéndose dentro de Tom, dejando bien lleno a su novio, para después besarlo, sin aún salirse de Tom—. Te sientes tan rico aquí —jadeó, para lamerle los labios con una sonrisa coqueta—. ¿Te relajaste un poco? —inquirió.

—Oh, sí, definitivamente me relajé mucho —farfulló Bill, volviendo a besar a Tom.

—Es que quiero darte muchas sorpresas que te ayuden a reducir el estrés por la universidad, mi amor —arguyó Tom, aún con Bill dentro suyo.

—¿Cómo qué otras sorpresas? —cuestionó Bill.

—Pues… Digamos que estoy tomando inspiración de tus dibujos para que sean cosplays y juegos de roles basados en ello —comentó Tom críptico con una sonrisa traviesa.

Bill se preguntaba qué cosa sería lo siguiente en el plan de Tom para relajarlo, pensando que sí, le daba ansiedad el no saber, porque sentía que eso se escapa de su control y el tener algo a lo que aferrarse, sin embargo, estas sorpresas que Bill no tenía el control… No le desagradaban, porque tenían un final feliz por mucho.

—Te ves hermoso con este uniforme —musitó Bill con ojos oscurecidos por el placer, empujándose con suavidad dentro de Tom, en lo que su miembro comenzaba a recobrar vida poco a poco.

Tom se relamió los labios, disfrutando los movimientos de Bill, mientras que su propio iba reaccionando ante ello.

—Sí, pude notar lo mucho que te gustó —comentó Tom con una sonrisa, empujando sus caderas para sentir más a Bill, siseando conforme crecía más—. Amor… Más lubricante si vamos a seguir, que sí quiero, pero ya sabes cómo es esto —arguyó.

—Sí… —jadeó Bill, saliéndose con cuidado, abriendo el tubo de lubricante, poniéndose más sobre su verga, en lo que notaba cómo el culo de Tom botaba los chorros de su semen, haciendo que su erección diera un bote, Tom era tan sexy y decadente… Quería hacérselo por siempre.

Sabían que eran un par de otakus cumpliendo sus fetiches y fantasías, sí, pero estaban pasándola bien, encontrando una manera sana de disminuir el estrés de la universidad. Porque precisamente entre ellos nunca se juzgaban, y estaban ahí para alimentar las fantasías y fetiches del contrario. Con Bill viendo películas tristes, mientras se la mete a Tom, como la ocasión que se lo hizo de perrito, mientras Bill lloraba por la muerte de Hachiko.

O la forma en que Bill le había puesto las esposas a Tom, fingiendo ser un policía que empleaba el abuso de autoridad para liberar a Tom del pago por sus infracciones a la ley, donde su novio le pagaba con su cuerpo sujeto de las manos, fingiendo estar siendo “abusado”, que previamente le explicó todo a Bill para que no se asustara de su convincente papel, explicándole lo de la palabra de seguridad, que en su caso era ciruela. Y Bill podía decirlo, que si bien era fetiche de Tom, era excitante hacérselo así, con Tom inmovilizado, y siendo extra rudo con Tom.

También había aprendido Bill lo que era la asfixia erótica, y cómo le excitaba a Tom que lo ahorcara mientras se la metía, o cuando le decía a Bill que le negara su orgasmo… Eran varias cosas que Bill se fue dando cuenta que le gustaban a su novio, sólo que aquí era al revés, Tom quería cumplirle las fantasías a Bill, y por lo mismo es que el de rastas se preguntaba qué otra sorpresa tendría Tom para él.

Bill tenía que hacer trabajos sí, pero primero… Algo de distracción que le permitiera sentirse más entusiasta con seguir estudiando, simplemente para volver a casa y disfrutar de Tom, pensando aún cómo decirle que quería que se casaran, que claro, en este punto donde estaba echándose lubricante en su verga totalmente endurecida y lista para el segundo round no era el momento más adecuado para conversar sobre ello, pero tal vez después…

Continúa…

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por Kasomicu

Escritora del Fandom

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